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martes 15 de julio de 2008

LOS RÓTULOS DEL ESCULTOR ISAAC DELPLAN

Estamos acostumbrados a ver en nuestras calles anodinos rótulos con el nombre de la misma. Son simples chapas metálicas o en el mejor de los casos una placa de azulejos de esas que coloca el Ayuntamiento desde los '90.

Pero hubo una época en que rotularle una calle a un personaje destacado era un símbolo de prestigio y como tal el rótulo debía ir en consecuencia y ser de categoría superior a otros. Esos rótulos singulares los podemos ver aún en Alicante en las calles de Miguel Soler o Luis Foglietti (Sta. Faz). Otros han desaparecido de nuestras calles como rótulo de mármol de la calle Rafael Altamira (de Bañuls) o el del Médico Manero Mollá (sigue estando?).

Antes de entrar a hablar de los rótulos del esculto Delplan hagamos un recorrido por los rótulos singulares y las placas de homenaje. Según el Diario de Alicante de fecha 7 de septiembre de 1973 existían en Alicante las siguientes lápidas: Construcción del Ayuntamiento (pórtico), Cervantes, Conde Lumiares (Ayuntamiento), Rótulo de Calle Colón (en calle de su nombre [hoy desaparecido]), Rótulo Calle Médico Manero Mollá (en calle de su nombre [hoy desaparecido?]), Rótulo Calle Miguel Soler (en su calle), Al Doctor Claramunt (en casa de la Asegurada [hoy desaparecido]), Inmaculada Concepción (en Plaza Santa María [repuesta tras la guerra]), Al Abad Penalva (en Calle Mayor), A San Vicente Ferrer (Plaza del Abad Penalva), Rótulo Plaza del Caudillo (en su plaza [hoy Muntanyeta, desaparecido]), Rótulo Calle Poeta Sellés (en el 2 de su calle, hoy desmontado [lo desconozco]), Rótulo Calle Antonio Galdó Chápuli (en su calle, nº13 [el de cerámica?]), A Carlos Arniches (en Calle Golfín), A Gabriel Miró (Castaños 18 [la de ahora es nueva]), Rótulo Calle Médico Pascual Pérez (en el 5 de su calle [¿está aún?]), A José María Py (retirada de Alfonso el Sabio 36 [la desconozco]), A Alfonso el Sabio y Dª Violante (en fachada Hospital [?]), A Jorge Juan (Altamira 17 [?]), A Balmis (en Calle Manero Mollá 9, desmontada [la desconozco]), A Rafael Altamira (Cienfuegos esquina Sanjurjo [hoy Labradores, la desconozco]). Además se cita la Cruz del Palamó situada en la Plaza de la Cruz del Bº Virgen del Remedio, frente a la Gasolinera y dice que está desmontada. Servía para separar los dos términos municipales.

Pero hecho en falta algunas como por ejemplo la de la Calle Rafael Altamira de Vicente Bañuls y estas dos que vamos a poner a continuación, auténticas obras maestras del escultor Isaac Delplán Cappa del que hablaremos más abajo.


Rótulos de Delplán labrados en 1935 y que se colocaron en la Avenida de Ramón y Cajal (para mi siempre será Canalejas) y en la calle de Joaquin Costa (antes Ramales y hoy Reyes Católicos). ¿Dónde estarán?

Sin duda alguna estamos antes los rótulos de calle más bonitos jamás labrados para una vía pública alicantina (con permiso de Bañuls). Por desgracia ese escudo republicano que adorna ambas placas no permitió que duraran más allá de 1940 más o menos. Además el republicano Costa cedió su puesto a los imperiales Reyes Católicos. Triste destino para estas dos placas de calle. ¿Fueron destruidas? ¿Estarán en algún almacén? ¿Quizá Miguel Valor las encuentre un día y las reponga (al menos la de Cajal)?.

Y ahora hablemos un poco de D. Isaac Delplán (y no Delplau) Cappa. Siendo un niño se lanza a la aventura viajando a Italia donde estudió el arte clásico (por esa época sin influencias fascistas). Viaja a Francia a estudiar, guardando el Louvre algunas de sus obras. Allí en París fue reclamado por D. Basilio Paraíso para que realizara en España un busto de D. Niceto Alcalá Zamora. Posteriormente le seguirían otros de Lerroux para los Círculos Radicales de Madrid y Zaragoza. Es en la capital zaragozana donde realizaría una de sus obras maestras, el monumento a los Héroes de aca Fermín Galán y Ángel Gª Hernández. En Alicante realizó estas dos hermosas placas que serían colocadas el 22 de diciembre de 1935. Por desgracia su obra, eminentemente republicana, caería en el olvido sepultador por la ignorancia franquista.

Fuente:
Semanario El Radical del 30 de Noviembre y 14 de Diciembre de 1935

lunes 2 de junio de 2008

70 AÑOS DESPUÉS

Con la mirada extraviada perpetúas
este fratricida aguacero
que acuchilla las amapolas sangrientas
de un deslucido marzo asesino.

En el malecón del pacto corrompido,
tu muñeca rota llora frente
a los buques del olvido,
a la promesa mugiente,

a la victoria anhelada,
del náufrago sofocado
en la marea gélida
de un puerto condenado.

70 años después evocas
la azabache mirada
de estas familias aterradas
que perdieron la última alborada.

70 años después reclamas
el fin de la amnesia,
el reconocimiento de la memoria
de estas almas olvidadas.

Harmonie Botella.

Harmonie Botella es profesora agregada de francés.
Presidenta de la Asociación de Nuevos Escritores de El Campello (Anuesca), también es miembro de la Asociación Española de Escritores y Artistas de Alicante, de Poetas del Mundo y Poetas por la Paz.
Colabora con la Comisión Cívica de Alicante, dirige la revista literaria "Xaloc" y es presidenta de la Asociación Española de Afectados por Cirugía Refractiva. Es también la organizadora de los Encuentros Nacionales de Escritores y Poetas de El Campello.

Fuente: IFLAC Valencia

sábado 24 de mayo de 2008

CRÓNICA DEL 25 DE MAYO


Dibujo realizado por el artista alicantino Remigio Soler para ilustrar la tragedia del bombardeo en el especial del Aniversario del Bombardeo publicado por el Diario Información en Mayo de 1982.

Mañana se cumplen 70 años del bombardeo sanguinario y cruel que cayó sobre los civiles alicantinos, una mañana de mercado, en plena Guerra Civil.
Mucho os hemos contado ya sobre estos hechos y la necesidad de que la ciudad y la sociedad recuerden este hecho incluido en su historia.

Fotografía cedida por Elías Gomis

Hoy, en el Mercado Central de Alicante se celebrará un acto en homenaje a las víctimas de aquella barbarie, recordando cómo el cielo se abrió sobre sus cabezas, provocando indiscriminadamente amputaciones, heridas terribles y la muerte; otros, se llevaron un recuerdo infernal que jamás pudieron olvidar, y hoy no pueden comprender como aquel acto fue olvidándose, y con él, los cientos de vidas que allí se perdieron, cada uno con una historia truncada que contar.

Fragmento de la primera página del diario comunista "Nuestra Bandera" del 26 de Mayo de 1968, que revela el espíritu informativo y psicológico en un momento de gran crisis tras el dramático bombardeo, insuflando aliento de esperanza a los alicantinos.

Alicante nunca llegó a conocer con exactitud la dimensión de aquél ataque que conmovió al mundo. Fue un bombardeo a la población civil, precisamente en una ciudad carente de objetivos militares, sin depósitos de armas, sin fábricas de municiones, sin cuarteles. La primera réplica fue la de los cónsules extranjeros en Alicante. Protestaron los de Francia, Cuba, Argentina, Bélgica, Dinamarca, Uruguay, Holanda, Finlandia, Suecia, Guatemala, Paraguay, Checoslovaquia, Perú, Santo Domingo, México, San Salvador, Liberia y Bolivia, "porque el ataque haya sido recibido en el casco céntrico de la población, alejado de objetivos militares y que por ello las numerosas víctimas producidas pertenecen al elemento civil".

Por eso, hoy, nuestro homenaje consistirá en publicar unos documentos realmente duros, que nos podrán hacer tomar conciencia de la tragedia que se quiso borrar de la historia, y que nunca dejaremos que desaparezcan.

Sobrecogedora carta recibida por Alicante Vivo el día 23 de Mayo de 2008, que narra el duro testimonio de una superviviente del Bombardeo del Mercado Central de Alicante:
Hoy víspera de la conmemoración de los 70 años del llamado, por aclararnos los alicantinos "Bombardeo del Mercado Central", por fin he ido a visitar a mi tía María Giner Parodi, superviviente del mismo, para que me contara de primera mano su historia, lo que aconteció aquel día.. Somos una familia de El Campello, la familia de mi madre armadores y marineros. Cuando empezó la guerra, a mi madre y a mi tío los mandaron para protegerlos a Casablanca (Marruecos).Tenían 4 y 7 años. Allí estaban con dos hermanas de mi abuelo y su madre, mi bisabuela. No padecieron la guerra, fueron tiempos felices para ellos. Todos los meses enviaban paquetes con comida para el resto de la familia que permanecía en El Campello: la mujer de mi abuelo (mi abuela) y su cuñada (la hermana mayor de mi abuelo con sus hijos). Los paquetes los mandaban al consignatario Lamagniere. Allí trabajaba un señor que para hacerles un favor, se llevaba los paquetes que enviaba mi familia desde Casablanca a su casa, para evitar que los robasen dado el hambre que había, a cambio, ellas les llevaban pescado. Se turnaban para ir a Alicante a por los paquetes. Esperaban el paquete para unos días después, pero un día antes del bombardeo, una vecina de El Campello "Teresa la Bicha" les dijo que ese día ella había ido a casa de este señor a recoger su paquete (también con el pescado como compensación) y que había visto los paquetes de ellas allí. Entonces, anticiparon su marcha a Alicante, lo hicieron la mañana del 25 de mayo. Mi tía Carmen, se libró. Le tocaba a ella este viaje, pero dijo que ella no iba y fueron mi abuela y su sobrina, mi tía Maria, en el trenet hasta Alicante a la estación de la Marina. De allí fueron hasta la calle Pintor Agrasot, 9 (que es donde vivía el empleado de Lamagniere) es una calle que une la Montanyeta con el Paseo de Soto. Subieron, entregaron el pescado y recogieron los paquetes. Bajaron la escalera, mi abuela iba delante, nada mas salir a la calle gritó: - ¡¡¡María!!! ¡¡¡bombes!!!
Y volvió a entrar corriendo a la portería, se quedó sentada, le había alcanzado la metralla. Mi tía María se quedó tendida en la calle, ella sola logro quitarse el trozo de metralla adherida a la pierna, se despegó la pierna, que la tenía doblada hacia atrás, debajo de la nalga y apoyó su pierna destrozada sobre la pierna buena para evitar que la pierna mala se le descolgara aún más. Mi abuela desde dentro gritó:
- ¿Marieta que t'han fet?
Mi tía contestó: - ¡tía! ¡la cama!

Ya no la volvió a escuchar, se giró y vio algo en la barriga de mi abuela, quizá un trozo de metralla. Las bombas seguían cayendo. Un señor pasó corriendo intentando huir del bestial bombardeo. Al ver a mi tía malherida, la cogió en brazos sin dudar. Mi tía le indicó que mi abuela también estaba herida y que estaba dentro de la portería pero el hombre contesto: - Xiqueta, jo solo puc emportarme a una -(amb tota la raó) La cogió en volandas y la llevó hacia la Casa de Socorro. Las Bombas seguían cayendo y el señor con mi tía en brazos, y la pierna destrozada, se iban refugiando en las porterías que iban encontrando abiertas entre bomba y bomba. Mi tía dice que alguna mujer refugiada en alguna portería se desmayó al ver el estado de su pierna. Pero María no perdió la consciencia ni un segundo. Llegaron a la Casa de Socorro y mi tía pidió que la atendiera Don Álvaro Campos, amigo de la familia que veraneaba en El Campello, le dijeron que Don Álvaro era un fascista, pero mi tía insistió. Don Álvaro al verla gritó: -¡Pero Marieta! ¿Qué haces tú en Alicante? ¡Yo que he mandado a toda mi familia al campo! ¿Y tú? ¿Tu que haces en Alicante? -(lo decía realmente enfadado y dando puñetazos de impotencia sobre la mesa) Don Álvaro al ver el estado de la pierna puso a disposición de mi tía un coche y conductor, y la mandó al Hospital. Cuando llegó al hospital, la cogieron 4 enfermeras con una sabana y la llevaron hasta la cama, no había camillas. Le atendió un médico, le preguntó el nombre: -María Giner y soy de El Campello - dijo que él tenía en su casa a una mujer sirviendo que se llamaba igual y que también era de El Campello, que el apodo era María "Chispa" (resultó ser tía de mi abuela).
Explosión accidental de la armeria "El Gato" cinco años despues del bombardeo, recordó a los alicantinos el horror de las bombas.

Mi tía le contó al conductor como se llamaba ella, su padre, su madre, dónde vivían y que su padre estaría esperándola con el trenet de las cinco en El Campello. El conductor cogió el tren de las cinco y se plantó en El Campello para contarle al padre de Maria lo ocurrido. Su padre, el tío Toni Carme, perdió el conocimiento al escuchar el relato de lo sucedido, lo tuvieron que reanimar en Ca Fina La del Ví (su casa está junto la estación del trenet). Mi tía Maria estuvo 6 meses en el hospital, compartió habitación con dos chicas más, una que perdió una pierna y a la otra le pilló el bombardeó en la tienda de la uva, le cayeron todas las botellas a la cara y perdió los dos ojos. Maria finalmente no perdió su pierna, le pusieron 4 clavos y un aparato que iba desde la nalga hasta el tobillo. No tenían medicamentos, le ponían gasas limpias en las curas y poco más. Le quedó una cojera, pero siempre se ha desenvuelto de maravilla. El tío Toni Carme, que era armador, estuvo indagando por el muelle para ver quién fue la persona que salvó la vida a su hija. La localizó, se llamaba Pepe, de Carolinas, fue a ver a mi tía al hospital y cuando sanó, toda la familia fue a visitar a Pepe a su casa. Hicieron amistad. De mi abuela poco se sabe, mi tía dice que murió porque nadie la vio, no tuvo la opción de ser salvada, se quedo dentro de la portería sin que nadie reparara en ella, moriría desangrada y sola. Luego, pasó la pala y los cuerpos los llevaron al cementerio de Alicante, imaginamos que está en una fosa común, nunca lo pudimos saber. Se llamaba Asunción Giner Llorca. Mi madre y su hermano quedaron huérfanos aquel día. Cada vez que pasé con ella frente al 9 de Pintor Agrasot decía con voz muy queda: aquí murió mi madre el 25 de Mayo, sola…

Gracias, Alicante Vivo.
Luisa Maria Oncina Carratalá, El Campello

Posteriormente, hemos recibido una carta de Rafael Sellers, nieto de Dolores Giner Climent, relacionada con el relato de Luisa María Oncina Carratalá, publicado el 25 de Mayo con motivo del 70 aniversario del bombardeo del Mercado Central de Alicante:
Estimados amigos de Alicante Vivo:
Soy un lector asiduo a vuestro formidable portal. Me considero un alicantino amante de las tradiciones y el folclore de mi ciudad, de las costumbres y de las señas de identidad alicantinas, tan denostadas en estos últimos tiempos. Desde siempre me ha gustado todo lo relacionado con el Alicante antiguo. Provengo de una gran familia alicantina, de barraquers, cofrades y peregrinos de la Santa Faz.
Aunque parezca un tópico, es verdad: siempre gustaba de preguntar a mis abuelos por los tiempos pasados, por la guerra, por los años 20, por cómo era la ciudad antes, cuando había una arquitectura definida. No como ahora.

Todavía tengo una abuela de 95 años que me contaba una historia similar a la narrada por Luisa María Oncina Carratalá (que creemos saber ya quién es) sobre el bombardeo al Mercado Central. Ayer estuve con ella y le relaté la historia aparecida hace unos días en este blog... ¡¡Y es la misma!!
Mi abuela se llama Dolores Giner Climent, natural de El Campello, prima hermana de la fallecida Asunción Giner Llorca. Sin embargo, me cuenta varios matices sobre la historia de Luisa, que quería compartir con todos vosotros.

Según me cuenta, el cuerpo de Asunción sí fue encontrado al día siguiente por su madre, María Llorca y por la madre de mi abuela, Josefa Climent, en un hospital. Me sigue contando que el bombardeo les pilló en la calle Bailén, aunque cuando le digo que la otra versión es en la calle Agrasot, le surgen las dudas. Lo que sí me cuenta con rotundidad es cómo se entera su familia. Por la noche, la madre de Asunción Giner fue a casa de mi abuela desde El Campello, pues su hija no había llegado a casa todavía. Pensándose lo peor, cogió el trenet y vino a Alicante, a casa de su sobrina (mi abuela), Dolores Giner, por si se hubiera refugiado allí. Los temores fueron ciertos. Seguidamente, su madre y mi bisabuela, como he contado, la encontraron en un hospital. Obviamente, estos datos no son más que matices, pues nada tiene que ver que el bombardeo le hubiera cogido en Agrasot o en Bailén, porque lo verdaderamente importante fue que sobre Alicante llovieron infinidad de bombas que segaron la vida, en muchas calles, de decenas de alicantinos inocentes.
Cuando le pregunté qué hicieron con el cuerpo de Asunción (si lo enterraron en alguna fosa común, y preguntas de ese tipo...) no recuerda nada más. Por desgracia, sólo se limita a contarme que lo encotraron al día siguiente en un hospital. Un abrazo.


A continuación publicamos un texto remitido a Alicante Vivo por Carlos Salinas, elaborado tras una profunda investigación documental de los periódicos alicantinos del momento.

El terror: el bombardeo del Mercado

Las generaciones alicantinas de preguerra experimentaron bien pronto los efectos del terror como arma bélica sobre las poblaciones civiles. No cabe duda que el impacto emocional fue de tal calibre que, al igual que el resto de España, dejó a las personas atemorizadas por largo tiempo. Del bombardeo del 25 de mayo del 38 sobre el mercado de frutas se hablaba quedo y en privado y aun pasarían décadas para superar la amnesia colectiva.




Dibujo de Melchor Aracil.

Dibujo de Melchor Aracil.

La matanza provocó un creciente esfuerzo por construir refugios en calles y centros de trabajo. El gobierno civil, el ayuntamiento y las organizaciones del Frente Popular organizaron planes, edificaron refugios colectivos e hicieron constantes llamamientos a la cooperación. Consultando la prensa de abril de 1938 a febrero del 39 de los dos principales partidos en Alicante, Avance, del PSOE y Nuestra Bandera, del PCE (consultables en el Archivo Municipal de Alicante) comprobamos cuánto preocupaba la evolución de las relaciones internacionales, en especial de los miedos de Gran Bretaña y Francia ante Hitler. Se tenía una clara conciencia de las terribles consecuencias que un acuerdo con el sostenedor de Franco podría acarrear para España.

El soldado sostiene una Senyera cuatribarrada.

Dibujo de Melchor Aracil.

Dibujo de Melchor Aracil.

Por otra parte, los diarios recordaban la urgencia por hacer más refugios. Para ello incluían dibujos de trazo y sombreado expresionistas que calaban en el imaginario colectivo. Varios de ellos fueron firmados por Melchor Aracil Gállego (1906-1966), que junto con otros artistas plásticos (Gastón Castelló, González Santana, Abad Miró) realizaban dibujos para publicaciones del comité provincial del Socorro Rojo Internacional. Son imágenes que nos envuelven en aquel trágico ambiente.

Carlos Salinas



Don Enrique Cerdán Tato, publica hoy, 24 de Mayo de 2008, en el Diario El País, este artículo:

Matar a bomba limpia
Qué estirpe de bestias se perpetúa en el helado regazo del capital y sus extensiones. Aún me remueve las tripas la expresión de aquel niño destrozado por la metralla y que no quería morir, ¿y a quién no se le remueven?, ¿y a quién no, por el espanto reflejado en el rostro de un niño o de una niña o de un adulto, palestino, iraquí, o de cualquier otra parte del planeta donde acampan los asesinos y la carnicería? Pero aquel niño destrozado por la metralla y que no quería morir, era de aquí, al lado mismo, y se dio con una bomba fascista que venía de los cielos, cuando su ángel de la guarda hacía novillos en vuelo rasante y su madre corría a comprar sardinas, en un puesto del mercado. Mañana, 25 de mayo, se cumplen 70 años, de la criminal agresión de la aviación italiana, sobre la ciudad de Alicante. Era miércoles y poco antes del mediodía, la sombra de los Saboya se cernió, como un Dios impasible, sobre la gente más sencilla e inerme, que andaba con prisas a hacer la compra del día. Qué hazaña la de aquellos aviadores italianos que se montaron una patria bravucona, con despojos de la inocencia y olor a sangre. Noventa bombas devastaron el mercado y sus alrededores y se cobraron la vida de varios centenares de mujeres, de niños, de mayores, en una operación calculada sobre los mapas del resentimiento. Hoy, sábado, a las doce, como otros años, se pondrán flores, palabras, canciones y versos, recuerdos, a tantos queridos muertos, en el mismo lugar donde el fascismo mercenario al servicio del dictador Franco puso terror y exhibió su indignidad. ¿Cuántos muertos los del bombardeo de aquel 25 de mayo de 1938? Es difícil. Historiadores, cronistas e investigadores recurrimos a fuentes diversas, poco fiables, y nada coincidentes. Desde los 62, que Salas Larrazábal cifra en su libro Pérdidas de la guerra, para todo el año 1938, hasta los 393, referidos tan solo a la citada fecha, que he encontrado recientemente en la fotocopia de una relación numérica, que se conserva en el Archivo Municipal, con el sello de Cementerios, elaborada hacia 1940, es decir, por el primer Ayuntamiento de la dictadura, hay una muy considerable diferencia. Claro que no se podía esperar mucho más del general e historiador franquista Salas Larrazábal, quien al trágico capítulo de muertos a bombazo limpio, lo titula como si se tratara de uno de esos enigmáticos expedientes X. Lo titula, agárrense bien, muertos por "accidente producido por cuerpo extraño". Mientras se dilucida, si es posible, ese, en cualquier caso, fatídico número, también se pretende esclarecer otros aspectos de tan dramático episodio, y muy en particular honrar merecidamente a cuantos perdieron la vida, en aquella tremenda infamia, que una comisión británica, enviada por el Gobierno conservador de Chamberlain, constató y calificó de "agresiones deliberadas contra la población civil". La cita es hoy, a las 12, en la plaza posterior del mercado central.
Si a Gernika, el Gobierno alemán le pidió perdón por las atrocidades de la Legión Cóndor, Berlusconi debería pedir perdón a Alicante. Pero Berlusconi no pasa de carabinieri. Y la memoria también es un arma cargada de futuro.
Estas son las listas con los recuentos de víctimas obtenidos del registro del Cementerio Municipal de Alicante:

Y para finalizar con estos documentos, publicamos íntegro el texto que la Asociación Cultural Alicante Vivo leerá durante el acto del homenaje:
Hay sucesos que por sus características intrínsecas, se imponen al paso del tiempo y nunca caen en el olvido.
El 25 de mayo de 1938 es uno de ellos.
Si en pleno 2008 viviéramos el bombardeo del Mercado Central de Alicante, pueden estar seguros que dentro de setenta años esta imagen seguiría aún viva en la conciencia colectiva.
Habría pasado inmediatamente a los libros de historia y se recordaría para honrar a quienes perecieron en la catástrofe.
Habríamos sido testigos de aniversarios, memoriales y actos de homenaje que hubieran ayudado a fijar en la historia para siempre este suceso.
Por desgracia, cuando se bombardeó el Mercado Central, no había grandes medios de comunicación..
Había una Guerra; había una ciudad olvidada y repudiada por la ejecución de Jose Antonio Primo de Rivera; y, sobre todo, había un régimen franquista que durante los casi 40 años posteriores nos obligó a olvidar y silenciar lo ocurrido.
Alicante no se puede permitir el olvido de este bombardeo.
Y mucho menos ignorarlo.
Por una vez debemos escuchar, leer los testimonios y tomar conciencia de que todo aquello fue dantesco, una tragedia horrible que si hubiéramos presenciado hoy, nos hubiera conmocionado.
Todavía existe gente que lo recuerda al detalle, porque las bombas y sus efectos se quedaron grabadas en sus retinas.
Los miembros de la Asociación Cultural Alicante Vivo lo escuchamos en boca de María Ortiz López. “Maruja” nos contaba cómo había perdido a su padre en el bombardeo, el hambre atroz que pasaba durante la guerra y el pánico que le daban las sirenas.
Por desgracia, María Ortiz nos dejó hace algunos años. Fue una mujer alegre, sencilla y trabajadora, que a pesar de los hechos vividos nunca perdió la sonrisa.


La guerra es terrible, en todos los aspectos.
Todos lo sabemos.
Siempre hay víctimas…, y casi nunca vencedores.
Sin embargo, todavía es más terrible cuando afecta a los inocentes, a los civiles, a la gente que nunca debería implicarse en esos hechos. Trabajadores, amas de casa, ancianos, niños, enfermos…
Hubo testimonios dantescos; comentarios tan crudos y espantosos que aún hoy nos resulta difícil imaginar.

En el caso de Alicante, los fallecidos no tenían vinculación con ningún bando ni partido político. Éramos una ciudad carente de interés militar o estratégico, especialmente en nuestro centro urbano, donde se refugiaba el grueso de la población civil.
Ahora, 70 años después, comprobamos indignados que no hay ninguna calle ni plaza que recuerde estos hechos tan horribles.


¿Cómo es posible?
¿Es cierto que en 30 años de democracia, ningún Ayuntamiento se ha preocupado en exceso de homenajear a nuestros muertos?
Parece que sí.
En el Mercado Central hay una pequeña placa que recuerda aquello; pero se encuentra en un estado lamentable de deterioro y abandono.
Una placa nos parece algo muy pequeño para un suceso tan terrible e importante.
1938 queda ya muy lejos… es cierto
La tarea de explicar a nuestros hijos lo ocurrido aquí hace tantos años no es fácil; el tiempo y el olvido al que hemos sido obligados a mantener durante 40 años de franquismo juegan en nuestra contra.
Ahora nosotros somos los responsables de tomar el testimonio de la historia pasada, escribir la presente, y entregarle el relevo a las nuevas generaciones para que lo perpetúen.
Lo que nuestra generación haga desaparecer hoy de la historia, probablemente nunca vuelva a recuperarse. Y esas omisiones y vacíos de la historia impedirán conocer la verdad de lo que sucedió en Alicante.
Tenemos la oportunidad de hacer algo grande. Algo conciliador, que ejemplifique y una.
Que no nos divida.
¡Adelante!
La ciudad de Alicante recuerda cosas de mucha menor envergadura, y aquellos que vivieron los años más duros de nuestra historia reciente, los que sobrevivieron y los que no, los inocentes que perdieron su vida mientras acudían a por alimentos para sus hijos… no merecen ser olvidados, sino recordados para la eternidad.

Alicante Vivo

FOTOGRAFÍAS DEL 70 ANIVERSARIO DEL BOMBARDEO DEL MERCADO CENTRAL



En estas imágenes vemos todo lo ocurrido durante el acto de hoy: desde la charla previa de los miembros de la Asociación Cultural Alicante Vivo con Enrique Cerdán Tato y amigos, la exposición de nuestro compañero Ernes ante todos los asistentes, todas las demás exposiciones de la PIC, partidos políticos y la Comisión Cívica, y por supuesto la emotiva ofrenda de flores.
FOTOGRAFÍAS DE ELÍAS GOMIS Y RUBÉN BODEWIG

Fotografía cedida por Elías Gomis

jueves 22 de mayo de 2008

VIAJE EN BUSCA DEL MASTER DICKSON

LA MEMORIA HISTORICA
La memoria es una tela de araña que se desarrolla en tres dimensiones.
Empieza en cualquier punto, avanza por un hilo y tropieza con otro; sigue o cambia, pero el camino siempre se divide en otros. A veces llega al mismo sitio y toma otra dirección.
En un momento dado encuentras un motivo para retroceder y rebuscar.
Mis amigos de Alicante Vivo han enviado un articulo al Información sobre el Stanbrook que aún no ha sido publicado en el diario.
Y me preguntaron si conozco algun detalle interesante.
Busco en libros, páginas de internet y procuro aportar algo.
Una polémica sobre el nombre del capitan Dickson me lleva aprofundizar en el tema. La memoria historica no es igual en otros paises donde tienen las cosas mas claras.
En pocas horas tengo abundante documentación.
En un momento aparece en mi pantalla el documento que buscaba.
Pero de él saco otro y otro y más.

S. S. STANBROOK.
Hablamos de un barco carbonero de 1.383 toneladas, contruido en 1.909 y remozado en 1.937.
Navega con el nombre de "Lanza de Pescador".
Arpón
en castellano.
Despues pasa a ser Stanbrook.
Bajo este nombre se conoce un monasterio catolico tipicamente británico. Su construcción, vidrieras, jardines poco trabajados, de estilo ingles.
Quizas ese sea el origen de su nombre.
Es adquirido por poco tiempo por un armador griego que le cambia el nombre por el de Polyfloisvos y despues vuelve a ser el humilde carbonero Stanbrook.
Su recorrido se pierde durante un tiempo para los meticulosos archivos de la Marina Mercante Británica.
Es en ese tiempo cuando pasa a ser propiedad de la CIA FRANCE NAVIGATION.
Esta es una empresa creada por la República con la ayuda del Partido Comunista Frances.

EL SITIO DE BILBAO
El 23 de abril de 1937, el SS Hamsterley, el SS MacGregor y el SS Stanbrook, se dirigen al puerto de Bilbao. Proceden de San Juan de Luz y llevan alimentos para la población sitiada por las jaurias fachas.
La Armada Británica, viendo el caso omiso de los aliados rebeldes, decide aportar custodia a los barcos con suministros humanitarios que navegan con su bandera. El destructor Almirante Cervera y otro pequeño barco, agreden a los tres cargueros y el HMS Firedrake junto al HMS Hood, abren fuego contra los piratas franquistas.
Se encontraban en aguas internacionales a más de diez millas de la costa.
Una perfecta maniobra de los barcos de guerra custodios, obliga a maniobrar al Almirante Cervera. Los tres cargueros consiguen pasar y son recibidos como heroes en el puerto de Bilbao. A la vista del fracaso, los fascistas proceden a bombardear el puerto y la ciudad.
¡Que valientes!

RODOLFO LLOPIS
El socialista Rodolfo Llopis llevava poco tiempo en Francia. Desde allí fletó el SS. Stanbrook con la ayuda financiera de la Federación Provincial Socialista de Alicante.
El barco partió a las 11 de la noche del día 28 de marzo de 1939. En cubiertas, vientre y hasta en los palos, 2.638 pasajeros se libraron del castigo divino portado por el invito Caudillo.
La División Littorio al mando del General Gambara, toman la ciudad.
El día 1 de abril de 1939, todo ha terminado.
O mejor dicho, comienzan cuarenta años de vergüenza para toda nuestra Patria.
Gambara da paso a los revanchistas que desde el primer día detienen, torturan, humillan y fusilan a quienes les da la gana.
Las tropas de Franco sustituyen a las italianas que no se van muy lejos. Despues de dos años; las tropas ubicadas en Benidorm roban la comida a unos niños de Bolulla que pasean con su maestro. Esto demuestra que no las tenia todas consigo el Dictador.
Seria interesante saber cuanto tiempo estuvieron en la Peninsula las tropas invasoras.
Pero volvamos a Orán.
No voy a relatar ni las angustias de los que quedaron, ni las peripecias de los que se fueron.
Solo recordar que 2.240 hombres y 398 mujeres se salvaron del Campo de los Almendros, de los castillo, cines, Plaza de Toros o de morir directamente en el puerto.
De ellos 147 eran niños y 15, menores de un año.

REGRESO DE AMBERES
El 18 de noviembre de 1939, Dickson viaja en su barco de regreso de Amberes.
Va al lastre. Sin carga.
El parte leído por el que escribe y que procede de la Lista de Buques Aliados Afectados por causa de Guerra, dice los siguiente:
Fecha del ataque.- 19 Nov. 1939.
Destino.- Hundido por u-57 (Claus Korth).
Posición.- (Da unas coordenadas de letras y números y remite a un mapa). Estas claves corresponden a 51,21 No 2,25 E.
Complemento.- 20 (20 muertos- no supervivientes)

Se completa la información con la ruta, carga, historia y la esplicación de la hora y como fué hundido.
La hora fue las 02:13 del 19 de noviembre de 1937.
El disparo de un torpedo desde muy cerca; da en la popa, el barco se parte y se hunde de inmediato.

U-57
Era un sumarino de costa.Se les llamaba U-Boot.
Algunos llevaron en la torreta el dibujo de unos diablos rojos.
Este pequeño submarino era el Diablo Rojo U-57.
Sus misones duraban pocos días y consistian en esquilmar los convoys que navegaban por las costas Británicas y del continente. El capitan Claus Korth está considerado el número 58 en el ranking de toneladas de barco hundidas.

El U-57 se accidentó en un puerto noruego ese mismo año, reflotado y puesto en servicio en 1941.
Su capitan, Claus Korth, mandó el U-37 dando servicio al ejercito traidor durante la sublevación franquista

MASTER DICKSON
Su cargo era "Master", el equivalente a Capitán en la Marina Mercante Británica.
Era hijo de Robert y Thirsa. Nació en 1892. Vivó en 15 Eghan St. Canton, Cardiff.
Tuvo 8 hermanos. Robert H, Lily G, Edith M, Rosalind, Cecil, Beatrice, Dorothy S e Irene S y T.
Dickson llega a Master (Capitan) a los 23 años, en 1.914.
El Commonwealth Guerra Graves Comisión (traducción literal del organismo que archivó todo lo acaecido en las sucesivas guerras del siglo XX) da en su pagina web el dato de Master Archibald y su nombre está grabado en el panel numero 100 del Tower Hill Memorial en Trinity Square-London.
Se le menciona como Alexander o Andrew.
CASUALTY DETAILS.-
Name.- DICKSON, ARCHIBALD
Initials.- A
Nationality.- United Kingdom
Rank.- Master
Regiment/Service.- Merchant Navy
Unit Text.- S.S. Stanbrook (London)
Age.- 47
Date of Death.- 18/11/1939
Additional information.- Son of Pirsa Dickson: husband of R. Dicson, of Roath Park, Cardiff
Casualty Type.- Commonwealth Ward Dead
Grave/Memorial Reference.- Panel 100
Memorial.- TOWER HILL MEMORIAL.


EPÍLOGO
-Oído a Enrique Cerdan Tato-
Él dijo: "Dickson era mas bien bajo, de complexión fuerte y gesto risueño".
Lo que daría por ver su cara.

EUSEBIO PÉREZ OCA

LO QUE EL TUCUMÁN ESCONDE....

El "Stanbrook" en Orán. (Archivo de Rodolfo Llopis. BGM)
Para aquellos que vivimos en la ciudad de Alicante, la Calle del Destructor Tucumán (antes llamada Mariana Pineda y Maria Cristina) es conocida hasta la saciedad. Situada entre la Avenida de la Estación y la Plaza del General Mancha, recibió ese nombre en honor al destructor argentino que partió hacia el exilio con familias y mandos franquistas y derechistas disfrazados de marineros, con la permisividad del Ayuntamiento.
Era el 13 de febrero de 1937.
Curiosamente, no se colocó placa de calle al “otro” buque argentino utilizado para los mismos menesteres: “El 25 de Mayo”. Quizá esa calle hubiera servido más para recordarle al pueblo alicantino la masacre perpetrada en el Mercado Central ese día de 1938, que para honrar al buque que sacó falangistas de Alicante al comienzo de la guerra.
Ironías de la vida.
Unos años más tarde, la palabra “destructor” fue borrada sigilosamente del nombre de la calle.
Hoy en día, a casi nadie le importa o ni siquiera sabe todo esto. Incluso muchos argentinos piensan que hace referencia a su tierra natal.
Sin embargo, existe un barco y un capitán que jamás ha merecido el honor de tener una calle, a pesar de haber salvado la vida a 3000 personas. Hablamos del “Stranbrook” y de su capitán, Archibald Dickson , cuya honorable y ética gesta debería estudiarse en las escuelas.
Les contamos la historia.
El “Stanbrook” era un pequeño barco carbonero de 1383 toneladas, construido en 1909 y gobernado por un hombre de gran corazón: el capitán Dickson. Él fue el único que se atrevió a hacer lo que tantos sacerdotes proclaman en sus altares: apiadarse de los indefensos y de los vencidos.
Propiedad de la Compañía France Navigation, el barco viajó con distintas banderas en tareas de abastecimiento para el gobierno de la República. El 27 de marzo de 1939, atracó en Alicante. Franco había hecho creer a la gente que permitiría la salida de refugiados por mar, aunque en realidad había convertido nuestra ciudad en una trampa.
Unas horas más tarde, el “Stanbrook” partía del puerto burlando el bloqueo del minador Júpiter, con más de 3000 personas a bordo.

El Destructor Tucumán

¡3000 personas!
Recordemos que el barco sólo tenía capacidad para 50. Entre ellas había 398 mujeres, 147 niños y 15 neonatos.
Según testimonios, “el barco iba lleno hasta el palo mayor: había gente en las bodegas, en el puente, en el techo de las cocinas y en la sala de máquinas. La línea de flotación estaba sumergida en el momento de levar anclas. Estábamos todos apiñados, sin comida y con el miedo a ser torpedeados por los submarinos enemigos”.
Partió hacia Orán, navegando en zig-zag por encima de la línea de flotación y bajo contundentes bombardeos. La travesía de un día culminó cuando las autoridades francesas negaron su entrada al puerto argelino. Fue allí cuando Archibald Dickson amenazó con estrellar el barco contra los muelles si no dejaban bajar a los pasajeros.
En Orán, los exiliados fueron trasladados a una antigua cárcel con funciones de albergue.
Un final feliz… aunque a medias.
¿Saben lo que ocurrió con el “Stanbrook”?
Siguió después prestando servicio en la marina mercante hasta que el 3 de diciembre de 1939 se hundió al chocar contra una mina alemana a la entrada del puerto de Amberes. El capitán murió en el acto.
A pesar del amargo viaje, uno de los exiliados españoles escribió más tarde una carta diciendo que en los campos de concentración de Argelia se le rindió un minuto de silencio.
Y es que aquel hombre y su navío se lo merecían.
Hoy han pasado 70 años desde aquello. E incomprensiblemente, mucha gente lo desconoce.
Suele ocurrir en ésta y otras ocasiones que nuestros dirigentes, astutos y ladinos, se frotan las manos ante tal muestra de ignorancia de su pueblo.
Sin embargo, no deja de ser curioso que tengamos en pleno siglo XXI una calle que rememore las hazañas del Destructor Tucumán, y no la de un barco que salvó la vida a más de 3000 personas: desinteresadamente y por encima de la suya propia.
¿No creen?
Juzguen y recapaciten.
Nosotros, mientras tanto, no reconocemos a nuestra ciudad.

JUAN JOSÉ AMORES y ALFREDO CAMPELLO
MIEMBROS DE LA ASOCIACIÓN CULTURAL ALICANTE VIVO

miércoles 21 de mayo de 2008

JOSÉ MARÍA PATERNINA Y AQUELLA LEYENDA NEGRA

Volvemos a publicar este artículo sobre el Gobernador Paternina, que ya pusimos en la web el 27 de septiembre de 2007.
Decidimos hacerlo a raíz de un artículo del Diario INFORMACION sobre el Bombardeo del 25 de mayo, publicado hoy, en el que se insiste en la leyenda negra que pesa sobre él como responsable del bombardeo.
Como se nos cita como fuente, queremos dejar claro que hace ya muchos años que aquella leyenda negra quedó aclarada, y su nombre quedó limpio.
Hoy conocemos mejor su historia.
Y por ello la ponemos de nuevo en conocimiento de todos.
He aquí el artículo que publicamos hace casi 1 año.

José María Paternina Iturriagagoitia (La Rioja, 1905-Alicante,1995), tuvo que cargar toda su vida con una terrible losa.
Para aquellos que siempre hemos defendido el reconocimiento e importancia de la Memoria Histórica, pero nunca hemos buscado culpables para castigar, la mera idea de pensar que Jose María Paternina fue acusado toda su vida de ser el responsable de la masacre acaecida en el Mercado Central de Alicante (con el desastroso balance de 300 civiles asesinados), nos aterra y avergüenza.
Más aún cuando se trata de una mentira desmentida por nuestros más ilustres historiadores.
Las leyendas negras, en ocasiones, son así de injustas y crueles.
Gobernador Civil de Alicante, siguió la carrera militar ingresando en la Academia de caballería de Valladolid, saliendo a los 20 años con la graduación de teniente. De allí marchó a África, prestando sus servicios en Regulares.
En 1928 cambió de arma pasando a la Aviación. Su primer contacto con la provincia de Alicante se produjo en 1931 cuando emparentó vía matrimonio con la familia Bono Marín, una de las más influyentes de la burguesía alicantina. Ese mismo año se acogió a la Ley Azaña y se retiró del ejército, permaneciendo desde entonces en Alicante. Parece ser que en ésta época ya entró en contacto con la primogénia organización de la Falange provincial.
Al estallar la guerra se encontraba en su pueblo natal, incorporándose inmediatamente a las fuerzas rebeldes. Ocupó puestos de relieve y responsabilidad en Falange y en la Aviación, donde actuó en los Grupos de Asalto del Arma Aérea Nacional denominados “El Rayo” y “La Cadena”, en los frentes de Córdoba, Cáceres y Teruel. Al terminar la guerra se encargó de poner en marcha la Escuela Aérea Premilitar de San Javier, encargándose de su dirección hasta 1941 cuando se licenció su primera promoción. Regreso entonces a Alicante prestando sus servicios en un grupo de Asalto, y como comandante.
Es ahora cuando comienza su carrera política, terreno al que nunca había sido ajeno. El cese fulminante del primer Secretario Provincial en 1942 le catapultó a este puesto cuando era Jefe Provincial y Gobernador Civil Luis González Vicén. Fue el encargado de llevar a cabo la depuración del Partido en la provincia, labor que cumplió con tal eficacia que de ahí ascendió a Subinspector Nacional de Depuración del Movimiento cargo que ostentaba cuando fue nombrado Gobernador civil en febrero de 1944.
Con el se introdujo plenamente el franquismo en Alicante, olvidándose las tendencias falangistas de sus antecesores más próximos. Paternina se convirtió en uno de los primeros defensores de la clase alta alicantina. En 1946 fue ascendido a Teniente Coronel y al cesar como gobernador en 1949 decide volver a su carrera militar siendo destinado a Jérez, donde residiría hasta su jubilación cuando se instaló definitivamente en Alicante.En 1947 fue nombrado miembro de la Orden de Alfonso X el Sabio.
Reproducimos el comentario de nuestro amigo (y anónimo colaborador) Jose Luis Luri sobre este personaje:

"Don José María Paternina fue un hombre muy querido en Calpe; de hecho, hasta hace apenas unos días, la población contaba con una calle en su nombre. La actual corporación presidida por el alcalde socialista Luis Serna la ha eliminado de la nomenclatura municipal junto a las del Generalísimo, José Antonio y 18 de Julio. Paternina también da nombre a un colegio calpino.Parece inverosímil que en pleno siglo XXI pueda existir una calle en España que luzca la fecha en que se inició nuestra infausta Guerra Civil, pero debería de generar un debate, serio y objetivo, en el seno de nuestra sociedad, el hecho de que se pueda postergar la memoria de determinados personajes por el tiempo histórico en que alcanzaron su vigencia. Tema controvertido"

Texto: Cedido amablemente por Alfredo Campello.
Sacado del Diccionario de Políticos Valencianos (Bib. alfonso el Magnánimo)
Foto: Memoria Gráfica de Alicante y Comarca

Os pongo el enlace original del 27 de septiembre de 2007:

UN NOVELDENSE EN GUSEN

El nombre de Antonio Navarro Escolano, nacido en Novelda en 1894, desaparece sin más de la historia.

Ni familiares, ni descendientes.
Tampoco el Servicio de Información y Administración del Ministerio de Defensa en Madrid así como el Instituto de Historia y Cultura Militar del ejército de Tierra en Guadalajara, Ávila o Toledo pudieron facilitar información.
Todo son enigmas y dudas.
Ante esta espesa niebla, encontramos un resquicio de luz en el Archivo Histórico Nacional de Salamanca: el domicilio de su madre, Dolores Escolano.
A partir de ahí, la historia empieza a desarrollarse ante nosotros.
Y vosotros la vais a conocer al mismo tiempo que Alicante Vivo.
En el libro de matrimonios de la Iglesia de San Roque, hallamos la boda entre Antonio Navarro y una chica llamada Juana Falcó Amorós, natural de Monforte del Cid.
Él contaba con 25 y ella con 20 años respectivamente.
Y junto a esta acta de matrimonio, aparecen en el borde unas notas que indican la sentencia del divorcio posterior.
Ante la cercanía del estallido de la Guerra Civil española que se produjo el 18 de julio de 1936, estos documentos nos hacen pensar que Antonio Navarro Escolano, tras divorciarse en diciembre del mismo año y sin hijos, optaría por el camino del exilio. Su participación en el conflicto lo descartamos –dentro de las hipótesis- por la inexistencia de documentos en los diversos archivos escudriñados.
La reconstrucción de los siguientes hechos que marcaron la vida del noveldense muerto en Mauthausen, la hemos confeccionado con la ayuda de la Historia y el testimonio que el alcoyano Francisco Aura Boronat, superviviente del campo nazi de Mauthausen, relató en una conferencia titulada Españoles en los campos de extermino nazis.

Información enviada a nuestro amigo y compañero Daniel Moya Fuster desde "Mauthausen Memorial Archives", y que amablemente es cedida a Alicante Vivo.

E
sta ponencia se remonta al exilio republicano, cuando los gendarmes franceses obligaron a los republicanos españoles encerrados en sus campos, tratados como perros vagabundos a escoger un destino. La mayoría optaron por las compañías de trabajo. Ocupada Francia en la II Guerra Mundial por la Alemania nazi, muchos de estos republicanos españoles cayeron en sus manos. Las autoridades alemanas preguntaron al ministro de Asuntos Exteriores de Franco, qué hacía con los españoles a los que había hecho prisioneros. “Los españoles ya están en España, los demás son apátridas, se puede hacer con ellos lo que se estime oportuno”.
Al no ser reconocidos como presos de guerra los republicanos españoles en la II Guerra Mundial, estos fueron enviados como deportados políticos a distintos campos de concentración (Mauthausen, Dacha, Buchenwal, Auswitz, Eudssen, Flossenburg, Neuengamme, Sachsenhausen, Ravensbruck...).
Gracias a la documentación que adjuntamos en este artículo, conocemos la causa de su muerte (colitis ulcerosa) que es una especie de cáncer en el intestino grueso originado por las sucesivas diarreas producidas por la mala alimentación en el campo de exterminio.
Antonio Navarro Escolano murió, de colitis ulcerosa, en el campo de exterminio Gusen el 24 de julio de 1941 a las 6.30 horas de la mañana.
Tras su historia, se esconden muchas otras.
Anónimas o conocidas.
Este artículo va dedicado a todos ellos.
A su memoria.
Y a que nunca jamás se apague la llama del recuerdo.
INFO: DIARIO INFORMACIÓN
AGRADECIMIENTOS: Daniel Moya Fuster, miembro de la Comisión Cívica de Alicante
ENLACES RELACIONADOS:
Jose Jornet.

jueves 15 de mayo de 2008

LA GATERA 1993: PÁNICO EN EL MERCADO

Dibujo de Miguel Ángel Perez Oca. "25 de mayo: La Tragedia Olvidada"

Tal día como hoy, pero de hace cincuenta y cinco años, era miércoles.
Y aquel fatídico miércoles, sobre las once de la mañana, comenzó el más cruento bombardeo aéreo sobre la población civil de nuestra ciudad. En el mercado central de abastos, las mujeres iban a la desesperada para conseguir provisiones. Ninguna sospechó, entre prisas y gritos, la tragedia que iba a sobrevenir, de un momento a otro.
Fueron nueve aviones, posiblemente «Savoia», los que dejaron caer unas noventa bombas sobre aquel objetivo inerme. Algunos testimonios que hemos recogido, afirman que también se produjeron ametrallamientos.
No mucho después, la ciudad era un caos. Y las escenas que se sucedieron, dantescas.
Omitimos descripciones ciertamente de escalofrío. El dramaturgo Lauro Olmo escribió en su articulo titulado «Los niños de la guerra» («República de las Letras», mayo de 1986): «Un veinticinco de mayo, al mediodía, hora de máxima concurrencia, los italianos bombardearon la plaza central del mercado de Alicante. Fue una verdadera masacre. Yo no andaba lejos, dejándome lo ocurrido un recuerdo imborrable».
Sin embargo, es difícil establecer el número de víctimas mortales con el que se saldó aquella brutal agresión. Así, «Avance» órgano oficial de los socialistas alicantinos, en su número 158, afirma: «Doscientos cincuenta muertos, en su mayoría mujeres y niños, nos ha causado la aviación italo-germana en su última incursión sobre Alicante». El diario «Liberación», de la CNT, baraja la misma cifra. La comisión británica, enviada por el gobierno conservador de Chamberlain, tras constatar casos concretos de «agresiones deliberadas contra la población civil», contabiliza 236 muertes. Por otra parte, el alcalde o presidente del consejo municipal, Santiago Martí Hernández manifestó, al día siguiente, que había habido centenares de víctimas; y meses después, ya con más datos, en sesión del 4 de agosto del mismo año, dijo que hubo 300 muertos.
El cuerpo consular extranjero acreditado en Alicante, dirigió una nota al gobernador, Jesús Monzón, manifestándole el pésame. En un párrafo, se dice: «El hecho de que desgraciadamente el ataque haya sido recibido en el casco céntrico de la población, alejado de objetivos militares y que por ello las numerosas víctimas producidas pertenecen al elemento civil, hará más hondo el dolor de V. E. (...)».
Veinticinco de mayo de 1938: una fecha que permanece punzante y cruelmente grabada en la memoria de nuestra ciudad.

ENRIQUE CERDÁN TATO
LA GATERA. 1993

sábado 10 de mayo de 2008

REFLEXIÓN SOBRE EL 70 ANIVERSARIO DEL BOMBARDEO DEL MERCADO CENTRAL

Portada del libro "Alicante: Tiempos de Guerra". Luis Martínez Mira

Trescientos muertos son muchos muertos.
Entre ellos los había de ambos sexos, de todas las edades y, seguramente, de todos los colores políticos.
Todos los alicantinos, absolutamente todos (incluidos los que quieren que olvidemos), se podrían identificar con alguno de ellos.
Así pues, nos representan a todos, son los muertos de todos, nuestros muertos.
Y no comprendo por qué desidia, por qué lamentable menfotismo, o por qué indignante mala fe, después de treinta años de Democracia, esa plaza todavía no se llama Plaza del 25 de Mayo, ni tiene en su centro un monumento digno y solemne en su memoria.
Me entristece mucho pensar en todos esos supervivientes del bombardeo y deudos de las víctimas que se han ido muriendo de viejos sin tener la satisfacción de ver honrados a sus muertos.
Siento mucho que este año, setenta aniversario de la tragedia, todavía no se haya corregido esta vergonzosa falta, y que Alicante todavía no pueda al fin recuperar su dignidad.
Para ello, además de erigir este ansiado monumento, nuestra ciudad debería también honrar al capitán Dickson, del Stambrook, y a los últimos republicanos del puerto y el Campo de los Almendros, y a tantos encarcelados, fusilados y humillados a los que todavía no se les ha resarcido.
Y tendrá que reponerse el monumento a los Mártires de la Libertad.
Sólo entonces ser alicantino nos podrá llenar de sereno orgullo.
Pero hay gente en esta ciudad, gente que ostenta puestos de alta responsabilidad política, que cree, o quiere hacernos creer, que “Per a ser bon alacantí, deus de ser herculá, foguerer y en Santa Faz, peregrí”, como dijo no sé quien…
Y asistir a regatas y demás jolgorios, y pasear por un Alicante donde la mayoría de los monumentos no conmemoran nada, ni significan nada, como no sean homenajes al mal gusto, mientras cerramos los ojos a los desaguisados urbanísticos y a la destrucción de nuestras ya escasas señas de identidad.
¿Por qué no quieren recuperar la memoria histórica?
¿Qué clase de mala conciencia se lo impide?
Nosotros lo sabemos y ellos también.

Miguel Ángel Pérez Oca

viernes 25 de abril de 2008