10 octubre 2007

LA COLONIA SANTA EULALIA


Colonia de Santa Eulalia. lado Norte. Tarjeta postal del año 1900.

La Colonia de Santa Eulalia es un poblado autónomo formado por edificios fabriles de servicios y viviendas, fruto de la revolución industrial y las secuelas del socialismo utópico del S. XIX que se puede relacionar con las muchas colonias industriales como las textiles existentes en Cataluña y las vinculadas a otras industrias en otros países. Fue promovido en base a una ley de 1868 por el Conde A. de Padua Saavedra y por M. de Bertodano, quien pudo aportar el dinero gracias a su matrimonio con la hija de un indiano (que, más tarde, se fue con el conde). Se sitúa en el límite de los términos municipales de Sax y Villena, en la Carretera N-330.
Se construyó a finales del S. XIX, siendo de 1898 el palacio y de 1903-1905, la Casa de los Giles.

Destacan en el conjunto del núcleo abandonado El Palacio, El Teatro Cervantes, El Casinete, El Centro Administrativo y La Fábrica de Harinas.
Las tierras eran una gran finca agrícola de 138 hectáreas con plantaciones de vides, olivos y almendros que regentaba la familia del Conde Don Antonio Padúa Saavedra y Rodriguez de Guerra (Conde de Alcudia) y su esposa doña María Avial Peñas, (Vizcondesa de Alzira), y que eran cultivadas por un buen número de asalariados, quienes disponían de sus propias casas construidas alrededor de la masía señorial desde comienzos del S.XIX.
El Conde Antonio Padúa Saavedra se asoció a Mariano Roncali para crear una colonia industrial siguiendo el modelo de otras existentes en Cataluña.
Fue declarada Colonia Agrícola de Primera Clase el 1 de julio de 1887, y su época de esplendor duró hasta 1925. Tenía como fin el cultivo, recolección y elaboración de productos agrícolas.
Los edificios giraban alrededor de dos plazas cuadrangulares, donde se situaban las casas de planta baja y sus corrales. Aún hoy quedan restos de su flora y fauna: acacias, pinos, belloteros, cipreses, ardillas...

La época de esplendor de la colonia duró hasta 1925. Después empezó la decadencia y los edificios se fueron degradando hasta la actualidad, cuando la mayoria de ellos se encuentran abandonados y en ruina, aunque algunas viviendas aún están en uso.


Es muy interesante el planteamiento urbanístico: los edificios giran alrededor de dos plazas cuadrangulares donde se sitúan las casas de planta baja o planta baja y piso con corral posterior.
En la plaza central, incluso hay una ermita de planta rectangular y exenta, dedicada a Santa Eulalia, y cuya predecesora era de origen medieval, pero tras numerosas reparaciones se decidió demoler en 1891 y construir ésta.
Aún quedan en calles y plazas restos del arbolado: acacias, pinos, cipreses...
Plano del asentamiento original.

Fotografía aérea actual de la colonia junto a las tierras de cultivo, el monte y el río.

Tuvo que ser un lugar de gran bullicio, pues contaba con Hospedería, Iglesia, Administración de Correos y Telégrafos y Estación de Ferrocarril, en la que se detenían todos los trenes procedentes de Madrid (derribada en torno a los años 90). Es curiosa la existencia del pequeño teatro Cervantes, además del centro administrativo, almacenes, casa de labranza, almazara, casinete, tienda y palacio de la colonia, rodeados de jardines con interesantes motivos Sezession y gripos escultóricos en relieve, así como los escudos de armas del conde.
En esta colonia, un letrero de cerámica vitrificada en color rojo indica el uso de cada edificio.
Las formas y materiales de las construcciones remiten en la mayoría de los casos a arquitecturas industriales del S. XIX, lo que convierte la visita en un auténtico viaje al pasa

Imagen del palacete de la Colonia Santa Eulalia.

Destaca el volumen y el cromatismo de las industrias (así, el color rojo granate del ladrillo de la fábrica de harinas y el volumen ocre de la fábrica de alcohol, bodega y destilería).
Fábrica de Harinas
Fábrica de Alcohol

En sus alrededores, podemos comprobar un conglomerado de obras hidráulicas y canalizaciones de las aguas del Vinalopó para el uso de sus habitantes y el riego. De las plantaciones de vid, olivos, almendros y arroz en los marjales, sólo queda tierra áspera y seca.
Es curiosa la existencia de un pequeño teatro donde llegaron a actuar los mejores cantantes de zarzuela de la época, y que aún conserva vestigios de su antiguo esplendor como pinturas y retratos de personajes ilustres.
Hasta la construcción de la colonia agrícola, el paraje se llamaba "Los Prados de Santa Eulalia". En dicho lugar, Sax celebra todos los años una romería, documentada desde 1540. Celebrada desde tiempo inmemorial, tiene como origen una batalla mítica que se libró entre Moros y Cristianos, capitaneados por el noble catalán Berenguer de Entenza, a quien Santa Eulalia auxilió para vencer a los sarracenos.
En su honor (como no) se levantó la Ermita que podemos ver en el centro de la plaza.
Para conmemorar la victoria en dicha batalla, Sax eligió como patrona a Santa Eulalia y se hicieron votos para su veneración. En ese día, se daba de comer a los pobres y clérigos, se predicaba, y se hacían pasacalles con música, corriendo con todos los gastos el Ayuntamiento.
La primigenia ermita tuvo diversas vicisitudes a los largo de los siglos (en 1609, 1623 y 1782). Viendo el fundador de la colonia, don Antonio Padúa, su estado ruinoso, la levantó de nuevo. Así reza la inscripción que se conserva: "Esta capilla la fundó D. Antonio Padúa Saavedra y Rodriguez, el 24 de febrero de 1891, y la construyó el maestro de obras de Villena, Francisco Gran". Se trata de una sencilla edificación con planta rectangular, cubierta a dos aguas, contrafuertes laterales, una espadaña con campana en la fachada principal y bóveda de cañón, con arcos fajones.
La colonia está atravesada por una vereda que separa los límites de Sax y Villena. En este último término se encuentra la "Fábrica de Harinas El Cármen", situada en uno de los lados de la plaza y que posteriormente se llamó "La Lucha". Se trata de un edificio compuesto por una nave central y dos laterales anexas. En la primera se llevaba a cabo la elaboración de la harina, mientras que en las laterales se destinaban a almacen de trigo y casa del molinero.
La Fábrica de Alcoholes La Unión y la bodega son de planta casi cuadrada y de gran altura. Cabe destacar un curioso reloj de sol que pasa inadvertido en su fachada. Aquí se destilaba el Coñac Santa Eulalia hasta 1936, cuando la colonia estaba a cargo de Dª María Avial Peña, ya en su decadencia. El progresivo abandono de la industria provocó el desalojo de todas las viviendas y el deterioro de la colonia.
El paraje aún guarda el encanto de antaño, con sus casas de aire modernista y los paterres. El rio Vinalopó bordea la colonia y está flanqueado por pinares, álamos y olmos centenarios.
El modernismo un estilo artístico que a finales del siglo XIX se extendió por toda Europa, tambien llegó a Sax en su faceta arquitectónica, cuando comenzó a edificarse la colonia de Santa Eulalia.
Interesa especialmente al visitante El Palacio, que empezó a construirse en 1898. En el centro de la fachada principal se encuentra el elemento decorativo más importante: un relieve inscrito en un frontón semicircular. Hay esculpidos objetos alegóricos a la agricultura, industria y figuras humanas desnudas en actitudes diferentes, separadas por un ángel con las alas extendidas. Ésta mansión dispone de doce habitaciones, patio central, salón, despacho,biblioteca y curiosos jardines adornados con esculturas de modelos clásicos. A ambos lados de la puerta principal, adosados a la pared se encuentran los dos escudos nobiliarios de armas de la familia Saavedra: en campo de plata, tres fajas ajedrezadas de gules y oro, en cuatro órdenes cargada cada una de otra faja de oro; bordura de gules y ocho aspas de oro.

Como nota curiosa, cabe destacar que gracias a unas excavaciones, se supo que el lugar escogido para levantar el poblado fue, siglos atrás, un cementerio de la época musulmana.













El autor del texto a la entrada de La Tienda de la Colonia

El autor de las fotografías preparando su cámara


Al otro lado del río Vinalopó, junto a la autovía, hay otra finca con diversas construcciones (casas, almazara, bodegas, otra ermita -dedicada a San Pedro-...) y la Casa de los Giles, un interesante palacete de tres plantas, cúbico, con mansardas y cubierta a cuatro aguas con una clara influencia parisina.

Casa de los Giles

MUY RECOMENDABLE: Decenas de fotografías en una galería sobre la Colonia Santa Eulalia (sólo visible con Internet Explorer)

Como nota curiosa, podemos añadir que esta Colonia es punto de paso del Camino de Santiago desde Alicante.
Con el paso del tiempo, la mayoría de los habitantes de la Colonia se han ido trasladando a otros lugares debido a la decadencia que ha ido experimentando el lugar, y la pedanía ha quedado abandonada por las instituciones pese a su alto valor histórico y patrimonial.
Hace unos años, la Universidad de Alicante se interesó por las enormes posibilidades que ofrecía esta aldea del Alto Vinalopó y elaboró un completo estudio sobre los valores arquitectónicos de los edificios.
Últimamente, ha sido escenario del rodaje de la serie de Canal 9 "L´Alquería Blanca" y los las últimas noticias sitúan esta colonia como una futura urbanización promovida por inversores británicos.

Puedes ver dónde está la Colonia Santa Eulalia en nuestro mapa de Panoramio.

Fuente: folleto informativo de la Colonia Santa Eulalia y Guía de Arquitectura de la Provincia de Alicante

 
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