05 junio 2008

LA SUBIDA DEL NIVEL DEL MAR EN LA PROVINCIA DE ALICANTE

Por todos es sabida la evidencia de que estamos en pleno cambio climático. Nuestro crecimiento descontrolado e irrespetuoso, nuestro consumo abusivo de energía y combustibles fósiles, la destrucción del medio natural... han acabado provocando cambios alarmantes en nuestro ecosistema: el planeta.
Uno de los factores más preocupantes es la subida de las temperaturas, por muchas consecuencias: la desertización, la muerte de las especies animales y vegetales tanto en los océanos como en los continentes, y el deshielo de los polos, que conllevará un mayor cambio debido a la modificación de las corrientes marinas, y la pérdida de la mayor reserva de agua dulce del planeta.
Si todo esto no os alarma, sumémosle algo realmente preocupante, como que en un futuro no muy lejano, la lluvia en nuestra provincia será tan frecuente como ahora lo son las nevadas, que nuestros cultivos deberán pasar a la historia, nuestros escasos ríos permanecerán secos, nuestros inviernos desaparecerán y se convertirán en suaves primaveras permanentes...
Nos tendremos que acostumbrar al clima extremo árido del Sáhara, del que en un par de siglos entraremos a formar parte...

Y si esto sigue sin concienciaros, observad cómo subirá el nivel del mar debido al deshielo de las masas de hiel antártica y ártica. Nuestra principal economía, basada en el turismo de sol y playa, se verá gravemente afectada, desapareciendo en un primer instante, los arenales de nuestro litoral, ante el avance de las aguas. Por mucho que nos esforcemos en reponerlos una y otra vez, llegará un momento en que el mar tomará lo que es suyo, y no se lo podremos volver a arrebatar.

Aunque las medidas de la variación de altitud del nivel del mar, y sobre todo las medidas fiables, son relativamente recientes es un efecto fácilmente observable y mensurable, especialmente con instrumentos de control de mareas y satélites.

Actualmente, la subida de las aguas es atribuída a distintas causas que suman variaciones del orden de 3 mm al año, aunque hay una variación aún no explicable entre los cálculos basados en los modelos climáticos y las observaciones reales, que son ligeramente mayores (barra derecha en el gráfico superior). Además, esta tendencia crece exponencialmente y no linealmente, puesto que con menos hielo en los polos, se produce menor reflexión de la radiación y las corrientes marinas no bajan tanto las temperaturas. En consecuencia, cada vez va haciendo más calor de un modo más rápido, y el hielo se derrite con mayor celeridad.

En el incremento calculado el reparto —barra izquierda en el gráfico superior— es:

A. Agua procedente del hielo de Groenlandia (~0,2 mm al año)
B. Agua procedente del hielo de la Antártida (~0,2 mm al año)
C. Glaciares y otras capas de hielo (~0,8 mm al año)
D. Expansión térmica de los océanos (~1,6 mm al año)

La expansión térmica de los océanos (D) es debido al incremento de la temperatura del agua, mientras que el resto (A, B y C) es atribuído al incremento global, en general, de las temperaturas que contribuyen a trasladar agua hasta ahora estaba en tierra, principalmente en la forma de glaciares y hielo, a los océanos.

Otras factores que también afectan al ciclo natural del agua, y por tanto pueden variar en en el nivel del mar, son la construcción de embalses para retener agua, la extracción de aguas subterráneas y de acuíferos (para regadíos por ejemplo) y los cambios de caudal y curso de los ríos. También influyen movimientos de tierra (naturales o no) en zonas de costa y en deltas de los ríos o eventos naturales tales como movimientos tectónicos.

Esta variación de los niveles y temperaturas del mar también afecta a las corrientes marinas y por tanto a la distrubución del agua en el océano, e influye en el desarrollo de tormentas.

El incremento del nivel del mar tiene un impacto directo sobre unos 150 millones de personas que viven a menos de un metro de la línea de costa, mientras que otros 250 millones viven a menos de cinco metros. Os recordamos que en España y en muchos otros países, se toma la referencia de la ciudad de Alicante para medir la altitud del nivel del mar como Cota 0.

Las pruebas sobre el aumento de las temperaturas en el planeta, son irrefrutables, y en todo el planeta ya es un hecho el calentamiento global, con sus consecuentes variaciones climáticas en todos los aspectos (heladas, lluvias torrenciales, tormentas destructivas, sequías...). Si queréis comprobarlo, el Met Office británico ha desarrollado una capa de datos para Google Earth con una representación animada de la evolución de la temperatura global para los próximos cien años (Para verla, debéis descargar este Archivo KML [6KB] y abrirlo con vuestro Google Earth).

Estas son las capturas de evolución del aumento de temperaturas para el Siglo XXI en nuestra provincia. La previsión es un aumento medio de hasta 5ºC de temperatura en menos de cien años. Aquello que se ha mantenido durante milenios, nuestra naturaleza, estamos a punto de cargárnosla en menos de cien años, y en nuestras manos está detener el proceso. ¿Imagináis hace cien años, a los grandes ilustres de nuestra cultura, advirtiendo a nuestra sociedad de lo que haríamos hoy, y de cómo destruiríamos la naturaleza?

Este pronóstico de temperaturas es una previsión en base a lo que se puede computar actualmente con los datos disponibles. Tiene toda la fiabilidad que una previsión a cien años vista pueda tener, pero nos sirve como muestra para ilustrar lo que irá sucediendo en años venideros.

La consecuencia de esta subida de temperaturas, será el inevitable aumento del nivel del mar, algo que como veréis, nos afectará mucho en la provincia, puesto que pese a tener un gran relieve montañoso en el norte, en la costa y el sur, nuestra orografía es una gran llanura.

A continuación estudiaremos, a partir de datos orográficos y altimetrías, las posibles consecuencias que un aumento en el nivel del mar podría tener. Adelantaremos que son previsiones calculadas para subidas descomunales del mar, que sólo podrían responder a una "desglaciación" y el deshielo casi total de los polos, pero por muy irreales que parezcan, esperamos que estas previsiones sirvan para concienciar a los ciudadanos de lo que podrá suceder a los nietos de nuestros nietos por las decisiones que hoy tomemos. Que no nos vaya a afectar a nosotros no quiere decir que no seamos los responsables de lo que suceda.
Una simple subida de medio metro del nivel del mar acabaría con cientos de paseos marítimos, puertos, ecosistemas litorales... por no hablar de los problemas para las carreteras costeras, la fauna, la flora...

En los últimos 50 años, está constatada una subida media global de ocho centímetros, pero concretamente en España, el Instituto Español de Oceanografía, ha constatado una subida de 16 centímetros desde 1990 hasta 2008. El mar sube en la actualidad entre 2,5 y 10 milímetros anuales, y esto no es una predicción, sino una medición, implicaría entre 12,5 centímetros y medio metro en los próximos 50 años.

Esta situación es conocida por los gobiernos, y de hecho, en España, todos los informes del Ministerio de Medio Ambiente apuntan en esta dirección, recomendando mantener o aumentar la franja de 100 metros de protección de la costa donde está prohibido edificar, así como evitar colmatar la primera línea de costa, puesto que lugares como la Albufera de Valencia, la Manga del Mar Menor, u otros asentamientos en primera línea de costa en la provincia de Alicante (Arenales del Sol, Torrevieja, Santa Pola, Benidorm, Denia, Playa de San Juan, Urbanova, Tabarca...) corren grave riesgo.

En el último periodo interglacial ocurrido entre hace 130.000 y 116.000 años, se produjo una elevación media de las temperaturas en el Artico de unos tres grados centígrados, lo que provocó el derretimiento de gran parte de los glaciares que cubren Groenlandia. Ese fenómeno provocó un aumento del nivel de los océanos de 3,5 metros. Paralelamente, la subida de las temperaturas provocó una situación similar en la Antártida occidental, que contribuyó con otros 2,5 metros a la subida del nivel del mar. Esto hizo un total de 6 metros de aumento en todo el planeta, y los datos actuales, contrastados con testigos de las profundidades del hielo polar y los sedimentos oceánicos, comienzan a parecerse demasiado.

Una subida de un metro en el nivel del mar que podría tener lugar en 2150, devolverá la conexión al mar de los humedales costeros de las salinas de Santa Pola, La Mata y Torrevieja, y convertirá en una albufera la Marjal de Pego-Oliva y las antiguas salinas de Agua Amarga, en Alicante. Se ha pronosticado que si no detenemos el calentamiento, a finales del Siglo XXI, en algunos puntos del planeta el nivel del mar habrá subido un metro y medio, con consecuencias devastadoras en todo el mundo.

Una subida de tres metros anegará nuestra querida Tabarca, convirtiéndola en un poblado submarino. También dejará inservibles instalaciones como las del Puerto de Alicante.

Cuando el mar suba cuatro metros, la zona de La Marina será una isla, rodeada por el mar, que habrá conectado las salinas de Santa Pola, el Hondo de Elche, y la desembocadura del Segura en Guardamar. Las olas romperán junto al Aeropuerto de El Altet.

Composición sobre cómo podría evolucionar el Cabo de las Huertas.

Si avanzamos un poco más en el tiempo, y calculamos una subida descomunal del nivel del mar (diez metros), descubriremos que el Peñón de Ifach se habrá convertido en una isla, y que Dénia, Jávea y Moraira habrán desaparecido. Con una subida de doce metros, Torrevieja habrá pasado a quedar en medio del mar, al igual que el Cabo de Santa Pola, que será una gran isla. Algo similar sucederá en Alicante, donde la elevación del Cabo de las Huertas permanecerá rodeada de agua, conectándose por mar la Albufereta con la Playa de San Juan. Campello, Villajoyosa, Benidorm, Alfaz del Pí, Altea... todas las poblaciones costeras sufrirán las consecuencias.

Composición sobre cómo podría evolucionar el Cabo de Santa Pola.

Pero no sólo las costeras... en la Vega Baja, poblaciones interiores verán cómo se convierten en localidades costeras, y cómo sus recursos agrarios desaparecen bajo el mar. Su economía deberá reconvertirse, y las infraestructuras como las carreteras, deberán desdoblarse por el interior. Los grandes movimientos de población harán que su tamaño aumente, con el considerable problema territorial que se generará. Quizá, algún especulador, vea con buenos ojos este futuro, y comience ya a comprar terrenos para la futura playa de Albatera, con vistas a forrarse con nuevos apartamentos y un nuevo litoral por destruir.

Si el mar sube a un ritmo de 50 centímetros cada 50 años, necesitaríamos 1000 años para que subiera 10 metros. Pero pensemos que, aunque esto suceda dentro de un milenio, civilizaciones enteras han pasado por nuestra tierra sin destruirla, enriqueciéndola y amándola.
Ya había gente en nuestro planeta hace 1000 años. Eran nuestros ancestros, y sin ellos hoy no hubiéramos estado aquí. ¿Es justo que hipotequemos la vida de los que vengan después? ¿Tenemos derecho a poner fin al planeta?

Nosotros somos sus herederos, y si los árabes, los romanos, los griegos, los fenicios o los íberos no hubieran pasado por aquí, no existirían nuestras ciudades, nuestras carreteras, nuestros campos, nuestro idioma, o incluso, no existiríamos nosotros. Un milenio es mucho tiempo para un ser humano, pero poco para el clima y la geología. La civilización no se acaba en nosotros, y debemos ser responsables de nuestros actos, para permitir la evolución de la cultura humana, y que no nos convirtamos en los que destruyeron el planeta. No tenemos legitimidad para acabar con la herencia del futuro, sino la obligación de preservar nuestra tierra.

Estos mapas han sido calculados con Flood Maps, que utiliza los datos de NASA obtenidos en la Shuttle Radar Topography Mission (SRTM) que se llevó a cabo en febrero de 2000 desde la lanzadera espacial Endeavourl. SRTM proporcionó datos de elevación a escala global con los que se generó un base de datos topográfica de gran precisión de la Tierra. Su utilidad es válida para su objetivo de que el público general tenga en cuenta las consecuencias del calentamiento global.

Probablemente por mucho que se prevenga, nadie hará caso, porque vivimos en una economía que busca la rentabilidad inmediata, sin preocuparse de repercusiones futuras. Cuando nuestra costa vea cómo desaparecen las playas, el turismo huye en desbandada, y nos quedamos con miles y miles de edificios, apartamentos, hoteles, resorts y campos de golf vacíos, nos preguntaremos si realmente ha sido rentable la inversión de destruir el territorio y la naturaleza, quemar bosques y destruir montañas para levantar parques temáticos, destruir la flora marina para crear puertos deportivos que acabarán sumergidos...

Nuestra línea de costa, estable durante varios milenios, está iniciando un proceso que si no detenemos, en un futuro lejano habrá borrado nuestras huellas.

No sabemos a ciencia cierta con qué velocidad se producirá este fenómeno que modificará nuestro mapa, pero os invitamos a que pongáis vuestro granito de arena para tratar, si no de detenerlo, al menos, ralentizarlo al máximo. Que nuestros hijos puedan conocer nuestras playas, Tabarca, los humedales de la costa... y que nuestros hijos intenten que también lo vean nuestros nietos... Mientras tanto, disfrutad de nuestra naturaleza, de nuestras costas mágicas... y cada vez que las veáis, pensad que si no contribuimos todos a cuidar nuestro delicado medio ambiente, quizá sea la última.

¿Pasearán algún día ballenas entre las torres del Ayuntamiento de Alicante? ¿Quedarán nuestras ciudades como los vestigios submarinos de la civilización que se autodestruyó?

Propuesta de Elías Gomis para el futuro transporte metropolitano de Alicante. Es la "Línea S-4: Playa de Luceros-Isla Benacantil-Cala Santa Faz."

Fuentes:
Folleto explicativo del Cambio Climático, Instituto Español de Oceanografía (IEO).
In dead water, merging of climate change with pollution, over-harvest, and infestations in the world’s fishing grounds [PDF, inglés, 6,2 MB], UNEP, Febrero 2008.
Eco Microsiervos

 
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