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domingo 1 de junio de 2008

EL RÍO SECO RESURGE... ONE MORE TIME



Entre las 4 y las 6 de la tarde de hoy, 1 de junio de 2008, un par de trombas de agua han caído en Xixona, Mutxamel, Sant Joan y parte de la cuenca del Río Seco. A pesar de que ha causado algunas inundaciones en la zona del Motel Abril, Polideportivo de Sant Joan y parte del Barrio del Canyaret, también de Sant Joan, el agua nos ha dejado estas bellas imágenes del Assut de Sant Joan, junto al puente de Bonalba.
A las 8,30 de la tarde este era el aspecto que presentaba el salto de agua. Multitud de coches se agolpaban junto al azud para, en familia, contemplar el espectáculo, tan raro por estas fechas. Espero que estas fotos os gusten. Y todo este agua se va al mar.....

Consultad también este tema de hace unas semanas:
El Río Seco resurge

viernes 30 de mayo de 2008

ALICANTE-CALIDAD 2008

Esta mañana ha tenido lugar en las instalaciones de la Institución Ferial Alicantina (IFA) la inauguración por el Presidente de la Diputación de Alicante, Jose Joaquín Ripoll, de la 5ª edición de Alicante-Calidad.


Durante los días 30 y 31 de mayo y el 1 de junio se mostrará la oferta de productos y servicios de calidad de la provincia de Alicante. 17.000 m2 en dos pabellones feriales, con expositores, degustaciones y actividades. Con el éxito de otras ediciones anteriores, y el previsible en esta, se busca que esta feria sea el escaparate de calidad a nivel internacional de lo que ofrece la provincia de Alicante.

Las diferentes poblaciones de la provincia exponen en sus stand lo mejor de su tierra, la labor de sus gentes, un trocito de su historia, sus fiestas, su gastronomía, una invitación a visitar su terruño.

La alfarería de Agost. La elaboración de hilos, cuerdas y redes de Callosa de Segura. Los artículos de esparto de Gata de Gorgos. La fruta de Cox. Los nísperos de Callosa de Ensarriá. Las cerezas del Vall de Gallinera. Las fiestas de moros y cristianos. Las fogueres. Los bellos parajes de las montañas con la oferta gastronómica de sus pueblos, sus casas rurales, sus hoteles de encanto. Penáguila, Benifallim, Alcolecha … Novelda, Monforte del Cid, Aspe, … Benidorm, Altea, Calpe, … Benifato, Benimantell, Guadalest, … Y tantos otros. No me olvido de ninguno. La oferta es tan amplia y tan abundante ….






Entre los stand, me llama la atención el de Aigues, con Mario a la cabeza, agente de desarrollo local de su Ayuntamiento. Aigues y su balneario. Aigues, sus montañas y sus fuentes. Aigues y sus senderos, con el protagonismo de la Asociación de Caminantes, con Javier Larrosa como presidente, en su afán colectivo de mantener y descubrir nuevos senderos que recorrer, además de otras actividades. Aigues artesano, con su pasado y su presente en el arte de moldear las tiras de esparto. Con las manos expertas de María Teresa haciendo demostraciones manuales con el esparto. Aigues y su gastronomía. Aigues, lugar donde encontrarás el sosiego necesario después del trabajo cotidiano. Aigues, acogedor.




Paskki estuvo presente y conmigo los ojos y los oídos de Alicante Vivo. ¡Visitar este Feria de Alicante Calidad y disfrutarla!.

viernes 25 de abril de 2008

FRANCO DEJA DE SER HIJO ADOPTIVO DE SANT JOAN

Ayer, 24 de abril de 2008 , el Ayuntamiento de Sant Joan con el alcalde D. Edmundo Seva a la cabeza, aprobó la retirada del título de Hijo Adoptivo de la Villa al General Francisco Franco. Han pasado 68 años desde que la Gestora Municipal presidida por D. Agustín Pastor le concediera al Dictador la distinción en sesión extraordinaria del 1º de abril de 1940.


Además de esto, en el mismo pleno se ha acordado retirarle a Franco la Medalla de Oro que desde 1974 tenía en su poder.


Esta moción ha sido presentada conjuntamente por PSOE, Bloc y PP dejando en evidencia la actitud del PP en Alicante que ha solicitado de forma ilegal y arbitraria 25.000 firmas para retirar idénticas distinciones. La alocución de D. Baltasar Ortiz fue aplaudida en dos ocasiones por el público asistente.
Veamos el motivo por el que se le concedió el título de Hijo Adoptivo a Franco en Sant Joan y por extensión, como luego vereis, a todos los pueblos de la provincia:
Nos vamos al libro de plenos del año 1940 y concretamente al pleno del 1º de abril de 1940 que se encuentra depositado en la Secretaría del Ayuntamiento de Sant Joan. Leemos que al pleno extraordinario asisten el alcalde D. Agustín Pastor, D. Luis Poveda Juan y D. José Pastor Ferrándiz. Se da lectura a una carta de la Excma. Diputación Provincial que dice lo siguiente:

"En sesión del 23 de agosto último [de 1939], recogiendo el espíritu latente de la provincia de Alicante, esta Diputación acordó proclamar formal y solemnemente la concesión de Hijo Adoptivo de la Provincia de Alicante a Su Excelencia el Generalísimo Don Francisco Franco Bahamonde. Al cumplirse el primer aniversario de la fecha gloriosa de la liberación total de nuestra Patria, pretende esta Diputación exaltar el sentimiento de gratitud de todos los alicantinos hacia el Caudillo en un testimonio perenne, y para ello propone a los señores alcaldes de los pueblos dela Provincia convoquen a sus cabildos municipales el próximo 1º de Abril a sesión extraordinaria, en la que se adopte el acuerdo de nombrar Hijo Adoptivo de la localidad a Su Excelencia el Generalísimo y remitir certificación de esta Acta a la Diputación, para que resumidas todas en la de la sesión del 23 de agosto de 1939 [sean] elevadas al Caudillo en artística y primorosa enmarcación"
El pleno deja constancia de las "altas dotes del Caudillo" por haber dejado a "España toda libre de la opresión marxista" acuerda nombrar "Hijo Adoptivo de San Juan de Alicante a Su Excelencia el Generalísimo Don Francisco Franco Bahamonde"

Por tanto, el General Franco es Hijo Adoptivo no sólo de Sant Joan, sino de TODOS los pueblos de la provincia de Alicante.

Años después, concretamente en 1974 se le concede a Franco la primera medalla de oro del municipio. Lucía además el nuevo escudo oficial de Sant Joan el cual tuvo que ser modificado para poder entregarle la medalla ya que el antiguo no cumplía las leyes de la Heráldica. Fue entregada en audiencia en el Palacio del Pardo como vemos en el siguiente artículo del INFORMACION y en el del libro de fiestas de 1974:





¿Qué hacer para que Franco deje de ser Hijo Adoptivo de tu pueblo? Te damos aquí una pequeña guía para que lo puedas solicitar tú mismo.

1. Solicitar en el Ayuntamiento la consulta del libro de plenos de 1940 y tomar nota del acuerdo. Son de libre consulta pero no se pueden sacar del Ayuntamiento.

2. Proponer mediante una hoja de "EXPONE" que tienen todos los ayuntamientos, la retirada de la distinción en aplicación de la Ley de la Memoria Histórica. Normalmente ni sabrán que Franco es Hijo Adoptivo de su pueblo.

3.
Dependiendo del color político de tu ayuntamiento tendrás más o menos suerte. Aunque no se puede dar nada por sentado desde el comienzo.

martes 22 de abril de 2008

EXPEDICIÓN AL INTERIOR DE LOS DEPÓSITOS SUBTERRÁNEOS DE LA BRITÁNICA

El día 16 de Marzo, Alicante Vivo pudo cumplir uno de sus grandes sueños, que llevaba rondando por este microcosmos desde hacía ya demasiado: visitar las galerías excavadas en la roca de la Serra Grossa, que años atrás, fueron los depósitos subterráneos de la refinería que existió en el mismo lugar.



Con el empuje del corresponsal Ángel Valero, sacamos las linternas del cajón, buscamos pilas, y nos lanzamos a la aventura. En apenas un día, a la expedición improvisada se fueron uniendo amigos del blog y corresponsales: Elías Gomis, Juan Quiles, Antonio Garrigós... y allí aparecimos, ataviados todos con la cámara en una mano y la linterna en otra, dispuestos a realizar aquella visita al pasado, que todavía permanece congelado en el interior de la montaña.
Recorrimos las galerías, tratamos de comprender cómo funcionaban y cómo se construyeron, algunos incluso nos empezamos a distraer con artefactos encontrados bajo el polvo intentando descifrar su utilidad... y después, tras la emocionante visita, dimos un paseo por la Serra Grossa.



Para quienes no conozcan este complejo (que suelen ser muchos, pues es el gran desconocido de la ciudad), diremos que es uno de los grandes tesoros ocultos de Alicante.
Como ya os hemos contado en alguna ocasión, Alicante y su puerto fueron un enclave estratégico tal, que cuando en España apenas superaban la decena, aquí hubo dos refinerías de petróleo (la otra fue la de "Industrias Fourcade y Provot" en Benalúa). Una de ellas, se ubicó, junto a un pequeño embarcadero donde se recibía el crudo (el llamado de Santa Ana, ubicado donde hoy está el conocido como Tiro de Pichón) en el inicio de la Serra Grossa. El complejo industrial se asentó sobre las naves de una antigua metalurgia llamada "La Británica" (heredando su nombre popular), y lo inició la compañía Deutsch y Cía en 1875, siendo, si no la primera, una de las pioneras del país en su actividad, pasando posteriormente a pertenecer a la marca "El león".

Una vista del final del Raval Roig, con las barcas de los pescadores varadas en el Postiguet. Al fondo, se distingue el antiguo embarcadero y la chimenea de la factoría. Aún no existía la carretera ni el trazado ferroviario, proyectados en 1903.

La refinería fue creciendo de modo continuo, ampliando las instalaciones conforme aumentaba la demanda. Entre 1900 y 1914, llegó a abastecer el 55% del mercado de petróleo español, cuyo destino era tanto el alumbrado urbano como el combustible para motores de vehículos civiles y militares.
En 1903 se levantó un enorme muro delimitador de la finca, de más de un kilómetro, que recientemente ha sido derribado.
En 1915 tuvo su enlace ferroviario con la línea que partía hacia La Marina y el ramal de mercancías que bajaba desde la estación de MZA hasta el puerto, y se pudo prescindir del embarcadero, que en 1929 fue destruido por un temporal.

Años después, en 1929, la industria pasó a manos del monopolio nacional: CAMPSA. La factoría tenía entonces 71.246 m2. Al tiempo que la industria se modernizaba, el ambiente se agitaba en el país, y el consumo de combustible crecía. La necesidad de nuevos depósitos y la escasa disponibilidad de suelo en la estrecha franja litoral de la montaña, se unieron a la premisa de proteger los depósitos de un posible bombardeo, pues estaban en una zona tan propicia para ser atacados por aire o por tierra, que las reservas de combustible podrían arder en una trágica explosión.

La factoría, hacia 1900.
Las instalaciones, con el Chalet del General Mancha en primer plano. Año 1927.

Ya en 1932 se presentó un proyecto de ampliación y modernización de la factoría en la Hoya de Gascón para que pudiera ser capaz de afrontar las necesidades futuras y llegar a un tancaje de 73.350.000 litros.


Recreación volumétrica del conjunto excavado en la roca.

Se optó por ampliar la factoría existente, y en plena contienda de la Guerra Civil, en 1937 se presentó el proyecto de la Factoría subterránea para CAMPSA, que fue ejecutándose durante la década siguiente excavando el terreno rocoso-arcilloso-calizo, y que se finalizó a principios de los 50 con el proceso de revestimiento interior con la proyección de hormigón gunitado en las bóvedas.

Interior de una bóveda.

El período de las guerras modernas (Guerra Civil, Primera y Segunda Guerra Mundial) exigía que se tratara al petróleo como producto de primera necesidad para poder asegurar la efectividad bélica. Por ello, esta nueva factoría debería "cubrir las necesidades del país durante al menos cuatro meses y las de la defensa nacional (Guerra, Marina y Aviación) durante un año".

Plano de situación de la factoría subterránea. Sirva la fotografía aérea para hacer una comparativa con el entorno y hacerse una idea de la magnitud del recinto. Se trata de tres galerías longitudinales con depósitos a ambos lados. Los centrales son los de mayor tamaño (2000 m3) y los perimetrales son menores (500 m3), siendo los del lado Oeste circulares y los del lado Este rectangulares con un lado semicircular. Algunos nunca se llegaron a finalizar y permiten apreciar el proceso de su construcción por vaciado de la cúpula.

El recinto, se compone de una red de 3 galerías principales y 7 secundarias, formando una retícula que partía de las naves de la factoría, y en las que a los lados se ubicaban bóvedas de grandes dimensiones, dentro de las cuales se instalaron depósitos metálicos para almacenar el combustible. En la entrada de la galería central era la principal, y se realizaba a través del almacén de lubricantes. En ella aparece un espacio rectangular de gran altura donde posiblemente se realizaban labores de reparación o mantenimiento (se conserva una mesa metálica de trabajo).


Maqueta del "Proyecto de integración paisajística de las infraestructuras del TRAM y propuesta de parque litoral en Serra Grossa, Alicante". Eduardo de Miguel, arquitecto.
Plano de las instalaciones en 2003.

Los depósitos se llenaban y vaciaban a través de grandes tubos que entraban desde la factoría y distribuían el combustible a los diferentes tanques.
En el exterior era donde se llevaban a cabo todas las labores de destilación y manipulación del petróleo, en naves repartidas en varias plantas repartidas sobre la ladera cortada de la montaña.

En el nivel inferior, estaban los talleres, la portería, las oficinas, las cocheras, salas de máquinas, laboratorios, salas de grupos electrógenos, talleres de envases, almacenes de maderas, cobertizos para autocamiones, comedores y vestuarios para obreros, una cuadra excavada con aljibe, almacenes, un cobertizo para el generador de vapor (para la recepción a granel de ácidos y alquitranes), balsas para el agua de refrigerantes, letrinas, un pozo, cisternas, casetas para las bombas Wortington y para el grupo motor bomba de incendios, dos edificios de viviendas para empleados, la vivienda del director, la del subdirector y los depósitos de mampostería desaparecidos en 2006 (utilizados décadas después como perrera).
Además, había jardines y un huerto, con 16 palmeras, una higuera y 144 pinos.

Planos de las instalaciones de la Factoría de Alicante.

Un poco más arriba, estaba la conserjería (hoy también desaparecida), y a través de unas escaleras, se accedía al nivel superior, donde hoy en día podemos encontrar varios asentamientos de indigentes, y donde se ubicaban más instalaciones de la factoría, el gran depósito circular exterior y la chimenea.
Las naves tenían cubiertas inclinadas a dos aguas, y muros de mampostería, siendo una de las últimas tipologías fabriles hasta la irrupción del acero como elemento ligero en la construcción industrial.

En el interior de estas instalaciones, los operarios trabajaban con el complejo proceso de transformación del petróleo en gas-oil y fuel-oil, así como otros derivados, utilizando gasómetros, campanas, calderas de destilación, rectificadores, filtros...

La envergadura del complejo era, como podemos imaginar, espectacular en comparación con la superficie urbana de Alicante. De hecho, tuvo un parque móvil notable en el conjunto de la ciudad: tres turismos (Cleveland y Ford, uno de ellos con matrícula A-91 puesto en marcha en 1913), y tres camiones (un camión cisterna y dos plataforma con cisterna portátil). Se cree que el primer vehículo matriculado en la ciudad perteneció a esta industria.

Tras la Guerra Civil, se finalizó la factoría subterránea, y se modificaron las instalaciones exteriores, desapareciendo las viviendas y añadiendo nuevos depósitos.

En cuanto entras por uno de estos accesos, apareces en un mundo asombrosamente diferente.



Las instalaciones se abandonaron en 1966 cuando CAMPSA decidió modernizarlas, y optó por trasladar sus depósitos al muelle de poniente del Puerto de Alicante, donde estuvieron ubicados hasta que se decidió trasladarlos de nuevo al exterior de la ciudad, y ubicar en esta privilegiada zona el centro comercial Panoramis. En 1979 se firmó el acta de desafección.

La factoría en 1956.

Cuando los almacenes subterráneos dejaron de funcionar, misteriosamente poco más se supo de éstos. La ciudad los olvidó, y poco a poco, los restos industriales se fueron retirando para ser vendidos como chatarra. Como bien nos apuntó Elías, posiblemente el hecho de cortar las chapas y las tuberías para sacarlas por los túneles, pudo ser el detonador de un incendio que dejó todas las paredes de las galerías tiznadas de negro y con un olor a humo que todavía hoy puede ser percibido.
Pasado un tiempo, las entradas se tapiaron, lo que permitió que el interior se conservara sin variaciones en el tiempo, hasta que se rompieron los muros de bloque de hormigón y la gente comenzó a explorar las galerías (hoy podemos ver los rastros de los más incivilizados, que dejaron pintadas en las paredes frases obscenas, nombres y demás).
A pesar de esto, el desconocimiento popular de este lugar ha favorecido que no se haya destruido aún más.




Aspecto del exterior y los accesos de la antigua factoría. Los cortes de la roca todavía insinúan el tejado aserrado de la nave exterior. Y la oscuridad que se insinúa desde las perforaciones de la roca invitan a la ensoñación del visitante.

Hoy, miles de personas pasan a diario frente a las instalaciones sin preguntarse qué serán aquellos agujeros que entran en la roca, o qué será aquella enorme construcción circular de piedra que se levanta en medio de la sierra.
Es nuestro deseo darlas a conocer, puesto que es un patrimonio único y espectacular, que debe ser preservado para contar a las futuras generaciones cómo fue aquél Alicante de principios del Siglo XX. Esta apasionante muestra de arqueología industrial podría restaurarse para hacerse accesible al público, y otorgarle algún uso cultural de interés que hiciera de la experiencia de estar dentro de la roca un nuevo atractivo para la ciudad.






Raíles, bidones, barriles, instalaciones eléctricas, vagonetas... a pesar de que los operarios del Tram han retirado muchos objetos del interior, todavía podemos encontrarnos sorpresas.

Desde entonces, este lugar ha caído en declive, y no son muchos los que han conocido su existencia a lo largo de décadas de abandono. En su interior, como si de un congelador temporal se tratara, permanecieron vagonetas, raíles, cables eléctricos y todo tipo de enseres que también fueron desapareciendo, pero que todavía hoy acompañan la escena y hablan al visitante de un pasado muy diferente.


Todavía se conserva la numeración original de las galerías grafiada en los accesos a cada bóveda.

El esfuerzo de aquellos que picaron la roca durante años, y que trazaron galerías inimaginables que atraviesan nuestra montaña, debería ser homenajeado y no olvidado entre suciedad y basura. Las obras del tram ya destruyeron injustificadamente los dos primeros depósitos de mampostería ubicados en el acceso de la factoría, y debemos impedir que suceda lo mismo con el depósito exterior circular y con las propias galerías.



En cuanto accedes, la vista tarda unos instantes en aclimatarse a la oscuridad más absoluta. Al cerebro le cuesta asimilar cómo en apenas unos pasos puedes cambiar de un territorio urbanizado, moderno y lleno de coches, semáforos y edificios, a una silenciosa galería perforada en la roca, y cuyo suelo está cubierto por una capa de fino polvo que al levantarse se apodera de tus pulmones mezclado con un aire frío y enrarecido.



Las galerías son un lugar sobrecogedor y realmente sorprendente para quien las descubre por primera vez, e incluso, para el que repite. Su escala y su presencia no pueden dejar a nadie que las visite sin causarle alguna sensación especial.


Este lugar es propicio para lo inesperado y lo insólito. Cuando estás varias decenas de metros dentro de la roca, y te asomas por una bóveda, un rayo de sol rebelde te sorprende entrando por un tragaluz, que desde el exterior, y con un trazado asombrosamente rectilíneo, permitía que las bóvedas se comunicaran para ventilar e iluminarse en caso de fallo eléctrico.




Las bóvedas, reforzadas con hormigón, presentan un aspecto fantasmagórico al desconcharse el hollín adosado a sus paredes. La escasa luz hace que sea muy difícil ver la cúpula por completo.
Los pasillos en ocasiones te obligan a caminar agachado, mientras el polvo se va levantando y tu cabeza roza con las rasillas cerámicas del techo.


Croquis de las bóvedas y trazado de galerías.



Mirando sorprendidos a través del respiradero, cruzado por viejos tableros y escaleras, y que asciende decenas de metros hasta la superficie... hace falta valor y mucha destreza para adentrarse ahí. No llega a apreciarse el final.


Croquis de una sección transversal por el tanque nº12 y situación de las capas conductoras.

Uno de los conductos más asombrosos es un túnel vertical que funciona como respiradero de toda la galería, de unos 2 metros de diámetro, y que llega hasta la superficie de la montaña, junto al centro comercial Plaza Mar 2, en un orificio enrejado por unos perfiles metálicos, desde el que se descuelga una vieja cuerda.



Cada uno vive la experiencia a su modo, tocando las paredes, recorriendo sistemáticamente las galerías, parándose a sentir el silencio... pero en todos se repite un mismo patrón al entrar a las bóvedas: mirar hacia arriba admirando su tamaño.

Y en cada rincón, en cada esquina, encuentras algo que observar, algo que te haga evocar el miedo de oír las bombas cayendo sobre la refinería exterior, el ruido metálico del pico y la pala ahuecando la roca o el de las vagonetas moviéndose por los raíles...

















Fotografías de los momentos vividos en el interior, mientras recorríamos las galerías.


En el exterior, todavía podemos disfrutar de parte de las instalaciones de la refinería que deberían formar parte del conjunto protegido, e incluirse en una regeneración paisajística de la ladera de la Serra Grossa.


Recomendamos a los lectores que deseen visitar las galerías los siguientes consejos:

- Acceder siempre acompañado, y habiendo avisado a alguien de la visita. El lugar no es peligroso, pero existen un par de puntos donde puede haber una caída de varios metros, y una persona inmovilizada podría estar días sin ser localizada (no hay cobertura de móvil).
- Ir provisto de linterna con suficiente batería y un pañuelo para protegerse las vías respiratorias en caso de levantar demasiadas polvaredas.

- No correr por las galerías (existen agujeros en el suelo, raíles semienterrados...).

- Ir durante el día (en caso de fallar la linterna, los lucernarios y la luz desde la entrada de las galerías puede servir de guía para salir) y provistos del plano.

- Un casco protector puede ser un buen equipamiento para prevenir golpes en la cabeza con el techo de las galerías y antiguos elementos eléctricos.


Y al final del túnel... siempre hay un rayito de luz.

Hoy en día hay varias propuestas cuyo objetivo es recuperar para la ciudad este conjunto único en España y con muy pocos precedentes en el mundo.
Fotografías de Jesús Sánchez, Elías Gomis, Ángel Valero y Rubén Bodewig

Fuente:
De la refinería "La Británica" a la factoría "La Cantera" de Alicante.
Cuadernos del Museo del Transporte de la Comunidad Valenciana.
Inmaculada Aguilar Civera.


Artículos relacionados:

La Británica
El Primer Vehículo de Alicante
Historias del Callejero: El Chalet del General Mancha
Visita al Interior de las Galerías de La Británica

Puedes localizar las galerías de "La Británica" en nuestro Mapa de Panoramio.

viernes 11 de abril de 2008

LA RUTA CORSARIA DE LAS TORRES DE LA HUERTA (I)

BIENVENID@ A LA AVENTURA CORSARIA!

Como muchos sabéis, el 17 de marzo, el IES PLAYA SAN JUAN dedicó una salida especial a la visita de las Torres de la Huerta de la Condomina, inmersos en un ilusionante proyecto para la recuperación del patrimonio histórico y artístico de La Condomina. Así que agrupamos a los alumnos de 3º de ESO y emprendimos el camino a pie. A pesar de que este era nuestro itinerario previsto,

finalmente (por cuestiones de tiempo y cansancio de los alumnos) acabamos realizando éste:


La ruta corsaria se inició desde el IES, atravesando la calle Pintor Pérez Gil para adentrarnos en Clara Campoamor, donde observamos nuestra primera Torre de Defensa: TORRE PLÀCIA. Muchos alumnos habían pasado por allí cientos de veces, pero no se había fijado en el baluarte, otros llevaban a sus perros a pasear cerca de la misma, e incluso algunos vivían frente a ella y la llamaban "el palomar". Confiemos en que cuiden y difundan el patrimonio a partir de ahora.

En estas dos imágenes podemos comprobar perfectamente cómo la torre, en un estado lamentable, se encuentra atrapada por los edificios que la circundan. Sólo pudimos acceder a ella por su parte trasera, aunque no nos adentramos en su interior.

3º DIV con su tutora, Mª José Botella, Mª Antonia y yo frente a Torre Plàcia.

Dejando atrás la Torre Plàcia y continuando por la calle Clara Campoamor, llegamos al antiguo Camino del Ciprés, donde se encuentra la siguiente torre: MITJA LLIURA, Media Libra, o Granja de la Condomina, aunque para los que hemos vivido en la zona en los años 80 siempre la conoceremos como "LA PACA", o "CASA LA PACA", nombre de la dueña la taberna huertana que con olor a vino y altramuces dispensaba todo tipo de alimentos mientras los menos jóvenes jugaban al dominó en su interior acompañados del ladrido incesante de los "perros de la Paca". Sus descendientes son los actuales propietarios de la torre y, por lo que pudimos ver, la tradición del perro guardián no ha quedado en el olvido.

Nuestro recorrido previsto suponía adentrarnos en el camino del Ciprés hasta llegar, pasando por la Mitja Lliura, a la Torre del Ciprés, pero no pudo ser posible debido a la atenta mirada del perro guardián de la fortaleza. No parecía prudente cruzar todo el camino sin haber contactado anteriormente con los nietos de la Paca y someternos a los designios del cancerbero, así que volvimos a Clara Campoamor que limita con Félix Candela, y rodeamos la torre.

Los exploradores en la entrada de la Torre del Ciprés

Para los que hemos vivido y paseado por la huerta de la Condomina durante la niñez, esta torre contiene una magia palpable desde el momento en el que accedes por la desvencijada puerta de madera que sostiene el desaparecido arco de su entrada, porque la TORRE DEL CIPRÉS es una de las pocas torres que puedes saborear desde cada sillar. Antiguamente podías adentrarte en su interior y recorrer sus plantas subiendo la escalera de caracol, pero hoy en día no es posible porque la torre puede desmembrarse en cualquier momento. A pesar de ello, es una torre (y ermita) abierta al público, aunque sus entradas estén tapiadas en beneficio de la seguridad ciudadana y salvaguarda de los vándalos. La ruta corsaria del IES PLAYA SAN JUAN atravesó todo su perímetro.
Como podéis ver, exploramos toda la fortificación e incluso fotografiamos algo de su interior. Si escudriñáis bien la fotografía, observaréis a la izquierda las escaleritas que conducían al siguiente piso. La Torre del Ciprés se disfruta mucho más que las anteriores gracias a su fácil acceso. ¡Muchos se imaginaban las almenas ardiendo para avisar de la inminente entrada de los berberiscos!
"¿Por qué está esto así?"
"¿Por qué no hacen algo por las torres?"

"¿Cómo permiten esto?"

Los comentarios de los alumnos se disparan en el momento en el que visitas tres torres de defensa y comienza a tejerse la tela de araña entre ellos. Ojalá el conocimiento y la experiencia permita, quién sabe cuándo, promover la recuperación del patrimonio entre estas jóvenes promesas alicantinas. Después de nuestras primeras tres torres (Plácia, Mitja Lliura y Xiprer), el grupo se desplazó por el Camino del Ciprés y el Camino de la Huerta, en busca de la Torre Conde, donde continuó nuestra aventura.

(Todas las imágenes pertenecen al PROYECTO OLA 18 del IES PLAYA SAN JUAN para la recuperación del patrimonio de la Condomina)

lunes 10 de marzo de 2008

LA ALINEACIÓN SOLAR DE VALL DE GALLINERA EN MARZO DE 2008

También puedes leer cómo se desarrolló la alineación en el blog de Paskki

Tiene como una legua de oriente a poniente entre los términos de Adzuvia y Planes, y apénas un quarto de norte á sur entre los de Villalonga y Alcalá de la Jovada. Su suelo es desigual y abarrancado, pero tan poblado de lugarcillos, tan bien plantados de árboles y aprovechado, que su vista deleita, ahora se examine por partes, ahora se observe desde las alturas. Desde el fondo hasta casi la cumbre de los montes se ven campos en anfiteatro, y en ellos la hermosa confusion que resulta de la variedad de árboles y de producciones. Hay allí algarrobos, carrascas, granados, moreras, pinos, nogales, olivos y cerezos. Estos rinden mucha utilidad por su gran número, y porque fructifican quando aun no hay cerezas en los pueblos de la comarca: hállanse plantados en las partes sombrías, y no prevalecen en las muy expuestas al sol".
(Antonio José Cavanilles, Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia)


La Vall de Gallinera, situada en la comarca de la Marina Alta, es una de las zonas de mayor interés paisajístico de la provincia de Alicante, con abruptas sierras que se alzan a muy pocos kilómetros de las espléndidas playas de Dénia y Oliva.
Allí podremos encontrarnos desde las huellas que dejaron los moriscos (que fueron obligados, en el año 1609, a abandonar sus hogares y los campos que cultivaban desde hacía más de ocho siglos), hasta los restos de los castillos que protegían el valle y los diminutos bancales con sus ribazos de piedra seca, que fueron levantados laboriosamente en las pronunciadas laderas de las montañas.
Es un lugar francamente maravilloso..., que con la excusa de asistir a una Alineación Solar, visitamos el equipo de Alicante Vivo.
Arturo, Jesús, Paskki y Juanjo, acompañados de sus respectivas familias, seguimos los caminos y veredas que trazaron aquellos moriscos para trasladarse desde sus casas hasta los terrenos que cultivaban, así como para comunicarse con otros valles próximos.
Y admiramos la vegetación puramente mediterránea que ya describió Cavanilles cuando visitó estas tierras, hacia el año 1792, plasmando sus impresiones en su magistral obra titulada "Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia".
Lógicamente, los árboles que captaron más nuestra atención fueron los cerezos, que constituyen el símbolo del valle y que destacan por su indiscutible calidad. La Denominación de Origen 'Cerezas de la Montaña de Alicante' protege la comercialización de las cerezas de la Vall de Gallinera. Por desgracia, la época aún no es la más adecuada: a finales de marzo, posiblemente, podamos asistir a una explosión de cerezos en todo el valle.

Foto cortesía de Paskki

Imágenes del valle, rodeado de abruptas sierras

Cerezos en flor, a lo largo de todo el valle

La primavera ha llegado a todos los rincones de la Vall de Gallinera

La "Penya Foradá", la gran protagonista de hoy. Segunda foto cortesía de Paskki

Hoy, íbamos a otra cosa.
La Vall de Gallinera posee una especial armonía, un equilibrio sorprendente: porque resulta sorprendente que esta serie de pequeños pueblos que integran la Vall de Gallinera hayan podido conservar su carácter rural, con sus blancos caseríos perfectamente integrados en el entorno, a pesar de la proliferación en la comarca de actuaciones urbanísticas propiciadas por el éxito turístico del litoral de la Marina Alta.
La Vall de Gallinera es un valle alargado, que sigue la dirección de noroeste-sureste y que está delimitado, en la parte septentrional, por la sierra del Almirant y la Serra Albureca y, en la parte meridional, por la Serra Foradada (con la singular "Penya Foradà", a 700 metros de altitud, y su Alineación Solar), el "Penyal Gros" y "Les Llomes del Xap".
Por el centro del valle discurre el río Gallinera, que desemboca en el Mediterráneo en el término municipal de Oliva, en la zona de Aigua Blanca, tras un recorrido de unos treinta kilómetros.
Y, en torno al río Gallinera y a la carretera que atraviesa el valle y une Pego con Cocentaina, se encuentran los ocho pueblos que integran el término municipal de la Vall de Gallinera. De este a oeste nos encontramos con Benirrama, Benialí (en donde se halla el Ayuntamiento y, por lo tanto, la capital del municipio), Benitaia, Benissivà, La Carroja, Alpatró, Llombai y Benissili.
Antes de la expulsión de los moriscos existían varios núcleos de población más, de los cuales quedan todavía restos: Alcudia, Benigena, Benimamit, Benimarzoch, Beniatcher, Buecacim y Rafol. En la Vall de Gallinera podremos hallar también restos prehistóricos importantes, como los de la Cova d'En Pardo, en la Serra de Albureca y en Benirrama, con sus pinturas rupestres de gran interés.
Pero las joyas del patrimonio histórico-artístico de la Vall de Gallinera son sus castillos, entre los que destacan el de Gallinera o de Benirrama y el de Alcalá o de Benissili, cada uno destinado al control y la defensa de las dos entradas del valle. También merece resaltarse la torre de Alpatró y, en las inmediaciones del valle, los castillos de Forna y de Almiserá.


Un pequeño recorrido visual por las calles de Benitaia y Benissiva, los pueblos más cercanos a la Penya Foradà.

El reloj de sol de Benitaia cobra mayor importancia en el dia de hoy

LA ALINEACIÓN SOLAR
Eran las 17.42 horas del día 8 de marzo.
En Benitaia, este momento lo recordaremos más de 300 personas durante toda nuestra vida.
No era una fecha y una hora casual.
No era un punto aleatorio señalado en el calendario.
Ayer, los miembros de Alicante Vivo acudimos a esa hora exacta, a contemplar la Alineación Solar sobre la Penya la Foradada de la Vall de Gallinera.
En ESTE enlace tenéis los datos técnicos de dicha aineación.
Los visitantes, excursionsitas, curiosos, habitantes de poblaciones vecinas y amantes de la astronomía, nos concentramos en las ruinas del antiguo Convento Franciscano, que actualmente es conocido como el Calvario.
Y es que los religiosos, muy listos para lo que querían, edificaron en 1.611 su templo allí, orientado a la Penya de la Foradà, con la que el sol se alinea dos veces al año: el 8 de marzo y el 4 de octubre. Este último día, curiosamente, se conmemora la festividad de San Francisco de Asís, nombre de la orden religiosa del convento.
Fue un día maravilloso: soleado, brillante, caluroso... impecable, más típico del final de la primavera que de las fechas en las que nos encontramos.
El sol, que lucía con toda su fuerza a media tarde, fue bajando lentamente hasta acercarse a la roca de la penya. La alineación era inminente.
El cielo se nubló hasta adquirir una tonalidad grisácea, sepulcral... misteriosa.
La magia tomaba cuerpo y nos inundaba a todos los presentes.
Se hizo un silencio conmovedor.
Fue el momento que aprovechó José Llul, egiptólogo de Gandía y descubridor del acontecimiento astronómico, para dar unas pequeñas normas de cómo se tenía que observar el fenómeno.
Sencillo... pero a la vez complicado de cumplir: las gafas sólo protegían las retinas durante 2 minutos. Y nunca seguidos. Era conveniente apartar de vez en cuando la mirada del Sol, para evitar daños irreparables en nuestros ojos.
Complicado de cumplir, decimos, porque todos queríamos aprovechar al máximo esos 2 minutos de Alineación y no perdernos ningún detalle del recorrido de nuestra estrella por el agujero de la montaña.
Estábamos esperando ese momento desde hacía muchos meses.
A la hora exacta anunciada por los astrónomos, el público hizo uso de las gafas especiales repartidas por el Ayuntamiento y fue testigo de cómo el sol se centraba tras la Foradà. Hace siglos, cuando el monasterio se encontraba en todo su esplendor, los haces de luz se dirigían hasta el punto donde los franciscanos construyeron su claustro.
¡Maravilloso!
Curiosos de todas las edades nos quedamos de piedra ante tal espectáculo de la naturaleza. Espectáculo, todo sea dicho, único en la Comunitat Valenciana, dada la peculiar orografía de la cima de una de las cumbres de la Penya Foradà, con un arco de piedra creado de forma natural.
Y no defraudó a nadie.
Durante un par de minutos, y siempre a través de los filtros solares, pudimos disfrutar de un fenómeno tan grandioso que uno se siente insignificante al verlo. ¿Qué sentirían las gentes de antaño al verlo? ¿Cuántos reyes e imperios han caído por acontecimientos parecidos?
Alguien dijo una vez que cuanto más le hablaban de la grandeza de Dios, más admiraba la grandeza de la Naturaleza.
Los miembros de Alicante Vivo sentimos algo parecido.
La próxima vez que se repita será el 4 de octubre, onomástica de San Francisco de Asís.
Aún queda mucho... es verdad.
Pero hasta entonces, tenemos tiempo para deleitarnos con las experiencias vividas.
Y un consejo.
De corazón.
No os lo perdáis la próxima vez.
Nosotros estaremos de nuevo allí.
Como mandan los cánones.

Imágenes del antiguo Convento de los Franciscanos. Hoy en día, no queda más que un soporte de piedra y varios pozos y túneles. Una placa recuerda la historia del lugar, que hoy recibe el nombre de "El Calvario"

Primera toma de contacto con el lugar. jajajaja Todos hablando y riendo... y el pobre Juanjo ajustando los filtros a la cámara digital

Gente de todas las edades se dan cita para presenciar el acontecimiento. Unos preparados con grandes medios visulaes... otros, simplemente, con las gafas que repartió el Ayuntamiento de Vall de Gallinera.

La gente comienza a llegar en masa. Nadie quiere llegar tarde.

José Lull, hablando de la Alineación y dando los consejos pertinentes para no sufrir daños serios en nuestros ojos.

La gente se reune justo debajo de lo que antaño fue el Convento de los Franciscanos. La verdade s que no está mal elegido el lugar.