15

MIGUEL HERNANDEZ. CAMINO DEL CENTENARIO.

En el 30 de octubre del 2010 se cumplirán cien años de la llegada al mundo de Miguel Hernandez Gilabert. De él se ha contado mucho y aún me consta, queda por contar. El texto que sigue es un entramado digno de las Parcas, que pretende relatar uno hechos acaecidos a Miguel Hernandez entre su llegada a la carcel de Alicante y su muerte.

UN POCO DE HISTORIA FAMILIAR
Para comprender este relato he de remontarme tiempo atras.

Julio Oca y Magdalena Pérez el día de su boda.

Julio Oca era hermano de Arturo Oca, mi abuelo. Julio casó con Magdalena Pérez, y Arturo con Concepcion Pérez, mi abuela y prima hermana de Magdalena. Es lógico ver que los dos primeros apellidos de los 5 hijos de Julio y Magadalena y los 6 de Arturo y Concha, eran Oca Pérez.

Hoy solo sobreviven dos hijos de Julio. Eugenio y Maria Magdalena, y por parte de Arturo y Concha, mi madre, Magdalena.

Aclarado este punto, tengo que decir que este año ha sido duro. Duro porque Maria Luisa Blay, viuda de Julio Oca Pérez, y meses despues, Isabelita Masanet, viuda de Eusebio Oca Pérez, fallecieron. Eusebio Oca Pérez y Julio Oca Pérez eran inseparables. El primero sufrió de muy niño un accidente al caer por la tápia de los Salesianos. Durante los dos años de convalecencia, uno de sus profesores y amigo del Doctor Ramón Oca y del padre de Don Agatangelo Soler, acudió casi a diario a la cama de Eusebio. Así, gracias a este ángel, Eusebio pudo seguir sus estudios. Ese buen hombre, salesiano, se llamaba Recaredo de los Rios. Años después, los estudiantes de magisterio, Eusebio Oca y Julio, participaron en el rescate del Padre Recaredo que iba a ser ahorcado por la chusma que había incendiado el templo de los Salesianos. Al comienzo de la Guerra Civil, el comandante Julio Oca, padre de los antes nombrados, partió a Valencia a rescatar a su primo Simón, sacerdote y a dos primas teresianas. Los ubico en Pinoso. El padre Recaredo recibió la misma oferta que fue rechazada al pensar que en Villareal (Castellón), su lugar de nacimiento y con su familia, estaría a salvo. Se equivocó. Cinco hombres con documentación poco clara fueron retenidos en el cuartelillo del pueblo. A la noche un grupo de asesinos los sacaron y dieron muerte, sin más, a las afueras de Villareal. Su delito, ser salesianos.

Julio Oca, el comandante, participó en la batalla del Jarama, donde fue herido. Condecorado como héroe y enfermo, se le destinó a ser comandante encargado de la instrucción de los nuevos reclutas que llegaban al Cuartel de Benalua. Allí tuvo lugar otro hecho a resaltar. Lo hablé tiempo ha con mi amigo José Soler. Una mañana, se presentaron un grupo de paisanos armados en busca de dos de los reclutas. Uno era Agatangelo Soler, el hijo del contertulio farmaceutico del Doctor Ramón Oca; el otro, el propio Comandante. Pistola en mano impidió el acceso al acuartelamiento de aquellos matones. Esta acción le valió a Julio el no ser expulsado del Ejercito tras la victoria franquista. Solo fue jubilado. Murió joven. Antes de que su hijo Eusebio saliera de la carcel.

Juliete y Eusebio acabaron en la cárcel. Eusebio no quiso marchar en el mes de marzo del 39 de Alicante, quizas en el Stanbrock. Juliete siendo menor de edad, se había apuntado en las Brigadas Intenancionales. Eso le costó una condena de dos años de carcel que quedó en menos de un año. Eusebio, represaliado como maestro y presidente de la FUE, padeció seis años de los veinte a que se le condenó. Después, fue exiliado a Barcelona.


¿Os suena esta foto?. Siempre la hemos visto nueva, sin deterioro. Esta forma parte del Archivo Municipal del Ayuntamiento de Alicante.


En el 4 de enero de 1939, nació Manolito. Manuel Miguel. Era el segundo hijo de Miguel Hernandez. Juliete, hijo de Eusebio Oca, el 18 de febrero del 39. El primer hijo de Miguel hernandez se llamó Manuel Ramón. Siempre Manuel. Como su suegro, el padre de Josefina, guardia civil asesinado en Elda al comienzo de la contienda.

La vida es curiosa. Días después del aniversario de la muerte de Miguel Hernandez, falleció la tia Maria Luisa, viuda de Julio Oca. Ocas de media España se dieron cita en el tanatorio, cerca del cementerio. Tras dar tierra a la tia, Juliete, Carlos y Merceditas acudieron en mi compañia a visitar, primero la tumba de mi hermana Conchi y despues la de Miguel Hernandez y su familia. Juliete, el mayor de los hermanos, miraba la tumba con melancolía. Aproveché para hacerle una foto. Al comenzar el centenario de Miguel, me creo en la obligación de aportar algunas historias. Unas contadas por mi madre, otras por la viuda del Comandante Julio Oca, por Eusebio Oca, Isabelita, su viuda o mis primos.

Julio Oca Masanet contempla la tumba donde reposan Miguel, Josefina y Manuel Miguel. Para él, Manolito. Compañeros de juegos a la puerta del "Reformatório de Adultos de Alicante". Mi padre. Miguel Pérez, cuando leía lo de Reformatorio, sonreía con tristeza.

Juliete está en comunicación con diversos personajes de Alicante con el fin de aportar documentación sobre Miguel Hernandez, y que está en poder de mis primos. Se de un encargo a una grandisima pintora de Alicante de un retrato de Miguel. Vá a a ser un gran año. Y Alicante Vivo vá a estar ahí. Nuestro articulo "MIGUEL HERNANADEZ. ALGUNAS PINCELADAS" ha servido, junto con un original guardado en determinado archivo y en el que pone "Dibujo de Oca", para determinar la autoria del retrato del poeta muerto con los ojos abiertos. Hay mucho material. Yo solo voy a contar una pequeña historia y a enseñar unas fotos. La historia, ésta en particular, la sé por mi madre y por Isabelita. Después, fue confirmada por alguno de sus hijos.

LA CARCEL DE ALICANTE
Si la Parca Clotho inicia el hilado de cada vida, que ya es trabajo, Láchesis es la encargada de enrrollar, medir, unir, desunir, etc... los hilos de la vida. Al final de cada vida, Atropos, corta el hilo.

Si tomamos los hilos de la vida de Miguel Hernandez, Miguel Pérez y Eusebio Oca a finales de marzo de 1939, veremos qué lejos estaban unos de otros. El poeta iba camino de Huelva para pasar a Portugal; el militar rendia sus tropas, una División en Pozo Blanco; y el maestro esperaba en su casa a que fueran a por él, a detenerlo.

Evidentemente, no podrían encontrarse más lejos uno de otro. Los dos Migueles coincidieron en la carcel del Conde de Toreno, en Madrid, y después en Ocaña. Ya habían coincidido en Jaen, en la toma del monasterio de la Virgen de la Cabeza. Al llegar a Alicante, Miguel el militar, pesaba 42 kilos. Una niña de Ocaña le llevó la maleta de tres kilos pues se le caía de las manos al atlético soldado. Miguel, el poeta, llegaba con los pies ennegrecidos por la congelación y enfermo de los pulmones. Eusebio llevaba ya más de un año en la carcel de Benalua. Por su condición de inválido, prestaba servicios en la enfermeria. El reencontrarse el militar y el maestro, debió ser muy emocionante. Miguel era novio de Magdalena Oca Perez, prima hermana de Eusebio Oca. Miguel se repuso gracias a los cuidados de sus padres, que todos los días le llevaban comida enlatada y que Miguel repartía con sus compañeros. Lo sufrido en Benalua es largo y terrible. Después llegó Miguel, el poeta. Su familia no podía visitarle pues él y Josefina no estaban casados por la iglesia. Eusebio lo hizo estando en la carcel para poder ver a la dulcisima Isabelita y a Juliete, su hijo, nacido a finales de febrero de 1939.

LAS VISITAS
Aquí es donde quiero ir a parar. Magdalena, mi madre, no podía visitar a Eusebio porque éste era primo, ni hermano, ni hijo, ni esposo..... Josefina no podía ver a Miguel Hernandez pues no estaban casados y Manuel Miguel no estaba bautizado. La solución la aportó Láchesis. Un lio más en los hilos de la vida. Miguel Hernandez era muy amigo desde hacia mucho de Eusebio Oca. Y este tenía un hijo. Magdalena Oca Pérez, mi madre, se llamaba igual que su prima y hermana de Eusebio. Solucionado en parte. Mis abuelos, Isabelita y Juliete, acompañados de Magdalena Oca, mi madre, con su celula de identificación y con el pase de su prima, hacían cola y entraban a visitar a Miguel, el militar. Este salía ayudando a Eusebio, que andaba con dificultad. Miguel y Julio se sentaban juntos. Al otro lado de las rejas, mis abuelos, mi madre y la tia Isabelita con su hijo.


Isabelita Masanet y Juliete, primer hijo de Eusebio Oca, sobrino de Julio Oca Pérez y nieto del Comandante Julio Oca. La foto pertenece a las fechas en falleció Miguel Hernandez. Poco despues.



Manuel Miguel, segundo hijo de Miguel Hernandez y Josefina Manresa. Era unos días mayor que Juliete y fueron intercambiados a la puerta del "Reformatorio" con el fin de que el Poeta pudiera verlo.

El truco se repetía. Pero con una novedad. Junto al maestro y al militar, salía el poeta. Se sentaban juntos, enfrente de los mismos más algun familiar de Miguel, el poeta. Hasta aquí nada extraño. Salvo un pequeño detalle. Un detalle de 2 años casi tres. Juliete no iba en manos de Isabelita. Otro niño, Manuel Miguel, estaba en los brazos de la mujer del maestro. De esta forma, Miguel pudo ver a su hijo algunas veces. Juliete jugaba a la puerta de la carcel con Josefina Manresa. ¿Que habría ocurrido si alguien hubiera descubierto el engaño? La clandestinidad agudiza el ingenio. Hechos que hoy nos parecen inocentes eran, entonces, graves delitos. Un cambio de pases. La entrada clandestina de productos farmaceuticos. La supervisión desde fuera por médicos tambien represaliados, como Ramón Oca. Pero hay momentos en que hay que hecharle a la vida un par de narices. Hay que burlar al opresor. También reconocer, en el caso de Eusebio, a personajes como un alto jefe de la Policia que solo por amistad y desde el primer día se preocupo por la familia de Eusebio. Hasta muchos años después. Solo tengo la certeza de que su apellido era Martinez. Buena gente hay en todas partes.

A la muerte de Miguel, el poeta, se hicieron dos dibujos, y se pasó alguna nota en el doble fondo de un capazo con el culo de cuero. Detras de uno de ellos pone "dibujo de Oca". Hoy, está en el Archivo Municipal de Alicante. Está con otros documentos, y es una fotografia hecha por Sanchez, nuestro fotografo. Hay diversos dibujos de Ricardo Fuente, uno en particular de Eusebio Oca en la enfermeria. Corresponde a la colección "ARTE PRESO. DIBUJOS Y ACUARELAS. REFORMATORIO DE ADULTOS DE ALICANTE. COLECCIÓN DE RICARDO FUENTE ALCOCER".


El Poeta muerto. Como en el caso de Lorca, ¿Cuantas maravillas habrían salido de su privilegiada mente de no ser por la inquina, entre otros, de dos miembros del clero?. Almarcha y el padre Vendrell.

Atropos fue cortando hilos. Primero Miguel, el poeta. Años despues, Miguel el militar. El hilo sangriento del Dictador. Y años después, el de Eusebio, el maestro. No tardó Manuel Miguel y Josefina. Este año 2009, Isabelita. Ella era maestra. También. Pasados los años, se le reconoció a Miguel, el militar ya fallecido, el grado de Coronel. Eusebio e Isabelita fueron rehabilitados como maestros. Miguel, el poeta, siempre ha sido un referente de cultura, dignidad, amor, lucha... Aún hoy, existe una sentencia. Condenado a muerte y conmutado a treinta años. ¿Que delito cometió? ¿Luchar para no dejarse asesinar? ¿Ser poeta? ¡Cuanta injusticia! Es preciso revocar estas sentencias. Por coherencia. Una democracia de verdad habría hecho verdadera justicia. Los verdugos aún figuran como mártires, salvadores de la Patria. Cobran ellos o sus familas por el privilegio de haber vendido la Patria a los fascismos primero y a los yankis después. Sin libertad para el pueblo. Con las cárceles llenas. Al igual que las cunetas. Ellos con sus calles, sus fiestas y su bota militar sobre el cuello de un pueblo que a costa de estar oprimido parece no haber despertado. Sindrome de Stocolmo, le llaman. Cobardia le llamo yo.

EPILOGO
"Tío, cuentame cosas de la carcel". Estábamos sentados en 1982, en el Peret, con una horchata delante. Eusebio con Eusebio. El maestro era muy parco en palabras. Había sufrido mucho. Me contó sobre el padre Vendrell. "Obri l´ull". Cuando el anticristo con colt y canana de balas entraba en el patio de la carcel, esta era la contraseña. Pobre del que recibiera la visita. Me habló de los dibujos, del agujero en el costado de Miguel, como entraban gasa y algun medicamento camuflado con la ropa o la comida para curar al pastor poeta. De los registros y los golpes de la policia fraquista en Barcelona. De Gastón Castelló. De tantas cosas. De sus hijos, sus nietos, de los recuerdos, los estudios, la guerra, la triste Josefina y de Manolito. De como cambiaban los pases. Del padre Vendrell. "Si existe el Cielo, Dios habra castigado a esa alimaña". De Vidal Tur, el "depurador". De los juguetes que hacían a medias Miguel, el poeta, y su Eusebio.

¿Cuantas horas, cuantos recuerdos?

Me creo en la obligación de aportar todo lo que retengo en mi mente. Antes, por supuesto, lo contrasto, lo verifico. Miguel, los dos Miguel y Eusebio, merecen mi recuerdo y el de Alicante Vivo. Su memoria no puede desaparecer.

Ni olvido ni perdon.

15 comentarios.

Alfredo comentó...

Al llegar la democracia taradaron poco en quitarle la calle a Vendrell. Ahora entiendo por qué. Hasta hace un par de años todavía quedaba un rótulo oxidado en la avenida de Eusebio Sempere

Begoña comentó...

Sin palabras, me he quedado sin palabras. Gracias Eusebio por estos retazos de vida. Estas historias son las que hacen ver la verdad de una época, la verdad de unas vidas truncadas por las tjeras de un dictador. No olvides, no olvidemos.Memoria, recuerdo, historia. Que sigan vivos.

epoca comentó...

Afortunadamente Lassaletta como buen alcalde y buen cristiano sabia quien era el padre Vendrell. Cambiar su calle por la de Alcalde Lorenzo Carbonell era un acto de justicia. En todas partes hay garbanzos negros. De la carcel pasó a San Nicoplas, tengo entendido. Yo era asiduo a San Nicolas pues de allí saliamos al Castillo de Santa Barbara a la señal que nos hacia un sacerdote amigo de mi padre y despues mio, una vez secularizado. Mi padre me enseño a respetar lo respetable y luchar democraticamente contra lo injusto y la mentira. Los sindicalistas clandestinos se reunian en las murallas del castillo. Si aparecia la pasma, los hijos de uno de ellos daban el "agua" desde una de las últimas casas de Santa Cruz. Es mucho por contar. Gracias Begoña, gracias Alfredo.

piedad comentó...

Es verdad que todos recordamos historias contadas por nuestros padres,abuelos,tios etc,etc,yo tengo tios que no pude conocer por que tuvieron que irse de España despues de la guerra y recuerdo cuantas veces mi abuela llorava cuando ablaban de mis tios ,Paco, y jose,uno paso a francia, el otro a maruecos,y no pudieron volver pues sus la familia estava vigilada,mi padre estava fichado como ROJO PELIGROSO ,nacio en Noviembre de 1924, ya veis la edad que tenia en epoca de guerra, nunca tuvo ninguun derecho todo le estava negado, siempre guardo mucho rencor al dictador y sus secuaces como el decia, unos asesinos de la cultura, y de los intelectuales, eso decia mi padre, no quieren gente que piense porque se volverian contra ellos, .
yo creo que ya tendriamos que dejar entrar la paz en nuestros corazones, NO OLVIDAR pero dejar el odio dormir y poder intentar vivir todos en paz, esta generacion tendria que mirar hacia el mismo orizonte, sin resentimientos y con uana esperanza de entendimiento, y fe en el futuro, y sin inportales nada las creencias de cada cual sean politicas o religiosas,
saludos amigos hasta la proxima
VENGARSE DE UNA ES PONERSE A LA ALTURA DE SU ENEMIGO. PERDONAR ES PONERSE POR ENCIMA DE EL.

epoca comentó...

Lo siento, comparto tu postura, Piedad, pero yo, Eusebio Pérez Oca, NI OLVIDO NI PERDONO. Olvidar es imposible. No se puede hacer tabla rasa de la memoria. Va, ya, en los genes. Y perdonar es imposible, más aún si cabe.El odio es necesario para evitar caer en las garras de los malnacidos. ¿Puedo perdonar al que mató a Miguel Grau? Bastante es no morderle la yugular cuando lo he tenido delante. ¿Puedo olvidar el maltrato psicológico de Vidal Tur en el Instituto Jorge Juan? ¿Puedo olvidar la sentencia por auxilio a la rebelión que guardo en mi casa contra mi padre? Era militar profesional y leal. El no se rebeló. ¿puedo olvidar los insultos cada vez que se veia obligado hasta el año 1959 a visitar a la Guardia Civil todos los domingos? ¿Puedo olvidar que fallecio en 1968 sin ver la democracia? ¿Puedo olvidar que hay paseandose por las calles mamarrachos como Manuel Fraga, firmador de penas de muerte con el Caudillo? ¿Puedo olvidar que esta es una falsa democracia en que todo se compra con dinero y lo hacen los hijos de los golpistas ahora PP? Ni olvido ni perdono. Si eso es odio, al menos es mi odio al que no renuncio. No puede haber futuro con mierdas de esta calaña justificados desde algunos poderes. Aún seguimos machacados por una iglesia hipocrita y manchada de la sangre de los pobres desde hace 2000 años. Ahora los herederos delo dictador imponene por la democracia y con su dinero a gentuza que no hace escuelas, si barracones, que se escandalizan si alguien cierra el puño, que estan de "Gurtel" hasta los bolsillos... y como si nada. Mientras parados que ello produjeron con su guerra asesina y su burbuja inmobiliaria son engañados para recuperar el poder y seguir robandoles. Insisto. Solo hay algo más fuerte que mi amor por la libertad y es el odio hacia los que quieren quitarmela. Besos.

EUGENIA OCA comentó...
El autor ha eliminado esta entrada.
epoca comentó...

Gracias por escribir, Eugenia. Estas historia es muy dura. Nustra familia pasó por muchas desgracias. ¿Posees la poesia de Ramón Oca sobre nuestro apellido? El fué un gran estudioso ademas de médico, del alma humana. Era el lider de los teosofos de Alicante. Sabras que nuestro antepasado Eusebio Oca Ayala, el Teniente Coronel, se destacó en su apoyo a la I Republica, que casí toda la familia ha sido de esta ideología. Hemos pertenecido a una línea política progresista y que abarca desde posiciones democraticas progres (ala izquierda de IR) hasta las situadas más a la izquierda. No ha habido nadie con las manos manchadas de sangre. Los que han sido militares lo han sido a las ordenes de la legalidad y tu abuelo fué un heroe en el Jarama. Jubilida al fin de la Guerra marchó a Pinoso. Duro poco. Tu conoces tan bien como yo lo que hemos pasado desde entonces (y antes). El perdon engrandece al que lo ejerce. Pero antes de perdonar tiene que haber justicia. Yo nunca me pondre a la altura de los que tanto mal hicieron a los nuestros y no hablo solo de mi familia. Nunca seré partidario ni de la violencia ni de la venganza. Pero exijo justicia. No es justo que el verdugo siga siendo el que tiene el expediente limpio y la victima el que aún es el sentenciado como culpable. Es el mundo al reves. Ni olvido ni perdon. Primero justicia y despues reconciliación. Aqui nada ha cambiado. Treinta años de ¿democracia? y todo sigue igual.¡Que pena más grande!
El perdon hay que ganarselo y ELLOS no han hecho nada para eso.
Yo tampoco olvido a los asesinos de Recaredo de los Rios, ni de sus compañeros entre otras muchas victimas. ELLOS los Franquistas y sus herederos no perdonan. ¿Por que tendria que hacerlo yo?
He perdido tu correo electronico. Mandaselo a mi hermano y que me lo haga seguir. Ya te contaré.
Besos

EUGENIA OCA comentó...
El autor ha eliminado esta entrada.
Anónimo comentó...

En efecto, Julio Oca, comandante del Ejercito de la Republica se llamaba Francisco Julio. Al igula que tu otro abuelo Francisco. Siendo promos y dfados como somos a la repaticion de nombres en la familia, Eusebios, Arturos, Franciscos, a Julio, como yo lo he conocido, por nombre solo, hasta su esposa Magdalena le llamaba Julio. Este es un problema mas pequeño que llamarse Eusebio. Tuve dos tios Eusebio, uno muerto muy niño, el primer hijo de mi abuela, tiempo despues otro Eusebio, tambien maestro, Eusebio. tu tio, maestro, Eusebio el Rojo, hijo de Ramon y practicante, Eusebio el aparejador de Barcelona, hermano de Juliete. Así que para distinguirnos.- Eusebio el de Julio, tambien Eusebito. Eusebio el de Arturo, Eusebio el Rojo, y yo, Use o Eusebin. A mis 55 años sigo siendo Use. Respecto al fin de la guerra, en efecto tambien, tu abuelo se recluyo en Pinoso al igual que lo habia hecho el Tio Simón y las primas teresianas. Los tres habian acudido en el 38 a la boda civil de Eusebio e Isabelita. Detenido y juzgado, como militar profesional y por su historia como protector de "afectos al Regimen" se le reconoció la categoria anterior a la Republica. Capitan. Habia sido Comandante e instructor en 1934 de mi padre Miguel Pérez. El chatet de San Vicente estaba junto al del tio Ramón, su hermano, lugar donde cuando los bombardeos se refugió parte de la famlia. Por allí estuvieron el tio Luis, Ramón y sus familias. El fin de la guerra represento carcel para todos. Pero eso es muy largo. Lo peor que tuvo que pasar es el encarcelamiento de sus hijos. Juliete salió poronto de la carcel. Era muy joven pero tuvo que hacer 5 años de servicio militar con el Caudillo. Besos.

EUGENIA OCA comentó...
El autor ha eliminado esta entrada.
epoca comentó...

Es muy sencillo, Eugenia, aún somos, como dijo determinado general en la transición, "los hijos de Cain". Como he dicho en el trabajo, no perdono a los que asesinaron al padre Recaredo y sus cuatro compañeros ni a los incendiarios, ni a los que intentaron "pasear" a Agatengelo Soler, ni a los otros, los golpistas. Ahora, este años se han destruido en Alemania los archivos policiales en que figuraban como peligrosos los desafectos al regimen Nazi. Aquí aún predomina la "cultura" de los vencedores. Es necesario recuperar lo que somos y para ello es necesario hacer MEMORIA. Este año sera el centenario del nacimiento de Miguel Hernandez. Necesitamos que esta pseudodemocracia lo sea de verdad condenando historicamente a los que organizaron el levantamiento y la siguiente guerra, así como devolver la dignidad de heroes como Julio-Francisco. Heroes de guerra y de humanidad al repeler la acción de pistoleros asesinos contra unos jovenes de 18 años. Heroes de tolerancia al dar amparo al tio Simón y lasd dos primas. Una se escapó con un viajante y se fue a Barcelona donde vivió feliz, la otra llegó a superiora de las Teresianas a nivel español. El tio Simón fue el que llevó la Basiica de Santa Maria en Elche y el Misteri. Al fallecer Julio-Francisco, se encargó de la hija pequeña, Maria Magdalena, hoy residente en Boston. Como veras hay cosas que deben saberse. Pero con la verdad por delante. Yo, personalmente quiero que alguna vez se reconozca que mi padre no fue un traidor, que Eusebio no fúe un subversivo, si no un honorable maestro, un dirigente sindical y un extraordinario padre. Es lo mismo que cuando saqué el articulo de tu madre. Para mí es un orgullo el que una Oca fuera nuestra representante en el cincuentenario de la casa de Valencia en Barcelona. Es parte de nuestra histoia como familia y afortunadamente no tenemos, nadie, nada de lo que avergonzarnos. Ni admito que un papel o muchos firmados por personajes indignos manchen mi apellido. O traten de mancharlos.
Solo recordando y contando por primera vez lo ocurrido, podremos evitar que se repitan ciertos hechos. Nuestros antepasados son la garantia de nuestro futuro. Sobre todo su dignidad en medio de aquella terrible historia. Un abrazo muy fuerte.

Héctor comentó...

Hola, somos Juliete Oca Masanet (hijo de Eusebio Oca e Isabelita Masanet) y Héctor Oca González (hijo de Juliete, nieto de Eusebio e Isabel y el que escribe estas líneas, ya que el pequeño Juliete, con 70 tacos, no sabe ni coger el teclado por "fobia").

Una vez leída toda la información, ampliaremos, desarrollaremos y completaremos tu artículo, ya que tenemos MUCHA información de tradición oral, documental y escrita (cuentos hechos en la cárcel para el hijo del poeta y del maestro) que tu ahora mismo ignoras, y creemos que cuando lo leas, te va a gotear el colmillo, glop, glop (como dice Arturo Pérez-Reverte).

En tu correo personal recibirás una información MUY interesante que se produjo en una entrevista en nuestra casa el pasado jueves día 5, repito, PERSONAL.

Un beso para toda la familia, y un muy fuerte abrazo a tu madre, último testimonio vivo de esa época en la familia, siendo mi padre, Juliete Oca, el siguiente en antigüedad. Este final de semana esperamos poder enviarte todo ello.

Posdata; Un pequeño adelanto: El militar que ayudó a Eusebio Oca que tú citas como Martinez, su nombre completo era LUÍS MARTÍNEZ SERRANO, compañero de estudios de los abuelos de Juliete. Tuvo un cargo muy importante en 1958 en la Policía Municipal de Barcelona. Acabó sus días en Alicante, siendo también allí el responsable en la Policía Municipal antes de su jubilación. Eusebio Oca e Isabelita Masanet siempre dijeron que eran grandes amigos pese a ser opuestos ideológicamente.

Palmeral comentó...

Según testimonio de Ramón Pérez Álvarez, que estuvo en la cárcel con Miguel, el dibujo de Miguel amortajado con los ojos abiertos son de José María Torregrosa y no de Eusebio Oca. Lo que es de Eusebio son los dibujos que ilutran "Dos cuentos para Manolillo".
Saludos. Palmeral.

epoca comentó...

Admirado Palmeral, Ramón Pérez Alvarez tiene una versión determinada por su situación dentro de la carcel. Fabregat, su hermana nos dá otra. Miguel Signes da su versión, mi tio Eusebio me dió la suya y Sanchez el fotografo tiene otra. Por los dibujos que tiene mi familia de José Maria Torregrosa y las historias de Ramón Pérez y de la familia Fabregat parece haber determinadas contradicciones. Una cosa son los dibujos de los cuentos, constatable con la colección de "Arte Preso" de Ricardo Fuente y otra las versiones de Pérez y Fabregat. Se habla de dos formas de sacar los documentos de Miguel. El problema es la perddida de algunos de estos documentos entregados a Josefina por Ramon Pérez. El carnet del Partido, algunos poemas y nos queda la duda de los dibujos nombrados por Ramón. Fabregat habla de 9 poemas, y de dibujos de Miguel muerto. Mi tio me habló de un dibujo de Miguel muerto y Signes, compañero mio en el Banco de Alicante, habla de la autoria de mi tio en el congreso Hernandiano de 1972 organizado por Gaspar Peral. Yo creo que hay una coincidencia parcial de cada versión. Se ha tratado de desmentir la versión de la hermana de Fabregat. Hubieron varias formas de sacar el legado de Miguel. La capaza de doble fondo de Fabregat y la custodia de los documentos de Ramón Pérez. Lo mismo ocurrió con Eusebio Oca. Rovira ya ha dado alguna pista al respecto, pero creo necesario comentarlo. En poder de mi tia Isabelita y conocido por mis primos, existe un conjunto de dibujos de compañeros de carcel de Eusebio y de Miguel y tenemos la colaboración de Miguel y mi tio en la confección de juguetes y cuentos, tarjetas, etc.
Rovira y mis primos tienen el tema entre manos. Yo, por lo contado por mi tio en el año 1981 "un dibujo" y visto el estilo de Torregrosa, conociendo algunos aspectos del estilo de mi tio, creo que conocemos dos dibujos. Uno fechado y con un trazo fino y continuado tomado desde un angulo, izquierdo, y otro desde el otro angulo con un trazo grueso, sombreado y con una peculiaridad especifica en el trazado de la nariz. Cuando se publiquen los dibujos de mi familia podremos ver estos detalles que me llevan a pensar que los trazos son distintos, que el estilo uno sombreado y el otro simplemente en base a líneas son de autores distintos. El lineado, con la fecha pertenece a alguien con un estilo más sencillo, mientras que el sombreado, incluido en detalle de la pelusilla debajo de la nariz, pertenece a otra persona que yo calificaria con toda seguridad como de José María Torregrosa. El tema es interesante y podria complementar varias de las versiones. Uno de los problemas es que Rovira sabia de la existencia de Eusebio Oca, pero que al igual que Torregrosa, los dos desaparecen al salir de la carcel. Mi tio sufrió mucho y mantuvo el silencio hasta su muerte en 1985. Fue diseñador y colaboró junto a su esposa en la elaboración de la pelicula de dibujos animados "Garbancito de la Mancha". Esta fue la pista que llevó a Rovira a contactar con los familiares de Barcelona. Desgraciadamente, mi tia Isabelita falleció el año pasado con 94 años. ¿te imaginas querido y admirado Palmeral, los datos que podria haber aportado esta mujer? Yo solo conozco anecdotas que se me han grabado muy adentro. Las cuento en estas páginas de AV desde la perspectiva de mi padre, compañero de Buero y de Miguel o desde lo poco relatado por mi tio exiliado en Barcelona o por las cosas de la tia Isabelita o los pocos comentarios de Miguel Signes. Solo espero aportar algo a la vida de este gran ser humano que fue Miguel Hernandez. Por supuesto que todo lo que pueda comentar estoy a tu disposición. Un abrazo de un admirador.

Eusebio Pérez Oca.

epoca comentó...

Un detalle que no cabia en el comentario anterior. El propio Ricardo Fuente, según su hijo, comenta que Miguel no escribió nada en la carcel... No está claro el por qué de esta afirmación. Demostración, los textos de MH que pronto veran la luz.Escritos en los últimos días de su vida. Aún hay mucho por saber de este hombre de corta e impresionante vida.

Eusebio Pérez Oca.

Escribir comentario con antiguo editor.