El programa continua. Desfiles para arriba. Desfiles para abajo. Cabileo (ya hablaremos de esta costumbre). Comida, truenos, embajadas. Pero el caso es que el domingo acaba con un espectaculo especial.
LA RETRETA.
Como si de un secreto de estado se tratara, cada filá prepara un disfraz, una historia, una puesta en escena que no se desvela hasta que no ves pasar a algún conocido con un aspecto poco común.
Por supuesto la música es un elemento básico. Aunque ahora no sean marchas festeras si no canciones del verano, piezas relativas al disfraz o simple poupurris las que invitan a bailar a una masa de desinhibidos festeros. Pero más valen muchas imagenes que una palabra.
¿Quien duda que els vermells son de armas tomar?
Aquí no se libra ni la Benemerita.
¿Juan Valdez?, no, Charli.
Futuras Señoras de Feroz.
¡Mas quisieran el el Tirol ser tan altos y beber más cerveza que en Xixona ! Y por supuesto, tener esas piernas.
EL PLATO FUERTE DE LA RETRETA.
Fabian es buena persona, pero en fiestas surge su alter ego. A veces se desdobla en Faloquito. Aquí lo vemos cerca de Carmen de Mairena.
Es tal su pasión por Xixona que no duda en afeitarse con tal de resucitar al gran Fred Mercury. Clavaico. ¡No cambies Faloco!
¿Paco Clavel?
Charli sigue siendo original.
EL MORO TRAIDOR.
El amor lo puede todo. Fue en los primeros cuartos del siglo XX cuando Beni-Beni Chymeti o Chimety, que de las dos formas se recuerda, cambió su uniforme dels Grocs por el de Llaurador. Era evidente, habia traicionado a sus hermanos de filá, de fé. Todo, dicen, por el amor de una cristiana. Esto en sí era malo, pero el transfuga, delató las defensas de su fortaleza al enemigo infiel.
Capturado, fue juzgado y condenado a muerte.
El reo es conducido ante el tribunal. Atado y bien atado pues es poseso del amor y no hay mayor fuerza en el mundo. Juzgado por sus fechorias es condenado y ejecutado.
Sus antiguos camaradas acompañan sus restos en procesión. Amigos y antiguas amantes, Chimety era famoso por sus amorios, lloran el cuerpo inerte. Por supuesto no puede faltar la música.
Desde esta perspectiva, es evidente que Chimety dejo huella. Lo delata el tono de sus plantas.
¡Ni una sonrisa! Era un traidor, pero era nuestro amigo. Ni siquiera Berlubia, sonrie. Solo la música, la siempre presente música acompaña el duelo.
Pero el tema no acaba aquí. Pronto golpearé vuestros sentidos con este fascinante pueblo. A mí me enamoró. No todo el pueblo. Si una xixonenca de ojos verdes y aspecto nordico.
Y un apunte histórico. Chimety fué representado durante muchos años por Pepet el del Asilo. Algún día hablaremos del Asilo de Xixona. Quizas sea el lugar más cuidado del pueblo, perdon, Ciudad. Pepet era ajusticiado de forma distinta a los afusillaments tipicos. Pepet era pequeño de estatura, de edad indefinida. Siempre sonreia. Era una bellisima persona. Humilde, sencillo. Hasta principio de los ochenta representó el papel. Recomiendo fuertemente, sinceramente, que visiteis la página de FALOCO, en su blog podreis ver dos videos de uno de los juicios a Pepet-Chimety. Además, en el mundo de los blogs, Faloco, es quien más comunica sobre Xixona. Visitarlo. Aprendereis mucho.
Casi me olvido. Pepet, el moro traidor, era ajusticiado con un enfitorro de buñuelos y aguardiente. Por lo menos es un metodo menos sangriento.
En breve, el último capitulo de esta triologia, modesta y particular, triologia sobre LES FESTES D´ESTIU DEL MEU POBLE. XIXONA.