La Serrella es, probablemente, la sierra más bella de nuestra provincia (sin que se enfade nuestra Sierra-Madre Aitana). Poco conocida y menos visitada, dura y exigente, pienso que hay una relación entre ambas circunstancias.
Famorca-Mallà del Llop), me dispongo a realizar mi tercer recorrido por la citada sierra.Prácticamente caminaré por el PRV-18, con la variación de salir desde Beniardá en lugar desde la Presa de Guadalest.
¡La montaña alicantina nunca deja de sorprenderme!
A los cuarenta minutos de andar, sale la pista que sube hacia la Serrella. La tomamos y empezamos a notar el desnivel. Hay que tener en cuenta que vamos a subir, en sólo 4 kms, desde los 300 metros hasta los 900.
La pista discurre entre viejas casas derruidas y bancales con frondosos algarrobos, olivos y carrascas aisladas (las almendras ya han sido
recogidas). La pista zizgagea cada vez más para poder salvar el fuerte desnivel y está casi toda asfaltada de cemento para facilitar el acceso a los bancales y las excursiones en todo terrero de los guiris de Benidorm (a la bajada me encontre unos diez 4x4).Conforme asciendo, las vista de todo el Valle de Guadalest y de Aitana son preciosas, distinguiendose con nitidez todo los pueblos de alrededor.
Por fin, casi a las dos horas de haber salido de Beniarda y cansado, alcanzo y llego a un cruce de caminos. A mi izquierda, el PRV-149 hacia el Collao del Castellet, Barranc de la Canal y Malla del LLop; enfrente el PRV-19 hacia Castell de Castells; y a mi derecha el PRV-18, hacia donde me dirijo.
Sigo subiendo...; ahora, en 5 kilometros, ascenderé de los 900 metros hasta los 1218 de la Xorta. Salgo de la frondosa pinada y el camino se convierte en una autopista de tierra, donde
podría pasar perfectamente un coche normal. A los 4 kms llego al Area Recreativa de la Font dels Teixos, con una fuente de agua fresquísima y un refugio, precioso y original. Se puede entrar (no tiene llave) y me lo encuentro limpio y arreglado: hay un cubo, fregona y escoba, velas y unos botes con un poco de sal y azucar.¡Qué gusto!
Por fin el civismo llega a la montaña.
Allí, extenuados, recupero el aliento sentado, como tantas veces hice en tantos años. Me quedo absorto ante la belleza que, como un calidoscopio de sensaciones, se cuela por todos mis poros y alimenta mis sentidos.
Veamos: Serrella y Alfaro al oeste; Safor y Monduber al noroeste; Carrascal de Parcent y Montgò al noreste; Ferrer, Bernia y Oltà al este; Helada al sudeste; Puig Campana y Ponoch al sur; y Aitana al suroeste.
Al bajar hacía Beniarda, dejamos a nuestra derecha el esplendido y magnifico Barranc de la Canal que dejamos para otro recorrido.Pero antes, en la fuente abrevadero, me aseo y casi baño.
Ya acicalado y compuesto, me dirijo al Bar la Mezquita, donde daré buena cuenta de: unas coquetes, minxos, magre amb tomaca, olleta de blat y demás delicias de zona, bien regadas por una rubia sudorosa (cerveza).
¿Qué os habíais pensado?
Bueno, y también vino de la terra.
Me quedan dos más: Benasau-Alto de la Serrella y Castell de Castells-Barranc de la Canal-Mallà del Llop.
PRV-18 - Empezando en Beniarda.
Desde Beniarda: 24 Km


























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4 comentarios.
Esta ruta sí que la he hecho yo!! es una montaña realmente preciosa. Inesperada y desconocida. Una subida a veces difícil (al menos por la zona por donde subí yo), pero con una llegada a cumbre muy agradable!!!
Ese paisaje y esa roca gris blanquecina de nuestras montañas... se disfrutan nada más verlos. Qué diferencia con el aspecto de las zonas que nos rodean!!
¿Entendéis ahora porque llamo "maestro" a Arturo?
De mayor quiero ser como él....
jejejeje
Desde el lugar dónde Jesús hizo la instantánea de Serralla, un servidor y su novia han pasado muchos días. Íbamos a Guadalest (por cierto, a enseñárselo a mis amigos, ya que hacíamos de guías por la provincia) y al regreso parábamos allí a comer. Por entonces, podíamos hacer fuego bajo los pinos. Ahora es una locura.... pero por entonces éramos cuidadosos y respetuosos. Me subía a un pequeño cerro cercano y, en silencio, observaba todo el valle de Guadalest.
Son imágenes de recuerdo que no puedo olvidar.
La última vez que fuimos mi mujer y yo por allí, recuerdo haber dicho: "Mira, cariño. Aquí nos hacíamos nuestras barbacoas".
Gracias, Jesús, por recordar. Es una satisfacción que yo no eran tan raro como me pintaban mis amigos y que hemos hecho las mismas cosas. ¡Cuántas veces nos habremos cruzado con un "Buenos días" y ahora no nos acordamos!
Menos mal que te lavaste los pies, Arturo....
juas juas juas
¡Vaya caminata!
para colofones de esta categoria, le exigo muy encarecidamente que se inmiscuya y lo que crea su buen entender y proceder.
Fotografia preciosa, de estar en sitio adecuado y el momento preciso.
Muchas gracias Jesús
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