30 noviembre 2009

"SER ALICANTINO DUELE... ¡¡EN EL MÁS ALLÁ!!": MOSÉN PEDRO MENA Y VERA



"Esta campaña está dedicada a todos los alicantinos que han pasado a mejor vida. Y a los que aún están por ahí abajo y que con el paso del tiempo, obviamente y sin exclusión, irán a hacerles una alegre visita"

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Para informarte y participar en la Campaña de Concienciación Ciudadana "SER ALICANTINO DUELE... ¡¡EN EL MÁS ALLÁ!!", visita ESTE enlace de la Asociación Cultural Alicante Vivo

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LA CURIOSIDAD


En esta ocasión, desde Alicante Vivo vamos a dar un salto hacia atrás en el tiempo de casi 600 años, en busca de uno de los religiosos más importantes de la historia de Alicante. O, quizá, el más importante. Se trata, sin lugar a dudas, del "Ser alicantino duele... ¡¡en el más allá!!" más antiguo de toda la campaña, exceptuando el repaso que hicimos hace unas semamas a la historia de nuestros cementerios.

Dicho religioso, de la población de Sant Joan d'Alacant, se llamaba D. Pedro Mena y Vera (otros autores le apellidan Gosálbez)..., y lo recordamos porque desde Roma trajo a dicho pueblo la reliquia más querida y famosa de Alicante: LA SANTA FAZ.


Representación, posiblemente, de D. Pedro Mena mostrando el famoso lienzo

Pero ahora llega la cuestión...

¿Qué sabemos en realidad de este sacerdote del siglo XV?

Y lo que más nos importa en esta campaña... ¿Dónde está enterrado y es visitable su tumba?

Empecemos:

EL PERSONAJE

De nuevo, por segunda vez en esta campaña, nos acercamos al Monasterio de la Santa Faz. Y no será la última



D. Pedro Mena y Vera nació en la pequeña aldea de Sant Joan, perteneciente entonces a la ciudad de Alicante. Sus datos biográficos son algo imprecisos, pero podemos afirmar que ocurrió a finales del siglo XIV o principios del XV. Se doctoró en Escritura y Sagrada Teología en Valencia regresando poco después a su pueblo.

Las Crónicas difieren en el motivo por el que marchó a Roma. Según parece, se convirtió en secretario del Cardenal Rodrigo de Borja, al que acompañó a Roma, coincidiendo su llegada a la ciudad con la muerte del Papa Sixto IV. Fue allí donde el propio Rodrigo, futuro papa Alejandro VI, que se rodeó de colaboradores de habla catalano-valenciana, le daría a Mena la reliquia de la Santa Faz que guardaba en su oratorio. Se trataba de un trozo de tela con un rostro grabado, que el sacerdote alicantino guardó cuidadosamente y se trajo a Sant Joan cuando fue nombrado cura de dicho pueblo. Es evidente que la Fe y el pragmatismo siempre han estado enfrentados a lo largo de la historia de las religiones. Mientras unos aseguran que la Santa Faz es en verdad una de las tres partes del paño con el que la Santa Mujer Verónica limpió el rostro de Cristo, otros afirman que no era otra cosa que uno de los muchos iconos bizantinos rescatados de Constantinopla cuando esta ciudad, antigua capital del Imperio de Oriente, cayó en manos de los turcos. Lo cierto es que la mujer llamada Verónica no figura en ningún pasaje de los Evangelios, y que su nombre tan solo es una deformación de las palabras "Vero Icono", o sea, "Retrato verdadero". Pero.... ¿quién somos en Alicante Vivo para echar por tierra 600 años de veneración?


Arca de Mosén Pedro Mena donde se guardó la Santa Faz. Fue quemada el 26 de julio de 1936


Altar Barroco de la Santa Faz en la iglesia de Sant Joan. En el centro se observa el retablo de Remigio Soler. Debajo la reconstrucción del arca de Mosén Pedro Mena

Continuemos con el relato....

De regreso a su pueblo, Pedro Mena, no dándole demasiada importancia a la reliquia, decidió guardarla en el fondo de un arcón, el cual se conservó en Sant Joan hasta que fue quemado un 26 de julio de 1936, fecha del asalto de la Iglesia. Según cuenta la tradición, pese a colocar el velo en el fondo del arcón, éste aparecía en la parte superior siempre que el sacerdote lo abría. Confundido, Mena decidió sacar en procesión la reliquia hasta el Monasterio de los Ángeles para implorar la necesitada lluvia y, de paso, presentar a su pueblo el paño.



Con la Santa Faz clavada en un tablero, la rogativa se dirigió desde Sant Joan hacia el Monasterio alicantino. Pero cuando la mencionada rogativa atravesaba el Barranco de Lloixa (o Joncaret), el portador de la Santa Faz, el Padre Villafranca, pidió ayuda a los presentes puesto que no podía sujetar el lienzo. En ese momento los presentes contemplaron atónitos una lágrima que brotaba de la mejilla del rostro y que quedó detenida en él. Uno de los presentes D. Guillén Pascual, se acercó y tocó la lágrima, que resbalaba por su dedo. Desde entonces se cubriría el dedo con un dedal de plata y cambiaría su apellido por el de "Pascual de la Verónica". Era el 17 de marzo de 1489. En el lugar del Milagro de la Lágrima (dentro del barranco) se levantaría el Monasterio de la Santa Faz.

El Padre Esplugues afirmó en su Crónica, que un anciano de Sant Joan le aseguró que en el Archivo Parroquial (semidestruido en 1936) existía una nota que decía:



"El Vº Siervo de Dios Don Pedro Mena, Sacerdote muy exemplar y de loables virtudes, natural de la Universidad de S. Juan Bautista en la Huerta de Alicante, Cura Párroco de su Igl. Parroquial; especial bienhechor de los pobres; Misionero apostólico; varón de consumada literatura, muy versado en las Sag. Escrituras; singular en el don de profecía y en el de hacer milagros. Traxo la Sta. Faz de Roma y estableció su culto y veneración. Falleció en su Patria, colmado de años y virtudes, día 17 de marzo de 1483"

Aquí comienzan los problemas. Si murió en 1483, no pudo estar presente en el milagro de 1489. Ni siquiera haber vivido la muerte de Sixto IV que tuvo lugar en 1484. Además, en 1489, fue nombrado cura de Sant Joan. Por tanto debe haber un error de transcripción de la nota.

SU SEPULTURA

Grabado de la época. Extraido de Alacant/Alicante Siempre


El Mosén Pedro Mena y Vera fue enterrado en la Capilla de la Comunión de la antigua Iglesia de San Juan Bautista de Sant Joan, colocándose en su sepultura una gan lápida de mármol con una inscripción latina. Pero con motivo de las obras de construcción de la nueva iglesia en el siglo XVII, la lápida se rompió y no fue repuesta por lo que en la actualidad se ignora el paradero de su tumba que por lo visto iba a ser trasladada, aunque no existen datos que confirmen el traslado.

El 14 de septiembre de 1943, festividad del Santísimo Cristo de la Paz en Sant Joan, se descubrió una lápida conmemorativa en el interior de la iglesia con un texto similar al que hemos mencionado más arriba, que decía lo siguiente:

"En esta iglesia parroquial yacen los restos del venerable siervo de Dios MOSÉN PEDRO MENA sacerdote muy ejemplar natural de S. Juan y cura párroco de su iglesia, bienhechor de los pobres, misionero apostólico, varón de consumada literatura versada en las Sagradas Escrituras, singular en el don de profecías y milagros. Trajo de Roma la Stma. Faz y estableció su culto y veneración. Falleció el 17 de marzo de 1483 a los 83 años de edad"


Lápida conmemorativa de 1943

Como vemos es una reinterpretación de la que se supone que fue su lápida original aunque vuelve a mencionarse 1483 como la fecha de fallecimiento, algo que como hemos visto más arriba parece ser incorrecto.

Ya en nuestros días, el 17 de julio de 1955 el Ayuntamiento de Alicante rotuló una calle de Rabassa con el nombre del sacerdote santjoaner. Sant Joan haría lo mismo en 1958 rotulando la antigua Calle de la Paz con el nombre del portador de la Sant Faz a nuestra tierra. Por último en 1996, la Cofradía de la Santa Mujer Verónica descubriría una placa conmemorativa agradeciendo a Mena la traída de la Santa Faz a Sant Joan.


Aspecto de la Calle del Mosén Pedro Mena en Sant Joan


Placa homenaje a Pedro Mena en su calle de Sant Joan


ENTONCES... ¿DÓNDE YACE EL MOSÉN PEDRO MENA?



Por desgracia, se desconoce el paradero de la tumba del Mosén Pedro Mena. La reconstrucción de la iglesia en el siglo XVII modificó la planta y distribución de la iglesia de San Juan Bautista aunque la antigua Capilla de la Comunión podría coincidir con la actual Capilla del Cristo de la Paz, situada a la izquierda de la entrada de la iglesia.

Sólo una excavación en la iglesia de Sant Joan d'Alacant nos daría la oportunidad de encontrar los restos del sacerdote que trajo de Roma la Santa Faz.


Interior de la capilla del Cristo de la Paz


Fuentes:
- SALA PÉREZ, MANUEL "Crónica de San Juan de Alicante" Ed. Ayto de Sant Joan, 1924
- SALA SEVA, FEDERICO "La Villa de San Juan y la Santa Faz" Ed. Ayto. de Sant Joan, 1989
- Programa de Fiestas del Cristo de la Paz 1943

27 noviembre 2009

XIXONA. LES FESTES D´ESTIU (TERCERAS PARTES SIEMPRE FUERON BUENAS)

LA EIXIDA DE MISA
            
Hemos visto una serie de actos que creo, son los más conocidos de les Festes. Pero hay uno determinado que a mi, en particular, me encanta. Es corto. Sólo transcurre alrededor de la Iglesia, rodeando el jardín de la antigua Cárcel. Si, en la que estaba el Busto de Franco. Decían en el pueblo respecto de él: "no se puede caer más bajo. En la cárcel y de cara a la pared". Justo pasas el jardín y te tropiezas de frente con el edificio recién reformado del Ajuntament. Está claro: el recorrido es corto pero intenso. Podemos ver todos los estandartes de totes les filaes. Pequeños grupos acompañan a sus abanderados. Por supuesto, entre la luz del medio día y los colores de ropajes y estandartes, un fotógrafo bueno podría sacar verdaderas maravillas. Yo solo capto recuerdos. Entrañables recuerdos.
        



¿Como va a faltar la música?
   



        
Los Capitanes preceden a las autoridades. A mí me emociona verlos juntos. Festeros y políticos. Políticos y festeros. Codo a codo. Es hermoso. Pero dense cuenta: hay fotos de varios años. Cambian los capitanes; cambian  las autoridades. ¡Pero hay unos personas que perduran! Son los maseros. Pulcros, uniformados, serios, con sus capas rojas y azules y sus mazas doradas. Son el símbolo de que todo pasa, cambia pero al igual que los actos de la fiesta, ellos están siempre allí. Un fuerte abrazo para ellos. Siempre son el objetivo de mi cámara.
    

         
Y es que la Baixada de l´Església (o Eixida de Misa) es hermosa y próxima. Puedes apreciar los ropajes de las Capitanías. La alegría de la gente, no importa la edad, a mí, me contagia. Y además, tras un desfile por la Plaça, viene el cabileo. Ya vamos a por él.


          
Al llegar al Ajuntament, los abanderados depositan los estandartes. Juntos. En el porche, que por ciento ha quedado muy bien.



                    
Aquí permanecen entre desfile y desfile. Ahora Xixona es no parar. Y tras un desfile oficial com la Baixa, tenemos otros. Da lo mismo pero antes, después, a cada momento, a la que no te esperas...desfile. Y si no, aquí van...


          
Antes del cabileo, después de la Banyá, antes de la retreta... yo pierdo el recuerdo del número de desfiles. ¡Bien empedrada esta la Plaça para aguantar tanto trasiego!



            
Una confesión, pero que quede entre nosotros. Estas primeras fotos son del desfile posterior a la Banya de hace 19 años. Fijaros si no en els pels del Petit.


         
¿Habéis visto? El Petit tapa sus canas con el gorro. Estas fotos últimas son más recientes.
        


EL CABILEO. (O KABILEO, que también se dice)

           
Hasta las más jóvenes reclaman un receso. Ya digo e insisto. Muchos actos son rituales, repetitivos y joviales, no en vano cada desfile precede a un acto primordial. El cabileo lo es. Se confraterniza, ya veréis, se reponen fuerzas y como dice Serrat, "se olvida que cada quien es cada cual". Para los de fuera, o casi fuera, como es mi caso, es la ocasión de volver a ver buena gente, recordar compartir una cerveza, sentarme con el Petit y Merçe, ver como crecen sus hijos y los de Maru y Pepe o Rosa y Jaume.... . Para mi es un rato especial donde rebobinas y conectas con otros tiempos. Enlazas recuerdos, personas. Pero sobre todo te ríes y mucho.

         
No puedo evitarlo, els Vermells me ponen. Siempre acabo allí. La puerta de su Kabila es el lugar donde más personas se juntan. Además, allí celebre el convite de mi boda. Hace más de treinta años. No se llevaba, ni era posible el hacer los bodorrios actuales. Todos los amigos ayudaron. Salió muy bien y además fuimos la primera pareja que se casó en valençiá. Todo gracias a Toni, el Cureta.
     

¿No decía yo lo de los hijos de mis amigos? Cada año ellas más altas y yo, menguando.


Lo dicho, si no hay música, no hay nada.
  

Es normal encontrar amigos de otras poblaciones cercanas incluso de más lejos como el compañero Alarte. Entre Ferran, el Alcalde y Baltasar Ortiz el bueno.Como yo le digo.
          
Berlubia y Jaume montan el número a la puerta de la Kabila y son el descojone, con perdón, de la afluencia. Ahora le toca el turno al Alcalde. Aquí no se salva nadie.


Música y recuerdos de antaño. ¡Pues no han crecido els fills de Maru! Los que los conocen podrán comparar en fotos anteriores.
 


Por supuesto, tras el aperitivo en la puerta se pasa a mayores en el interior y después ... ¡Comida, música y bailoteo!

Y una vez saturados, uno busca la paz. Sale de la Kabila y se dirige a ver los truenos. Y oirlos. Els Trons. Según el día, retroceden los cristianos y pierden el Castell y al día siguiente al revés. Todo un espectáculo. Pero siempre con respeto y precaución.


           
LAS EMBAJADAS
No soy muy de ver las embajadas pues sus textos no se corresponden a la realidad histórica. Pero durante un tiempo el Embajador Moro era digno de oír. Aquí le tenéis. Un saludo.




LA PROCESSÓ
No importa el credo. Los festeros participan de la procesión con la seriedad que se merece. Es un acto entrañable en que todos, después de haber reído, desfilado, haberse disfrazado, con la vela en la mano y agrupados por filadas, siguel a los pasos de Sant Bertomeu, Apostol y martir en tierras al norte del Caucaso y de Sant Sebastiá, soldado romano, representado en una pequeña pero hermosa figurita en el primero de sus martirios. Fué asaetado pero no murió. Rescatado y sanado en parte aún tuvo valor para afearle la conducta al Emperador. Nuevamente torturado a pedradas y golpes, fue arrojado a la Cloaca Maxima de Roma. Su cuerpo fue rescatado por Irene, mujer santa que condujo sus restos a las catacumbas conocidad con el nombre del santo. Ellos son los Patronos de Xixona. Si paseais por el pueblo preguntas por la Capilla de Sant Sebastiá. Es pequeña pero preciosa.
         

El tio Virgilio.


Sant Bertomeu.


Mi morita Kaimana.

AYER, HOY Y MAÑANA

      
Amalia Asensi Barnabeu. Hoy tiene 92 años. Es mi madre. La madre de mi compañera. En sus tiempos aún no desfilaban las mujeres. Xixona fue una ciudad pionera en este derecho. Como dice Amalia: "A la foto anaba de cantinera". No tendria más de cuatro años.



Hoy, su nieta, Amanda, mi hija, lleva varios años incorporada a la fiesta. Es un nuevo nexo de unión con el Poble. Ella ha hecho sus amistades que espero le den tantas satisfacciones como a mi me las han dado las mias del Xixona.

EL MAÑANA
¿Para qué hacer comentarios?
¿El mañana?
Está asegurado.



Y si no, que se lo digan a Elena.

EPILOGO
Está claro que por mucho que diga, por mucho que fotografie, nunca alcanzaré a comunicar todo lo que se puede encontrar en estas Fiestas. Puedes encontrar Embajadas serias, burlescas, verdaderas maravillas como la ejecución del Moro Traidor, el pobre Beni Beni Chimety. Las Misas a Sant Bertomeu y a Sant Sebastiá, las correspondientes Salidas de Misa, con su extraordinario colorido. Por eso yo recomendaria que el lector planificara para el año que viene y en base a lo visto en estos tres trabajos sobre les Festes d´Estiu de Xixona, un recorrido por aquellos actos más de su gusto.
         
Para ello seria facil visitar en internet el PROGRAMA DE FIESTAS DE MOROS Y CRISTIANOS EN XIXONA 2009. Seria una forma de ubicar los actos. Por supuesto visitar la Web de la FEDERACIÓN DE FIESTAS DE SAN BARTOLOME Y SAN SEBASTIAN. Ellos son el alma de la fiestas. Y como no, seguir de cerca el Blog de Faloco. Siguiendo a este último, no solo seguireis la vida social, cultural y festera de Xixona, podreis enteraros de como es el pueblo y sus alrededores. Vale la pena conocer las páginas de Francisco Coloma, FALOCO.

Tengo ante mi varios libros que quiero recomendar. Por varios motivos. Uno seria recordar al gran artista José Eduardo López Mira, cuya obra no ha sido suficientemente divulgada y que quizas sea el testimonio más completo de la forma de vivir de Xixona en los últimos decenios e incluso antes. Por ejemplo JIJONA. GENTES Y PAISAJES, de Antonio Coloma Pico. En el se relata una serie de hechos conocidos en el pueblo y que no deben caer en el olvido. Vale la pena por los textos y los dibujos de López Mira.

Fernando Galiana Carbonell fue el último alcalde de la Dictadura y el primero, electo, de la Democracia. Cronista Oficial de la Ciudad de Xixona, mostró su amor al pueblo con multiples relatos. Digno de leerse es ANALES Y DOCUMENTOS HISTORICOS SOBRE EL TURRÓN DE JIJONA. La portada en un cuadro que refleja la elaboración del turrón del nombrado López Mira. Y como no, HITORIA DEL TURRÓN de nuesto admiradisimo Francisco Figueras Pacheco, uno de los primeros alicantinos que descansan en el cementerio de Alacant en el JARDI DEL SILENÇI. Zona dedicada a personajes destacados de la Capital.

Acabar con unas frases de don Francisco es lo mejor que podria hacer y así lño hago constar:

"La altura de la población sobre el vecino Mediterráneo la hace sana, a la vez que el frío hace fuertes y recios a sus habitantes. Las flores de sus cercanías, la perfuman; y las que crecen riendo bajo techado, la colman de gracias y de encantos. Las jijonencas, brotes acaso milenarios de los griegos que vinieron a nuestro litoral, se destacan por guapas, según alguien ha dicho con gran acierto, no por tratarse de mujeres valencianas, sino en comparación con las restantes del Reino. ¿Nos parecen mejores porque el turrón que fabrican las hace más exquisitas, o el turrón es más exquisito porque intervienen ellas en su elaboración?"

¿Que menos podriamos esperar del maestro Figueras Pacheco?.

El caso es que estamos en buenas fechas para hacer una visita, o varias, a Xixona, comprar turón del que nos guste. A mí me encanta el de "piedra". Pero como en las fiestas, siempre queda algo por conocer. Preguntar en las tiendas del pueblo o en las de la puerta del Mercado Central de Alicante, por mazapanes, guirlaches o otras delicatessen. Un buen fondillón, una mistela y un trozo más bien abundante de buen turrón puede ser el fin de una buena comida. O como decia la abuela de mi compañera: "Si la comida ha sido buena, la mejora y si ha sido floja, la arregla". Pero no dejeis de venir a las Fiestas. Teneis datos para informaros. Y haste que lleguen, turrón al canto. Felices Fiestas de Nadal y a preparar el "estiu". Gracias.

 
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