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viernes 11 de julio de 2008

DESTRUCCIÓN A TODA COSTA

El informe anual de Greenpeace Destrucción a toda Costa 2008 recoge un centenar de casos graves de contaminación urbanística y convencional por vertidos, uno de los problemas principales de las costas españolas.



El informe, en formato PDF y dispoible para descargar, incluye muchas fotografías aéreas para ilustrar las actuaciones denunciadas, aunque lamentablemente éstas se encuentran en muy baja resolución.

Os recomendamos la lectura detenida del informe dedicado a la Comunidad Valenciana. En lo que respecta a la provincia de Alicante, encontramos:







La provincia de Alicante: de espaldas a la realidad
En 2007 se inició en Alicante la construcción de cerca de 40.000 viviendas, cifra superior a la demanda real debido a la ralentización del mercado inmobiliario, muy acusado en toda la provincia por el descenso de la demanda extranjera de segunda residencia, que ha encontrado otros destinos.
La Diputación de Alicante, negando esta realidad, se ha comprometido con la Federación de Obra
Pública (FOPA) a desbloquear en un año parte de los 147 Programas de Actuación Urbanística (PAI) que están paralizados. Entre ellos se encuentran 30 planes que se presentaron hace ya dos años para recalificar unos 25 millones de metros cuadrados de suelo rústico para edificar viviendas o para el desarrollo de polígonos industriales. A nadie parece importarle, por tanto, que las viviendas no vayan a venderse, ni que el ladrillo continúe con su imparable avance.
Y mientras tanto, la gran cantidad de abusos urbanísticos que están recibiendo, ha obligado a la Junta Sectorial de jueces de lo Contencioso-Administrativo del Juzgado número 3 de Alicante a pedir un juez de apoyo para tratar de abarcar toda la demanda.
  • Irregularidades urbanísticas en los tribunales de Alicante, Benidorm y Orxeta.
  • El Campello: avalancha de proyectos urbanísticos
  • Denia: dunas no urbanas
  • Elche: sentencia a favor del ladrillo
  • Dunas de Guardamar en peligro
  • Sant Joan d´Alacant: 90% urbanizable
  • Degradación por el crecimiento de los puertos de la provincia de Alicante
  • Xàbia: vueltas de tuerca para ampliar el puerto
  • Puerto deportivo Luis Campomanes (Altea), coartadas de posidonia
  • Guardamar del Segura: el río que se transformó en cloaca

lunes 19 de mayo de 2008

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "EL TELESCOPIO"


Nuestro amigo y compañero Miguel Ángel Perez Oca, presenta el lunes 26 de mayo de 2008 su libro "El Telescopio".
Publicado por la Editorial Club Universitario (la misma editorial que ya publicó hace unos años una de sus grandes obras, "25 de Mayo: La Tragedia Olvidada"), el acto tendrá lugar en la Sede Universitaria de Alicante, a las 20:15 horas.
Como todos sabéis, Miguel Ángel lleva mucho tiempo participando en el programa de Vicente Hipólito "Hoy por Hoy", con la sección "El Telescopio". En ella, da un repaso general a diversos temas con su pluma hábil y afilada que tanto le caracteriza.
Desde hace unas semanas, Alicante Vivo tiene el privilegio y la fortuna de contar con Miguel Ángel de colaborador, y publicar semana a semana los mismos artículos que lee los martes en la Cadena Ser.
Desde este blog (el suyo, como bien sabe), le deseamos la mejor de las suertes y el éxito más embriagador.
Nosotros no faltaremos a la cita...
Y, por supuesto, le pediremos a nuestro amigo que nos firme algunos ejemplares.
Os mantendremos informados.

lunes 21 de abril de 2008

EL PUERTO ROMANO DE LA ALBUFERETA

A raíz de la publicación en Alicante Vivo, el pasado 25 de febrero, del magnífico y extenso artículo de Rubén Bodewig titulado “EL YACIMIENTO SUBMARINO DE LA ALBUFERETA”, me permití insertar un comentario en el que afirmaba que nunca entenderé que nos quieran “vender” determinados descubrimientos cuando no son tales.
Así, hacía referencia, por ejemplo, al bombo y platillo que le dieron al supuesto “hallazgo” del Torreón de San Francisco, cuando se excavó durante las obras de encauzamiento de las aguas pluviales en la Rambla y la Explanada, mientras estaba sobradamente descrita dicha torre en numerosos documentos históricos de Alicante sobre el antiguo recinto amurallado, así como en el libro de Pascual Rosser Limiñana, “NACE UNA CIUDAD. ORIGEN Y EVOLUCIÓN DE LAS MURALLAS DE ALICANTE” (Concejalía de Cultura. 1995).
Añadía a continuación que más recientemente ocurrió algo similar, en este caso con el puerto romano de la Albufereta, cuando se afirmó en los medios de comunicación que se habían “descubierto” sus restos durante las obras de encauzamiento del Juncaret.
A este respecto, terminaba diciendo que guardo un pequeño libro en mi colección de documentos antiguos de Alicante, en el que ya Francisco Figueras Pacheco, autor del mismo, describía estos restos pormenorizadamente: “EL ANTIGUO PUERTO INTERIOR DE LA ALBUFERETA DE ALICANTE. DESCUBRIMIENTO Y DESCRIPCIÓN” (Gráficas Moscat. 1955).

Pues bien, a continuación me propongo hacer un pequeño resumen de algunos pasajes de este estudio de Figueras Pacheco, pero antes me gustaría citar algunos autores y documentos, muy significativos, que nos pueden poner en situación y que transcribo literalmente:

“El momento en el cual el área comienza a ser inundada por las aguas marinas es difícil de precisar, pero la existencia de una línea de fractura postpliocena parece ser el hecho clave. Se trata de una línea de debilidad tectónica que discurre paralela a la costa, introduciéndose tierra adentro por la Albufereta, dejando como horst el área del Cabo de las Huertas. De manera que, posiblemente, desde finales del Terciario, las aguas marinas penetraron en el sector, configurando así una especie de pequeña ría que sería aprovechada para la construcción de un puerto romano, gracias al resguardo que le proporciona el Cabo de las Huertas y que determina el cierre del golfo de Alicante por su sector septentrional”. // “...la instalación aquí de una zona marismeña es un hecho que cronológicamente cabría datarlo de tiempos históricos y al que debieron de contribuir dos factores fundamentales: por un lado, una regresión del nivel marino y, en segundo lugar, la colmatación debida a aportes marinos y, sobre todo, fluviales, que coadyuvarían a la creación de una restinga de débil espesor que sería sobrepasada, únicamente, con fuertes temporales marinos o con ocasión de lluvias muy intensas y con potencia suficiente, capaces de conseguir un desagüe en el mar”.

(“EL SANEAMIENTO DEL BARRANCO DE LA ALBUFERETA: TENTATIVAS EN EL SIGLO XX”. Margarita Box Amorós. 1984)

“...ninguna persona privada o stranya no puixa amerar lli, canem ni altre splet en l’Albufera de dita ciutat aprop de les heretats de Gaspar Bernat e d’en Antoni Merita y d’en Bernat Joan y de moltes altres per lo gran dan queja de la infectio e males odors que donen e fanales gurts qui cullen sos fruyta en ses heretats que tenen en la dita horta sino passen lo mes de octubre...”

(PRIVILEGIO DE FERNANDO EL CATÓLICO, otorgado a la ciudad de Alicante el 18 de enero de 1510)

“...es un depósito natural de aguas estancadas situado al nordeste de la Sierra de San Julián y principio meridional de la huerta por la banda del mar, no lejos de la antigua Lucentum...” // “ Las aguas de esta laguna, corrompiéndose en verano por falta de movimiento y por los despojos de los vegetales nativos, infectan la atmósfera, y producen tercianas muchas veces rebeldes y malignas, que desde la Condomina se extienden a los pueblos de la huerta...”

(“OBSERVACIONES SOBRE LA HISTORIA NATURAL, GEOGRAFÍA, AGRICULTURA, POBLACIÓN Y FRUTOS EL REYNO DE VALENCIA”. Cavanilles. 1797)

Dos pequeños apuntes de la prensa del primer tercio del siglo XX, para documentar el inicio del saneamiento de la zona, ya que no se acometió hasta entonces a pesar de que legislaciones muy anteriores abogaban por acabar con los focos de insalubridad, asunto que por unas cosas u otras, fundamentalmente de índole económica, fue eludiendo reiteradamente el Ayuntamiento de Alicante:

“...están ultimándose los últimos detalles de la obra de desecación de la Albufereta...” // “...y que ha sido tan eficaz que ha hecho desaparecer totalmente aquella charca...”

(La Voz de Levante. 29 de mayo de 1928. “La Albufereta en seco”)

“Seguramente por falta de una monda frecuente y metódica han perdido su eficacia los trabajos de desagüe que se realizaron y «La Albufereta» vuelve a ser un lugar pantanoso, insalubre, por tanto, y peligroso para la colonia que a su alrededor se ha formado desde su saneamiento”.

(Diario de Alicante. 2 de noviembre de 1931)

Más tarde vino la instalación de los emisarios submarinos, nuevos saneamientos de la zona, la incursión del urbanismo desbordado... y en una publicación actual sobre los hallazgos durante las obras de encauzamiento del barranco, nos encontramos el “redescubrimiento”:

“La última cata arqueológica localizada y estudiada ha sido el puerto romano altoimperial (siglos I-II d. C.), ubicado en la margen derecha del cauce, muy cerca de la Playa de l’Albufereta, al inicio del encauzamiento o Área Arqueológica 3. En estos trabajos se ha excavado tanto el fondeadero del embarcadero como una pequeña porción del interior de la instalación portuaria”. // “En conjunto se ha documentado una estructura longitudinal de 48 metros, compuesta de un muro corrido, compartimentado por medio de tirantes en varios módulos (foto 3). El interior del embarcadero se encontró algo deteriorado, hallándose el resto de un pavimento en mortero de cal, que marca la posible línea de suelo del interior del muelle.
En líneas generales, este último hallazgo nos sitúa ante un puerto vinculado a la ciudad romana de Alicante, Lucentum, que se halla no muy lejos de l’Albufereta, en el Tossal de Manises. Dicha instalación permitiría el transporte de mercancías y personal entre el litoral y los barcos fondeados en la actual playa.
Amortizado este puerto, a partir del siglo III d. C., el área es reaprovechada para ubicar una necrópolis (siglo IV d. C.)...” // “La zona meridional del fondeadero se rellenó o se utilizó como vertedero en época tardía (siglos IV-V d. C.)...”

(“RECONSTRUCCIÓN PALEOAMBIENTAL DE L’ALBUFERETA D’ALACANT DURANTE EL PERÍODO ÍBERO-ROMANO”. C. Ferrer, A. M. Blázquez, M. A. Esquembre y J. R. Ortega. 2005)

Embarcadero de la época romana. 2005

Llegados a este punto, veamos la mencionada obra de Francisco Figueras Pacheco, inscrita dentro de la “Memoria de las excavaciones de Alicante. 1934 a 1936”, de las que fue Director, meramente descriptiva, pues no contiene ni una sola ilustración, si bien su cuidada retórica se encarga de dibujar con las palabras lo que sus páginas no contienen gráficamente.
El primer capítulo, titulado “Topografía marinera”, describe el litoral alicantino desde el Benacantil al Cabo del Alcodre (Cabo de las Huertas), pasando por los acantilados de la Sierra de San Julián “que hoy los salva una carretera amplísima” y las ruinas del Tosal de Manises “donde se alzó un día la famosa ciudad de Amílcar” (entonces todavía se sostenía que podía tratarse de Akra-Leuka), se centra en “lo que llamamos la Albufereta en la acepción local más restringida del vocablo”, y menciona los problemas de su pasado pantanoso hasta que se abordó su reciente saneamiento por parte del consistorio alicantino. Comenta Figueras la gran cantidad de restos de construcciones y de cerámica dispersos por todo el cauce del almarjal, así como los claros vestigios del lecho primitivo y trozos de madera restos de embarcaciones antiguas (reconocidas por los técnicos en el Museo Naval de Madrid), y termina diciendo:
“Dos espesos muros de grandes mampuestos que debieron estar coronados de sillares, dejaron considerables trozos de su fábrica, alternados a derecha e izquierda del lodazal, pudiendo seguirse todavía sus alineaciones en longitud de más de 60 metros. Digno también de especial mención es un curioso macizo de cantería admirablemente conservado, con su cantil de grandes sillares, a escasa altura sobre la superficie actual de la marisma, que cerrándola de margen a margen, marca el límite hoy visible de la Albufereta, por el extremo lindante con las huertas. En la partida se le conoce con el expresivo nombre de «El Mollet», diminutivo de muelle en el lenguaje regional. Por el extremo opuesto o sea el que se acerca a la playa, no se observan vestigios de obras que interceptasen la salida al mar. En cambio las que cerca de éste bordean la orilla oriental, son abundantísimas”.
El segundo capítulo, que se titula “El problema fundamental de la Albufereta”, arranca con una pregunta: “¿Cómo explicarse todo lo que nos muestra hoy la Albufereta, sobre el supuesto de que fuera siempre un ingrato charco?”. Al poco lanza una segunda cuestión, todavía más intencionada: “¿Cómo explicar que las construcciones más destacadas de estos parajes, aparezcan bordeando precisamente el lodazal, en vez de huir de sus orillas, según aconseja la sensatez menos exigente?”. Y él mismo se responde, concluyendo que la única explicación plausible es que no siempre fue un charco pestilente, sino que:
“Ha miles de años, la faja cenagosa comprendida entre el «Mollet» por un extremo y las arenas de la playa por el otro, era un estero, una ría, un estuario, una superficie en fin, cubierta constantemente de agua, ya porque llenasen su cauce las de una rambla entonces importante, ya porque la invadiese el mar, antes de cerrar su entrada las arenas de la playa actual, bien por la acción simultánea de ambas causas. La depresión que aún marca el cauce primitivo y la escasa distancia que lo separa de las olas, lo están diciendo con elocuencia insuperable”.
Concluía Figueras que el hecho de que existieran notables asentamientos alrededor, unido a la naturaleza y dimensiones de las ruinas del cauce, sólo podía denotar la existencia de un puerto, conclusión que reforzaba argumentando, amén de con sus propios trabajos de campo, con un importante desglose de documentos, fundamentalmente del Archivo Municipal de Alicante, entre ellos: los estudios de Chabás avalados por Fernández Guerra y Hübner, la Crónica de Bendicho (transcribe Figueras: “y yo vi entonces que una saetía con sus velas tendidas, se metió dentro de la Albufereta hasta el cabo, que es muy cerca del camino y dio la vuelta, cosa que no sé yo que se haya visto jamás”), y planos y grabados antiguos.

Esquema geomorfológico de la zona de la Albufereta. 2005

El tercer capítulo, el más extenso de la obra, lo dice todo con su título: “Descripción del puerto”. Se compone a su vez de varios apartados: “Forma y dimensiones”, “El dique del Norte”, “Los muelles de atraque”, “Los astilleros”, “Capacidad del vaso”, “Las naves antiguas”, “El fondeadero exterior”, “Comunicaciones” y “Síntesis”. Detengámonos en algunos aspectos y datos que aporta Figueras Pacheco en estos subcapítulos:

1. El cauce tiene forma de “N” muy estirada, cuyo trazo más largo es el que llega a la playa. La longitud total se aproxima a los 300 metros, y la anchura es de 40 metros en la entrada del puerto, pasando apenas a 30 metros en el resto de la ría. Antes de fabricarse los muelles, parece ser que las dimensiones eran bastante mayores.

2. El dique del Norte, el popularmente denominado “El Mollet”, es la obra mejor conservada. Es un macizo de cantería de 1,80 metros de ancho “formado por dos hiladas de sillares de piedra, perfectamente careados y unidos entre sí los de cada hilada, por encajes de cola de milano”. // “Por debajo de este cantil, la obra es de mampostería, de pequeñas dimensiones y sobresale en la actualidad unos 70 centímetros del suelo... Forma un arco de círculo de 30 metros de radio con 1,25 de flecha y 17,70 metros de longitud de la cuerda. A ambos extremos y formando con esta cuerda ángulo de unos 120º, se inician dos muros, el de la izquierda de 7,30 metros de longitud, que más tarde cambia de orientación, para continuar durante unos 2 metros paralelo al eje de la Albufereta en ese lugar. El de la derecha, de unos 5 metros, viene a unirse con la prolongación de un muro... // ...apoyo de uno de los lados de un arco de alcantarilla, por la que en tiempos pasados debió desaguar normalmente la rambla o regato que dio origen a la Albufereta”. // “...a unos 3,80 metros del cantil del «Mollet», se encuentran vestigios de un camino romano que lo cruza paralelo a él, con una anchura apreciable de 3,40 metros”. // “...hallazgo de los estribos de un puente de 4,40 metros de luz, bajo el que cerca del «Mollet» y a unos 14 metros del eje de la rambla, debieron fluir las aguas desviadas en defensa del dique”.

3. En cuanto a los muelles, se fueron disponiendo alternativamente en ambas orillas, para aprovechar así el espacio disponible, y a su vez dejar el suficiente para que las naves maniobraran. El que mejor se conserva se halla en la orilla derecha del primer tramo a partir del “Mollet”. Dice Figueras que es “un muro de 62 metros de largo (o al menos esta es la longitud en que nosotros hemos podido seguirlo) que corre a lo largo de la primera rama... // ...y cuyo cantil, está separado 15 ó 20 metros del bancal más próximo. Sobre este muro puede apreciarse una obra, que permitiría suponer corría a lo largo de él un camino”. // “...puede apreciarse que la mampostería es de grandes mampuestos, la que nos permite suponer, así como su orientación, abrigada de la boca de la Albufereta, que esto constituía un muelle de atraque...”. A continuación describe en la orilla oriental otro muelle, de 63 a 65 metros de longitud y 1,20 metros de espesor, en la segunda rama de la N, que bien podría ser el más antiguo, por ser también el más próximo a las faldas del Tosal. Y en la tercera rama, de nuevo en poniente, restos de un muro de unos 90 metros de longitud, que bien podría haber sido otro muelle.

4. Para calcular la capacidad, Figueras Pacheco hace un estudio de las dimensiones de las embarcaciones de la época de carácter mercantil, pues desecha la posibilidad de un uso militar. Esloras de 30 metros darían una capacidad superior a las 100 toneladas para buques de vela, y afirma que, dadas las dimensiones del puerto, “los muelles de la Albufereta, estuvieron en condiciones de servir para la carga y descarga con toda comodidad, de ocho a diez naves a la vez”. Además, la ensenada exterior del puerto, al abrigo del Cabo de las Huertas, ofrecía en todo momento condiciones óptimas como fondeadero, caso de tener que esperar para acceder al recinto interior.

5. Y en cuanto a los caminos que llegaban y recorrían el puerto, describe indicios de uno que lo bordearía por la orilla occidental (derecha), y afirma la clara existencia de otro que transcurría por la opuesta, y se encontraba en perfectas condiciones a un metro de profundidad bajo la superficie actual del campo. Este último, bordea por la parte del mar el Tosal de Manises, recorre el puerto, cruza la rambla más al interior, y se dirige a la parte posterior de la Sierra de San Julián, para enlazar con el ramal de la Vía Pretoria que llegaba hasta Alicante. Por otra parte, Figueras afirma la existencia de restos de una calzada romana en las inmediaciones de la Albufereta, que se dirigiría hacia el interior para comunicar la costa con las serranías de Alcoy y comarcas próximas. Por último, el camino más oriental, después de servir de arranque al que subiera a la ciudad, debió seguir con dirección a El Campello para enlazar con la vía romana del litoral.

El cuarto y último capítulo, titulado “Pretérito y futuro”, tiene menos trascendencia para los fines de este artículo, pues como su nombre indica, trata por una parte del tráfico marítimo que tuvieron nuestras costas antes de la llegada de los romanos (cretenses, griegos y cartagineses), así como las repercusiones del mismo en su desarrollo; y por otra, de lo acaecido tras la destrucción de la ciudad, el abandono del puerto, su degradación, y el arduo trabajo de excavación futura si se quiere hacer posible la restauración de las ruinas.
Cosa esta última que es evidente que, hoy por hoy, jamás llegará a ser posible.

ARMANDO PARODI ARRÓNIZ

viernes 29 de febrero de 2008

ALICANTE: RETRATO DE SUS HABITANTES. EL NUEVO PROYECTO DE ALICANTE VIVO

EL PROYECTO
Alicante Vivo es la web de todos los alicantinos.
Eso lo sabéis desde hace mucho tiempo.
Aquí podéis recordar y despertar aquellas sensaciones que hacía tiempo teníais olvidadas.
Este es el rincón donde compartir nuestras historias..., y no hay una mejor manera de hacerlo que compartiendo los recuerdos propios de cada uno. Aquí nuestros lectores muestran esas fotografías inéditas, guardadas en sus álbumes privados, para enseñarle a todo el mundo la vida real.
En cierta manera, Alicante Vivo sólo guarda esos recuerdos para que siempre puedan ser consultados y disfrutados por los alicantinos.
Pero.... ¿y si quisiéramos llegar un poco más lejos? ¿Vendríais con nosotros?
Os lo explicamos:
Existen muchos apartados de la historia de nuestra ciudad de los que no aparecen fotografías oficiales o documentos. Pero sabemos que en vuestra memoria sí que están.
La Asociación Cultural Alicante Vivo quiere escribir un libro.
Pero un libro muy especial.... como nosotros.
Queremos hacer un libro en el que recopilemos fotografías de nuestros lectores.
Queremos que nos mandéis una fotografía, muy especial, y nos contéis lo que aparece en ella.
De esta manera, podremos construir la memoria de las personas y del día a día de nuestra historia.
Porque esa es la historia que nos gusta: la de las pequeñas anécdotas y los acontecimientos vistos a través de los ojos de los alicantinos.
No dejemos que la memoria se pierda con el paso del tiempo.
Es necesario escribirla, guardarla y difundirla para que nunca desaparezca.
¡Ánimo!
Buscad en vuestros álbumes de fotos, en los recuerdos familiares... acercadnos a los familiares, conocidos y vecinos más mayores para que puedan contarnos historias y mostrarnos sus recuerdos, y sobretodo, escribid la historia de Alicante junto a nosotros.

CÓMO PARTICIPAR
Fotografía de Don Emilio Sanjuán de la Torre. En sus propias palabras: ""ESTA ES LA FOTOGRAFÍA DEL PRIMER AUTOMOVIL MATRICULADO EN LA CIUDAD DE ALICANTE. FUE COMPRADO POR LA PETROLERA "BRITISH PETROLEUM", CONOCIDA EN AQUELLOS ALBORES DEL SIGLO XX COMO "LA BRITANICA". AL VOLANTE, VEMOS A RAMON SANJUAN ALCARAZ , MI ABUELO. ÉL ERA CAPATAZ DE LA FÁBRICA, SITUADA EN LA ANTIGUA CANTERA, MUY CERCA DE LA SANGUETA. JUNTO CON DON ROGER DRAGO (EFECTIVAMENTE, ABUELO DEL HOY AFAMADO ESCRITOR FERNANDO SANCHEZ DRAGÓ) FUERON LOS DUEÑOS DEL PRIMER CARNET DE CONDUCIR DE ALICANTE."

Es muy fácil.
El libro, hoy por hoy, por supuesto, tan sólo es un proyecto.
Quizá nunca reunamos fotografías suficientes para escribirlo...; o quizá las reunamos y nadie se quiera hacer cargo de él...; o quizá sea el libro más bonito sobre Alicante que jamás se ha editado.
¿Quién sabe?
Pero, si tuviéramos que ponerle un nombre al proyecto, creemos que "ALICANTE: RETRATO DE SUS HABITANTES" sería perfecto, ¿verdad?
¿Cómo podéis participar?
Tan sólo revisad ese álbum con las fotos de aquél verano en la playa, o aquellas fotos de hogueras en las que paseábais por Alicante... mirad las fotos de las fiestas del pueblo, los días de excursión con el colegio... cualquier fotografía puede tener mucho valor.
Nos interesan hasta las de hace bien pocos años, de cualquier década (o siglo...). Y también esas historias, leyendas y anécdotas de la vida diaria, que nunca se han escrito y se han transmitido de padres a hijos.
Esta ciudad está llena de grandes historias
Podéis escanear esa fotografía especial. Y enviarla a nuestra dirección de correo.
Nos comprometemos a dar un excelente cuidado a vuestra información, y tratarla tal y como nos pidáis.
Sólo os pedimos tres cosas:
1. EN LA FOTOGRAFÍA SE DEBE APRECIAR ALGUNA ZONA DE NUESTRA CIUDAD. Recordar que buscamos retratos históricos en relación a Alicante. Es decir, la historia de nuestra ciudad vista a través de los ojos de sus habitantes.
2. INDICAR BIEN QUIÉN LA MANDA, QUIÉN APARECE EN ELLA Y, SOBRE TODO, EN QUÉ AÑO APROXIMADO SE HIZO. Cuanta más información tengamos de ella, más impresionante serán los resultados.
3. CONTAR, EN UN PÁRRAFO, LO QUE VEMOS EN ELLA. Por ejemplo: "aquí está mi padre en Canalejas..." o "mi abuelo trabajaba en el puerto cargando barriles de Fondillón...". Nos da igual 5 lineas o 20. Queremos que habléis, narréis, contéis todo aquello que decían nuestras abuelas cuando éramos jóvenes.
Y nada más.
Nosotros seremos los primeros en poner nuestras fotografías.
Estamos deseosos de hacerlo.
Y os iremos informando, frecuentemente, de cómo va nuestra recopilación.
Ojalá, algún día, no muy lejano, el proyecto se haga realidad.

Os estamos esperando.
Alicante necesita recordar para no olvidar.
Y la memoria de Alicante es la memoria de los alicantinos.
¡¡No dejéis que desaparezca!!

miércoles 27 de febrero de 2008

ALICANTE: LA CIUDAD OLVIDADA

Parafraseando el libro de mi hermano, “25 de Mayo, la tragedia olvidada” me propongo hacer un ejercicio de reflexión sobre este terrible suceso.
Este año se cumple el 70 aniversario de la “tragedia”, yo le llamaría asesinato, masacre, etc., pero dejémoslo así. No quiero esperar a que se aproxime demasiado la fecha, pues creo que es de justicia hacer un repaso a este luctuoso hecho recordando diversos aspectos.
Primero, la situación actual de la memoria física del hecho y después, recordar algunos retazos de la historia que me ocupa.

LA VITRINA SILENCIOSA

Al entrar al recinto de la rotonda en la planta baja de mi querido Mercado Central, rodeo por la izquierda, costumbre budista, una vitrina que contiene cuatro objetos totalmente mudos. Son, los cuatro, historia. Unos representan el control que se ejercía sobre la venta bien hecha, su voz era una fina aguja y unos números que daban fe de la seriedad de unos honrados comerciantes cuyos nombre han pasado de abuelos a hijos y nietos, creando una estirpe de vendedores que desde antes de amanecer hasta pasada la primera parte de la tarde ponen al alcance del público los mejores productos de tierra y mar para consumo de los afortunados que allí acuden. No seria ningún pecado el indicarlo con una reseña escrita y alguna foto de las muchas en las que dichos objetos están presentes. Seria un merecido homenaje a la honestidad de nuestros vendedores del Mercado.
Otros dos objetos se unen al silencio de la vitrina anónima y son un reloj del que se cuenta que marcaba la hora en que la onda expansiva de una explosión allá por 1938 dejo parado. Hoy, alguien ha movido las manillas inmóviles y la hora fatal no es la que figura en las fotos adjuntas.
El cuarto objeto lo he visto día a día desde mi trabajo en el desaparecido Banco de Alicante y es un doble cilindro gris. Durante décadas, estuvo sobre la fachada frontal del Mercado. Hoy duerme anónimo junto a sus hermanos de historia.

LA ALARMA QUE SONÓ TARDE

Este doble cilindro tenia la función de avisar a la población civil de los asesinos ataques de la aviación rebelde y la de sus cómplices.
Estos aviones aparecían con el sol a la espalda provenientes casi siempre de Mallorca y aprovechaban, como corresponde a lo que eran, alimañas, la situación más propicia para no ser captados por los fonolocalizadores situados a las afueras de la ciudad. Por aquellos años no existía el radar.
Alguien avisaba de la ausencia de aviones de caza en la ciudad.
Aquel día, el avión procedente de Oran aterrizó en el aeropuerto de Air France ubicado en el Altet. Los fonolocalizadores detectaron ruido de motores y avistaron el avión de línea regular. A pocos minutos la Aviación Legionaria llegó en dos formaciones que no fueron localizadas hasta estar sobre la ciudad. La alarma sonó a la vez que las primeras bombas.

HOMENAJE A UN HEROE ANÓNIMO

Manuel Irles “Alacha”, era un estibador del Mercado Central que acababa de cumplir con su trabajo. Vivía justo sobre el mercado de verduras en la calle Capitán Segarra. Se disponía a lavarse en la terraza de su modesta casa. Acababa de guardar un puñado de cerezas y algunas sardinas.
La alarma, las primeras explosiones y los primeros gritos de dolor desentumecieron al cansado Manolo. Se asomó y con la camisa en la mano bajo los escalones hasta la calle comenzando junto con otros muchos ciudadanos a rescatar a vivos y muertos por las primeras explosiones. Aturdido por la catástrofe solo acertaba a intentar sacar de la maraña de hierros cuerpos golpeados, heridos, mutilados, irreconocibles por la sangre y el polvo.
Llegó la segunda escuadrilla y Manuel no se lo pensó, entre explosión y explosión continuó su faena. Todo acabó como empezó. ¿Habría una tercera escuadrilla?. Manuel siguió como lo hicieron otros muchos.

EL NÚMERO 312

Seria 1959 cuando en el patio de la Calle Juan de Herrera 38, esquina a Capitán Segarra, Miguel Pérez, mi padre, Perfecto Oca, mi tío y padrino, José Maria Mas, primo de mi padre y Manuel Irles, amigo de la familia, cantaban tangos a la vez que obsequiaban al tío José Maria Mas con vino, pulpo seco asado, capellans, fabes tendres y de postre horchata de Gori con toña.
Yo jugaba con mis soldados de goma a los pies de los festeros. A la fiesta se añadieron las mujeres de la casa y algún vecino. Mi hermano organizaba su mochila para partir a alguna montaña al día siguiente.
Manuel Irles me sujeto por los hombros y me dijo: “Eusebin, jo li vaig posar el nombre trescents dotze a un tros de cap que no es sabia si era d´home, dona o gos” (Eusebin, yo le puse el numero trescientos doce a un trozo de cabeza que se sabia si era de hombre, mujer o perro). Manuel, calló, cerró los ojos y lloró como un niño.
Era la primera vez que veia llorar a un hombre de la talla de Manuel. Era un gigante, fuerte por su trabajo y por el deporte.
No fue esta la única vez que Manuel me repitió el mensaje.
Pasaron los años y yo habia crecido. Manuel y los demás habían envejecido, mi padre había muerto con 54 años, los mismos que tengo yo ahora. Vi a Manuel por la calle y le salude. Manuel estrechó mi mano con alegría. Yo le pregunté por lo que pasó aquel día y él me lo dijo.

EPÍLOGO

Manuel pasó días colaborando a desescombrar y por su relación con los heridos y fallecidos participo con los médicos forenses a recomponer los cuerpos mutilados, aplastados, muchos anónimos que procedían del bombardeo. Algunos tardaron días en aparecer de entre los escombros. Los cuerpos se agrupaban ante el Hospital Provincial y eran numerados, recompuestos y una vez identificados trasladados, unos al Cementerio de Alicante, otros a San Vicente, Novelda, Agost, etc.. Unos fueron inscritos en el Juzgado de la zona sur y otros en la zona Norte. Los registros de la zona norte desaparecieron. Muchos cadáveres fueron enterrados en grupo en fosas comunes, otros los recuperó la familia, pero muchos fueron a la tierra sin nombre.
Cuenta Vicente Ramos en 1973 que desde principios de agosto de 1938 hasta el fin de la guerra, se publicó en la prensa listas de desaparecidos aquel día, hasta más de doscientos.
El fin de la Guerra trajo el silencio, pero la Democracia no trajo el recuerdo merecido. Por ello comprometo a quien se interese por ello a que no solo se mantenga la memoria si no que se exija la reparación histórica de aquellas victimas, las del Campo de los Almendros, las del Puerto de Alicante, a que se mande al Hijo Predilecto a su lugar, nunca al olvido, a que los demócratas se definan como tales y a que los neofranquistas se desprendan de sus mascaras.
En recuerdo de los más de trescientos, de los héroes anónimos, en particular a mi amigo Irles y su mensaje sin que hoy no seria quien soy, y a todos los que no olvidan.


Foto antigua con la alarma antiaérea.

Fachada principal del Mercado. Se indica la antigua ubicación de la alarma y la cúpula bajo la que esta "la vitrina muda".

La vitrina muda. Balanza, reloj, alarma antiaérea y peso.
¡Qué poco costaría indicar cada cosa lo que es!


Primera placa puesta por el Ayuntamiento el día 28 de Mayo de 2006.

La misma placa una semana después. Sobran las palabras.

La placa al día de hoy, protegida con un cristal blindado.

Gastón Castelló mira hacia el lugar donde cayeron las mas mortíferas. 25-05-2006.

Mi hermano Miguel Ángel Pérez Oca, autor del libro "25 de Mayo. La tragedia olvidada."
Su rostro refleja la decepción y la humillación que representa la "plaquita" puesta por el Alcalde.

Un año después, 25 de mayo de 2007, se repite el acto. Allí se acercaron mis amigos de Alicante Vivo, en su primer acto publico.

Parlamento homenaje por parte de miembros de la Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica.

Don Enrique Cerdan Tato, mi amigo.

Manolo Parra. Sindicalista, poeta y mi primer maestro en el mundo sindical.

Enrique sonríe y tras el la dulce y vital Marina Olcina, primera mujer concejal en el Ayuntamiento de Alicante y primera autoridad que acudió en ayuda de las victimas del criminal bombardeo.

Marina Olcina.

Yo.

Campo de los almendros tras la humillante negativa del Alcalde Luis Díaz Alperi y sus peperos a recordar a los demócratas allí detenidos.

Un nuevo almendro que dura poco.

Como se ve, no nos quitaran ni la esperanza, ni la sonrisa.

Enrique y un superviviente del Campo de los Almendros.

Aunque no quieran, habrá almendros.

EUSEBIO PÉREZ OCA

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viernes 22 de febrero de 2008

JAUME ROIG I CALLOSA D'EN SARRIÀ

Un dels autors més grans de la llengua catalana, del segle d'or de les lletres valencianes és Jaume Roig.
Parlem d'ell no perquè fos d'Alacant, sinó perquè la seua obra mestra "L'Espill" va ser escrita a Callosa d'en Sarrià. L'escriptor va fugir de la ciutat de València, que estava patint un brot de pesta, i es va instal·lar a aquesta localitat de La Marina per a enginyar un dels llibres més ressenyats a la literatura en la nostra llengua.


Manuscrit de L´Espill

L'Espill o Llibre de les dones és escrita al voltant de 1460, el mateix any que Joanot Martorell va començar a escriure el seu Tirant lo Blanc. Jaume Roig hi parla en primera persona narrativa i s'adreça a Baltasar Bou, nebot seu en la ficció, per explicar-li com l’han maltractat les dones al llarg de la seva dissortada vida i per convèncer-lo que n’ha de viure al marge per obtenir la salvació. L'obra és una llarga diatriba contra les dones, que són totes vils, tret d'Isabel Pellicer (l'esposa real de Jaume Roig) i de la Mare de Déu. Seguint la tradició narrativa romànica, l'Espill està escrit en més de 16.000 versos de quatre síl·labes, que rimen de dos en dos. Només se'n conserva un manuscrit, tot i que durant el segle XVI fou imprés tres vegades, la qual cosa prova el seu èxit.

martes 22 de enero de 2008

LA PROVINCIA DE ALICANTE EN 1876

Como bien nos decía en su artículo Carles Salinas, antes de que los medios de comunicación permitieran ofrecer la cultura y el conocimiento de los pueblos y las sociedades al alcance de todos, la divulgación en libros y periódicos sobre estos temas era una herramienta cultural al alcance de los más pudientes y de los alfabetizados. En los atlas y guías de viajes se narraban las características geográficas, urbanas y etnológicas de cada región, para poder definirlas a grandes rasgos y acercar sus características (más o menos acertadas en según qué casos) a aquellos que pudieran leer esas obras.

Nuestros amigos Jordi y Carlos, han desempolvado un atlas que un familiar guardaba en su armario, y lo han escaneado para Alicante Vivo y todos los lectores. Está fechado en Septiembre de 1876, y su título es el siguiente:

"ATLAS GEOGRÁFICO DE ESPAÑA CON NOTICIAS HISTÓRICAS DE SUS PROVINCIAS.
LOS MAPAS DE LAS CINCO PARTES DEL GLOBO.
NOCIONES ELEMENTALES DE GEOGRAFÍA."
Como bien nos indican, es la segunda edición de este Atlas, y entre otras curiosidades salen las provincias españolas de esa época, incluidas las Islas Filipinas, la Isla de Puerto Rico y la Isla de Cuba.

En el apartado relativo a la provincia de Alicante, nos envían una hoja que describe a grandes rasgos nuestra provincia, y que nos puede ayudar a hacernos una leve idea de cómo era entonces:
PROVINCIA DE ALICANTE.
Tiene por límites al N. Valencia, al E. el Mediterráneo, al S. el mismo mar, y al O. Albacete y Múrcia. Comprende 5.434 kilómetros de extensión superficial ó 175 leguas. Consta de 14 partidos judiciales, 10 distritos electorales y 142 ayuntamientos, y está poblada por 426.656 habitantes. Pertenece á la diócesis de Cartagena, Orihuela y Valencia.
Riegan esta provincia los ríos Segura, Monegre y Alcoy, con los que se sustentan sus campos, pues las lluvias son sumamente escasas en ella. La agricultura está bastante adelantada, haciendo producir al país muchas frutas y verduras. La industria consiste en algunas fábricas de papel y paños.
Alicante, su capital, situada á los 38º 20' 41,0" de latitud N. y los 3º 12' 24,0" de longitud E., está al pié de un elevado cerro y en la bahía de su nombre. Tiene algunos establecimientos de instruccion, hace bastante comercio maritimo, y su industria consiste en fábricas de fundición de minerales y pesca; sus alrededores son áridos y el terreno salitroso, aunqeu á media legua hay una hermosa huerta regada por las aguas del pantano Tibi.
Orihuela (25.219 habitantes), es sede episcopal y tiene varios establecimientos científicos con término feraz y clima muy sano. Elche, en una de las campiñas más ricas de la Península, con hermosos plantíos de palmeras. TIene algunas fábricas y 18.734 habitantes.
Novelda (7.925), con calles anchas. Villena (10.214) y Jijona, conocida por su turron, son villas de alguna consideracion. Alcoy, sobre el río de su nombre, con fábricas acreditadas de papel y otras de paños (25.196 habitanes). Cocentaina (7.484), muy industriosa y con terreno bien cultivado, y Callosa, con clima sano, son villas grandes.
Respecto a la antigüedad de la capital de esta provincia hay muy diversos pareceres: quién la refiere á la capital de la república Ilcanta de los íberos, quién á Lacanton ó Lascenton de los griegos, Lucastia ó Lucentum de los latinos, ó á Al-Lefant, ó A-Lacant de los árabes. En tiempo de la dominación de Roma era ya su puerto concurrido por las escuadras que cruzaban el mar Mediterráneo. Conquistada por los árabes, Don alonso I de Aragon la ganó en 1114, pero á poco volvió á caer en poder de los moros. D. Alfonso X la reconquistó en 1259, poniendo buen cuidado en fortificarla, principalmente en su alto castillo, y en poblarla de hijos-dalgo, como dice la Crónica. En 1262, sublevados los musulmanes de Múrcia la arrebataron de nuevo á los cristianos, volviendo á tomarla tres años más tarde el belicoso D. Jáime de Aragon. Por algun tiempo se disputaron la posesion de ella Castilla y Aragon, hasta que nombrados árbitros, se adjudicó a este reino. volvieron estas contiendas á suscitarse en tiempo de D. Pedro el Cruel, pero sin resultado satisfactorio para éste. En 1691 fondeó en Alicante una escuadra francesa bastante numerosa, causando no pocos daños á la plaza con el vivo fuego que la hacía, pero sufriendo á su vez bastantes daños, hubo de retirarse. Durante la guerra de sucesion de Felipe V, Alicante se mantuvo constantemente fiel á éste, siendo bloqueada por una escuadra del Archiduque y entrada á saco. En 1708 Asfeld la recobró en favor de D. Felipe. Poco de notable ofrece despues la historia de esta ciudad, y por esto no nos detendremos más en las épocas que han sucedido á éstas.


Esperamos que, al igual que ellos, os animéis a revisar todos vuestros libros antiguos sobre la provincia, atlas, enciclopedias, porque quizá encontréis mucha información interesante sobre nuestra provincia que hoy es inaccesible.

lunes 21 de enero de 2008

DIVULGACIÓ ALACANTINA


En la nostra època els mitjans audiovisuals, la publicitat i publicacions diverses (entre les que destaquen la premsa esportiva i del cor) són potents conformadors d'imatges sobre els grups socials i els seus signes identitaris, ja com a protagonistes o com a organitzadors i consumidors de territoris. Però, i abans?, abans de la ràdio i la TV, quan a Espanya el percentatge d'analfabets en 1900 era 55% (hòmens 43%, dones 67%) i en la província ascendia al 70% de la població adulta total. En 1910 el percentatge provincial va abaixar al 67%, a distància de la mitjana espanyola, 48% (hòmens 37%, dones 58%). (Clara.E. Nuñez: la fuente de la riqueza. Educación y desarrollo económico en la España Contemporánea. Madrid, Alianza, 1992).

Llavors les imatges socials anaven quallant per mitjà de la transmissió oral entre generacions d'experiències sobre "els altres". Part d'aquest depòsit passava als periòdics, estampes i llibres que només llegien els alfabetitzats que podien permetre's el comprar objectes no comestibles. Així, les publicacions de divulgació, les obres generals, reflectien aquells estereotips junt amb discursos elaborats pels estudiosos i investigadors. La proporció entre "el culte" i "el popular" variava en funció del públic destinatari i del preu del producte.

Per exemple, quina imatge s'oferia del ens Província d'Alacant a pobletans i forasters?, quins trets definidors van ser fixant-se en l'imaginari col·lectiu de madrilenys, catalans, andalusos, murcians, etc, etc, sobre una província dissenyada per Javier del Burgo en 1833 al trossejar l'antic Regne de València. La resposta és un exercici llarg i difícil. Suggerisc als interessats que busquen aquells trets en la següent llista d'obres que il·lustrarien a quatre generacions successives: El Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España (...) de Pascual Madoz (1845-55), obra declarada de utilidad pública, els ajuntaments estaven subscrits als seus entregues i representaria a la generació d'Isabel II; el llibre del maestro superior Orozco Sánchez, Pascual (1878): Manual geográfico estadístico de la Provincia de Alicante. Libro de lectura para las escuelas de instrucción primària. Alacant, Antonio Reus (en la Biblioteca Pública Provincial), els alacantins d'inicis de la Restauració. Ara seguixen els lectors contemporanis d'Alfons XIII i els xiquets que de majors van viure la II República: Figueras Pacheco, F. (1913 ca.): Geografía de Alicante, en Carreres Candi, F. (dir): Geografía General del Reino de Valencia. Barcelona, Alberto Martín (en les bliblioteques Gabriel Miró i Provincial); García Trejo, Catalina (1915): Breve estudio geográfico histórico de las provincias de Alicante, Castellón de la Plana y Valencia. Orihuela, Imprenta Popular (en la B. Gabriel Miró); i Tormo, Elías (1923): Levante. Madrid, Calpe.

Aquestes tres últimes van aconseguir més influència; es van plantejar arribar a un públic lector en expansió i amb més poder adquisitiu. Van oferir un producte més cuidadós en els detalls, documentació antiga, estadístiques, fotografies (Figueras), plànols, combinant la informació pràctica amb recopilacions anteriors (Cavanilles, Viravens) i actualitzacions per autors prestigiosos.

Hui fixem-nos en una obreta que va aconseguir prou edicions (1903, 1905, 1923): Las Provincias de España. Descripción gráfica, Física i Política de les mismas, por el Doctor... Modesto Hernández Villaescusa, editat en 1903 i 1905 per l'editorial Sucesores de Manuel Soler, i en 1923 per l'Editorial Calpe. La reproduïda en imatges constava de 381 pàgines, 16 cm, cartoné i lamines b/n de cada província. El seu autor va nàixer en Rafal (Alacant) en 1869 i va morir a Barcelona en 1936. Va estudiar batxillerat en el col·legi dels jesuïtes d'Orihuela (hui col·legi diocesà Santo Domingo) i Dret i Filosofia i Lletres a Barcelona (llicenciat en 1885 i doctor en 1896). Va fundar a Palafrugell i en altres poblacions catalanes el Cercle Catòlic. Representant del moviment catolicosocial, en 1901 va ser redactor cap del Diario Catalán; director literari de l'editorial Herederos de Juan Gili, Barcelona, a més va traduir i va escriure literatura i assaig de militància catòlica.

El llibret d'Hernández formava part d'una col·lecció de manuals d'educació popular, de baix cost i de llenguatge assequible. Té interessants característiques com a divulgació sobre les províncies en l'ambient regeracionista que va seguir a la pèrdua de Cuba, Puerto Rico i Filipines en 1898, El Desastre. Obria una introducció general amb significatives afirmacions. Seguia les províncies amb idèntic esquema i una làmina per cadascuna dibuixada per J. Vehil. La d'Alacant mostra, com totes, un mapa provincial (carreteres principals, ferrocarril, poblacions destacades), l'escut de la capital, una parella amb trage regional (el de L´Alacantí) i paisatges (Benacantil, el port, l´estació de ferrocarril d'Elx), més un retrat d'home il·lustre (Pedro Caro y Maza de Linaza, 2n marqués de La Romana, marí militar i arquitecte, nascut a Novelda i mort en 1775 en l'expedició contra Alger). Observeu els productes i cultius exposats com mostres de riquesa: ametles, garrofes, torrons, vi, oli, cigarros, aigües minerals, coure, plom, teixits, vinya, perera, paper fi, estores.

Què reconeixeu hui d'Alacant en estes fotos?. Sens dubte, el Benacantil i el Palmerar il.licità.



CARLES SALINAS

miércoles 2 de enero de 2008

PASEO ENLOSADO DE ALICANTE

Nuestro compañero y amigo José Soler, desde su web "La Gastronomía de José Soler", nos envía este interesante artículo:


El 25 de mayo de 1858, se inauguró oficialmente la línea de ferrocarril Madrid-Alicante con la visita de la reina Isabel II que permaneció tres días en Alicante.
Éste viaje quedó reflejado en el libro "Isabel II en Alicante. Reseña Histórica de ésta Ciudad, desde su Origen" escrito por el poeta Juan Vila y Blanco, y editado por la Imprenta de la Viuda de Carratalá, en 1858.
Ha sido digitalizado por la Universidad de Oxford reciéntemente, el 27 de febrero de
2007. Podemos leerlo en Google.
En la página 362 de éste libro, se "habla" del "Paseo Enlosado de Alicante", frente a su Consistorio, al que se accedía por la calle Mayor. Dice así:
"Hasta 1831 ha existido al pie de la fachada principal un pequeño "enlosado" al cual rodeaban, describiendo semicírculo, bancos de piedra, que tenían por doble respaldo troncos de robustos sauces, de algún terebinto, y creo que también álamos. Las copas de todos estos hijos de los bosques eran dosel contra los rayos de sol y el rocío de la noche. Ved nuestro forum. ¡Cuántas peripecias políticas en aquel palenque! El pueblo aclamaba, regocijado o triste, y las autoridades de dirigían la voz desde los balcones. Más no recordemos la política, esa veleidad de veleidades. Ya no está el forum... Y el monumental café de Bocolinni! Alguien sonríe: noches de hilaridad...! Todo pasó: café, Bocolinni, y sauces... El Enlosado era un paseo. Nuestros padres paseaban allí de noche, ó en la estrecha calle de la lonja (...)"
Descargarlo es gratuito y ocupa sólo 12.9 MB en PDF.
Os lo recomiendo.

¿Alguien nos podría contar algo más sobre este paseo frente al Consistorio...?
Saludos y hasta pronto.

domingo 9 de diciembre de 2007

ASÍ VIERON ALICANTE LOS INGLESES EN 1860

Al igual que hicimos cuando os hablamos de la noticia del Sitio de Alicante en 1844, hoy os queremos contar una breve reseña publicada en el magazine "The Illustrated London News" , adquirida por Alicante Vivo para ser difundida y compartida con todos nuestros lectores y amigos de Alicante.
Recordemos que "The Illustrated London News" se leía en Alicante en el año 1860, al menos así lo refleja el diario personal del pintor inglés E.W.Cooke (Académico Real) que de visita por estas tierras se acercaba al Café Cruz de Malta (en la actual Calle Capitán Meca) a leerlo.

En esta ocasión, se trata de una noticia publicada el 14 de Enero de 1860, en una ciudad que todavía permanecía encajada entre murallas como plaza fuerte del mediterráneo, y a las puertas de los grandes cambios que traería la reciente llegada del ferrocarril 2 años antes, el derribo de las murallas y el trazado del Ensanche que descongestionaría la abigarrada ciudad.
Para situarnos en contexto, deberíamos imaginar un Alicante radicalmente distinto, con una muralla pegada al mar, fincas agrícolas rodeando la ciudad, y a la que se accedía por caminos que desembocaban en las puertas de la muralla.

El recuento general efectuado el 21 de Mayo de 1858 para conocer la realidad de la ciudad, establecía que Alicante contaba entonces con 20.342 habitantes, 3078 casas, 145 calles y 21 plazas, desglosado del siguiente modo:

Intramuros

  • 16.687 habitantes
  • 15 plazas
  • 125 calles
  • 2490 casas
Extramuros: Raval Roig
  • 859 habitantes
  • 171 casas
  • 4 calles
Extramuros: Arrabal de San Antón
  • 2.796 habitantes
  • 417 casas
  • 16 calles
  • 2 plazas
Sobre el contexto nacional, en el texto se cita la Guerra de África que entre 1859 y 1860 existió entre España y Marruecos, y en la que intervinieron personalidades que hoy tienen calle en Alicante: General Juan Prim, General Leopoldo O´Donell (entonces presidente del Gobierno) y Antonio Ros de Olano.

Esta pequeña reseña para acercar nuestra ciudad al ciudadano londinense venía acompañada con un magnífico grabado inédito de la bocana del puerto de la ciudad, repleta de barcos que entraban y salían de la misma, y con la presencia siempre imponente del Benacantil:

Magnífico grabado del Alicante de 1860. Destaca el puerto a la izquierda, convertido en un bosque de mástiles; y las viviendas d