30 enero 2008

LA EXPLANADA: UN PASEO POR SU PASADO Y SU PRESENTE

"Alicante es una ciudad que parecía ofrecer su cuerpo al descuido, tendido hacia el interior, en la sombra, presentando su rostro al sol, apoyado en sus dos brazos, mirando al mar. El paseo de palmeras es su rostro y constituye al visitante su goce y tranquilidad; estar en Alicante es estar en la Explanada. Alicante vivía para ser la Explanada, para estar sentado allí"
Juan Gil Albert

«El entusiasta patriota don Salvador Barberá, continuando la costumbre de otros liberales desde 1845 de honrar la memoria de los mártires, arrojó en la glorieta que daba frente a la calle de Bilbao, en el entonces recién construido Paseo de Olalde, varios ramos de flores y algunas coronas, fijando en medio un listón de madera con una tablilla al final de la que aparecía escrito: "Paseo de los Mártires de la Libertad"
Francisco Montero Pérez, en marzo de 1913.

La Explanada de España, antiguo glacis defensivo de la ciudad y protegida por el baluarte de San Carlos, desarrolló su importancia actual en el siglo XIX.
Cafés, fondas, hoteles y establecimientos para armadores de buques, animaron la vida de este lugar.
No obstante, en ella ocurrieron momentos muy desagradables, que os relataremos a continuación.

Lo que antaño fue el Malecón de Alicante, y de acuerdo con los planos del arquitecto municipal José Guardiola Picó, se realizó una explanada, con algunos jardines, gracias a la iniciativa del gobernador civil, Perfecto Manuel de Olalde, y del alcalde constitucional Juan Bonanza Roca.
Su nombre primitivo fue ese, "Paseo de Olalde", en honor a dicho gobernador.
Era el año 1830, y las autoridades por fin quisieron poner un poquito de orden en Alicante.
Hubo un poco de casualidad, ya que se encontraron que al nivelar los terrenos del muelle de carga, quedaba un espacio junto al puerto que no iba a ser utilizado. Por ello, decidieron dejar ese espacio como simple paseo.

El primer templete de la Explanada

Saltamos luego al año de gracia de 1868. Tras la septembrina, la Junta Revolucionaria de Alicante, bajo la presidencia de Tomás España acordó «poner al indicado sitio el nombre de "Paseo de los Mártires de la Libertad", sancionando así legalmente la denominación que le puso el precitado patriota Salvador Barberá».
Como se recordará, en
1844, en el Malecón, fueron fusilados veinticuatro de los más activos participantes de la rebelión progresista, entre ellos el ya casi mítico coronel de carabineros, Pantaleón Boné.
De forma que los terrenos escabrosos e irregulares comprendi
dos entre la actual plaza del Mar hasta el antiguo fuerte de San Carlos, a la altura de la plaza de Gabriel Miró, se han rotulado sucesivamente Malecón, Paseo de Olalde, Paseo de los Mártires y finalmente Explanada de España.

Un espacio con mucho de escaparate y más actividad mercantil y de historia de nuestra ciudad. Agatángelo Soler, siendo alcalde, llevó a cabo la pavimentación de mármol de distintos colores de la Explanada, en los años 1958 y 1959. Pavimento, deteriorado después de siete lustros, que otro alcalde, Ángel Luna, restauró.


Las cuatro filas de palmeras de las que se compone la Explanada han constituido un verdadero problema para su conservación desde sus orígenes. Las grandes y robustas raíces curvaban en forma de auténticos badenes el pavimento tricolor y, si se les dejaba algo más de tiempo, lo acaban quebrando ineludiblemente. Esto llegó a crear un absurdo debate de si se debería probar otro tipo de decoración vegetal, para eludir el trastorno que ejercían las palmeras.
Creo que aún hoy hay gente que se sigue riendo de la descabellada propuesta…

¿El más importante paseo alicantino sin palmeras?
Ni en broma.
Como quitarlas no era una opción, cada cierto número de años se debía levantar las teselas estropeadas, recortar y pavimentar de nuevo.
No había más remedio.
Nuestro gran paseo requería lavadas de cara para seguir luciendo con esplendor.

La Explanada mide alrededor de medio kilómetro de longitud, que parece alargarse medio más a través del Parque de Canalejas. El verdadero punto fuerte de este paseo no son sus palmeras, ni su cercanía al puerto, ni sus vistas, ni los peculiares edificios que la acompañan, ni terrazas…
No.
Lo que verdaderamente hace especial este paseo, es su suelo.
Un maravilloso mosaico de alrededor de 6 millones y medio de teselas cuadradas de una medida aproximada de 4 x 4 centímetros y de tres colores: Rojo Alicante (grana apagado, manchado en suaves blancos). Crema marfil y Negro Marquina (negro azulado).
Este mosaico imita las olas del Mar Mediterráneo, tan unido a Alicante en absolutamente todo.

Sus vistas son impresionantes, únicas y espectaculares: al norte el Castillo Santa Bárbara, al este el Puerto Deportivo y el Puerto Mercante de Alicante, al sur el Parque Canalejas (un paseo en donde apenas entra el sol, gracias a los enormes ficus centenarios) y al oeste la Casa Carbonell (motivo de adoración por sus cúpulas apuntando al cielo).
Una curiosidad.
Como ya hemos dicho, siendo alcalde Eleuterio Maisonnave, unos y otros consideraron que la mejor forma de acabar con los tiempos pasados en Alicante, era fusilar a 24 rebeldes en el malecón. Sin embargo, casi nadie se ha percatado de que en el himno de Alicante aparece en una de las frases este triste acontecimiento: "Es la millor terra del món, així un poeta en va dir. En el passeig del Malecón o haurá qui puga competir"

El Monumento a los Mártires de la Libertad, hoy totalmente desaparecido.

La verdad es que los alicantinos no concebimos la ciudad sin ella; sin sus puestos, sus sillas, y su mosaico que enamora.
Es necesaria, al mismo tiempo que original, genuina, espectacular, admirable, vistosa, brillante y sencilla.
Ni más ni menos que como somos nosotros.

Ahora os dejamos unas cuantas fotografías de la Explanada en la actualidad.
Esperamos que os gusten

La Casa Carbonell, una de las muchas imágenes representativas de nuestra ciudad

En la actual fuente de la Plaza del Mar (aséptica escultura de nuestros días), estuvo antaño el Monumento a los Mártires de la Libertad.

Cúpulas al cielo; la Casa Carbonell levanta sus armoniosas moles en plástica conformidad con los estilos de la época en la que se construyó

La Casa Lamagniere...; la eterna olvidada. Siempre se ha dicho que no es facil convivir junto a una obra maestra.

Su aspecto tricolor; sus formas que simulan el oleaje del mar... ¿Quién no ha saltado, de niño, entre ola y ola?

La cámara anónima de los entrañables fotógrafos ambulantes alicantinos: la familia Cortés, Leandro, Pepe "Linares", Pedro Macía, "El Abuelete".... Sus descendientes, aún hoy usan las mismas cámaras y son igual de encantadores que antaño.

La instantánea que, desde Alicante Vivo, deseamos que no cambie nunca: nuestros mayores reunidos en cordial convivencia, hablando y recordando tiempos pasados. Sólo por ellos y para ellos.... La Explanada


Esculturas y "el templete" de música. Yo lo llamaba de muchas formas: la concha, la caracola.... ¡qué más da! Su imágen siempra va unida a una bolsa de pipas, un cucurucho de chufas, un trozo de coco fresco y la banda de música sonando entre las palmeras.

La nueva disputa; estamos destinados a quejarnos... Mucha gente piensa que los puestos de los "hippies" no deberían estar allí. Yo, en cambio, pienso todo lo contrario: creo que otorgan a la Explanada el encanto del pequeño comercio artesanal.

Hay personajes de Alicante de los que es inevitable hablar cuando se habla del alicantinismo auténtico y renovado, uno de ellos es D. José Luis Lassaletta Cano, alcalde que fuera de nuestro Ayuntamiento y, aunque parezca increible hoy en día, también amante de su ciudad. Así en las "Monografías Alicantinas" que editara el mismo Ayuntamiento de la ciudad allá por 1990, aparecen dos monografías dedicadas íntegramente a la Explanada y escritas por José Luis Lassaletta. De ellas entresacamos las siguientes frases:
"Difícilmente se puede hablar de Alicante sin identificarla inmediatamente con la Explanada. Lo mismo que Madrid es La Puerta del Sol; París , la Torre Eiffel; Niza el Paseo de los Ingleses, y Barcelona, las Ramblas; Alicante es la Explanada. La Explanada como vivencia, como ilusión, como vida cotidiana, como recuerdo de niño, de joven y como sueño de futuro. (...)
sin faltar al rigor histórico, voy a plasmar aquí un canto a la ciudad, a los pequeños recuerdos y las grandes vivencias: el barquillero, los bailes típicos y el "cara al sol" sonando en los altavoces del circuito perifónico. Caruso cantando con su voz rota y adentrándonse en las cafeterías del paseo, en los años 40 las chicas paseando por un lado y los chicos por otro.

El gran caruso

Y los viejecitos de aquí al principio y ahora de todas las partes de España, tomando el sol durante casito todos los días del año. Y los domingos, al mismo tiempo que se toma el sol escuhando a la Banda Municipal (...)

Y también Machín cantando en las aceras , la traca rápida mientras los jóvenes corren debajo de ella, los premios de Hogueras bajo el ardiente sol de junio , el desfile militar en honor de la República a los pocos días de haber sido proclamada. José Antonio a hombros de falangistas camino del Escorial, la manifestación del 1º de Mayo de 1979 con la Corporación Democrática al frente. Y los ninots de hogueras colgados de las palmeras en 1932".

Esas mismas teselas que simulan el mar y que tantas veces hemos pisado tu y yo, lo fueron antes también por ilustres de todos los rangos y condiciones, digamos que era y es visita obligada para todo aquel que viene a Alicante.
Y en esta nómina de ilustres que han pisado nuestra Explanada cabe citar desde el Rey Alfonso XIII, que lo hizo en dos ocasiones, el presidente de la República Niceto Alcalá Zamora, La reina Isabel II, El Rey Juan Carlos I , también en dos ocasiones, actores (Sara Montiel en sus Noches de Casablanca, escritores (Ernest Hemingway, Mario Benedetti, García Lorca), pintores hasta, como ya se ha dicho El Gran Caruso y sus medallas, Antonio Machín, Charlotiu, el vendedor de oro y su maletín de alhajas, el puesto de postales y molinetes, el vendedor de globos que, nuestro querido Negre Lloma, y tantos y tantos otros.

Charlotiu (el hombre bala)

Tampoco se puede hablar de la Explanada sin mencionar sus terrazas, las de antes, y , porqué no las de ahora y las que han sabido mantenerse.
Tomarse una horchata en El Peret viendo pasar la gente, después de un buen arroz en el restaurante La Goleta (quizás el comercio más antiguo de la Explanada, establecido en ese mismo lugar en 1950 por la familia Vidal), luego una copa o lo que se preste.
Es sin duda la Explanada uno de los lugares más visitados por "gentes de aquí y gentes que aquí os ganáis la palabra" como dijera Enrique Cerdán Tato. La feria anual de Artesanía y la modesta feria del libro, modesta pero nuestra y del libro, todo ocurre en la Explanada, aunque, queridos amigos, en ocasiones las falsificaciones de Thous, Nike y Adidas, los perritos chinos, los manteros competidores de El Corte Inglés, no nos dejen ver el suelo y conviertan este paseo en un verdadero hormigueo de un día cualquiera.
Por cierto, y casi se me olvida, no es casualidad que el paseo de la playa de Copacabana y el de la Explanada sean tan parecidos, aquella es una copia de la nuestra. Pero para mosaico marino el de Alicante, a pesar de las brasileñas.



La explanada brasileña, el paseo de Copacabana

Nuestra Explanada, vista desde el Gran Sol


JUAN JOSÉ AMORES y DANIEL MOYA

 
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