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lunes 2 de junio de 2008

70 AÑOS DESPUÉS

Con la mirada extraviada perpetúas
este fratricida aguacero
que acuchilla las amapolas sangrientas
de un deslucido marzo asesino.

En el malecón del pacto corrompido,
tu muñeca rota llora frente
a los buques del olvido,
a la promesa mugiente,

a la victoria anhelada,
del náufrago sofocado
en la marea gélida
de un puerto condenado.

70 años después evocas
la azabache mirada
de estas familias aterradas
que perdieron la última alborada.

70 años después reclamas
el fin de la amnesia,
el reconocimiento de la memoria
de estas almas olvidadas.

Harmonie Botella.

Harmonie Botella es profesora agregada de francés.
Presidenta de la Asociación de Nuevos Escritores de El Campello (Anuesca), también es miembro de la Asociación Española de Escritores y Artistas de Alicante, de Poetas del Mundo y Poetas por la Paz.
Colabora con la Comisión Cívica de Alicante, dirige la revista literaria "Xaloc" y es presidenta de la Asociación Española de Afectados por Cirugía Refractiva. Es también la organizadora de los Encuentros Nacionales de Escritores y Poetas de El Campello.

Fuente: IFLAC Valencia

domingo 3 de febrero de 2008

MI BENACANTIL

Uno de nuestros lectores más fieles, Antonio Gadea, nos envía un vídeo que ha montado con fotos personales y con música de Los Alcarson. El tema musical se titula Mi Benacantil, y fue compuesto en los años 40 aproximadamente.

Desde AlicanteVivo queremos mostrarle nuestro agradecimiento y, por supuesto, felicitarle por la historia que nos ha contado.
Esperamos que os guste. Radio Alicante Vivo lo publica en primicia gracias a Antonio Gadea para que todos podáis escucharlo en nuestro podcast:

Radio Alicante Vivo
¡Escucha los recuerdos de Alicante!

Los Alcarson - Mi Benacantil (años 40)



¡Que lo disfrutéis! -- Alicante Vivo


"La historia me la ha contado un primo de mi padre, D. Antonio Fuentes Vicente, que con 7 años tuvo que emigrar con su familia a Argelia para intentar ganar algo más de dinero, teniendo que abandonar su padre el negocio de reparación de balanzas que regentaba junto a su hermano en el lugar donde ahora estáCortefiel, allá por el año 1930. Cuenta D. Antonio que siendo ya un adolescente, se juntaban los hijos de españoles a pasar las tardes y que entre ellos había muchos emigrantes de nuestra terreta, y algo mayores que ellos se encontraban los autores de esta canción. La nostalgia y los recuerdos contribuyeron a que se decidieran aquellos cuatro jóvenes a escribir la canción en recuerdo de su Alicante al que no podían volver por la situación política. Estamos hablando de la postguerra de los años 40. Es por ello que la discográfica es francesa (Pathé), y que con los años decidieran marcharse a vivir a Francia. D. Antonio logró traer consigo, junto a las pocas pertenencias que rescató en su apresurada salida de Argelia junto a su familia en 1962 para regresar a Alicante, una pequeña colección de discos entre los cuales se encuentra esta pequeña joya que hace unos meses rescató del baul del olvido. ¡Podeis imaginaros lo que nos ha costado hacer medianamente audible esta reliquia!
Un abrazo

MI BENACANTIL

Como eterna centinela
al mar en alto mirando
mi Benacantil se eleva
cubierto de un verde manto
de pinares y chumberas.
En sus flecos muy tranquila
sueña su divina amante
con amor toca su lira
y aroma de flor suspira
la princesita...
la princesita Alicante.
Mi Benacantil,
cada piedra es un recuerdo
de mi tierna juventud.
Mi Benacantil,
con nostalgia en tí yo pienso
y en el barrio Santa Cruz.
Mi Benacantil.
¡Ay, mi Benacantil!
¡Cuánto te quiero!
Que en mi suspiro postrero
te cantaré este bolero.
Benacantil.
De su altísima atalaya
contempla las blancas velas
surcando entras mes aguas
y a los bressols de palmera,
y acarician la Explanada.
Sombra da a su princesita
cuando el sol de mi la inquieta
y de los vientos la abriga,
por eso no hay otro clima
como el que tiene...
el que tiene mi terreta.
Mi Benacantil,
cada piedra es un recuerdo
de mi tierna juventud.
Mi Benacantil,
con nostalgia en tí yo pienso
y en el barrio Santa Cruz.
Mi Benacantil.
¡Ay, mi Benacantil!
¡Cuánto te quiero!
Que en mi suspiro postrero
te cantaré este bolero.
Benacantil.
Benacantil.
Benacantil.

viernes 25 de enero de 2008

LA RECUPERACIÓN DEL FONDILLÓN

Este es un mapa vinícola de la Provincia de Alicante en 1887, perteneciente a la Biblioteca Nacional, elaborado por José Pérez Martinón y dedicado al Señor Don Juan Maisonnave (presidente de la Sociedad Española Vitícola y Enológica). Comprende nuestra provincia y parte de la de Murcia hasta Yecla y Jumilla.

¿Cómo es posible que un vino tan importante y que aparece ponderado en tantas lecturas, no se pueda comprar hoy día en una tienda?"
Salvador Poveda. Uno de los responsables de la recuperación del Fondillón.

Como ya os decíamos hace unos días, el vino Fondillón genuinamente alicantino está considerado como uno de los mejores del mundo, y sin duda, tenemos que sentirnos orgullosos de esto. Es un producto exclusivo de Alicante con cinco siglos de historia y con la bien ganada fama que lo considera un vino de lujo en todo el planeta.

Si bien el cultivo de la vid se remonta en el tiempo al principio de las sociedades primitivas sedentarias, no es hasta bien entrado el segundo milenio cuando el vino de Alicante comienza a tener entidad propia. La vitis vinífera, la planta que espontáneamente crecía en el sur de Europa y prosperaba en la ribera mediterránea, se había adaptado y clonado de manera natural en este medio, dando lugar a lo que hoy llamamos variedades. La Monastrell es una variedad primigenia que se desarrolló aquí desde la noche de los tiempos o que llegó de la mano de los primeros viajeros griegos y que destacó sobremanera por su vigoroso crecimiento, por su rusticidad y resistencia a la sequía, por su gran adaptabilidad a los diferentes suelos calcáreos y, sobre todo, por necesidad de gran insolación. Esta planta es tan resistente a la sequía que para sobrevivir sólo necesita ser labrada una vez al año aunque no llueva ni se riegue. Esta superviviente nata es de granos pequeños, azul-negros, con piel gruesa extremadamente tinta, notable graduación y buen tanino. Por sus características parece que fuera diseñada para nuestra tierra.

Según el interesante libro de Pedro González Prats sobre este "real vino", el Fondillón nació de los desaparecidos viñedos de la antigua huerta de Alicante (Mutxamel, Sant Joan, La Condomina, Orgegia, Fabraquer, Ravalet y Benimagrell). Las mismas que regaba el río de los tres nombres (Verde, Monnegre y Seco, los tres por motivos bien obvios en sus diferentes tramos) y el pantano de Tibi, construido durante el Siglo XVI.

Tan vieja es su presencia, que ya en el siglo XV, Jaume Roig, uno de los padres de nuestra literatura y veraneante en Callosa d´Ensarrià, incluye su nombre en unos versos de su obra capital Spill o llibre de les dones:
[Planta trià / stranya, pus sana, / de muntalbana, / boval, negrella, / no ferrandella / ni monestrell; / mallol novell / volent plantar / he conrehar / pus fructuos]
Si antes que el vino fue la vid, después de la viticultura fue la técnica de elaboración. En Alicante la forma de transformar las uvas en mosto y el mosto en vino siguió sus propios patrones, condicionados por el clima y por el tipo de vino que se quería conseguir. Para elaborar Fondillón era necesario conseguir uvas muy maduras, bien vendimiando tarde, lo que suponía el riesgo de las lluvias de otoño, bien deshidratando los racimos por medios diferentes. Münzer, Cavanilles, Conca y otros dejaron escrito lo que vieron. Una breve pero ajustada descripción del método es la que el viajero británico Joseph Townsend recogió de primera mano a su paso por la huerta alicantina en el Siglo XVIII:
"Recogen la uva, separan los granos del racimo y lo extienden sobre cañizos de mimbre bastante elevados; los dejan allí durante quince días, sometidos a la influencia del sol y el viento, para evaporar la humedad superflua, después de lo cual lo prensan... Una vez prensadas, cae con la piel en la cuba donde sufre la fermentación para colorear el vino, que sustraen a continuación para ponerlo en los toneles."
El Fondillón es hermano de otros generosos del mundo con los que comparte algunas cosas. Es el caso del Jerez, del Málaga, del Oporto, del Madeira y del Tokay. Sin embargo, la gran virtud del Fondillón es que se trata de un vino sin alcohol añadido, porque todo su alcohol proviene de la fermentación de sus propios azúcares. Esta cualidad le convierte en una bebida "natural" alejada de los vinos "cabezones".
Y bien que lo cataron personajes ilustres como Dumas, Saint-Simón, Gautier... que lo citan vehementemente. Pero era ésta una fama elitista, reducida a las clases más altas, a la gente culta y a la aristocracia. Un ejemplo de hombre aventurero y mundano, al mismo tiempo que hedonista, fue Giacomo Casanova. Sus memorias, una suerte de líos de faldas y huidas de la justicia -también de algún marido celoso-, recogen un maravilloso compendio de los usos y las costumbres de la sociedad europea. Casanova visitó Valencia a finales del Siglo XVIII y escribió lo siguiente:
"En todo Valencia no hay ni un solo lugar donde un extranjero pueda decentemente ofrecerse un refresco ni reposar un momento. Las tabernas están sucias y son poco sanas, la gente que allí se encuentra es innoble y despreciable, y el vino detestable. ¿Cómo es posible que estando tan cerca de Alicante no se encuentre un vaso de vino potable?"

A finales de la Edad Media, en 1494, cuando Fernando el Católico tenía al Fondillón como objeto de culto en su mesa, los vinos alicantinos eran cantados en su excelencia por Jerónimo Münzer, viajero teutón por estas tierras:
"...el vino Alicante de gran mercado en Inglaterra, Escocia, Flandes y otros lugares de Europa, es un vino muy espeso y de subido color, hasta el punto de que en Flandes encabezan con él y fortalecen el vino del Rhin..."
El esplendor y la decadencia vinieron de la mano:

El máximo auge del vino alicantino se produjo a final del Siglo XIX como consecuencia de la filoxera, plaga que asoló los viñedos franceses en su totalidad, obligando a los viticultores galos a comprar desesperadamente vino alicantino, y generando una demanda sin precedentes de los barriles de caldos de la provincia en el puerto de Alicante. Sin embargo, tal solicitud rebajó la calidad del Fondillón, que no permanecía suficiente tiempo en reposo y se vendía antes de hora sin alcanzar la calidad esperada. La llegada de la plaga a Alicante hacia 1904 acabó de rematar al Fondillón que quedó relegado casi al olvido y con producciones muy escasas.

Después de eso, llegó la nada. Nuestra huerta se abandonó, las acequias se llenaron de tierra, los caminos se olvidaron, las casas se abandonaron y las Torres de la Huerta se comenzaron a destruir. Luego llegó el turismo, y sepultó casi todo con asfalto y urbanizaciones, haciendo que los nuevos habitantes ni siquiera recordaran qué eran aquellas antiguas fincas con las que compartían paisaje y que se levantaban como esqueletos de antiguas casas señoriales.

Foto de Juan Maisonnave, del libro "Historia de la Banda de Música de San Juan", autor Manuel Sánchez Buades (1984, póstumo). Cedida amablemente por la Asociación Cultural LLoixa

Fue precisamente el alicantino de origen francés y director general de agricultura, Juan Maisonnave, el paladín de la lucha contra la filoxera en España. Y uno de sus descendientes, Eleuterio Llorca O´Connor, el celoso conservador de las viejas soleras del Fondillón de la huerta alicantina.
Pero la progresiva degradación de la huerta y la decadencia de estas grandes familias de aristocráticos exportadores dejó paso al Vinalopó, auténtica bodega geográfica que aportaba el grueso de la producción de vino desde las más o menos anónimas familias burguesas de Monóvar, VIllena, Sax, etc...

No cabe duda que la imagen política de José Martínez Ruiz "Azorín", uno de nuestros grandes escritores, ha sido más que discutible. Hoy en día algún desinformado diría que es un "chaquetero". Sin embargo, en disculpa del extraordinario autor, podemos considerar que fue un hombre que se adaptó a las circunstancias de cada momento porque en el fondo, lo que él quería era escribir. Empezó siendo anarquista, luego socialista, republicano federalista, conservador y finalmente se acomodó al franquismo. También mencionó Azorín varias veces el Fondillón en sus libros: la primera cuando explicaba cómo el Conde de Aranda, fundador de la masonería en España, le enviaba botellas de Fondillón nada más ni nada menos que a Voltaire. No sabemos si el preciado vino influyó en la redacción del Diccionario Filosófico, pero sí es verdad que le fue bien, pues tal y como nos cuenta, mientras el ilustrado francés vivió en el campo y bebió el preciado vino, su cerebro funcionó a las mil maravillas, pero cuando se marchó a París y buscó la "tonicidad" del café -llegó a sorber 25 tazas al día- la preciosa maquinaria mental se descompuso.

De las supuestas virtudes iluminatorias del Fondillón cabe destacar la que recuerda Azorín en "Agenda", uno de sus últimos libros:
En Petrel poseíamos también una bodega. En la de Monóvar guardábamos celosamente un barril de Fondillón. Sacábamos todos los años un cántaro y lo reponíamos con otro nuevo. Cuando se habla de Alicante se suele encarecer el Fondillón. Cada país cría sus vinos... Una vez traje a Madrid seis botellas de Fondillón, bien lacradas. Se las regalé a don Antonio Maura. Desde entonces, cuando don Antonio Maura se levantaba en el Congreso para pronunciar un discurso largo y le traían un vaso de agua con unas gotas de café, yo pensaba: "Más confortativa sería una copita de Fondillón".

La salvación del Fondillón:

Cuando su producción y tradición estaba ya casi perdida y olvidada, en los años 60 Salvador Poveda realizó un genial trabajo de investigación y fijación.
Ese reto se convirtió en un estímulo para él y con el estudio, la experiencia de los mayores, la constancia y la lectura de los clásicos, elaboró un vino que después de dos décadas de crianza en viejos toneles de roble americano, se presentó en sociedad aprovechando la visita de los Reyes a Alicante.
"Los hermanos Poveda se apresuraron a explicar las excelencias y dificultades de aquel néctar, cantadas por soberanos, viajeros y gourmets de todo el orbe, y de cómo se había vuelto a recuperar su elaboración tras una complicada operación de clonación que ríanse ustedes de la famosa Dolly." Emilio Soler
Todo comenzó hace pocas décadas cuando Eleuterio Llorca heredó un tonel de roble americano lleno de fondillón de solera del año 1871. Llorca coincidió, en forma casual, con Salvador Poveda, famoso bodeguero de Monóvar, y allí nació una colaboración y amistad culminada con el redescubrimiento del famoso vino añejo.

A raíz de esta iniciativa, varios vinateros alicantinos, audaces, tenaces, trabajadores y amantes de su tierra y de su historia, recogieron el testigo y volvieron a elevar la bondad de este vino a las alturas de que gozó en la antigüedad. Luego llegarían premios, ventas y éxitos para atestiguar su calidad.
Hoy en día, la mayoría de las bodegas alicantinas acogidas al Consejo Regulador de la Denominación de Origen elaboran y comercializan con gran esmero el Fondillón, haciéndolo asequible al público en general.


El estudioso de los vinos, Pedro González Prats, citando a Octavio Paz, decía:
"Tengo, pues, amigo lector, el gusto de presentarle a usted el Fondillón como un amigo a otro amigo. A través d ela amistad, el Fondillón le aportará: "un calor parejo y universal, templado y a la medida...; un calor constante y tranquilo, todo dulzura y pulimento sin asperezas..." Buen provecho pues."
Como anécdota, sirva el último episodio que demuestra la singularidad y sorpresa que produce el Fondillón allende nuestra tierra. Lo cuenta Rafael Poveda, ya que lo vivió en persona en octubre de 2003 en Nueva York.
Gerry Dawes, uno de los periodistas más expertos en vino del mundo, organizó en un lujoso hotel de Wall Street una cata con 10 diferentes vinos, entre los que se encontraba una botella de Fondillón Gran Reserva de 1980. El gran número de participants inscritos motivó que abriéramos las botella sy sirviéramos los catavinos 15 minutos antes. Al llegar los catadores, el perfume intenso del fondillón, penetrante y meloso, se extendía por toda la sala inundando las estancias inmediatas y hasta el hall del hotel. Obvio decir que la cata fue un "desastre" en el sentido de que los otro nueve vinos quedaron "aplastados" por el Fondillón.

Tal nobleza y calidad obliga a los enólogos y bodegueros alicantinos a seguir trabajando cada día para mejorar la joya de la corona: el Fondillón de Alicante.

Concluiremos este homenaje con los "Consejos para catar el Fondillón", escritos por don Eleuterio Llorca:
"... Levanta la copa hacia la luz del cielo
admira su color. ¡qué maravilla!
y póstrate de hinojos al suelo
¡que este vino hay que beberlo de rodillas!"

Fuentes:
Artículo escrito por Rafael Poveda (Fondillón: La Joya de la Corona). Publicado en el número 3 (2005) de la Revista El Salt, del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert.
Artículo de Emilio Soler en el Diario Información el 2-4-2000

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martes 22 de enero de 2008

EL SECRETO DEL FONDILLÓN

Queremos acercaros un poco más a esta joya de la enología que sale de nuestra tierra y que tan codiciada es en todo el mundo: el vino Fondillón, que se conoció siglos atrás como "Alicante", y es uno de los cinco únicos vinos del mundo con nombre propio, y el primero en poseerlo y declarado por la UE como uno de los vinos de lujo europeos junto a una pequeña selección de vinos especiales como el Champagne o el Burdeos.
Es un caldo difícil de elaborar, por ello en la provincia de Alicante son pocas las bodegas que lo siguen produciendo, como Salvador Poveda, Primitivo Quiles, Bodegas Alfonso, Bocopa o la Cooperativa Nuestra Señora de las Virtudes.

Los fondillones de la Huerta de Alicante desaparecieron a mediados de los años 70, y de ahí que no exista una memoria popular de sus cualidades, sabor y diferencia con los existentes. Por eso, la recuperación del Fondillón alicantino sorprende mucho hoy a los que nunca habían probado estos vinos.




El primer lugar de producción, la Huerta de Alicante:
De entre los vinos que se elaboraban en la Huerta de Alicante, el Fondillón es el que alcanzó mayor fama y renombre. La Huerta comprendía toda la zona desde la salida de Alicante a Valencia, extendiéndose a uno y otro lado del camino, desde su comienzo en Vistahermosa hasta el caserío de la Santa Faz y el pueblo de Sant Joan. Desde Muchamiel, en el norte, hacia Poniente llegando hasta Palamó y Tángel, enlazando en el Este con las tierras de Campello.
En estos parajes había un buen número de fincas dedicadas a la agricultura y también a recreo; casas solariegas, que eran verdaderos palacios con escudo nobiliario, propiedad en su mayoría de ilustres apellidos alicantinos como Vista Alegre, Lo de Díe, Torre Juana, El Pelegrí, Casaus, Buena Vista... El vino Fondillón se elaboraba en todas estas fincas, y no sólo para su consumo, sino también para la exportación.


El secreto:

El secreto de este vino dulce, delicado y misterioso radica en las altas temperaturas del sureste español, una combinación única de tierra, bonanza de sol y humedad, así como una cuidada elaboración artesanal, la madera de los excelentes toneles de Monóvar y la generosa uva Monastrell.
El nombre de Fondillón proviene de la palabra fondo, y se refiere a cantidad de pez que se acumulaba en el fondo del barril, mayor a más edad del recipiente; barriles que una vez vacíos se utilizaban por la cantidad de lías que tuviesen, de tal forma que al rehenchirlo o volverlos a llenar, tendían a hacer un fondillón parecido, en aromas y textura, al que habían albergado. Esto sucedía porque su añejamiento no se producía por el sistema de criaderas y soleras; sino que éste era el propio barril, generalmente de una capacidad de unos 500 a 800 litros, y del que se hacía una saca de aproximadamente 1/3 de su contenido, rellenándolo con el nuevo vino. De esta forma, al despojarse con el paso del tiempo de su materia proteica, se formaban las apreciadas lías.

Puede decirse que nació de la casualidad que propició el régimen especial de arrendamiento de las tierras, la austeridad del campesino y la paciencia.
Durante mucho tiempo se practicó la costumbre tradicional de cesión de tierras en el régimen especial de enfiteusis, que consistía en que mientras quedaran vides en producción de las que se plantaron en su día, la explotación de los terrenos seguía siendo derecho del arrendatario. Como consecuencia de este peculiar sistema, resultaba que con el transcurso de los años las plantas se iban extinguiendo y agotando. Las viñas quedaban diezmadas, pero el viñador llevado por su condición de austeridad seguía cultivando y recolectando con el fin de no perder sus derechos. La recogida de estas diezmadas cosechas no se hacía durante la vendimia, sino que se llevaba a cabo en plan familiar, cuando ya se habían despedido a los vendimiadores.

Los propios arrendatarios de la viña cortaban aquellas escasas uvas, casi pasas, que habían alcanzado su sazón en la misma cepa.
El primer paso tras seleccionar la uva era el asoleado, que se solía hacer en cañizos que se colocaban en el safarích (especie de terraza exterior que tenían las clásicas bodegas caseras), verificándose la pisa de los racimos así asoleados. En alguna ocasión se separaban previamente los granos de uva de su raspón a mano, sometiéndolos seguidamente a su estrujado.
La uva la estrujaban en el lagar, y aquel mosto denso juntamente con la casca se ponía a fermentar en los toneles más viejos de las bodegas. La fermentación era muy lenta por la gran cantidad de azúcar y la transformación del mosto en vino se retrasaba tanto que, en muchas ocasiones no se podía apreciar hasta la primavera.
El hollejo permanecía en contacto con el mosto de 20 a 30 días. El resultado era un vino con una alta graduación alcohólica (17º-18º, y hasta 6 u 8 grados Baumé) que guardado en los viejos toneles monoveros daba como resultado el Fondillón, guardado en toneles de crianza o agregado a las soleras que disponían casi todos los cosecheros de la época.

Para comprender mejor este proceso de elaboración, es imprescindible hacer referencia al trabajo publicado por D. Enrique Cernuda Juan, Doctor por la Facultad de Ciencias de la Universidad de Murcia y D. Rafael Marhuenda Verdejo, enólogo, obra que obtuvo el Premio de Ciencias del Instituto de Estudios Alicantinos de 1973.

La uva Monastrell y la producción:

Se caracteriza por su grano menudo y su sabor muy dulce. Este grado de azúcar se obtiene sobremadurándolas en la cepa (demorando la vendimia), lo que hace que en los mostos el grado de alcohol no baje de los 16º.

La uva se debe seleccionar en un proceso de vendimia verdaderamente artesanal, eliminando los racimos que no se desarrollen bien o que no sean normales.

Así pues, es en las propiedades de la Monastrell donde hay que buscar el característico color brillante, así como su sabor, que destacada limpieza. Sin embargo, tampoco carece de importancia el hecho de que los orujos sean mantenidos en contacto con el mosto mientras dura su fermentación. En la fermentación se utilizan únicamente levaduras autóctonas y la riqueza alcohólica adquirida (hasta 18º) es natural.
Y es entonces, una vez acabada ésta última, cuando da lugar la crianza del Fondillón. Ésta debe durar un mínimo de diez años, siempre en barricas de roble y en cubas de 1.500 litros.


Nota de Cata:
Aunque originalmente es un vino con cierto enranciamiento, el Fondillón se parece más a un "vintage" de Oporto que a un rancio catalán o de Rivesaltres.
Al final del riguroso y delicado proceso se obtiene un resultado único: se trata de vinos rancios y robustos, con resonancias ligeramente dulces, limpios de paladar y de nariz sorprendentemente brillantes. Otra nota de su cata es su color, que gravita del guinda picota al ámbar a medida que trascurre el tiempo y se añeja. Llama la atención su densidad, suavidad y dulzura, así como la sensación de tomar un vino tinto dulce, nada licoroso y totalmente impenetrable.
"El Fondillón un vino de color oro viejo con matiz rojizo y apagado con tonos teja. Posee un aroma potente, con notas tostadas y madera, y en boca ofrece un dulce post-gusto agradablemente untuoso".
A pesar de haber una cierta diversidad de fondillones, generalmente por el mayor o menor grado de asoleamiento de las uvas, así como de las soleras que cada uno poseía, el denominador común era el ser vinos rancios, dulces, de elevado grado y de bouquet característico.


Fondillón de interior:
Hoy en día se produce en tierras del Valle del Vinalopó, tras el abandono y destrucción al que se ha sometido la huerta alicantina. En Monóvar, Pinoso, Sax... se produce un Fondillón cuya elaboración y crianza difieren en algunos aspectos de los de la Huerta:

En 1979, citando a un fondillón de Monóvar, el Club de Selección de Vinos afirmaba:
"Nace este vino como un clarete suave y ligero de color. Para ello, su contacto con los orujos, sólo llega hasta poco después del inicio de la fermentación. Con ello se consigue su característico color y su singular sabor a fruta, sin asperezas ni astringencias. Al finalizar su fermentación, y por el exceso de azúcar quedan ligeramente dulces o sencillamente abocados, muy fragantes y limpios de paladar. Podemos resaltar su color, que deriva con los años, desde el rojo de su nacimiento al ámbar de su madurez. Su aroma es el característico del vino generoso. Paladar suave, abocado y con una graduación de 17.3º"
Mientras que los vinos de la Huerta de Alicante eran rancios y dulces, de profundo color; los del interior son abocados y de mucho menos color por sus diferentes elaboraciones.
La producción de los fondillones de interior se asemeja a la de los tintos de la Huerta de Alicante, según nos relataba Enrique Carratalá Cernuda y Rafael Marhuenda:

"después de vendimiada la uva de Monastrell, se efectuaba la elaboración dejando la casca bastantes días en maceración con el mosto, con lo que se conseguía una disolución total de la materia colorante, obteniéndose por tanto caldos de un elevado color, con cierta aspereza por la gran cantidad de materias tánicas obtenidas, siendo la fuerza alcohólica de estos vinos bastante elevada, pues se partía de mostos muy azucarados, quedando, incluso en algunas ocasiones, los vinos algo dulces, al no fermentar la totalidad del azúcar. Se consumían en el año, y si sobraba alguna cantidad se dejaba en los toneles, consiguiéndose así vinos rancios abocados en poco tiempo, o bien, se agregaba a las soleras que ya existían de este vino en otros toneles, para reponer al que, previamente, se había extraído".


Su papel en la historia:
Su historia está plagada de grandes anécdotas: convertido en "vino con Denominación Real" fue saboreado por reyes y cardenales haciéndose famoso durante el Renacimiento; toneles de este vino llenaron la bodega del buque en que Magallanes y Elcano dieron la primera vuelta al mundo y fue el último reconstituyente que los médicos recomendaron al Rey Luis XIV de Francia, que tomaba bizcochos mojados en este vino. Francisco Martínez Montiño, cocinero mayor de Felipe II, cuenta que los príncipes japoneses que visitaron al monarca, reconocieron el Fondillón que habían llevado los navegantes españoles a Oriente. Y al degustarlo exclamaron: "¡Pero si es el famoso fondillón de Alicante, que tanta fama tiene en el mundo!"
Su fama también fue reconocida por escritores de la talla de Shakespeare, Alejandro Dumas (en "El Conde de Montecristo"), Salgari, Dostoiesky, Daniel Defoe (en "Robinson Crusoe") o Azorín, que dijo esto:
"vino centenario, su sabor es dulce, sin empalago; por su densidad empaña el cristal; huele a vieja caoba."
Y hasta el mismísimo Cavanilles habló de él:
"El verdadero Alicante debe hacerse de uvas de Monastrell, y de aquellas resulta aquel vino, espeso, de un sabor dulce, con alguna aspereza, tan estimado en todas las naciones".
El conocido viajero inglés Joseph Towsend, a su llegada a Alicante en 1787, escribió acerca del proceso de obtención del fondillón:
"se separan los granos de los racimos y se colocan sobre grandes bandejas de cañas, que se dejan durante 15 dáis a la acción del sol y del aire, procediéndose seguidamente al prensado de dichas uvas. Pero los grandes propietarios no usan prensas sino que hacen pisar las uvas por personas que se mueven continuamente cambiando de sitio, evitando de esta forma fragmentar el piñuelo, que hubiese transmitido al vino demasiado amargor y aspereza, se deja así el pellejo para dar color al vino, que después de fermentado se guarda en barriles".
Este viajero también describió la elaboración del Fondillón de la siguiente forma:
"vendimian la uva, sacan los granos del racimo y los ponen sobra cañizos de mimbre bastante elevados. Los dejan allí durante quince días, expuestos al sol y al viento para evaporar la humedad superflua, después de lo cual lo meten en la prensa. Una vez prensado, cae con sus hollejos en la cuba donde sufre la fermentación. A continuación lo descuban y lo guardan en toneles".
Imágenes de las pipas de vino y los toneles (llamados bocoyes) que se acopiaban en los tinglados del puerto y Canalejas para darles salida por el comercio marítimo.

Fuentes:
Fondillón de Alicante
Fondillon.org
Consejo Regulador Denominación de Origen Alicante
Los fondillones de Alicante, por Felipe Gutiérrez de la Vega

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viernes 18 de enero de 2008

AITANA, MI NIETA: UN AÑO DE FELICIDAD

Mientras contemplaba absorto a mi nieta Aitana, que hoy cumple 1 año, he escrito estos versos:


Aitana,
niña Aitana
baja la primavera
para ti quince flores
pequeñas y graciosas.
sigue siendo de aire
sigue en todas las cosas
siendo como encantada
por una luz ligera.
Aitana,
niña Aitana
fuera yo quien moviera
para ti eternamente
las auras más dichosas
quien peinara más luces
y alisara más rosas
en tus pequeñas alas
de brisa mensajera
Aitana,
niña Aitana
ya que eres aire
y eres como el aire
y remontas
en el aire que quieres
feliz, callada y ciega
y sola en tu alegría
aunque para tu luz
yo te abriera más cielo
no olvides que hasta puede
deshojarse en vuelo,
el aire.
Aitana,
niña Aitana




Seguramente pensareis "cómo se le ocurre decir que estos versos, que Alberti escribió y dedicó a su hija, (que lleva este nombre porque Aitana fue la última montaña de España que vio, cuando marchaba al exilio), son suyos".
No, no me vuelto loco, ni soy un plagiador insensato.
Solo he hecho lo mismo que "El cartero y Pablo Neruda". Los que hayáis visto la película, recordareis cuando Mario le lee a Neruda unos versos que ha hecho a su amada Beatrice y este le recrimina porque los versos no son suyos. "Maestro, al igual que la Tierra es de quien la trabaja, la posía es de quien la necesita", le responde el cartero, con una de esas frases mágicas que a veces nos da el cine y que se quedan de por vida en nuestra retina y en nuestros oídos.
Hoy he tenido necesidad de la poesía... y me la he apropiado. Cuando he terminado de recitar los versos, he alzado mis ojos hacia Aitana (sierra) y contemplé alzarse desde el Barranco de Tagarina (cual arco iris) la sonrisa comprensiva y cómplice del poeta de larga y plateada cabellera.

domingo 9 de diciembre de 2007

ASÍ VIERON ALICANTE LOS INGLESES EN 1860

Al igual que hicimos cuando os hablamos de la noticia del Sitio de Alicante en 1844, hoy os queremos contar una breve reseña publicada en el magazine "The Illustrated London News" , adquirida por Alicante Vivo para ser difundida y compartida con todos nuestros lectores y amigos de Alicante.
Recordemos que "The Illustrated London News" se leía en Alicante en el año 1860, al menos así lo refleja el diario personal del pintor inglés E.W.Cooke (Académico Real) que de visita por estas tierras se acercaba al Café Cruz de Malta (en la actual Calle Capitán Meca) a leerlo.

En esta ocasión, se trata de una noticia publicada el 14 de Enero de 1860, en una ciudad que todavía permanecía encajada entre murallas como plaza fuerte del mediterráneo, y a las puertas de los grandes cambios que traería la reciente llegada del ferrocarril 2 años antes, el derribo de las murallas y el trazado del Ensanche que descongestionaría la abigarrada ciudad.
Para situarnos en contexto, deberíamos imaginar un Alicante radicalmente distinto, con una muralla pegada al mar, fincas agrícolas rodeando la ciudad, y a la que se accedía por caminos que desembocaban en las puertas de la muralla.

El recuento general efectuado el 21 de Mayo de 1858 para conocer la realidad de la ciudad, establecía que Alicante contaba entonces con 20.342 habitantes, 3078 casas, 145 calles y 21 plazas, desglosado del siguiente modo:

Intramuros

  • 16.687 habitantes
  • 15 plazas
  • 125 calles
  • 2490 casas
Extramuros: Raval Roig
  • 859 habitantes
  • 171 casas
  • 4 calles
Extramuros: Arrabal de San Antón
  • 2.796 habitantes
  • 417 casas
  • 16 calles
  • 2 plazas
Sobre el contexto nacional, en el texto se cita la Guerra de África que entre 1859 y 1860 existió entre España y Marruecos, y en la que intervinieron personalidades que hoy tienen calle en Alicante: General Juan Prim, General Leopoldo O´Donell (entonces presidente del Gobierno) y Antonio Ros de Olano.

Esta pequeña reseña para acercar nuestra ciudad al ciudadano londinense venía acompañada con un magnífico grabado inédito de la bocana del puerto de la ciudad, repleta de barcos que entraban y salían de la misma, y con la presencia siempre imponente del Benacantil:

Magnífico grabado del Alicante de 1860. Destaca el puerto a la izquierda, convertido en un bosque de mástiles; y las viviendas del Raval Roig a la izquierda, fuera de la muralla y perdiéndose hacia la actual Avenida de Denia.


Del “The Illustrated London News” publicado el 14 de Enero de 1860


ALICANTE

ALICANTE, o “Alicant” (el Lucentum de los antiguos pobladores), es una ciudad del sureste de España, y su importancia radica en ser el único puerto español con una comunicación directa por tren con la capital.

Consecuentemente a esto, fue escogida como el punto de embarque de las tropas en ruta desde Madrid y las provincias del interior para unirse a la expedición contra Marruecos.

Alicante fue anteriormente lugar de residencia de muchos comerciantes ingleses y sus familias, pero su número ha disminuido considerablemente en los últimos años.

El pueblo está situado pintorescamente bajo una montaña rocosa coronada por un castillo, pero las inmediaciones son áridas e improductivas.

Alicante está situada en la provincia del mismo nombre, que fue creada, en 1834, de una parte del antiguo Reino de Valencia y una pequeña porción de Murcia.

From “The Illustrated London News of 14 January 1860”

ALICANTE

ALICANTE, or Alicant (the Lucentum of the ancients), is a town on the south-east of Spain, and is important as being the only Spanish seaport in direct railway communication with the capital.


It was consequently chosen as the point of embarkation for the troops en route from Madrid and the interior provinces to join the expedition against Morocco.

Alicante was formerly the residence of many English merchants and their families, but their number has of late years considerably diminished.

The town is picturesquely situated under a castle-crowned rock, but the immediate environs are arid and unproductive.

Alicante is situated in the province of the same name, which was formed, in 1834, of the southern part of the ancient kingdom of Valencia and the small portion of Murcia.



Os recordamos que este documento ha sido adquirido y traducido por
Alicante Vivo, y si deseáis difundirlo, os pedimos que atendáis a nuestra licencia Creative Commons para dar a conocer nuestro trabajo y nuestro blog.

sábado 1 de diciembre de 2007

Palabras sobre Alicante (IX)

Lápida situada en la fachada del Ayuntamiento de Alicante en recuerdo del Conde de Lumiares, pionero de la arqueología en la Provincia de Alicante.
"(...) Tantas inscripciones destrozadas, tantas estatuas deshechas, tantas medallas consumidas, no han sido capaces de mover la desidia, viendo estos apreciables monumentos víctimas del pico y del fuego."
Antonio de Valcárcel Pío de Saboya y Moura, Conde de Lumiares
Lucentum, oy la ciudad de Alicante
Alicante, 1780

Artículo relacionado:
La arqueología en el Recuerdo

domingo 7 de octubre de 2007

TÓPICOS DE LA HUERTA DE ALICANTE (IV)




35. Soy de Alicante, señores,
de Alicante y no lo niego,
como soy alicantino
por una de Elche me muero.


36. A la una me embarqué,
a las dos me hice la vela,
a las tres en Alicante
y a las cuatro en Cartagena.

37. Buena Tierra es Cartagena
porque tiene cerca el monte,
pero mejor Alicante
por el barrio de San Roque.

38. Es menjaria la Condomina.

(A Altea ho diuen del que té molta fam)

39. Busot, el cap del món.

(Al Campello)

40. Els de Busot
teniu el pardal tort.

(diuen els de Campello)

Els del Campello
el teniu cego.

(repliquen els de Busot)

41. ¿Campellero i bovo?
Canta-li un trobo.

(Ho diuen també dels de Alcoi, Muro, Ibi i Elx)

42. Campello ya no es Campello,
que es un segundo París.
¿Quién ha visto por Campello
pasar el ferrocarril?

(A Villena)

43. Senyoretes del Campello,
si voleu matar els lladres,
poseu l'aigua a la serena
en tres fulles de baladre.

44. El sastre del Campillo,
que cosía de balde
y ponía el hilo.

(A València)

45. Nuvolets pel Tossal
senyalen el maestral.

(A Benidorm)

46. Som alacantins, SÍ
Som alacantins, SÍ
¡Visca el pá,
visca el ví,
visca la mare
que nos ha parit!

(Gracias a Arturo)

jueves 4 de octubre de 2007

TÓPICOS DE LA HUERTA DE ALICANTE (III)

(Panorámica de la huerta de Alicante según grabado incluido en las Observaciones de Cavanilles.)


27. Per a fragates i per a bergantins,
no hi-ha hòmens com els alicantins.

(Les drassanes i el s calafats d'Alacant tenien molt de prestigi. Ho diuen també dels de Calp)

28. No me vengas con alicantinas.

(Véase "la alicantina")

29. Ella en Levante,
y el marido en Alicante.

(Ho diuen quan la muller és brava i el marit alicaigut o de poca empenta)

30. Quan jo me n'iré a la guerra
per Alicant passaré;
me compraré una guiterra,
tot sol me devertiré.

(Cançó mallorquina.)

31a. En la farola del muelle
me puse a considerar,
qué sería de Alicante
sin la Santísima Faz.

31b. Faz divina, si me escuchas,
te prometo ir a rezar,
caminando a pie descalzo
desde Alicante a tu altar.

31c. Eres tan blanca i tan pura
com la flor de l'ametler.
La Faç divina te guarde,
no te geles en febrer.

32. El mismo soy
en Alicante que en Alcoy.

33. Des de Dénia hasta Oriola
és el terreno un jardí,
cada poblet un capoll,
i Alacant, la rosa enmig.

34a. En Alacant venen roses,
en Xixona, capollets,
en València, veta groga,
tot és per als fadrinets.

34b. En València venen roses,
i en Alacant, capollets,
i en Oriola veteta,
per a tots els fadrinets.

(Versió d'Elx)

TÓPICOS DE LA HUERTA DE ALICANTE (I)


Manuel Sanchis Guarner (Valencia, 1911-1981), filólogo, historiador y geógrafo, fue autor de una amplísima bibliografía, a menudo esparcida en revistas y misceláneas. Entre sus publicaciones, quisiera destacar el libro ELS POBLES VALENCIANS PARLEN ELS UNS DEL ALTRES, donde, además de describir las comarcas de toda la comunidad, recoge los dichos populares (ya sean por admiración, o también despectivos) que se suelen manifestar entre pueblos. Comencemos por la comarca de L'Alacantí, que Sanchis Guarner destaca como Huerta de Alicante. (Conservo la nomenclatura del libro):

1. La gran Horta d'Alacant
pels seus fills tan celebrada,
només produïx arena,
i en anys bons, molta civada.

(L´Horta alacantina es menys fèrtil que les d'Oriola, Gandia i València)

2. Els d'Agost són bacorers.

(a Monòver. Bacorer, a més d "afectat a menjar bacores" significa metafòricament "covard, fluix")

3. Després d'Agost, Castalla.

(al Campello. No segueix el mes de setembre sinó el poble de Castalla)

4. No es diga oliva
que d'Agost no siga eixida.

5. En el Campello filet
i la maceta no para,
i en Aigües estan els banys
p'al qui està tocat de l'ala.

(al Campello)

6. Alacant, la millor terreta del món.

7. Alacant,
anem avant.

8. Avant,
xiques d'Alacant.

9. No se hizo Alicante
en un instante.

10. Tens més claror en els ulls
que foc el sol d'Alacant,
i més color en la cara
que té flors el mes de maig.

11. El castell d'Alacant
és punta de diamant.

(a Altea. També traduït al castellà.)

12. Si el castillo de Alicante
es de piedra y durará:
más fuerte es nuestro cariño,
más también ha de durar.

13. De la cuchara de palo
que llevaba un estudiante,
se fabricaron las puertas
del castillo de Alicante.

14. Si em case en dona alta
semblarà un gegant,
no tindrá prou roba
el moll d'Alacant.

(Cançó popular "Dubtes de casar-se")

15. En el muelle de Alicante
hay mucho que discurrir:
han hecho una puerta nueva
para entrar y no salir.

miércoles 3 de octubre de 2007

LA MANTA AL COLL


La manta al coll es una canción alicantina de tradición festiva popular. La letra de esta canción puede variar de un municipio a otro, aunque siempre se mantiene la letra del estribillo, escrita en "alicantino".


La manta al coll i el cabasset
mo n'anirem al Postiguet
la manta al coll i el cabasset
mo n'anirem mo n'anirem al Postiguet
arreando xim-pam-pum
arreando xim-pam-pum

Una volta passejava
un guardia 'monocipal'
passejant-se per la plaça
cap amunt i cap avall
de la bragueta li faltava
la mansaneta i un boto
per alli se li mostraba
Don Joaquin el director
ESTRIBILLO
Un día quan tornaba
el tio Pep de l'horta
es va trobar de casa
oberta la porta
pujant per l'esacaleta
es troba un senyoret
que oberta la bragueta
li ensenyaba el cacahuet
ESTRIBILLO
Les xiquetes de Xixona
s'han comprat una romana
per a pesar-se les mamelles
dos voltes a la semana
si vols que te la faça
posat pancha cap amunt
i voras que polseguera
que t'ix pel forat del cul
ESTRIBILLO
Per dos quinzets un puro
per tres una pipa
per quatre una guitarra
per cinc una xica
el puro pa fumar
la pipa pa lluir
la guitarra pa tocar
i la xica pa dormir

Puedes escuchar La manta al coll i el cabasset en nuestra fonoteca alicantina:

Radio Alicante Vivo
¡Escucha los recuerdos de Alicante!
La Manta al Coll i el Cabasset




TÓPICOS DE LA HUERTA DE ALICANTE (II)

16. En el muelle de Alicante
hay una hermosa farola
para alumbrar a mi amante
que viene de Barcelona.

17. En el muelle de Alicante
hay una hermosa farola;
partí una, partí dos,
las tres me salieron vanas.

18a. Dorm-te, dorm-te, bon infant,
que ta mare és a Alacant
i ton pare és al molí
i et durà una sopa en vi
i una camiseta nova.
I el Rei del Cel que t'adormga!

18b. Dorm-te, dorm-te, bon infant,
que ta mare és al molí
i ton pare és a Alacant
i et portarà un peix cantant.

18c. Noni, noni, nonineta
que ton pare és a Alacant
i ta mare és a València
i et durà un peix cantant.

(Variants d'una mateixa cançó de bressol)

19. Alicantina es la luna
y alicantino es el sol,
alicantino es mi amante
y alicantinita yo.

(També aplicable a Elx)

20. Alacantins,
pocs i fins.

(a Alcoi)

21. Alacantins
i albercocs porquins,
en una lliura n'entren molts
però roïns.

(A Alcoi. Ho diuen també del de Calosa d'En Sarrià)

22. Alicantí,
borratxo i fi.

(Alicantino, borracho y fino. Traduït també al castellà)

23. Alicantinos,
fulleros ladinos.

24. Vi alacantí,
bon vi.

(Vinos alicantinos, buenos vinos. Traduït també al castellà)

25. Torró alacantí,
torró fi.

26. Torrons alacantins
volen vins.

sábado 29 de septiembre de 2007

Palabras sobre Alicante... (VIII)