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miércoles 16 de julio de 2008

CRÓNICA DEL TRANVÍA DE LA HUERTA DE ALICANTE (1ª PARTE)

Hace meses, nuestro gran amigo Jaime Pomares Bernat nos entregó un curioso documento sobre el Tranvía de la Huerta. La Asociación Cultural Lloixa ya lo publicó tiempo atrás en su revista mensual y en su web, gracias al enorme trabajo de Alfredo Campello.
Hoy, Alicante Vivo se une a la historia de este tranvía con la publicación del trabajo que ya hicieron otros.
Espero que os guste.

Fotografía cedida por la A.c. Lloixa

Durante siglos el ir a Alicante, desde la huerta, era una empresa costosa y nada fácil. Muy pocos tenían carruaje o carro, caballo, mula o acémila, así que la mayoría lo hacían a pié. Muchos de ellos, incluso descalzos para no deteriorar las alpargatas,que luego se ponían al llegar a la ciudad.
Pero a finales del 1800 se estableció en Alicante la compañía denominada FERROCARRILES VECINALES DE ALICANTE, que con oficinas y cocheras en el barrio de Florida, ponía en funcionamiento dos líneas del ferrocarril que el pueblo bautizó con el nombre de “TREN CHICHARRA”: una de Alicante a Elche y Crevillente, y la otra desde más arriba de Muchamiel, que pasando por San Juan y Santa Faz, terminaba en Alicante

“Línea de Alicante a Muchamiel – Nace ella junto a las verjas de un jardín frondoso, callado y triste, en donde descansan los restos del gobernador Quijano, hombre de raras virtudes cívicas, victima de su filantropía durante una época de epidemia cruel que sembró el luto y el dolor en Alicante. Avanza el tren lamiendo los muros de la Fábrica de Tabacos, y en las horas de salida de las labore, el turista puede observar escenas llenas de color y bullicio. Después, la vía se aleja por una llanura dilatada y desnuda, y el hermoso castillo de Alicante os va presentando todos sus lados de elegantes líneas. Sube el tren por terraplenes propios, y a trechos por la carretera del Estado, y llega, por fin a una altura desde donde alcanzáis un panorama imponderable: la huerta alicantina, alfombra lujosa que luce los colores de una vegetación feraz, regada con las aguas del monumental Pantano de Tibi. A la izquierda y en frente los confines de este risueño lago de verdores los forman gigantesca montañas como Aitana, de fiera altitud; Puig Campana de estructura esbelta y al Sudeste, azules del Mediterráneo, donde asoma el islote de Benidorm”.

Fotografía extraída del libro "El Tranvía de Alicante, pasado y futuro". 2007


Salpicaban el paisaje infinitas “villas” suntuosas, como la del Marqués de Benalua, la del Barón de Finestrat, la del Barón de petrés, la del Marques del Bosch y otros aristócratas y alicantinos opulentos, cuyos viñedos producían los ricos vinos de mesa regionales. Torreones árabes y palmeras solitarias sobresalían de la frondosa apretada; y lejos descuellaban los campanarios de la Santa Faz, Sant Joan y Muchamiel. Muy inmediato al segundo de estos pueblos se hallaba “Pinohermoso”, maravilloso jardín de los Sres. De Prytz, rico de estatuas de mármol, en paseos y estanques versallescos y laberintos floridos.
Entre vergeles pasaba el tren; cruzaba los tranquilos pueblecitos, mas allá de Muchamiel, la linea acababa entoldada por viejos almendros y algarrobos.
Este tren era a vapor, llevaba un vagón máquina con una caldera alimentada por leña y carbón, arrastrando dos vagones, uno techado pero descubierto lateralmente, con bancadas transversales, que se llamaba “jardinera”, y muy apto durante el verano, el otro iba cerrado, con dos plataformas descubiertas, y dos bancos uno frente a otro, de madera igualmente, en su interior.
En aquella época, aparte de los habitantes del entorno, este tren lo usaban muchas de las “tabaqueras”, operarias de la Fábrica de Tabacos, que en 1903 tenía una plantilla de 3665 operarias y 85 trabajadores. También acortaba el camino a los trabajadores que acudían a las labores del puerto.

Fotografía del libro "El Tranvía de Alicante, pasado y futuro". 2007


Pero a principios de siglo unas tremendas lluvias torrenciales destrozaron los tendidos del tren, hasta tal extremo que dejó de funcionar.
La línea de Elche Crevillente, acabó para siempre, mientras que la de la huerta, fue aprovechada para funcionar con arrastre por mulas, en la que tres de estos animales arrastraban uno de los remolques del antiguo tren chicharra. El recorrido del mismo: Fábrica de Tabacos-Muchamiel, y las cocheras sirvieron también de cuadra para las mulas.
Una sociedad, denominada “DE LOS NUEVE”, amplió el tranvía de mulas existente de la Plaza de Ramiro –con las cuadras en los bajos de la Iglesia de Santa María, en la calle de Jorge Juan- hasta el barrio de Benalúa, y en 1903 otra línea que iba desde la calle de Bilbao, por la Rambla, hasta la calle de Sevilla, para enlazar mediante transbordo con el de Muchamiel.

---continará----

JAIME POMARES BERNAT
Abogado

jueves 10 de julio de 2008

PARCENT EN EL RECUERDO

De nuevo, vamos a retroceder en el tiempo.
En esta ocasión, en la vida e historia de la población alicantina de Parcent.

El trabajo en la era. El labriego jaleando al animal.

Corría el siglo XV.
En el pico de Pop apareció una luz. Eran altas horas de la noche. Nadie en el pueblo se percató de ello. Al amanecer, una flota corsaria capitaneada por el pirata Cachidiablo atacaba algunas poblaciones de La Marina. Perandreu, señor de la baronía de Parcent, fue hecho prisionero junto a muchos vecinos y transportado a Turquía. Murió allí.
Años antes, en 1248, Jaume I también había conquistado el lugar, concediendo a Juan de Vallseca el castillo de Pop, Murla, Benigembla y Bernissa, hoy despoblado.
Como siempre, nuestra historia se ha escrito a espada y fuego.
¿Sabían ustedes que Gabriel Miró inmortalizó para siempre Parcent?
Al menos, alguien combatió a las armas con poesía y literatura.
Fue en sus “Obras Completas”, en la primera página: “Sigüenza (…) caminaba por tierras levantinas. Dijo: Llegaré a Parcent. Y le respondieron: Parcent es foco leproso”. Este relato lo escribió en 1904, y narra su estancia en dicho pueblo. Recordemos que allí mal vivían 60 personas, enfermas de lepra, que retrata con espanto y crudeza.
Sin embargo, regresó años después para dar su último adiós a los habitantes. Llamó a una mujer mayor y le preguntó por los leprosos.
-¿Los del mal? Ya no están. Se los llevaron a Fontilles.

Dos generaciones diferentes en la estrecha calle del pueblo

Gabriel Miró no pudo despedirse de los leprosos que había visto en su juventud. En el pueblo ya no quedaban. Subió en su coche y se fue a Alcalalí.
Sin embargo, antes de partir, describió su fuente. Y dicha fuente tiene el privilegio de ser el único lugar de Parcent descrito por el dramaturgo: “Sale el agua por dos caños de plomo y se vierte espumosa en un viejo pilón. Cuando atardece, bajan y suben mujeres que llevan cántaros; hombres con bestias cargadas de vasijas…. Cuando anochece, toca el Ángelus la campana melódica. Vio Sigüenza árboles monstruosos escalonados en la cobriza basa del pueblo. –Son oliveras – le dijo el guía. –Oliveras de 300 años, lo menos.”

El duro trabajo de la vid y sus ricas pasas

Y es que lo sustancial, lo verdaderamente importante de Parcent, no son sus guerras ni batallas… sino el manantial donde brotó la vida.
La fuente de Parcent, tan conocida en la Marina, ofrece un aporte importante al caudal del Rio Xaló. Nace el manantial a su vera y forma una pequeña huerta en lo que antaño fue sólo un humedal. No lejos de allí, en la partida de Petracos, podemos contemplar unos sencillos dibujos rupestres que nos indican que la zona estuvo habitada en el neolítico. Allí se asentaron porque había mucha agua para el ganado y caza para ellos.

Claroscuro en una casa de Parcent

Vale la pena conocer estos lugares: el valle y el río Xaló desde su inicio dejan muy buenas sensaciones. Podemos ascender hasta la LLacuna en Castell de Castells, hoy desecada; visitar las pinturas rupestres de Petracos y degustar una sabrosa paella en Parcent. Pero antes de subir al pueblo pregunte por la fuente. No hace muchos años servía de lavadero público. Un bonito riu-rau, con arcadas de medio punto, circundó y protegió de las inclemencias del cielo a muchas generaciones de mujeres que han lavado en él. Una placa anuncia La Font del Llavador, cuando debería decir la Font de Parcent.
Porque la fuente es el origen de la historia del pueblo.

Fuente:
Juan Luis Ramón del Cerro

Fotos:
El Ojo del Tiempo en la Provincia de Alicante


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sábado 5 de julio de 2008

CUANDO DIOS DESCARGÓ SU IRA EN ALCOI (O ESO DICEN)

La mayoría de las supersticiones nacieron durante la Edad Media, en una época en la cual el analfabetismo, la pobreza , las enfermedades y la muerte estaban a la orden del día.
En estas situaciones, las fuertes tormentas, los eclipses, las sequías y, sobre todo, los terremotos, atemorizaban a la sociedad, carente de recursos para hacerles frente.
Fue el auge de la religión, que a golpe de fuego, castigos corporales y súplicas, se erigía como único medio para acabar con el sufrimiento del cuerpo y purificación del alma.
El 2 de diciembre del año 2020, se celebrará el 400 aniversario de una de las tragedias más recordadas en la historia de nuestra provincia: el terremoto de Alcoi.
En Alicante Vivo sabemos que aún falta más de doce años para esa celebración, pero la importancia de aquellos acontecimientos y, sobre todo, la "curiosa" manera de actuar del pueblo alcoyano, nos han dado la excusa perfecta para hablar de él.
Así pues, nos encantaría que regresaran con nosotros a aquel 2 de diciembre de 1620.
Algo terrible está a punto de ocurrir en Alcoi.
Un Alcoi, socialmente, muy muy diferente al actual

Alcoi, resurgida de sus propias cenizas tras el terremoto.

“Poco después de las oraciones del Ave María, se sintió un terremoto tan estupendo que hoy referirse no puede ser, sin liquidarse el corazón por los ojos, pues es el mayor que ha visto el mundo después que murió Cristo Redentor nuestro”
CRONISTA CARBONELL

Para medir la importancia de aquel terremoto, primero debemos medir los daños que ocasionó a la arquitectura religiosa de antaño: se partió la Iglesia Parroquial por la mitad; el Convento de San Agustín fue arrasado en un instante (arcos de sillería destrozados, tres torres derrumbadas, el coro desplomado sobre tres religiosos…); el Monasterio de San Francisco se abrió como una granada, muriendo siete mujeres y un niño; víctimas por toda la ciudad, destacando las 22 de la Calle del Portal…
El autor de la siguiente crónica, Carbonell, no había nacido en 1620.
Sin embargo, recogió el testimonio directo de aquellos que sí lo padecieron.
Como en otras ocasiones, el desastre natural ocurrió de noche.
Cuentan que las casas chocaban unas con otras al desplomarse; la gente salía de ellas con los niños en brazos y los ancianos al cuello; algunos con la mujer desmayada; los más rodaban por el suelo y los gritos de los sepultados y los bramidos de los irracionales, que no pudieron salir de los establos, se escuchaban por toda la ciudad.
En plena confusión, descalzos y medio desnudos, escaparon todos al cementerio. En un olivo cercano aparejaron un altar con el Santísimo: ante él, los religiosos hacían acto de contrición, se confesaban, se daban golpes en el pecho pidiendo misericordia por sus pecados…
No nos sorprendamos.
En aquellos años, era lo normal.
Los alcoyanos pensaban que había llegado el fin del mundo, al comprobar que los temblores no remitían.
Al contrario, a lo largo de la noche, hubo treinta y tres seísmos más.
Por fin amaneció.
Y con las primeras luces del alba se celebraron procesiones de desagravio en las cercanías del cementerio.
Y la gente de Cocentaina se ofreció para paliar “el dolor de sus vidas, haziendas, propias habitaciones y el rogar a Nuestro Señor”.
Mientras tanto, en Alcoi (o en lo que quedaba de él, mejor dicho), los albañiles advirtieron el peligro en que estaban las monjas del convento. Fueron sacadas del edificio en ruinas, a regañadientes, con los velos delante de la cara y los pies descalzos. Daban gritos de misericordia y decían que “ellas eran la causa de la desdicha que padecía el pueblo, reconociéndose muy pecadoras, cuando todos las veneraban perfectas.”
La habitantes de la Villa respondían con lastimosos suspiros, “dándose recias bofetadas, pues siendo ellos los autores de tanta fatiga, lo pagaban las mismas esposas de Dios”. La verdad es que el mismo relator de estos hechos, el señor Carbonell, no duda que fue un castigo divino, pues afirmaba: “Siempre los pecados de un Pueblo son los que atraen la ira de Dios”, y lo comparaba a la destrucción de Sodoma y Gomorra, la peste en tiempos de David, la muerte de los primogénitos de Egipto y el diluvio universal.
Ahí es nada.
Recordemos que el nombre de Alcoi proviene del árabe al-quai, que los conquistadores oyeron como al-coi, la “ciudad rica y fuerte”. Parece pues, que los mismos alcoyanos de aquel 1620, fueron conscientes de que su prepotencia y opulencia conllevó el castigo de Dios. Y el cronista de estos hechos terminó diciendo “fue presagiado todo, de que Dios quería acabar con todos los habitantes de Alcoy”.
Pero sigamos un poco más con el terremoto.
En los días posteriores se organizó una procesión hasta Cocentaina, para implorar conjuntamente a Nuestra Señora del Milagro; y se afirma que “muchos niños de teta no se alimentaron, queriendo ayunar para aplacar la ira de Dios”.
Sin embargo, los terremotos no cesaron. El día 18 hubo una réplica que no causó grandes daños. También hubo otras el día de Navidad y de Reyes. En la montaña de Cantagallet apareció una grieta de legua y media por la que cabía un buey.
Sólo en Alcoi, los desperfectos ascendieron a 200.000 ducados de la época.
Hoy en día, sabemos que aquel cataclismo fue debido a una sacudida del terreno por el choque de dos placas tectónicas y que, por muchas plegarias, golpes, meas-culpas y flagelaciones corporales que se dieran los alcoyanos, Dios no iba a hacer nada por evitarlo.
Pero como ya hemos dicho al principio, aquel Alcoi era muy diferente al de hoy en día

Fuente: Juan Luis Román del Cerro

miércoles 2 de julio de 2008

UNA BREVE Y SENCILLA HISTORIA DE LAS "GERMANIAS" QUE NO VA A GUSTAR A NADIE

El comienzo del reinado de Carlos I (1517-1556) no pudo ser más accidentado para el País Valenciano.

Óleo "La Paz de las Germanies"; extraído de la web Viquipèdia

El joven monarca no tenía ni puñetera idea del castellano, ignoraba nuestra cultura, sólo parecía interesarle la recaudación de impuestos y vino acompañado de dudosos personajes más interesados en enriquecerse que en gobernar. Léase Chievres o el Papa Adriano.
Uno de los conflictos que trajo su reinado fue el conocido como las Germaníes Valencianas, muy criticadas en este blog hace unos días. Las “germanies” tuvieron lugar entre los años 1519 y 1523, y fueron más bien revueltas sociales. Simplificando un poco el asunto, fue el enfrentamiento entre artesanos y burgueses, aunque después se unieron los moriscos, que tomaron partido con la nobleza.
La chispa que encendió la hoguera fue el ataque de una flota de piratas musulmanes a la ciudad de Valencia. Visto lo visto, el Virrey ordenó que el pueblo fuese armado y enseñado en el manejo de dichas armas. Sin embargo, la cosa se complicó con una epidemia de peste que acojonó a los nobles y los obligó a refugiarse en el interior de sus castillos y villas para no contraer la enfermedad.
Pasado el peligro de los berberiscos, las clases industriales dijeron “tararí que te vi” a la devolución del armamento del que se les había dotado. Bien pronto surgió una organización militar llamada “Germanía” (Hermandad). Apelaron al nuevo -e inculto- monarca, que desconociendo la correlación de fuerzas en el Reyno de Valencia, les otorgó su conformidad. Los “agermanats” eligieron un consejo director que los representaba: “La Junta de los Trece”; pronto se hicieron con el control del poder de la ciudad y aumentaron su defensa contra los moros y contra la opresión de la nobleza. Mientras la sublevación se extendía, iba en aumento la importancia de la Junta, que suprimió los impuestos y repartió cargos públicos entre los plebeyos.

"Germana de Foix", virreina de Valencia, que reprimió con gran dureza el movimiento agermanat.

El pañero valenciano Vicente Peris se hizo cargo de las tropas, quien llegó a atacar el cuartel general realista en Gandía, consiguiendo una increíble victoria. Fue entonces cuando trató de extender el conflicto a todo el País Valenciano, llegando, claro está, a tierras alicantinas, especialmente de La Marina.
Veamos sus andanzas:
Peris destruyó Denia, tomó el castillo de Polop (asesinó allí mismo a 700 moros recién “cristianizados”), quemó Verger y llegó hasta Ondara, donde estuvo siete días. Sus andanzas en Denia son históricas, por tenerla como principal enemiga. Mantuvo durante cinco días un terrible bombardeo sobre la población dianense, que acabó “metiendo fuego a las casas con que hizo muy grande daño”. Una vez arrasada, Peris levantó un campamento y prosiguió sus andanzas por Teulada, Benissa y Gata.
¿Qué ocurrió al final con este personaje?
Pues se refugió finalmente en Valencia cuando las tropas realistas consiguieron apoderarse de la ciudad el 3 de marzo de 1522. Vicente fue ejecutado junto a otros cabecillas de la revuelta. Su lugar en la ya escasa resistencia “agermanat” lo ocupó otro personaje mítico: “l´encobert.
Pero de él ya hablaremos otro día.

Fuentes:
Wikipedia
Emilio Soler

sábado 28 de junio de 2008

LA CAÑADA: PARAÍSO DE CAMPOS FRUTALES

Quizá la conozcamos más por su apellido, al que está unida desde tiempos de los musulmanes:
Cañada de Biar.

Los campos de frutales, próximos a la población

Sin embargo, esta población del Alto Vinalopó, enclavada en el Valle de Biar, es más importante de lo que parece. Con 1200 habitantes, su término municipal es rico en acuíferos y canteras, de donde se extraen rocas utilizadas en la construcción.
Se piensa que el origen histórico de Cañada se encuentra en una alquería musulmana llamada “Benisamayo”, que se encontraba en la falda del Monte Sanmayor. Tras la conquista cristiana de Biar por Jaime I de Aragón, pasó a formar parte del Reino de Valencia y la Corona de Aragón.
A finales del siglo XVII empezaron a multiplicarse en esta zona las casas dispersas, próximas a las acequias y a los huertos, y a mediados del siglo XVIII se configuró la partida de la Cañada a partir de varios grupos de casas de la zona del “Portell”, “La Solana”, “El Huerto”, “La Casa Tapias” y “El Pinaret”.
Perteneció al municipio de Biar hasta el 1775, año en que se segregó y pasó a depender de Benejama. Allí estuvo hasta1836, en que se unió con Campo de Mirra; y de nuevo en 1843 se separaron para formar dos municipios diferenciados.

La carrera pedestre adquiere todo su significado viendo el suelo que pisan los corredores

¿Cómo es Cañada?

El visitante de la población descubre un lugar tranquilo, fresco, de casas blancas arremolinadas en torno a un cerro. Allí se levanta el Santuario de la Virgen del Cármen, donde se celebra todos los meses de julio una preciosa romeria. Su Iglesia Parroquial es una de las más especiales de toda la provincia de Alicante, al albergar un impresionante cuadro del maestro Sorolla. La representación del "Auto de los Reyes Magos" o "Belen Viviente" reune a todo el pueblo, que participa en una fiesta que se remonta al año 1764. En la actualidad ha adquirido tal importancia que miles de espectadores acuden ex profeso a la población para asisitir al acto.

Personajes e istrumentos comparten por igual el protagonismo

El más puiro universo rural: carro de caballos y un "chato" de vino tinto

El gesto airoso. Las sonrisas francas. Folclore y tradición en grupo

El teatro, un ritual, una fiesta, una expresión innata en el ser humano desde la antigüedad

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Fuentes:
El Ojo del Tiempo en la Provincia de Alicante

Wikipedia

martes 17 de junio de 2008

SAN ISIDRO: EL PUEBLO MÁS JOVEN DE LA PROVINCIA DE ALICANTE

Pues sí.
Haciendo caso a uno de nuestros lectores que pedía que habláramos de los pueblos del sur y norte de la Provincia de Alicante, se me ha ocurrido empezar por la localidad más joven de nuestras tierras: San Isidro.
O como era conocido hasta hace apenas una década: San Isidro de Albatera.

Una imagen muy singular: San Isidro y su frondoso palmeral, en medio de la inmensidad del llano en el que se asienta.

Y es que, aunque no os lo creáis, San Isidro no se segregó de la maravillosa Albatera hasta 1993; más concretamente, hasta el 22 de mayo.
Su origen se halla vinculado al Instituto Nacional de Colonización, en la década de 1950. En aquella época, se puso en marcha la transformación de diversos terrenos improductivos a cargo del arquitecto Fernández del Amo. En 1956 se entregaron algunas viviendas y lotes de aquellas tierras improductivas a las personas que, con el tiempo, serían los vecinos de la nueva población. Su dependencia a Albatera se basaba en que el nucleo urbano del emergente San Isidro se encontraba dentro del término municipal de Albatera..., y así continuó durantes las siguientes décadas, hasta que en 1993 se independizó.

Los ritos, religiosos o no, siempre teatrales, necesitan un escenario en el que representarlos.

En 1995, al poco de segregarse, ya contabilizaba con 1.185 habitantes. La población, poco a poco, fue creciendo, hasta alcanzar los 1801 vecinos en el 2007. Buena parte de ellos provienen de alemania e inglaterra, atraídos por el bajo coste de sus viviendas, el benigno clima y su gran desarrollo industrial.
Sin embargo, no muchos alicantinos saben que San Isidro es conocido como "El Oasis de la Vega Baja", por la cantidad y calidad de sus palmeras. No en vano, la localidad se asienta sobre una antigua zona húmeda llamada El Saladar a la que el Cardenal Belluga ya le echó un ojo para sus Pías Fundaciones.
Sin peligro de pantanos y conectado al Trasvase Tajo-Segura (lo que permite crear importantes zonas de regadío), San Isidro en un pueblo pequeño, curioso, de casas blancas en calles uniformadas y regulares.

Palmas bajo las palmeras en ordenada procesión. Domingo de Ramos

El estilizado depósito de agua, hoy desaparecido. Durante muchos años, fue una seña de identidad del pueblo

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Fuentes:
Wikipedia
El Ojo del Tiempo en la Provincia de Alicante

Artículo relacionado:
El poblado de El Realengo

¿SABÍAS QUE...? (II)

La "Cava Arquejada", en Agres. Vemos una panorámica desde las proximidades del actual refugio del CEA.

¿Sabías qué...? Aunque no lo parezca, Alquería d´Asnar, Chinorlet, Turballos, Llosa de Camacho, Catamarruch, Benialfaqui, Barbarroja, Hurchillo, Rincón de Bonanza, Rodriguillo, Famorca, Paredón, Ares del Bosque y Parroquia de la Matanza, son algunos de los nombres más originales y curiosos de pedanías y poblaciones de la provincia de Alicante. En total, son más de 324 núcleos urbanos o de viviendas, que podéis localizar al completo en ESTE enlace.

¿Sabías qué...? A lo largo y ancho de las montañas de Alicante, se conservan numerosos testimonios de la arquitectura destinada a conservar la nieve. Son "Pous de Neu" construídos entre el siglo XVI e inicios del XX. Hasta el momento, se han inventariado más de trescientas neveras, que reciben nombres tan curiosos como cavas, ventisqueros o pozos de nieve. De entre todas ellas, hay alrededor de 92 en buen estado, que dan a conocer nuestra red de depósitos de nieve y la importancia cultural que han tenido a lo largo de nuestra historia.

¿Sabías qué...? Los antiguos caminos, senderos, calzadas y vías pecuarias están catalogados como "Patrimonio Histórico". La provincia de Alicante ofrece un territorio ideal para la creación y utilización histórica de dichas vías, debido a su geografía tan variada y original: playas, valles, montañas, barrancos, ríos y riberas. Hasta el momento, la Diputación de Alicante tiene más de 114 PR-V catalogados. Son los Senderos de Pequeño Recorrido, caminos y rutas ideales para circular, como antaño, por nuestras montañas.

¿Sabías qué...? En 1918, acaeció el mayor holocausto médico de la historia de Alicante. La gripe de aquel año fue la epidemia más devastadora que se recuerda. Sólo en Alicante infectó al 50% de la población, y otro 25% sufrió alguno de los efectos clínicos de la enfermedad. Los grupos más afectados fue la población de entre 20 y 50 años, cebándose en nuestra ciudad por su ambiente húmedo y fresco. Los responsables del ayuntamiento tuvieron que tomar una decisión dramática pero necesaria: cerrar la antigua Morgue y crear una nueva en las afueras de la ciudad. Es el "Cementerio de Nuestra Señora del Remedio" , una obra arquitectónica de increíble valor. Allí hay una estatua de la Virgen del Remedio con el niño en el brazo derecho y un bastón de mando en el izquierdo. Es una alegoría a aquellos días en que la gripe se cebó con los más jóvenes e indefensos. Hoy sabemos que el virus responsable de la pandemia era un virus de procedencia suina, un virus influenza A H1N1, semejante al responsable de una epidemia de gripe porcina años más tarde y que sigue siendo el responsable de la gripe en esta población animal.

Artículo Anterior: ¿Sabías Qué...? (1)

sábado 14 de junio de 2008

EL MASCARAT: LA BARRERA NATURAL DE NUESTROS VIAJEROS

La Sierra de Bernia, con sus nueve kilómetros de longitud, atraviesa varias poblaciones alicantinas: Altea, Benissa, Callosa D´En Sarriá y Xaló.


Túnel y puente del Mascarat, abierto el 3 de marzo de 1869. Fotografía extraída de la web de nuestro amigo Andrés Ortolá.

Cerca de su cima, a más de mil metros de altura, destacan las ruinas (casi enterradas por la vegetación) de una fortaleza levantada por Antonelli, el mismo que trabajó en el Pantano de Tibi y el Castillo de Santa Bárbara.
Dicha fortaleza fue un empeño de Felipe II para prevenir las posibles revueltas de los moriscos y mantener la zona asegurada de las constantes incursiones berberiscas. Precisamente, el Fort de Bernia fue desmantelado cuando se sofocó el último levantamiento morisco en 1609, que dio con los musulmanes españoles en el exilio africano donde muchos fueron asesinados.
La Sierra de Bernia se caracteriza por sus abruptos barrancos que hacen necesarias grandes dosis de paciencia y habilidad para los senderistas que osan cruzarla. Pero claro, ahora atravesar la sierra es un placer aventurero.
Sin embargo, no siempre fue así.
Algunos viajeros de siglos pasados la recuerdan en sus escritos con la angustia que les supuso deambular por aquellas vertientes cortadas a pico para poder seguir el camino costero.
Por ejemplo, Josef Cavanilles. Nuestro ilustre viajero acababa de dejar atrás la villa de Calpe, en la que había descubierto unos interesantes restos romanos. Se dirigió por la línea costera hacia la “inalcanzable Altea, que media entre Serrella y Bernia un profundo barranco que parece interrumpir las comunicaciones; y entre Bernia y Toix un collado. Por éste atravesé el monte, dejando atrás hacia el nordeste el llamado Oltá, cuyas raíces son de yeso, las faldas bien aprovechadas y aptas para algarrobos, almendros y sembrados”.
Iba bajando el puerto y quedaba a la izquierda sobre un cerro la Torre del Mascarat: “atravesé el cauce del Barranco Salado y ladeé un cerro batido por las olas, siguiendo una espantosa senda hasta llegar a otra segunda torre llamada La Galera”.

El "Tren Limonero" atravesando los puentes. Fotografía extraída de la web Moros i Cristians

No menos dificultosa fue la misma travesía para Carlos Beramendi, que a finales del setecientos recibió el mandato de recorrer España para analizar la situación socio-económica del país (mala de narices): “continué mi viaje, viendo a los lados del camino las mismas producciones que en Benissa, y cruzando de allí a poco, por la villa de Calpe, situada en un alto; seguí por entre montes y barrancos, casi sin cultivos, de malísimo camino, siempre por la marina, y a dos horas llegué a la villa de Altea”
Beramendi no dejó de mostrar su malestar por lo abandonados que estaban aquellos lugares: “Se encuentran varias puntas de montaña, que internándose a trechos en el mar, dejan calas capaces de ocultar desembarcos y contrabando marítimos”.
Pero… ¿por qué se llama Barranco del Mascarat?
No tenemos más remedio que acudir a las leyendas populares; más concretamente, a las dos que más nos gustan: una nos habla de un bandido enmascarado que durante una época sembró el terror entre los viandantes que osaban cruzar aquella espeluznante quebrada, escondido detrás de su embozo para ocultar la lepra; y la otra cuenta las aventuras de un musulmán que, obligado a abandonar la tierra donde estaba enterrada su esposa, decidió quedarse y plantar cara a los cristianos.


Fuente:
Emilio Soler en las páginas del Diario Información.

Artículos relacionados:
La leyenda del Mascarat
La leyenda de Judas y el Mascarat

miércoles 11 de junio de 2008

MARCELO MIRAVETE Y LAS MÁQUINAS DEL PROFESOR BACTERIO

El Río Segura a su paso por Murcia

Don Marcelo Miravete de Masseres fue un médico y canónigo oriolano muy singular.
Pero mucho.
Nacido en 1729, fue (entre otras cosas) miembro de la Real Sociedad Económica de Amigos del País Valencia y socio de la Academia Medico-Gaditana; este campo, el de la medicina, fue donde ganó mayor fama de cara a la posteridad, aún cuando él aseguraba: “yo, en verdad, ni soy Médico ni cosa que se le parezca”.
¿Ustedes han oído hablar alguna vez de la máquina de reanimar a los muertos?
Seguro que no.
Sin embargo, Miravete la inventó.
Os explicamos en dos minutos esta historia tan surrealista.
Don Marcelo, creó en 1788 la Junta de la Piedad, una organización de salvamento que se dedicaba al socorro de los ahogados en el Río Segura. La Junta estaba formada por tres cirujanos, cuatro nadadores, tres portadores de cuerpos y un celador, cuyos sueldos pagaba altruistamente el propio Miravete.
La Junta se presentó al público el 6 de julio de 1788. Para ello, lanzaron al río un hombre de madera (lastrado y dotado de todos los detalles, incluídos el pelo) que debía ser buscado por los nadadores y conducido hasta la orilla. Por desgracia, el muñeco se quedó medio enterrado en el lecho del río y los buceadores tardaron más de 3 horas en encontrarlo. Aún así, todo fueron parabienes para Miravete, que recibió calurosas felicitaciones incluso de Carlos III.
Como quiera que don Marcelo no estaba muy satisfecho con el funcionamiento de la Junta de Salvamento, decidió construir la “Máquina Fumigatoria”, un curioso aparato que ahora nos sonaría a invento del profesor Bacterio. El cacharro consistía en obligar a los pulmones de un ahogado en el río a funcionar presionando el diafragma mediante la introducción POR VIA RECTAL de humo de tabaco; habano, por supuesto. Además, el buen efecto de dicha acción mecánica se completaba con friegas de alcanfor.
Para la explicación de su máquina, don Marcelo escribió un libro: “Junta de Piedad y Compasión para socorro de los ahogados y de los que caen en aparente muerte repentina”. Allí encontramos el motivo que le impulsó a la fundación de su junta y que no era otro que el de atender con los adecuados auxilios espirituales a los desgraciados que se anegaban en las aguas.
La fe de Miravete en su máquina fumigatoria fue inmensa, a pesar de que la Junta tan sólo obtuvo un discreto éxito con la reanimación de un niño en octubre de 1788… y, encima, sin la ayuda de la maquinita.
Y es que la fe, en ocasiones, no mueve montañas

Fuente:
Emilio Soler, en las páginas del Diario Información

domingo 8 de junio de 2008

UNA FOTO PARA LA HISTORIA


Esta histórica foto ve la luz por primera vez después de más de 50 años. Además la publicamos de forma íntegra. Ha sido cedida para el Boletín LLOIXA por D. Manolo Ivorra Alberola, al que le agradecemos su colaboración. La foto fue realizada para el artículo de D. José Rico de Estasen publicado el 7 de septiembre de 1951 en el Diario INFORMACIÓN con motivo de las indagaciones de este último que iban encaminadas a localizar los restos del Obispo Juan Elías Gómez de Terán. Tenemos, de izquierda a derecha a:

D. Rafael Seva (capellán de las Adoratrices y que no salió en la foto del artículo), D. Francisco de Paula Seva Gadea (que fue Arcipreste de la parroquia del Salvador de Elche), D. Federico Sala Seva (Párroco de la Iglesia de Benalúa) y D. José Rico de Estasen (Director General de Prisiones y colaborador del Diario INFORMACIÓN). Tanto D. Rafael como D. Federico eran sobrinos de D. Francisco de Paula Seva.

D. Francisco Seva (el cual tiene calle dedicada en Sant Joan) enterado de que Rico de Estasen estaba buscando el paradero de la tumba del obispo, envió a su sobrino Federico Sala para invitarle a su casa de la Calle del Mar de nuestro pueblo. Una vez allí el sacerdote ofreció al periodista el “Boletín Oficial del Obispado de Orihuela” del 6 de junio de 1885. Se narraba que los restos del obispo fueron sacados de la Iglesia de la Misericordia en 1810 para evitar su profanación por las tropas napoleónicas (hay que recordar que el Arrabal de San Antón fue derribado por esas fechas por motivos de seguridad). Seva le confirmó que retornó a la Misericordia el 20 de mayo de 1885 tras pasar 75 años en San Nicolás.

Gracias a D. Francisco Seva Gadea, D. José Rico de Estasen pudo localizar en mayo de 1952 los restos del Obispo Gómez de Terán y trasladarlos desde la antigua Iglesia de la Misericordia (que se estaba reconvirtiendo totalmente en Fábrica de Tabacos) a la nueva Iglesia de la Misericordia lo cual se produjo el 14 de junio de 1952 con la nueva iglesia recién inaugurada.

BOLETÍN LLOIXA 109

sábado 7 de junio de 2008

FOTOS ANTIGUAS DE IBI

Hace unos días, descubrimos un blog sobre Ibi que nos llamó poderosamente la atención.

Para todos aquellos que amamos nuestra historia y nuestro pasado, descubrir blogs como "Fotos Antiguas de Ibi" es casi un sueño hecho realidad.
¿Os imagináis por un momento que Alicante Vivo fuera capaz de abrir los baúles personales de todos los alicantinos?
¿Os imagináis la cantidad de fotos increibles que os podríamos enseñar?
Fotos de aquella nevada en la capital, del Castillo hace 80 años, de los balnearios vistos desde el interior, de las playas cuando eran vírgenes, de cómo se vivió antes, durante y después de la Guerra Civil....
La gente de "Fotos Antiguas de Ibi" lo ha conseguido.
A través de una web íntima y personal, descubrimos imágenes del pasado de dicha población vistas desde los ojos de los propios ibenses.
Allí no encontraremos grandes panorámicas; ni grandes fotografías para enmarcar; ni recuerdos de importantes visitas de personalidades a Ibi...
La historia de nuestro pasado se escribe en muchos casos en minúsculas... Es la historia de los propios habitantes de las ciudades. La historia de la gente que ha pasado grandes momentos y grandes calamidades.
Al fin y al cabo, la historia que le ha tocado vivir a nuestros padres y abuelos.
Por ello, la mejor forma de aprenderla y divulgarla es abriendo los ojos a sus carpetas, archivadores y álbunes.
Desde Alicante Vivo queremos dar la enhorabuena a la gente de "Fotos Antiguas de Ibi" por el logro conseguido en pro de su pasado e historia.
Y, por supuesto, agradecerles la amabilidad prestada con todo el equipo de esta web a la hora de escoger unas cuantas fotografías de su blog para poder mostrarlas a todos nuestros amigos.
Lo que a continuación os enseñamos sólo es una pequeña parte de la historia de Ibi; una población tan cercana y encantadora como desconocida.
Asimismo, también os recomendamos otro blog relacionado: Programas de Mano de Cines de Ibi, donde han recopilado entradas y carteles de películas que despertarán muchos recuerdos entre aquellos que disfrutaron de aquellas tardes mágicas en los cines de antaño.
Esperamos que os gusten.

Foto de la Av. Joaquín Vilanova tras una nevada. Quizá fuese en el 1926. El muro es de la Casa Gran. (Foto de Fernando Millán)

Vicente Verdú "El tío Cuc", junto a las carteleras del Cine Ferre, que se ponían en el carrer Empedrat, junto a la peluquería de los hermanos Roque.

Nevada de 1959. (Calle San José. Foto de M.Rico Beltrá)

Gran Nevá. Antonio Sevilla i el Litri sentaets en la neu de la Plaçeta Sant Viçent. (Foto de Antonio Sevilla)

Manifestación de agradecimiento al Caudillo en conmemoración de los XXV Años de Paz. Pascual Rico, el de los guantes blancos, organizaba el paso del desfile. Frente al Ayuntamiento pasa la pancarta de la empresa Coloma y Pastor SRC, con D. José Pastor en la cabeza y muchos de sus trabajadores: Juanito Samuelet, Juan el Sabaté (Faldó), Paco Pantorrilla, Baldomero, Pepe y Elvira Pastor, Nati Coloma, A.Salmerón... Entre ellos algunos que luego han sido militantes de sindicatos de izquierda. Paradojas de la vida. (Foto de M.Rico Beltrá)

Paco González, Campeón de España. Con el nº 1, su Montesa, ganaba siempre en Ibi. Era toda una institución. El circuito local estaba en las calles Mayor, Ravalet, Colón Plaza Iglesia. (Foto de Fafi)

Acto de proclamación de la Segunda República el 14 de abril de 1931, frente del Ayuntamiento viejo, donde la banda de Ibi inicia un pasacalle. (Foto de Eulogio Vicedo y M.Rico Beltrá)

Foto recibida de Eulogio Vicedo. Unión Musical de Ibi, 1902. A principios de siglo, D. Juan Bautista Rico cede la batuta a D. José Viudes Sevila, ilustre alicantino que nos dejó a su paso obras del folklore ibense como "Festival Ibense " y "Fiesta Mayor en la Aldea". Foto realizada en la antigua Plaza de Toros de Ibi.

Mujeres en la fuente de la Plaza de la Iglesia, tras una nevada. Al fondo el Casino Primitivo. (Foto de M.Rico Beltrá)

Boda familiar, celebrada en una caseta de campo cerca del Estadio Climent. Antes, no todos podían ir de restaurante. La gente se lo pasaba muy bien. (Foto de M.Rico Beltrá)

Eran unos crios, de 10 años más o menos. En los bancales de Giravela, donde ahora esta la oficina CAM: Luis Bernabeu, Santiago Guilló, Jesús Galindo, Alfredo Foia, Paco Sanjuán y Fernando Torres. (Foto de M.Rico Beltrá)


La Peña La Alegría en el pantano de Tibi. (Foto gracias a Jesús Navarro).

Es de 1932 o 1933. Helados La Ibense en Argelia, la localidad puede ser Orán, Tlemxén o Medea. Como se puede apreciar está todo escrito en francés menos "La Ibense". En ella aparecen Adolfo Vilaplana Gil (Adolfo "Petit"), Salvadora Pina Pérez, y en brazos tienen a Carlos Vilaplana Pina y a Teresa Vilaplana Pina (la esposa de Antonio "Colau"). En la foto, el que tiene la pala de helar, sentado, es el tío Miquel Mica... (Foto y comentarios gracias a Carlos Vilaplana).

lunes 2 de junio de 2008

SUCESOS E HISTORIAS BAN-ANALES DEL CABO CERVERA

El Cabo Cervera, situado en Torrevieja, ha sido uno de los puntos más “calientes” a lo largo de la historia.
Muchas y muy curiosas eran las peripecias que ocurrían en la red de torres vigías allí existentes, indispensables para la supervivencia de los pueblos costeros.

Foto extraída de la web www.ahsa.org

Entre todas aquellas torres, la más antigua y llamativa fue la Torre de las Salinas. Los continuos ataques piratas y la natural corrupción de sus materiales, la obligaron a reparaciones casi constantes. En 1320 se realizó una de tantas modificaciones, de la que tenemos anécdotas muy peculiares.
¿Nos acompañan?
Resulta que el Concejo de Oriola instó al Baile General (que como supongo sabrán, no era un tipo de Lambada, sino el Juez de los pueblos durante la Corona de Aragón) a que “la inspeccionara y reparara”. El Baile, que vivía en Elche, acató la orden ni corto ni perezoso, acudiendo al Cabo Cervera con todo su séquito. Inspeccionaron la edificación romana de seis arcos y acordaron su restauración: sustituir su antiguo fuerte de madera por uno de mampostería y colocar una valla metálica a su alrededor para que los bañistas no se hicieran daño con ella.
¡Qué atentos eran los jueces de antaño!
Pero claro…, todo esto requería dinero.
Y soltar "la pela" duele más que la almorrana de un ciclista.
Decidieron pues que a ellos no les correspondía pagarlo. ¿Cómo lo solucionaron? Pues acusando a los pastores manchegos que allí transitaban en invierno con sus rebaños del deterioro de la Torre. Por ello, cada humilde pastor tenía que pagar una cabeza de ganado por cada mil que llevara a las lagunas cercanas.
Y es que la Torre de las Salinas tuvo que ser muy importante y poderosa, ya que disponía de propia guarnición de barcos. En 1321, unas naves moras procedentes de África atacaron la isla de Tabarca. La señal de auxilio llegó hasta Cabo Cervera y desde allí partió una expedición naval reforzada con barcos de Guardamar, que consiguió alejar a los moros de nuestras tierras.

Torre Vigía de La Mata. Foto extraída de www.castillos.net

Al ser zona fronteriza entre Castilla y Aragón, la Torre también sufrió embates del propio Pedro I de Castilla. Como parece ser que en aquella época no había otra cosa que hacer que organizar guerras y batallitas, el tahullas de Pedro desembarcó en Cabo Cervera y mató a los 10 arqueros que la defendían.
¡Chulo que era el muchacho!
Para colmo, entre guerra de sucesion y guerra de sucesion, la Torre también debía enfrentarse a los designios divinos. En 1386 llegó la Peste de Anginas, una terrible enfermedad que asoló la comarca con su mortandad. El rey, compadecido por los “llantos y lutos”, dio una cédula implorando a Dios para que acabara con dicha plaga.
¡Supongo que el bueno de Dios pasó del tema!
Por último, asombro nos da saber que en 1400, el rey Martín el Humano concedió un singular privilegio a todos los guardianes de Cabo Cervera, en el que los eximía de todos los delitos que cometieran.
Bueno…
Todos menos los delitos cometidos contra: el propio Rey (era monarca, pero no gilipollas), la Iglesia (con el clero hemos topao), el asalto a caminos (el rey tenía miedo de que acabaran con el “negocio” de la trashumancia) y el sexo anal practicado entre hombres.
Lo juro.
¡Como si el culo entendiera de sexos o clases sociales!
Todo lo demás estaba permitido: robar, violar, matar y mentir.

Torrevieja. Foto extraída del libro "El Ojo del Tiempo en la Provincia de Alicante"

La pesca en la zona de Torrevieja ha sido siempre muy apreciada. Tanto es así, que en 1402 acaeció uno de los mayores temporales marítimos de la historia, que anegó la costa de algas y porquerías, que imposibilitaban la pesca. Se produjo entonces el pago de trigo y vino a dos moros para que limpiaran la zona.
Para eso sí queríamos a los moriscos, ¿verdad?
Me temo que hay cosas que no cambian nunca.
Sin embargo, a pesar de su importancia, poco sabemos del significado del nombre del susodicho cabo. “Cerver” podía estar relacionado con las lagunas adyacentes. A estos humedades acudía la trashumancia manchega. También acudían los herbívoros salvajes, aprovechando la abundante hierba. En épocas remotas, los ciervos pacían en los herbazales, junto con los leones.
Sí, sí.... habéis escuchado bien.
Leones.
Este “Cabo Cervera” seguramente nos indica la presencia de ciervos en nuestras tierras, al igual que los topónimos Llobera, Aguilera y Corbera hacen referencia a lobos, águilas y cuervos.

Fuentes:
Algunos fragmentos han sido extraídos de un texto de Juan Luis Román del Cerro.
Diario Información.

viernes 30 de mayo de 2008

XIXONA (2)

Artículo Anterior: XIXONA (1ª PARTE)

La expansión urbana de la ciudad se inicia con la construcción de La Plaça. En una primera fase se construyen unos 40 metros y recibe el nombre de Plaza de Alfonso XIII, mientras que el tramo de la carretera Alicante-Játiva situada a sus espaldas, se llamará calle del Casino, debido a que en ese momento la sociedad La Constructora proyectaba edificar allí un nuevo local par el Casino de Jijona.

La Plaça, primeros años del siglo XX. La instalación de una fuente en los terrenos de don Macos Aracil no sentó nada bien a este potentado local, que interpuso una queja ante el Gobernador Civil. Este le dio la razón y obligó a colocarla delante del Ayuntamiento (Fotos Xion)

El edifico será el primero de los construidos con fachada a ambas calles y corresponde a la actual Casa Consistorial. En 1896, el concejal Manuel Sirvent Miralles propone que convendría mucho a los intereses del Municipio la prolongación de la calle Alfonso XIII, hasta encontrarla con la calle de Loreto en el punto donde se encuentra el Convento de San Francisco. Pero esta ampliación se hará poco a poco y a lo largo de las primeras décadas del siglo XX.

La Plaça en los inicios de la II República. A la derecha vemos el edificio del Casino, y a continuación el edificio de la Sociedad de Socorros Mutuos El Trabajo (Fotos Xion)

Durante la década de los años veinte será una entidad particular, la Sociedad Cultural El Trabajo quien impulse la urbanización de la Plaça, desde su sede hasta el convento de Ntra. Señora de Loreto, sustituyendo así, en esta labor, al Ayuntamiento de Xixona.
Con el paso del tiempo esta nueva calle se convertirá en el cent