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05 diciembre 2011

DR. ÁNGEL PASCUAL DEVESA, HIJO PREDILECTO DE LA CIUDAD DE ALICANTE


El día 28 de noviembre de 2011, el Ayuntamiento de Alicante concedía el título de hijo predilecto de la ciudad a título póstumo a los médicos Ángel Pascual Devesa, Rafael Gandulla Coderch y Pascual Pérez Martínez por la labor sanitaria y humanitaria que desarrollaron durante el siglo pasado.

Dr. Ángel Pascual Devesa

El hecho de destacar al Dr. Ángel Pascual en este artículo obedece a una triple motivación personal. Por una parte a motivos profesionales que luego expondré, por otra a que su vida estuviera íntimamente ligada a Les Fogueres de Sant Joan, y su ejercicio profesional a Nueva Tabarca.

El reconocido periodista y escritor Francisco Aldeguer Jover define como foguerer de los de primera hora la figura de Ángel Pascual Devesa al hacer mención al mismo por vez primera en su conocido libro Las Hogueras de Alicante 1928-1994, pero la imagen que pretendo traer a la memoria en estas líneas merece una definición más completa y necesariamente amplia: médico, foguerer, poeta, republicano y humanista, pues tales fueron los inseparables aspectos que conformaron el todo de este ilustre y polifacético alicantino.

Como adelantaba, mi motivación para traer a colación a este injustamente poco conocido personaje alicantino ya he adelantado que es triple. En primer lugar por relación profesional, pues además de serlo él, D. Ángel fue padre y abuelo de grandes médicos alicantinos, y uno de sus hijos, el tristemente desaparecido digestólogo Dr. Ángel Pascual Megías, tuve el honor y el placer de que fuera mi profesor de Patología Médica I en 4º de Medicina, en el entonces Centro de Estudios Universitarios (CEU) de Alicante, de quien guardo un gratísimo recuerdo. En segundo lugar por la coyuntura festera, pues uno de sus escritos, muy poco difundidos, en el que este foguerer enamorado de la noche de la cremà pinta con sus palabras el colofón de nuestra Fiesta, me conmovió profundamente, por lo que se me antoja casi una obligación compartirlo con todo aquel que guste de leer estas líneas, y es por ello que lo guardo como colofón de las mismas. Y por último, porque en su ejercicio profesional entraba en su cupo asistencial Nueva Tabarca, donde tengo mis raíces ya que mi abuelo paterno fue nacido allí, descendiente directo de los cautivos genoveses rescatados por Carlos III de las cárceles de Túnez y Argel.

Edificio hoy derruido donde vivieron tres generaciones de la familia Pascual

Nacido en la población alicantina de Finestrat el 12 de febrero de 1890, llega de muy pequeño a Alicante donde su padre, Salvador Pascual Cabot, natural de La Nucía, abriría una farmacia en la Plaza de San Francisco, más tarde Plaza o Paseo de la Reina Victoria, Plaza del 14 de Abril durante la II República, y hoy Plaza de Calvo Sotelo. En el edificio anexo a la botica tendría su domicilio y posteriormente su consulta el Dr. Ángel Pascual, y más tarde sus hijos médicos. El edificio, un solar desde hace años donde todavía se aprecian sillares de piedra de la antigua casa, estaba situado frente al monumento dedicado a Eleuterio Maisonnave, que posteriormente se ubicaría en su emplazamiento original en el Paseo de Gadea, frente a la avenida que lleva su nombre, donde permanece en la actualidad.

Humanista precoz de inspirada literatura, aún adolescente (1906) escribía líneas como éstas, en las que ya quedaba patente su profundo alicantinismo:

Empezamos desnudos de esplendores,
sin recursos, sin guía,
luchando sin temor día tras día
con la fe de alcanzar días mejores
de venturas, de gloria, de alegría.

Y esas dichas llegaron;
los días que aspirábamos vinieron;
un puñado de jóvenes lucharon
un puñado de jóvenes vencieron.

Nuestro esfuerzo llevemos adelante
en esta hermosa y artística campaña,
y haremos de la tierra de Alicante,
que el mar tranquilo con sus ondas baña,
el vergel más florido de Levante,
el más bello rincón de nuestra España.

Antiguo edificio de la Facultad de Medicina de Valencia,
hoy desaparecido, en calle Guillén de Castro

Tras terminar sus estudios primarios y de bachillerato, se licenció en 1911 en la Facultad de Medicina de Valencia, licenciatura que le llevaría con el paso de los años, tras trabajar como interno en varias clínicas valencianas y ya de regreso en Alicante, a convertirse en un médico de prestigio, especializándose en pediatría, una especialidad que curiosamente no seguiría ninguno de sus descendientes médicos, viajando con frecuencia a Francia a congresos de la misma. Fue nombrado académico de la Real Academia de Medicina de Zaragoza en 1927 por los méritos contraídos en el ejercicio de su profesión.

Casa de Socorro de Alicante, en la Avenida de Zorrilla,
actual Avenida de la Constitución (AMA)

En nuestra ciudad ingresa por oposición en el Cuerpo de Beneficencia Municipal, trabajando en la Casa de Socorro, primero en los bajos del Ayuntamiento y más tarde en el actual edificio en la Avenida de la Constitución (entonces Avenida de Zorrilla), teniendo a su cargo los cupos del barrio de Santa Cruz y la isla de Nueva Tabarca, a la que viajaba todas las semanas. Era además médico del Reformatorio de Adultos, de la Renfe y de la Fábrica del Gas, situada ésta en las inmediaciones de lo que hoy es la calle Orense, junto a la Plaza de Galicia. Fue Inspector Municipal de Sanidad, y durante un tiempo también atendió en las instalaciones de la sección del Instituto Municipal de Puericultura conocida como La Gota de Leche, ubicadas en el Paseíto de Ramiro y destinadas a facilitar dicho alimento a niños sin recursos económicos. Fue el primer pediatra en ejercer en esta obra benéfica.

Edificio de La Gota de Leche, Instituto Municipal de Puericultura,
hoy desaparecido, sito en el Paseíto de Ramiro (AMA)

Humanista de fácil discurso, pronunciaba con frecuencia charlas y conferencias, especialmente en el campo de la pediatría y la puericultura, llegando en 1932 a la presidencia del Colegio Oficial de Médicos de Alicante, cargo que ostentaría hasta 1935, interviniendo asiduamente en las sesiones de la Sociedad Médico-Quirúrgica. Y esa actividad social y profesional, casi omnipresente en la ciudad, fue la que le llevó a frecuentar la tertulia que en el Hotel Samper, ubicado en la Explanada, reunía a la flor y nata de la sociedad alicantina. Así, el Dr. Ángel Pascual se codeó con personalidades como Emilio Varela, José Estruch, José Ferrándiz Torremocha o Eduardo Irles, íntimamente ligados tanto a Les Fogueres como a la masonería alicantina, fundamentalmente a la Logia Constante Alona, a la que perteneció D. Ángel con el nombre simbólico de Asclepíades, y de este modo llegó a la Fiesta. Cabe puntualizar, en este sentido, que la festividad por excelencia de los masones es el solsticio de verano, lo que explica el abundante número de personalidades ligadas a la Fiesta que eran miembros de esta institución de carácter iniciático, filantrópico y filosófico, que se funda en el sentimiento de fraternidad.

Salón de té del Hotel Samper, hoy desaparecido, ubicado en la Explanada de España,
donde se reunía la flor y nata de la sociedad alicantina (AMA)

Presto a colaborar con distintas comisiones y en variados actos, fue muy probablemente su discurso de exaltación alicantinista y foguerera, como mantenedor en el Festival de Elección de la Bellea del Foc de 1935, el que le llevó a ser designado al año siguiente Presidente de la Comisión Gestora, a la que no sólo estaba vinculado desde su creación en 1930 por José María Py, sino que ya participaría activamente en la fundación de la Fiesta dos años antes. Sucedió de este modo a José Roméu Zarandieta en el cargo, siendo el segundo médico en ostentar el mismo (el primero fue su amigo José Estruch Ripoll, médico odontólogo). Al año siguiente simultaneó este cargo con el de también presidente de la Foguera Plaza del 14 de Abril, hoy Calvo Sotelo. El Alcalde del Excmo. Ayuntamiento de Alicante, Lorenzo Carbonell Santacruz, le nombraría además Presidente de la Junta de Festejos de Alicante, y fue, por último, designado directivo del Ateneo Científico, Literario y Artístico de Alicante.

Ateneo de Alicante. De izquierda a derecha: Ángel Pascual Devesa, Eliseo Gómez Serrano,
Carlos Carbonell, Hernández Catá, Rodríguez Albert, Felix Lorenzo y Pepe Juan (AMA)

En el área de la política, fue presidente local del partido Izquierda Republicana y Socialista, al que pertenecían personalidades de renombre como Germán Bernácer, Francisco Figueras Pacheco, Carlos Esplá, Rafael Altamira, Azorín, Rodolfo Llopis, José Guardiola Ortiz, José Pérez García-Furió y Oscar Esplá, muchos de ellos miembros a su vez de la plataforma cultural paralela al discurso político del citado partido, que se articulaba entonces en toda España y se denominaría Agrupación al Servicio de la República.

Bajo su mandato en la Comisión Gestora sería designada Bellea del Foc, en el Monumental-Salón Moderno, Carmela Ramos Ramos, de la Foguera Barrio de Benalúa, por un jurado en el que figuraban entre otros su esposa, Vicenta Megías Medina, y los pintores Emilio Varela y Gastón Castelló, leyendo durante el acto el popular locutor Pepe Moreno un escrito del propio D. Ángel.

Vapor Sidi-Bel-Abbès, Société Générale de Transports Maritimes à Vapeur, Marsella

Ese ejercicio, el Dr. Pascual Devesa formó parte de la embajada festera que se trasladaría a Orán el día 4 de junio a bordo del Sidi-Bel-Abbès, que organizó él mismo, acompañando a la Bellea del Foc y a sus Damas de Honor, junto a autoridades y representantes de la sociedad y el comercio alicantino, así como la famosa Banda de Música Los Claveles con el Maestro Flores al frente de la misma. En Orán tuvieron lugar varias fiestas en el Petit Vichy, el Casino, el Teatro Municipal, el Consulado de España y el Centro Español, y se le concedió la medalla de la ciudad al Alcalde de Alicante. Regresarían el día 10 a bordo del Tirman. Y por su parte la expedición de Orán devolvería la visita el 19 de junio, con su Bellea al frente, la señorita Ivonne Blaím, permaneciendo en nuestra ciudad hasta la cremà de su foguera, que plantaba en la hoy Plaza de la Puerta del Mar (entonces denominada Plaza de Joaquín Dicenta), en el punto donde actualmente lo hace la Foguera Explanada-Puerto-Postiguet, al pie de la Casa Carbonell.

Boceto y Foguera Orán 1936 (AMA)

Se plantarían ese año 31 monumentos foguerers, además de varios infantiles, y se prodigaban las barracas. D. Ángel, en este caso como Presidente de la Foguera Plaza 14 de Abril, conseguiría el Primer Premio de Primera Categoría con el famoso monumento de Gastón Castelló titulado Dichas y desdichas campesinas. Ese ejercicio sería indultado el ninot Gran jefe indio, de Ángel Berenguer, perteneciente a la Foguera Carolinas Bajas.

Tarjeta publicitaria con el boceto de la Foguera Plaza 14 de Abril 1936
(Archivo Armando Parodi)
Foguera Plaza 14 de Abril 1936 (AMA)

D. Ángel Pascual fue además el creador del hoy denominado Boletín Fogueres en 1935, saliendo a la venta el primer número como Órgano Oficial de las Hogueras de San Juan el día 7 de septiembre. Su título original era Fogueres de Alicante y el precio de suscripción mensual 50 céntimos.

Fue padre de seis hijos, tres de ellos médicos como él, que se especializarían en urología, aparato digestivo y otorrinolaringología. En la zona de la actual Bola de Oro tenía un chalet, Villa Vicenta, donde pasaba en familia las temporadas veraniegas, y dada su cercanía al campo del Alicante C.F., en numerosas ocasiones los jugadores del equipo se cambiaban de indumentaria en él.

Chalet Villa Vicenta, en el barrio de Carolinas, propiedad de la familia Pascual (AMA)

Aunque hasta su fallecimiento el 20 de junio de 1950 seguiría relacionado con la Fiesta con sus aportaciones económicas y literarias, siendo Foguerer de Honor en distintas comisiones festeras, sería la política la que truncaría su intensa unión con Les Fogueres, ya que a consecuencia de la Guerra Civil tuvo que pasar por el Reformatorio de Alicante, paradójicamente el mismo en el que ejerciera como médico, y los penales de Ocaña y Chinchilla hasta 1949, por auxiliar a la rebelión después de proteger a infinidad de curas, monjas, falangistas y otras personas que, de no haber sido por él, hubiesen acabado en el paredón o en la cárcel. Jamás dejó de frecuentar, aun enfermo, las sesiones de la Sociedad Médico-Quirúrgica.

Ángel Pascual Devesa. Retrato al carbón anónimo
realizado durante su estancia en el Penal de Ocaña

El Excmo. Ayuntamiento de Alicante puso su nombre a una calle en la Partida de Vistahermosa, concretamente a espaldas de la Clínica Vistahermosa, entre ésta y la carretera que va a Juan XXIII: calle Médico Ángel Pascual Devesa. Hoy además, como hemos visto, es hijo predilecto de la ciudad.

http://carrersdalacant.blogspot.com

La combinación médico/foguerer hizo del Dr. Pascual Devesa un polifacético humanista que, además de aficionado a la pintura, era un apreciable escritor de poesía en valenciano y en castellano, de una rica prosa, sencilla y sensible, de profundas raíces alicantinistas y foguereras. Prueba de ello es este justo colofón al que me refería al inicio de estas líneas y que deseo compartir con todo aquel que se asome a ellas, cerrando de este modo estas breves notas biográficas.

Las sombras se han espesado y en ellas laten con expectación los instantes del silencio que atisba, que espera.

La gente se estrecha inmovilizada con emoción de ofertorio.

Va a bajar una estrella y dejará una chispa entre los pliegues del vestido de Comunión que esta noche nupcial de San Juan le ha puesto a la "foguera".

Es el rito.

Hay unos parpadeos de desperezo en el resplandor breve que comienza al pie.

Se aviva; tiene sístoles y expansiones como un corazón.

Las siluetas y las llamas danzan encadenadas dentro de la "foguera" que parece un fanal...

El fuego se extiende, crece, sube, crepita, se peina en las aristas, acaricia y ciñe superficies, rostros, facciones; barrena en espiral las foscuras; trepa por las trombas de humo, recto, recto, arriba, cada vez más alto, más rápido, más intrépido.

La noche se ha abierto de par en par y huyen por sus puertas y se van las llamas viajeras; son las brujas de esta noche; se habían escondido allí, en el regazo que el arte les había ofrecido; y a la luz del incendio han descubierto el camino de la luna y escapan y vuelven a los horizontes sin fin, a las penumbras sin término... son nuestras quimeras; luz, pensamiento y exaltación.

¡Noche infinita de San Juan!

Voces de fuego, de esperanza, de sortilegio.

Es la vida; toda la vida, radiante y eterna en un consumirse, inacabable, de perpetua renovación.

¡Es la "cremá"...!

(Artículo compartido del blog "La Foguera de Tabarca")

02 junio 2010

LOS PAUS, EL HUERTO DE ARQUES Y LA FIERA MISTERIOSA

En las últimas semanas se está hablando (y mucho) de buscar un nombre para los PAU 1 y 2, la iniciativa de Dña. Sonia Castedo de pedir la colaboración ciudadana a los internautas a través de las redes sociales. Iniciativa muy bien recibida. La prensa se ha hecho eco del asunto y los vecinos opinamos sobre cómo debe llamarse el barrio.

Imagen de naisoj en Panoramio

Parece que la opinión sobre el PAU 2 es unánime y La Torreta parece agradar a todo el mundo, heredando el nombre que la foguera eligió adecuadamente en base al nombre tradicional donde se asienta esta nueva zona de San Blas.
     
La finca de La Torre, conocida popularmente como La Torreta abarcaba los terrenos por los que discurre la Gran Vía entre la zona de Los Ángeles-Altozano hacia las lomas de L´Espart y Els Galls, en las inmediaciones, las fincas de Escoto, La Rabasa, El Gavatxo, Lo de Cerdá, La Casa Blanca y la Fontsanta y las Casas de Lo Bueno, del Toll, Piqueres, del Xiprer o Lo Roca, que se encontraban sobre los actuales barrios de Altozano, San Blas, Los Ángeles o Rabasa.

Fondo Piqueres desde Rabasa

En el caso del PAU 1, la opinión está más diversificada: algunos piensan en el juego de palabras y así dedicarle el nombre a la Pau (la paz), a Joan Pau II o incluso al reconocido pívot de la NBA, Pau Gasol. Otros inventan nombres más o menos acertados, mientras muchas voces abogan por un topónimo tradicional que recuerde las raíces del lugar, aunque parece que la presencia del colegio Don Bosco en la zona, puede condicionar la elección.

Los colegios tienen su propia identidad, nadie se plantea llamarle barrio de Los Maristas al PAU 2, ni Jesuitas, Agustinos, Calasancios o Teresianos a las zonas de la ciudad que han crecido en torno a estos colegios, son referentes urbanos utilizados por todos para ubicar algo dentro de los barrios en los que se encuentran. A lo largo de la historia reciente, estos colegios se han ido trasladando en busca de mayores y mejores instalaciones, algunos han ocupado varias zonas de la ciudad hasta ubicarse en las afueras y nadie puede asegurar que dentro de cincuenta años sigan donde están hoy.

No pretendo hacer un alegato contra la encomiable labor de la familia salesiana lleva realizando en diferentes ámbitos de la sociedad, pero no creo oportuno dedicarle el nombre del barrio a Don Bosco. Recordemos que San Juan Bosco ya tiene calle dedicada a espaldas del palacio de la Diputación Provincial, también Santa María Mazzarello, fundadora junto a Don Bosco del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, la sección femenina de la familia Salesiana, que tiene su calle junto a los Juzgados de Benalúa. Sin ir más lejos recientemente se ha dedicado una de las nuevas calles del barrio a San Marcelino Champagnat, fundador de los Hermanos Maristas y otra al Hermano Felicísimo Ruiz, profesor del colegio Maristas fallecido en 2005 tras 25 años de labor educativa siendo responsable de la formación deportiva del centro.

Edificios en construcción en los terrenos del Huerto de Arqués-El Toll

Y digo yo, ¿es necesario rebautizar la zona?, ¿acaso no tiene ya un nombre que se remonta décadas atrás en el tiempo? Pues sí, el nombre tradicional de la zona, el "Hort d´Arqués" cayó en desuso tras el abandono de los cultivos que allí crecían a hasta hace no muchos años y tan solo aparece en edictos oficiales del ayuntamiento para referirse a recalificación de parcelas y lindes en las zonas próximas, pero ya hace casi un siglo que este nombre salía en los papeles.

Lo encontramos en el número 460 del diario "Alicante Obrero", del lunes 28 de diciembre de 1914, donde con un tono irónico propio del día de los Santos Inocentes, aparece un artículo titulado "Ahí está la fiera".

Portada del diario "Alicante Obrero" del 28-12-1914

Por conducto muy fidedigno, hemos sabido que por el barrio de San Blas y campos adyacentes, hace algunos días que por las noches se presenta una fiera desconocida, sembrando el pánico por aquella barriada, ignorándose a que raza pertenece de las que figuran en la escala zoológica.
En el huerto denominado «Hort dels Gats» se comió dos gansos y una perra, dejando los huesos como residuos del festín; en el chalet del señor Gadea, «se zampó» otro perro y en el Huerto de Arques también se comió otro perro, y en la Casablanca atemorizó á los habitantes que pudieron ver perfectamente á la fiera.
Los vecinos de aquella populosa barriada viven en continuo sobresalto y se abstienen en salir de noche, por temor a un asalto del desconocido ejemplar.
¿Tendrán relación esas apariciones con cierto edificio suntuoso que existe cerca de esa barriada en donde se albergan animales dañinos, que muerden sin dejar rastro alguno?
         
Recorte de prensa

No se sabe hacia dónde iban dirigidas las iras de irónico escribiente, lo que queda claro es que el Huerto de Arqués o L´Hort d´Arqués, ya se llamaba así antes que el voraz avance del asfalto y el ladrillo colonizara estos placidos campos de la Partida de San Blas.

16 septiembre 2009

EL DESCONCIERTO DE UN CIUDADANO RESPONSABLE

 
       
"Ser o no ser", que diría Shakespeare.
      
Pero..., ¿ser, ¿qué?
                  
Uno cree que hay gente honrada que piensa diferente a uno, por falta de información o por partir de unas premisas equivocadas; pero también le acosa la sospecha de que el equivocado pudiera ser uno mismo, porque la realidad es tan compleja que es muy difícil hacerse de ella una idea cabal, sobre todo si nos referimos a la realidad política. De acuerdo, los demás tienen derecho a pensar diferente y hay que respetarlos. Vale, eso es la Democracia. Pero hay veces que uno sospecha que el otro nos está mintiendo a sabiendas. No es que piense diferente, es que miente descaradamente, porque piensa que uno es tonto, que la gente es tonta, que sus propios votantes son tontos, y a lo mejor es verdad. Lo cual no lo libra de responsabilidad sino que acrecienta su delito, porque no hay nada más feo que aprovecharse de la debilidad mental de la víctima; y ya se sabe que no hay nada más tonto que un trabajador de derechas. Digo esto porque no me puedo creer que el señor González Pons no sepa cuál es la labor de un fiscal y se atreva a decir que “si la moción de censura de Benidorm se hubiera hecho en un ayuntamiento del PSOE ya estaría actuando el fiscal”. ¿Actuando contra qué? ¿Desde cuándo una moción de censura apoyada en un trásfuga es un delito? Esto está fuera de las competencias de un fiscal y el señor González Pons lo sabe muy bien, pero manipula, enreda y arma el cisco, desprestigiando a las instituciones del Estado y haciéndole más daño que el pseudorreferendum de ese pueblo catalán al que solo han ido a votar los independentistas. Pero, claro, los señoritos de la derecha pueden hacerle al Estado todo el daño que quieran, que para eso el Estado es suyo, “por la gracia de Dios”. ¿Y qué me dicen de Rajoy escandalizándose ahora de la moción de Benidorm, cuando hace unos años él vino por aquí a apoyar a Zaplana, cuya carrera política comenzó con una moción idéntica a esta pero al revés? Un olvido que no se puede calificar de amnesia histórica sino de pura desfachatez.
          
Estaría todo claro si del otro bando viéramos un liderazgo fuerte, con capacidad de respuesta, con la evidencia de unas ideas claras basadas en un proyecto y unos conocimientos económicos inapelables. En una palabra, necesitábamos un Obama español, un “Obámez” en quien confiar. Hasta hace poco, los de la izquierda posibilista identificábamos a Obama con ZP, a nuestro nivel. Pero la fuga de los ex ministros, que dejan la política y el escaño y salen corriendo hacia Europa o la Universidad, nos hace sospechar que algo se resquebraja en las alturas del PSOE. ¿Qué está pasando? ¿Quién ha perdido el norte?
                
Almunia, un viejo socialista de pro y ahora Comisario de Economía de la Unión Europea, nos dice que el único país que no saldrá de la crisis este año será España. Que vamos a la cola de la economía y a la cabeza del paro.  
                              
Desde luego, uno puede pensar que la culpa no la tiene ZP, que él no fue quien le dio alas a los genios del pelotazo ladrillero que nos han puesto en una crisis local sobre otra internacional.  Que bastante hace con aguantar el vendaval remendando descosidos y tapando agujeros para que no sufran los más indefensos. Que poco se puede hacer con una economía que depende de que los demás salgan a flote y vengan otra vez de vacaciones, compren chalets adosados en Torrevieja o nos importen jamón de pata negra y molinos eólicos, sino esperar que pase la tormenta. Pero, ¡narices!, es que este hombre de sonrisa angelical y optimismo a prueba de rayos y truenos no es capaz de plantarse ante Rajoy y decirle, insistentemente, machaconamente, como hacen ellos: “Vale, usted dice que lo que yo hago es erróneo, pues ahora diga usted lo que haría si gobernase: ¿pondría más barato el despido? ¿bajaría las prestaciones de desempleo y sanidad? ¿Qué coño haría usted, maldito demagogo? No me venga con monsergas y diga de una vez cual es su plan para salir de la crisis y quién quiere que lo pague sin subirle los impuestos a los ricos.” Porque, si no lo hace, los trabajadores de derechas, lo más tonto que hay en este mundo, se dejarán manipular una vez más, y la derechona que defiende los intereses de los privilegiados logrará de nuevo unas mayorías que no se merece.
           
Camilo José de Cela II, en su artículo de hoy en la prensa, nos dice que acabaremos teniendo que elegir entre los “tontilocos” y los “sinvergüenzas”. No deja de ser descorazonador.

Miguel Ángel Pérez Oca.

11 septiembre 2009

GORNLHÖM, cortinas de Humo

 
                   
Como seguramente sabéis, la alcaldesa de Alicante y el primer teniente de Alcalde, Enrique Ortiz, o al revés, están empeñados en que el Plan Rabassa salga adelante y que los alicantinos traguen con él, caiga quien caiga.
             
Antes de las vacaciones, la ínclita Sonia Castedo nos sorprendía con un anuncio sorpresa: IKEA estaba interesada en instalarse en Alicante, en Rabassa para más señas. A la instalación de IKEA venía aparejada la construcción de un gran centro comercial -o centro cívico, como fue calificado desde el Ayuntamiento.
                   
La respuesta de los comerciantes del centro de Alicante fue radical. Sí a IKEA, no a la instalación de nuevas superficies comerciales en Alicante.
                        
La alcaldesa tuvo que recular. Se reunió con los comerciantes y prometió reformular el proyecto.
                         
Ya con0céis mi opinión. No creo en la construcción de tropecientasmil viviendas en el entorno de Rabassa, creo en la recuperación ambiental del lugar y en la puesta en valor de las lagunas. A Alicante no le sobran zonas por donde oxigenarse, de manera que la preservación de Rabassa es, desde mi punto de vista, un asunto mayor. Como yo, muchos ciudadanos de Alicante y muchos colectivos sociales, tampoco creen en Rabassa.
                  
Y eso la alcaldesa lo sabe.
                   
Abro un paréntesis. El PSPV aún debe aclarar cuál es su postura en este asunto porque el pasado pesa. Y, en el pasado, el PSPV votó a favor de Rabassa.
                                
Cierro paréntesis y retomo la cosa donde la dejé.
                      
La alcadesa sabe que son muchos los alicantinos que se oponen a Rabassa, de manera que nuestra Sonia y su Ortiz, o al contrario, idearon un plan maestro, el plan GORNLHÖM, o Cortina de Humo.
                           
Si logramos que los alicantinos se olviden de Rabassa y piensen en IKEA, los habremos dividido aún más y tendremos más posibilidades de conseguir nuestro objetivo: que Enrique Ortiz consiga dar un gran pelotazo en Rabassa.
                
Pronto, a la voz de los comerciantes del centro, se unieron otras. Entre ellas, las de los que opinaban que IKEA podía ir en otra parte, que hay superficies comerciales suficientes como para evitar la construcción de una tienda de IKEA en Rabassa, o incluso la de aquellos que pensamos que, con uno en Murcia, es más que suficiente.
                        
Así que, la alcaldesa y el delegado de ésta en el mundo empresarial, tuvieron que pasar las vacaciones diseñando una nueva cortina de humo que consiguiera que la división fuera aún mayor.
                      
Recordáis que la alcaldesa ya había puesto en bandeja un pelotazo a Ortiz en el entorno del Rico Pérez. Pues bien, parece que Ortiz está dispuesto a abandonar el proyecto con la condición de que Rabassa salga adelante sí o sí.
             
Para ello, Castedo y Ortiz se han sacado de la chistera un nuevo conejo, construir un nuevo estadio para el Hércules en Rabassa.
                              
Con el nuevo conejo, Castedo y Ortiz no sólo han conseguido dividir aún más a los ciudadanos, sino a los propios herculanos -palabras mayores-, ofreciéndoles un nuevo caramelito.
                       
El plan debe ser el siguiente. Si hay un herculano que quiera IKEA si, además, le ofrecemos un nuevo estadio, ya lo tenemos a nuestros pies.
                       
Mi opinión es que sería mejor recuperar el entorno del Tossal, Rico Pérez incluído, y convertirlo en una gran área deportiva para la ciudad. No hay necesidad de construir un nuevo estadio, únicamente es necesario remodelar adecuadamente el que tenemos.
                         
Si finalmente triunfa el criterio de Castedo y Ortiz, cuando vayáis al IKEA, buscad las cortinas GORNLHÖM, están hechas de humo.

10 septiembre 2009

RABASSA: LOS MISTERIOS DE UNA MAQUETA


¿Dónde están el estadio de fútbol, Ikea y el centro comercial?
              
Ahora resulta que lo de las viviendas de protección oficial no era el único motivo que llevaba al generoso corazón del Gran Constructor a promocionar su Plan Rabassa. Hace unos meses apareció por todas partes un folleto (casi tengo uno de mis lapsus y le llamo "panfleto", es la "vellea") en el que se nos mostraban vistas de una magnífica maqueta virtual donde el accidentado terreno donde se asientan las lagunas de Rabassa aparecía todo llanito, que daba gusto verlo, con su cesped y sus paseos recoletos, mejorada su áspera naturaleza actual y convertido en un regocijante eden donde crecían las viviendas, maravillosas y baratitas. Cojonudo. Y uno se preguntaba para qué quería el promotor hacer publicidad, a estas tempranas alturas, de unas viviendas que como muy pronto no estarían en venta hasta dentro de cuatro o cinco años. Solo cabía una explicación: El entusiasmo del Gran Constructor, su anhelo de justicia social y su indudable filantropía, le llevaban a gastarse la pasta en una campaña publicitaria de su encomiable proyecto. Vamos, que ni Vicente Ferrer, que Dios tenga en la Gloria.

Y ayer me entero de que la Alcaldesa "ordena" a nuestro benefactor que no construya un centro comercial junto al Rico Pérez, sino en Rabassa. Otra que tal. Cómo se preocupa esta mujer porque Alicante esté guapa, guapa y guapa. Sí, señora. En Rabassa se construirá otro Rico Pérez, bueno, otro estadio que se llamará... ¿a que no imaginan cómo se llamará? No, Vicente Ferrer, no... El otro. Ese, ese, muy bien... Total que en Rabassa tendremos un estadio de fútbol, un centro de Ikea y un centro comercial de no sé quién... Pero yo miro la maqueta que se nos mostraba en la propaganda de hace dos o tres meses y no encuentro el estadio, que es una cosa muy grande, con aparcamientos alrededor, se supone, ni el establecimiento de Ikea, que también suele ser algo muy grande y con aparcamientos, ni el centro comercial, de Ikea, que lo ha pedido, o del Gran constructor, o de quien sea, también con sus respetivos aparcamientos. Todo esto ocupará mucho lugar, ¿verdad? Pero no consigo verlo en la famosa maqueta. Porque, entonces, ¿donde se harán las viviendas protegidas, y las otras? Y si no, ¿para qué nos dieron la tabarra con aquella propaganda? ¿Donde digo "digo", digo "Diego"? Vale.

¿Y el actual Estadio Rico Pérez? Pues parece ser que en los solares anexos al estadio se permitirá al interesado (nunca mejor dicho) construir torres de viviendas, en una zona más productiva, asequible y comercial que en Rabassa, ¿verdad? Y el estadio... bueno, la Alcadesa dice que quedará para uso de los alicantinos, ¿para qué? ¿para plantar champiñones, o para esporádicos espectáculos circenses y mítines políticos? Porque si allí no juega ya el Hércules, ¿para qué queremos un estadio tan grande y tan deteriorado? ¿O lo van a arreglar para que no se use? A lo mejor esperan que se caiga a pedazos para justificar una recalificación y llenarlo también de torres... me temo; y ojalá esté equivocado y cuando se caiga hagan allí un parque dedicado al doctor Balmis, nuestro más eminente paisano. Y así Alicante estará más guapa, guapa y guapa. ¡Ay, qué alcaldesa tenemos!

Todo son misterios dignos de Iker Jimenez: misterios misteriosos, insondables, alucinantes. Nada menos que la bilocalización de un estadio de fútbol y la desaparición de un plan de viviendas protegidas (¿o no?), todo por arte de magia.

Vuelvo a mirar las imágenes de la maqueta virtual y me hago cruces. Ni Houdini, ni David Copperfield lograron nunca tamaña hazaña de ilusionismo. Es para cagarse.

05 septiembre 2009

SON COSAS DE LA VIDA

                  
La otra tarde estaba yo con mi amigo Pepe, tomándome una horchata en la plaza del Portal de Elche, cuando vimos acercarse hacia nosotros a un enorme policía municipal con cara de pocos amigos. Pensé que se dirigía a nuestra mesa, y empecé a sentir un impreciso temor a haber hecho algo incorrecto, pero pasó de largo, hasta la mesa de al lado, donde un muchacho subsahariano de aspecto frágil y piel oscura y brillante intentaba vender un reloj de pulsera a una pareja joven que tomaba un café. Al ver acercarse al policía, el muchacho salió corriendo, dejándo sobre uno de los sillones una bolsa de plástico llena de relojes. El policía intentó alcanzar al presunto delincuente (?), pero éste se le escapó de las manos y se alejó hasta la esquina, donde se detuvo y permaneció espectante, en espera de la actitud del agente, que se volvió hasta la mesa, cogió la bolsa de los relojes y se la llevó. Después el joven africano se acercó de nuevo a comprobar su pérdida y en su rostro se podía ver un gesto de impotencia y resignación. Ni un grito, ni una amenaza, ni un gesto de desesperación; solo tristeza. A saber a qué capo tendrá que dar cuenta de la pérdida de los relojes, y cuantos días tendrá que trabajar gratis para subsanar su descuido. En la delgada línea que separa la supervivencia del hundimiento definitivo estará oscilando la bolsa de plástico, bajo la crueldad de los que negocian con el hambre de estos emigrantes sin papeles, la indiferencia del guardia, el silencio culpable de los que disfrutábamos de la sombra y del aire fresco de la Plaza del Portal de Elche... Es la ley, estamos en un estado de derecho, pero ese joven ha llegado aquí huyendo del hambre, la miseria, la tiranía y la injusticia, para venir a un país rico - como el nuestro, a pesar de la crisis -, quizá se jugó la vida en una patera, quizá se desgarró las carnes en la alambrada de Ceuta, quizá... para encontrarse aquí con su propia miseria, su propia hambre, su propia injusticia, que para más inri está ahora rodeada de opulencia.
              
Nuestras fuerzas del orden requisan las baratijas de los top manta y los vendedores sin papeles, mientras nuestra Hacienda no puede hacer nada para evitar que los super millonarios camuflen sus enormes beneficios en sociedades de inversión que solo cotizan el 1%. El puerto deportivo está a rebosar de lujosos yates cuyo precio y mantenimiento es muy superior a lo que puede ganar un trabajador honrado. Yo me pregunto cuántos sueldos miserables, cuantos contratos temporales y precarios hay detrás de muchos de esos yates. Y me duele que un guardia, macizo como un armario, pierda el tiempo husmeando las actividades de un infeliz subsahariano que intenta vender unos relojes de la señorita Pepis.

Son cosas de la vida.
     
Esta mañana he visto a un buen amigo paseando con su esposa y un cochecito de niño. Han ido a Etiopía para adoptar un precioso bebé de unos pocos meses, rescatado de la miseria tercermundista, en la que, a pesar de todo, ya había aprendido a sonreír con su carita maravillosa de angelito negro, y una mirada tan limpia como las fuentes del Nilo Azul, que nacen en su tierra. Ojalá conozca a mi nieta Sara, y sean amigos y compartan maravillas e inquietudes, en un mundo donde ya no pasen esas cosas que hacen a uno bajar la mirada, avergonzado de su sociedad, y exclamar, impotente o cobarde: "Son cosas de la vida".

27 agosto 2009

RADIO ALICANTE: MADE IN VALENCIA.

Artículo publicado conjuntamente en "El Loco de las Estrellas"
                   

                
Durante muchos años, Vicente Hipólito fue la voz de nuestra ciudad. Radio Alicante nos lo ofrecía todas las mañanas en Onda Media, rivalizando en Frecuencia Modulada con Gabi Martinez y Paloma Serrano, desde el cierre de la emisión nacional con Iñaki Gabilondo y, después, con Francino, a eso de las 12 y media, hasta las 2, la hora de comer. 
                 
Y por la tarde, al cierre de La Ventana de Gemma Nierga, nos seguía deleitando la estupenda Silvia Cárceles, con cosas nuestras, todo esto aderezado con las noticias locales de Carlos Arcaya y otras muchas colaboraciones, música, cine y deportes, de la estupenda plantilla de la emisora. 
              
Pero ahora, de hecho, Radio Alicante se nos va a Valencia. Sí, como lo leen ustedes. La mitad de su eficiente y profesional plantilla se va a la calle y las emisiones locales se quedarán en poco más de una horita matinal de apresurados comentarios y entrevistas. El resto del tiempo se lo repartirán la emisión nacional, siempre interesante y estupenda, y un discutible monopolio de nuestro Cap y Casal (de Valencia capital). 
                 
Por lo visto, esa es la política actual de las emisoras de la Cadena SER, del Grupo Prisa. Que es la nuestra, la más progre, la mejor informada, sí, sí, pero es una empresa mercantil como todas las demás, y por encima de los ideales están los puñeteros beneficios, y, en teoría, cuántos menos sueldos,  menos gastos e instalaciones, más pasta para los accionistas, ¿Eh, señores Polanco y cía.? 
                      
Pues, miren ustedes, yo creo que se equivocan de medio a medio, y que cada vez van a tener menos audiencia en Alicante, y a la postre perderán ustedes dinero y tiempo. ¿Es que no saben, señores de la SER en Madrid, que a los alicantinos nos importa un bledo lo que nos cuenten los valencianos (de Valencia capital), cuando se miran el ombligo? Somos unos “valencianos raros” - ya lo decía Joan Fuster -, que nunca se han llevado demasiado bien con los otros valencianos (de Valencia capital). Somos los díscolos de “más allá del Mascarat”, separados de la metrópoli valenciana por la Serra Bernia, el Ait Xortá y el Benicadell. Fuimos botifleros (y a mucha honra por lo que significa de partidarios del progreso y de la funcionalidad del Estado borbónico) en lugar de maulets (los maulets intentaron saquearnos y los espantamos a cañonazos desde Santa Bárbara). En Valencia, el caballero D’Asfeldt es un villano que incendió Xátiva, aquí es el héroe que nos libró de la ocupación inglesa. Fuimos afrancesados, porque los franceses inventaron la Democracia moderna y la Enciclopedia, pero aquí no entraron nunca las fuerzas napoleónicas de Suchet, que venían de Valencia; como de Valencia vino Roncalli a fusilar a Pantaleón Boné.
Y que nadie crea que soy un facha de los del “Sureste” porque digo cosas políticamente incorrectas a juicio de los nacionalistas. 
                   
A mí el nacionalismo me importa un bledo pero, si tengo que pronunciarme en ese sentido, prefiero considerarme catalán del sur antes que valenciano (de Valencia capital); porque ya es desgracia que un país se llame como su capital y que los capitalinos, por ello, se puedan considerar más importantes que los provincianos como yo. Nuestra provincia es la cuarta de España en el terreno económico, la de Valencia la tercera; así que competimos con ellos y les mojamos la oreja cuando nos dejan; y, por supuesto, somos más importantes que Sevilla, Bilbao o A Coruña, donde seguro que hay emisoras de la SER dando emisiones locales a toda pastilla. 
            
Por eso no nos da la gana que en nuestra radio local se cuele alguien de Valencia a contarnos sus cosas que no nos interesan. En una palabra, que si Radio Alicante se va a hacer desde Valencia, la va a oír su tía. Para eso pongo Radio Barcelona.
                            
Estaríamos buenos.

Miguel Ángel Pérez Oca.
Escritor y Miembro de la Asociación Cultural Alicante Vivo

20 julio 2009

EL HOMBRE Y LA LUNA: 40 ANIVERSARIO


Yo tenía 4 ó 5 años.

Todavía no iba a la escuela, pero ya sabía leer y escribir. Mi padre me llevaba a la Biblioteca de la Caja de Ahorros del Sureste de España (hoy C.A.M.) y el bibliotecario, amigo suyo, ponía sobre una silla tres tomos de la Enciclopedia Espasa, para que alcanzase la altura de la mesa, y me daban algún libro con muchas ilustraciones, para que me distrajese mientras ellos leían prensa francesa con el fin de intentar enterarse de lo que realmente pasaba en aquella triste y casposa España de Franco. Recuerdo que ese día tenía delante de mí un libro que me parecía muy grande, pero que seguramente era de un tamaño normal - el pequeño era yo -. Se traba de la novela "De la Tierra a la Luna" de Julio Verne. Al abrir las primeras páginas, observé una ilustración que me llenó de asombro, en la que se vehía una especie de tren en forma de bala de cañón que volaba por el espacio, camino de una Luna enorme y misteriosa. Ese ha sido el dibujo que más me ha influído en toda mi vida. Fue tal la impresión que me produjo, que me propuse leer el libro, y haciendo un gran esfuerzo, lo terminé en varias semanas de visitas a la biblioteca, ante la sorpresa y el regocijo de mi padre y el bibliotecario. Como es natural, dada mi temprana edad, me salté capítulos enteros, que trataban de balística y otras cuestiones científicas que no era capaz de entender; pero la aventura de Ardan, Nicholl y Barbicane ha permanecido para siempre en mi memoria.

Desde entonces fui un entusiasta seguidor de los progresos de la Astronáutica, y después astrónomo aficionado, acérrimo partidario de que, antes o despues, el ser humano pondría su pie en la Luna. Por entonces hubo mucha gente que sonreía maliciosamente cuando me atrevía a exponer mis ideas al respecto. Ninguno, después, reconoció su error. Justo 20 años después de aquella primera lectura de mi vida, en la noche del 20 de julio de 1969, estaba yo en mi casa, frente al televisor en blanco y negro, acompañado de mi hermano, hermana y madre, a los que había forzado a permanecer despiertos, para que no se perdieran ver en directo el momento histórico más impartante de la Historia de la Humanidad. Jesus Hermida, desde Huston, nos iba relatando lo que pasaba y que apenas se podía adivinar en unas borrosas imágenes trasmitidas en directo desde el Mar de la Tranquilidad. Armstrong decía frases ininteligibles en inglés mientras descendia por la escalerilla. Después se le unió Aldrin. Plantaron la bandera, instalaron instrumentos científicos y aguantaron estoicamente el rollo político del marrullero presidente Nixon, que a pesar de haber recortado el presupuesto de la NASA no perdía ocasión de ganar posibles votos. En realidad, la profecía de Julio Verne ya se había cumplido en las navidades de 1968, cuando el Apolo 8, con los astronáutas Borman, Lovell y Anders rodearon la Luna, sin descender a ella; que es lo mismo que hacían los personajes en la famosa novela, a bordo de la bala hueca disparada por el gigantesco cañón Columbia desde Florida.

Mucho tiempo después he tenido ocasión de hacer amistad con el doctor Luis Ruiz de Gopegui, que por entonces era el director de la NASA en España y jefe de la antena de Fresnedillas, por la que se manenía el contacto con el Aguila y el Columbia cuando la rotación terrestre ocultaba la Luna a los observatorios americanos. Cuando alguien sugiere que los americanos jamás estuvieron en la Luna, como ahora se ha puesto de moda entre esotéricos y demás ralea, Gopegui se ríe con sorna y dice que él sabe muy bien a qué punto del Mar de la Tranqilidad apuntaba su antena cuando hablaba con los astronautas. Es curioso, pero los mismos tontos que creen en los OVNIs, las psicofonías, las Caras de Belmez y demás sandeces, son los que dudan de que la teconología y el arrojo de unos cuantos americanos hubieran hecho posible, hace 40 años, la más grandiosa hazaña de exploración hecha jamás por el Homo Sapiens.

Y es que, como dijo Galileo: "El número de los necios es infinito".

Miguel Ángel Pérez Oca.


01 julio 2009

CUATRO SUICIDAS EN EL "RING"

 
         
El RING es un local que se proclama “Sala experimental de Arte” y que se encuentra en la calle Barcelona, nº 4, de Alicante. Es un lugar de encuentro regentado por mi amigo Vicente Leal, donde uno se puede tomar una cerveza mientras presencia un ensayo teatral, ve una exposición de arte alternativo, escucha música no convencional o asiste a un recital de poesía. Es un sitio de aspecto austero, con un espacio para teatro, con su pequeño escenario y un “patio de butacas” sin butacas, donde uno puede permanecer de pie o sentarse en el suelo para presenciar algún inesperado espectáculo de interpretación, en un ambiente muy especial. Os aconsejo que entréis en la página Web de EL RING y veréis la rica programación que ofrece a todo aquel al que no satisfaga del todo la cultura oficial y prefiera participar de una forma de entender los hechos culturales más inconformista, más honesta y más auténtica.
                    
El otro día fui invitado a asistir a la representación de una obra titulada “Cuatro vidas que se cierran”, producto del último taller de teatro impartido por Vicente Leal. Ya el ambiente inicial, nada más entrar al espacio de teatro de EL RING, me resultó bastante impactante. Lo que en un teatro convencional sería el patio de butacas, es un espacio desprovisto de asientos, donde los asistentes quedan apoyados contra la pared o se sientan en el suelo. El escenario, con un espejo, una cortina roja en el centro y delante una taza de water, ya nos indicaba que lo que íbamos a ver no era corriente. La obra consistía en cuatro monólogos interpretados por sendos suicidas que se inmolaban ante el público, jugando muy hábilmente con las luces y la oscuridad. Por primera vez en mi vida me di cuenta de lo gráfica que puede resultar la oscuridad en una obra teatral. Una chica, sentada en el water se suicidaba ingiriendo pastillas de un frasco, mientras se lamentaba de su cuerpo, según ella demasiado obeso, hasta que la oscuridad se tragaba a la chica y al artilugio sanitario. Al encenderse la luz, un personaje de aspecto sofisticado nos decía que no tenía más remedio que suicidarse para que sus amigos supieran que era capaz de hacerlo, pese a su fama de frívolo, y mientras especulaba sobre la nada y la eternidad, arrastraba una bombona de butano con la goma cortada y abría la espita. La luz se iba apagando mientras dejaba en el aire el sonido inquietante del gas saliendo de su recipiente. Y pude percibir la inquietud entre algunos asistentes que, como yo, olisqueaban temiendo que un alarmante olor a butano nos hiciera salir huyendo de la sala. La luz no se encendía, sino que desde la puerta de entrada aparecía una muchacha con un manojo de velas encendidas en los brazos. Las iba depositando en el suelo, mientras  increpaba al público por su insensibilidad, por su indiferencia ante su sufrimiento. Después iba apagando las velas y volvía a salir, aunque de pronto aparecía por una ventana del segundo piso que daba a la sala y hacía además de lanzarse al vacío, ante el creciente estupor de los asistentes. Y por último, mi amigo Vicente interpretaba el último monólogo, en el que un hombre confesaba a sus hijos que había matado a su madre para vengar su pasividad ante los abusos del padre, mientras subía al escenario con una cuerda que dejaba en el suelo. Volvía después a por una pesada escalera, que plantaba en medio del escenario y bajaba por segunda vez a por una silla, mientras iba desarrollando su discurso sobre la ley, la muerte, la vida… Al final ataba la cuerda a una viga del techo, le hacía un nudo corredizo, apartaba la escalera con parsimonia y se subía a la silla, pasándose el nudo de la cuerda por el cuello. Se apagaba la luz y todos oíamos, sobrecogidos, el pesado sonido del cuerpo al quedar colgando y de la silla al rodar por el escenario. La luz tardaba en encenderse, y el público angustiado esperaba comprobar que, cuando volviera, no iba a ver a Vicente ahorcado, balanceándose en el escenario…
                         
Desde luego, si un actor quisiera suicidarse ante su público, esta obra sería la ideal.
                  
Cuando volvió la luz, la cuerda, felizmente, se balanceaba sola, y Vicente y sus compañeros Patricia Pantoja, Sandro Cavaliere y Sara Ruiz salieron de distintos puntos de la sala para subir al escenario a saludar. Todavía Vicente interrumpió los aplausos con un gesto y la chica de las velas encendidas nos dijo que no querían que les aplaudiésemos sino que los besáramos, y bajaron a la sala para recibir nuestro afecto y nuestra admiración.
            
Ha sido una experiencia singular y muy emotiva. La interpretación fue perfecta y el texto invitaba a reflexionar, en una representación que me sugiere que no hay necesidad de asistir a salas profesionales y tradicionales para ver algo que nos puede llegar muy dentro; que el arte debe ser original o no es arte, y que lo auténtico surge a menudo entre minorías y en lugares modestos e inesperados.
                   
Enhorabuena, amigos. Eso es hacer cultura.
                   
Miguel Ángel Pérez Oca.

25 junio 2009

VICENTE FERRER Y EL SILENCIO DE LA IGLESIA

 
                        
En la India florecen los santos: Gautama Buda, Mahatma Gandhi, la madre Teresa de Calcuta y Vicente Ferrer en este enorme país lleno de espiritualidad y miseria. Buda nos enseñó a desentendernos de lar riquezas materiales si queremos alcanzar la felicidad, Gandhi que los más ambiciosos cambios políticos se pueden alcanzar sin violencia, la madre Teresa consolaba a los moribundos y Ferrer enseñaba a vivir a los pobres. Hoy se nos ha ido Vicente Ferrer, nada que ver con aquel santo medieval, predicador inflamado y milagrero, cuya presencia en las ciudades solía ir precedida o seguida de matanzas de judíos que se resistieron a la conversión. El Vicente Ferrer de nuestro siglo no pretendía convertir a nadie, no exigía penitencias ni adoraciones, su obsesión era dar al pueblo paupérrimo los medios necesarios para sobrevivir por si mismo. No se trataba de caridad, de dar limosnas, sino de facilitar herramientas, construir pozos, conceder micro créditos, que los beneficiados deberían devolver cuando les fuera bien, con el fin de perpetuar la cadena. El campo de la madre Teresa era la muerte, el de Vicente Ferrer era la vida. Gracias a él y su esposa, hijos y colaboradores, un movimiento de redención y dignidad ha ido progresando en la India emergente de hoy día, y continuará hasta la erradicación final de la pobreza congénita de ese país siempre entregado al espíritu, pero que tan mal se ha ocupado de los cuerpos vivos. Vicente Ferrer es la revolución del amor, del compromiso, del testimonio evangélico, de la reflexión serena y consecuente de las enseñanzas de un rabino judío de hace 20 siglos llamado Jesús de Nazareth.
                      
Vicente Ferrer se ha muerto longevo, rozando los 90 años, pese a todas las enfermedades adquiridas en su trabajo entre los pobres, tan frecuentemente víctimas de males contagiosos, y pese a su frágil cuerpo. Fue jesuita, hasta que se exigió a sí mismo más de lo que podía dar dentro de una orden religiosa, y sin dejar de ser cristiano, ejemplarmente cristiano, se casó, tuvo hijos e hizo su revolución. Fue muy valiente y consecuente hasta el fin de sus días. No quiso ser enterrado en España, en su Cataluña natal, sino en la India, donde se encontró a si mismo.
                                  
Y la Iglesia de los obispos antiabortistas y los papas antiprofilácticos, la Iglesia que de siempre se interesó por las almas de los infieles, pero rara vez se ha ocupado de sus condiciones de vida, calla, no pronuncia una  palabra sobre uno de los más ejemplares de sus hijos. Al parecer, no le interesa nada Vicente Ferrer. Quizá porque colgó sus hábitos y desertó de su labor evangelizadora, para preocuparse “solo” por el bien material de los indios. Aunque yo sospecho que el pecado que más le reprocha a Ferrer es que dejara el celibato para amar y reproducirse. Para mí, la madre Teresa y Vicente Ferrer son dos de esos santos que a veces da el Cristianismo en tierras de infieles, esos misioneros esforzados que, pese al desinterés de sus jefes, acaban apiadándose de los pobres, conversos o no, y se desviven por atenderlos en condiciones heroicas; pero la diferencia entre uno y otra, es que la primera permaneció virgen y el segundo practicó el sexo con naturalidad, una naturalidad que no gusta nada a los que otorgan el título de santo. 
                  
Qué obsesión tienen estos monseñores con los asuntos de la entrepierna. 
                 
Afortunadamente, la verdadera santidad que se manifiesta en veneración y reconocimiento, la otorga el pueblo, no los obispos, y para los indios que ayer despedían a Vicente Ferrer, y para el común de los mortales, cristianos, musulmanes, hinduistas, budistas y ateos, santos son Gandhi, Teresa y Ferrer. Porque santo es aquél que con su ejemplo y sacrificio contribuye a la construcción de la ética superadora de falsas morales.
               
Estoy seguro de que a Vicente Ferrer le hubiera complacido más la sonrisa de un niño indio sano y feliz que una nota oficial de reconocimiento del Vaticano.
Miguel Ángel Pérez Oca.

20 junio 2009

ARREGLOS y NANOS I GEGANTS

Mientras que uno planta y el otro planta , yo me paseo por la Plaça de l'Ajuntament para apreciar los rayos-palmeras-bolitascolgantes-estructurasdemaderavista (jajaja), de la foguera oficial (bueno, en realidad no tiene todos esos elementos este año, sólo alguno) y me encuentro, con que el edificio Consistorial que dos días antes no tenía red alguna y debido a  la caída de algún cascote de la cornisa de la torre, ha sido primorosamente envuelto con unas redes, para evitar males mayores y que con toda urgencia, está siendo reparado.
 
  
Operarios intentando arreglar las cornisas consistoriales 
                      
Pero lo más bonito del momento, fue encontrarme entre otros a Nicolau y a Remediets, rodeados de sus amigos altos y bajos, spbre todo los nanos, tan sonrientes (bueno, en realidad todos sonríen porque es la abertura por la que ven los porteadores).
Cuando era pequeño (en que se posicionaban en los programas de actos como "Nanos y chagans") me daban cierto miedo, pero cuando me enteré de que en realidad iban personas dentro, el temor se convirtió en alegría y ayer acompañado de los sones de "Tomasín" (que hacía mucho que no escuchaba), los seguí un ratito hasta la Rambla, viendo las caras de felicidad tanto de mayores como niños (véase las fotos). Una gozada.
Aún en casita
Dotoreando por la ventanita.
  
  
Bailando...
Nicolau
Remediets
  
Nanos por la C/Altamira. La gente se divierte.
Rambla amunt: camí de la mascletà.

09 junio 2009

OTRA VEZ LA MURGA DE RABASSA.

 
                    
Nada, que no desisten, se han empeñado en hacer de Rabassa el forúnculo de Alicante, y no paran. Ahora la Consellería da el visto bueno definitivo y el tumor urbanístico se podrá desarrollar impunemente. Han estado 16 años sin hacer una sola vivienda protegida, y ahora, ante la necesidad de contar con cierto apoyo popular, utilizan la demagogia y quieren hacernos creer que, esta vez sí, se van a hacer un montón de viviendas baratas en Rabassa. Todas las viviendas baratas juntitas en un gueto, como le gusta a la derechona local. Más demagogia: Las desaladoras eran lo peor de lo peor, una desaladora, según un preboste del P.P., polucionaba más que no sé cuantos miles de coches con el motor en marcha; pero ahora, como hace falta agua para Rabassa, pues la desaladora de Mutxamel ya es buena y saludable. Pero qué empeño, qué obsesión con Rabassa. ¿Por qué será? ¿Dónde estará el negocio, ahora que nadie vende un piso ni por casualidad?
                 
Yo, generalmente, paso de estos rollos de la economía, pero es que este me intriga. Algo estudié en mi tierna adolescencia, que hice Comercio y soy Profesor Mercantil; aunque siempre me habían importado un rábano los negocios, hasta hoy. Yo estudié Comercio a la fuerza, porque entonces no teníamos Universidad en Alicante, y era lo que había. Y esta sería una buena ocasión para recurrir a los conocimientos adquiridos entonces. Pero ya les decía antes que, a pesar de mis viejos estudios, no consigo entender dónde está el negocio. En mi barrio hay tres obras paradas porque los constructores no encuentran compradores para sus pisos, y en la tele he visto a un promotor madrileño que regala pisos para quitárselos de encima. Así que, ¿para qué quiere nuestro Gran Constructor levantar 14.000 viviendas ahora, en plena crisis del ladrillo, precisamente en Rabassa? La verdad, yo debo ser muy burro, porque no acierto a explicarme cómo se puede sacar dinero hoy día de un monstruo de cemento. ¿Alguien me lo puede explicar?
                 
¿No será que el Gran Constructor es un filántropo que quiere hacernos felices a todos realizando allí la Utopía de Tomás Moro? Pasta para intentarlo tiene, pero si no ha conseguido que suba el Hércules…

Miguel Ángel Pérez Oca.
Líedo en Radio Alicante (09-06-2009)

02 junio 2009

EL HOMBRE OBSOLETO


               
En su niñez, severos padres y educadores le imbuyeron ideas sobre lo divino y lo humano que durante toda su vida consideró tan verdaderas e inviolables como las leyes de la Física: El hombre era mejor que la mujer. Los homosexuales eran seres despreciables y abyectos. Todo lo femenino equivalía a debilidad, peligro y pecado, según la moral monopolizada por la Iglesia Católica. Desde el momento de la concepción, el feto era portador de un alma inmortal; así que un aborto temprano era un asesinato. Los sacerdotes, en su totalidad, eran santos y puros. Los militares eran héroes que vigilaban la unidad nacional, y todo lo que hicieran en su nombre sería noble y patriótico. España estaba bendecida por Dios, y los españoles eran superiores a los extranjeros, por su patriotismo, valor e inquebrantable fe católica. Y Dios era incuestionable y no se debía permitir ninguna duda al respecto…
                       
Debe ser muy duro que a los 80 años se te caigan los palos del sombrajo. Debe dar mucho miedo ver que todo es discutible; que el bien supremo ya no es la fe sino la libertad; que el hombre y la mujer son iguales; que todos los seres humanos son respetables, sea cual sea su sexo y sus preferencias sexuales; que se ha denunciado a algunos sacerdotes pederastas; que el asunto del alma y del aborto es cuestión de opinión que no se puede imponer a nadie; que los militares son ciudadanos como todos los demás, cuyo trabajo es la defensa del territorio, siempre a las órdenes del Gobierno, y que los viejos golpistas fueron criminales; que España es una provincia de Europa y que en todos los países cuecen habas…
                       
En el milenario conflicto entre la teocracia cristiana y la democracia clásica, va ganando esta última, verdadero germen del alma europea, gracias al racionalismo, las ciencias y la cultura; y eso lo deja desvalido y enojado. “El mundo está perdido, los jóvenes son unos degenerados…”, grita por Internet, tal como Catón en el Senado, hace ya 22 siglos. Porque cuesta mucho asumir, después de toda una vida en posesión de la verdad absoluta, que estabas equivocado, que la historia te ha puesto en ridículo, que te has quedado obsoleto.

Miguel Ángel Pérez Oca.
Léido en Radio Alicante (02-06-2009)

26 mayo 2009

SER ALICANTINO DUELE UN MONTON

 
                      
Orgullo y vergüenza son dos sentimientos bastante contradictorios. Y sin embargo es lo que he sentido en estas III Jornadas de la Ciudad, organizadas por la Plataforma de Iniciativas Ciudadanas. Orgullo de nuestro pasado y vergüenza de nuestro presente. 
En la conferencia de Emilio Soler, en las actuaciones de Alicante Vivo, incluso en los paseos por las Torres de la Huerta y el castillo de San Fernando..., he vislumbrado una historia llena de momentos extraordinarios y una identidad alicantina que debiera enorgullecernos. Pero, ay, como dicen los chicos de Alicante Vivo, “ser alicantino duele”, duele y avergüenza. No hay más que ver cómo los alicantinos consentimos, con nuestros ediles, que se vayan perdiendo las torres y fincas de la que fuera huerta de la Condomina. Edificios con cinco siglos de historia y una arquitectura singular, van siendo pasto de la ruina más penosa, del abandono más lamentable, mientras los especuladores se frotan las manos - o se las frotaban antes de la crisis - en espera de que las excavadoras y las picoletas les allanen el camino hacia el pelotazo urbanístico. Y el Castillo de San Fernando, nuestra otra fortaleza, cuyas infraestructuras todavía perviven y sería muy fácil volver a adecentar, duerme bajo una manta de suciedad y desidia. El parque infantil de tráfico, que con tanto amor sirvió de cátedra al inolvidable “sargento Moquillo” está desmantelado, junto al decapitado y pintarrajeado doctor Rico. Suciedad y abandono en la fortaleza y sus alrededores, junto a un malogrado parque temático del País Valenciá que algún idiota proyectó con un estanque que forzosamente tenía que reventar ante las dilataciones de los materiales sobre un suelo blando e impropio. 
¿Es que el alcalde de entonces no podía confiar el proyecto a algún profesional competente? 
Pues no, como decía mi abuelo: “mantente mientras cobro”, o mientras inauguro. Es la triste historia de este Alicante moderno, la tierra del turismo barato, el pelotazo ladrillero, la amnesia histórica, el desinterés municipal y el “menfotisme” de un pueblo que es capaz de votar a gente incompetente para cuidar su ciudad. Por eso ser alicantino duele, porque tenemos lo que nos merecemos.

Miguel Ángel Pérez Oca.
Leído en Radio Alicante el 26-05-2009

12 mayo 2009

MUERTOS BUENOS Y MUERTOS MALOS

                                     
Me voy a mojar. Ya sé que a muchos no les hará gracia lo que voy a decir. Me da igual, porque estoy harto de posturas maximalistas que no conducen a nada.

Todo esto viene a cuento de la polémica sobre la restauración del monumento de Bañuls, dedicado en su origen a los 50 fusilados falangistas de la Vega Baja. Ahora, el Ayuntamiento dice que le quitará los símbolos franquistas y lo dedicará a todos los ejecutados de la Guerra Civil. A mí, personalmente, me parece bien, aunque pienso que deberían haber demostrado su buena fe colocando primero el monumento de la Plaza del Mercado a las víctimas del bombardeo, el de los refugiados del puerto, el del Campo de los Almendros, y otro que parece olvidado de todos: el de Los Mártires de la Libertad. En la Plataforma de Iniciativas Ciudadanas, a la que pertenezco, no nos hemos pronunciado aun, aunque pensamos que el Ayuntamiento debería asumir que la instalación de estos monumentos es urgente, por estar dedicados a víctimas civiles y a personas que fueron los precedentes de la democracia que ahora disfrutamos y que el P. P. tanto se ufana en defender. Mis amigos de Alicante Vivo están abiertamente porque se restaure el de Agua Amarga, aunque con el compromiso municipal de colocar los otros monumentos solicitados. En cuanto a la Comisión Cívica de la Memoria Histórica y el Grupo Municipal Socialista, ambos se oponen a la restauración.

                   
Yo hago una llamada a la buena voluntad de todos y pienso que los que sufrieron muerte violenta en la guerra civil y la dictadura son todos iguales y se les debe un respeto. Que no hay muertos buenos y muertos malos. Que hubo un bando que tenía razón, el de los demócratas; pero que los asesinados eran gente a la que se les robó la vida, y me da igual si los fusilaron conforme a la ley o si los mataron de un tiro en la nuca, y si los ejecutores eran de un bando o de otro. En la conmemoración del 25 de mayo de hace dos años, había un cartel que mencionaba a los más de 300 hombres, mujeres y niños “republicanos” muertos en el Mercado… ¿Solo republicanos? Habría de todo, digo yo.

Homenajeemos a todos los ejecutados, tuvieran la ideología que tuviesen, y démonos la mano de una vez. Durante demasiados años los muertos “nacionales” fueron los buenos y los muertos “rojos” los malos, para que ahora se repita la historia a la inversa.

Miguel Ángel Pérez Oca.
A leer en Radio Alicante el 12-5-2009.

 
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