Estimados amigos.
Soy un estudiante de Arquitectura de 22 años, enamorado de Alicante, de su historia, de sus bondades... y también muy concienciado en mejorarla desde muy pequeñito. Siempre he seguido la evolución de la ciudad, he leído y buscado información en libros, guardado imágenes, recortes... conozco su evolución urbana e histórica desde bien chiquitín, y un día, por casualidad, encontré vuestro blog, y me encantó ver que hay gente a la que también le apasiona y le enamora su ciudad.
Os quiero felicitar por la dedicación y el cariño que se desprende de cada artículo, tan bien redactado y documentado, así como con la calidad de las fotografías.
Yo nací en Alicante, y siempre he vivido aquí. Primero en Altozano, viendo este barrio crecer y desarrollarse desde que mis padres compraron un piso entre solares con juncos y riachuelos, calles sin asfaltar, una fábrica de cerámica y donde Benisaudet era el fin del mundo... y ahora en Benalúa, donde me impregno de la historia y la vida de este barrio día a día.
También he veraneado desde muy pequeño en la
Albufereta, viéndola crecer desde que apenas había allí un camino de arena que se adentraba en la condomina y el único sonido que perturbaba la calma era el paso del trenet cada hora. Siempre me iba a perderme con mi bici por los caminos que la huerta y el Camino de Benimagrell entre campos y Torres de defensa, hasta que poco a poco, me fui informando y aprendiendo de qué era aquello y cuál era su historia... casi al mismo tiempo que se fue destruyendo todo... Desde que os encontré, suelo visitaros a menudo, y hoy por fin me he decidido a enviaros este correo de felicitación, y aprovecho para completaros el post de la Refinería la Británica Resulta que allá por el 96 me fui con mis amigos a visitar unas minas "secretas" (que sólo nosotros creíamos conocer) y que nos parecía el hallazgo más grandioso que habíamos hecho jamás.
Desde la albufereta, caminamos por la vía del trenet armados con una linterna y una botella de agua. Cuando llegamos al lugar, cruzamos la carretera y entramos al antiguo recinto de la Refinería. Allí el mundo cambiaba y ya podíamos "oler" que eso era algo distinto: unos agujeros en la pared tapiados con bloques de hormigón nos decían que allí había algo.
Que ese lugar por el que tantas veces pasamos con el autobús, tenía algo escondido de lo que habíamos oído hablar y que no sabíamos qué era.

Nos colamos por un agujero, encendimos la linterna, y apareció la maravilla: galerías excavadas en la roca, en plena y absoluta oscuridad, con el aire encarecido y frío... raíles de vagoneta por el suelo, paredes con escrituras de los pocos visitantes que se habían aventurado a colarse allí desde que la refinería desapareció... y nuestro miedo por encontrarnos con alguien allí dentro se equilibraba con nuestras ganas por descubrir qué era aquello, cuánto tiempo llevaba ahí, quién lo había hecho...
Comenzamos a andar: el aire era extraño, las paredes estaban tiznadas de negro, el polvo que levantábamos era lo único que alteraba la paz de ese lugar. Unos metros hacia adentro, el ruido de la carretera había desaparecido. Y también la luz. Cuando accedimos a las galerías laterales, llegó la fascinación: gigantescas bóvedas que se iluminaban por un fino hilo de luz que conforme se adentraba se atenuaba, y que se filtraba por un tragaluz excavado también desde la calle.
Algunas estaban vacías, otras con trastos viejos y cajas... Qué pena no haber tenido una cámara entonces... nos adentramos en la galería principal, y vimos todas las que había.
Aquello era infinito, realmente grande: cambios de altura, cuerdas, cajas, bidones... algo que hablaba de un pasado distinto.
Cuando el miedo ya nos atenuaba, salimos y respiramos aire puro.
Juramos guardar nuestro preciado secreto, como si eso fuera nuestro y lo fuéramos a tener toda la vida. He tratado de resumiros mi experiencia, porque hay cientos de anécdotas por contar, pero ya me estoy extendiendo demasiado y podría hablar durante horas...
Desde entonces, traté de informarme de qué era aquello y porqué nadie lo usaba o lo conocía. Descubrí incluso una salida de ventilación de la red de galerías en la ladera de la Sierra de San Julián que vierte junto a lo que hoy es el Plaza Mar2 y también una pequeña trinchera de la guerra civil.
Cuando leí en el periódico que el Tram quería pasar por delante, adecentar las galerías y hacerlas visitables como un centro cultural, por un lado m

e alegré, y por otro me apené: me habían quitado mi tesoro, lo habían descubierto y ya no sería como antes....
Con el tiempo he sabido que mucha más gente lo conocía, que simplemente, estaba abandonado como tantas otras cosas, pero recuerdo con mucha magia aquél descubrimiento, y me siento muy privilegiado de haberlo podido visitar en persona de aquella manera, sin estar restaurado, con iluminación... y haber visto hasta las cervezas abandonadas por los últimos trabajadores.
Es un lugar con un valor incalculable como legado para una ciudad como la nuestra.
Os mando los planos de la galería, levantados por un equipo de arquitectos que ha propuesto una serie de ideas para la rehabilitación.
Un abrazo.
Con cariño, Rubén Bodewig
Muchas gracias, Rubén.
Espero que este artículo haga justicia a tu aventura juvenil y a la Británica.
Gracias a tu información y tus imágenes, hemos aprendido un poco (mucho) más de aquella factoría, la misma que llenaba de combustible los submarinos alemanes para que atacaran nuestro propio país.
Hasta pronto

Cuando estuve en las galerías, todavía quedaban objetos abandonados de hacía 50 (!!!!) años. Algunos botellines de tercios de cerveza de "El Neblí" abandonadas (que tenían un color rojizo y en lugar de etiqueta, un dibujo pintado sobre el mismo cristal), trastos, tablones... y lo que más me llamó la atención: cajas de madera (todas vacías, claro) que llevaban escrita la fecha de 1949 y unas etiquetas que me ayudaron a empezar a descifrar qué fue aquello cuando yo no tenía ni idea de su pasado. Yo cogí una arrancándola de unos clavos oxidados con las llaves de mi casa, y con mucho cuidado por si el papel se deshacía (era un pequeño cartoncito, pero ya se había dividido separándose las dos caras).
Aquí os pongo mi pequeño tesoro, que guardé muy bien cuando tenía 12 años, y que ayer recuperé para compartirlo aquí. Os parecerá una tontería, pero para mí significa que no lo soñé, que sí que estuve allí, y me trae miles de recuerdos con sólo mirar estas letras envejecidas.
¿Qué transportaría aquella caja? ¿Cuál sería su historia? siempre he querido imaginarlo.
Espero que os guste... ya sabéis porqué...
Artículos relacionados:
La Británica
El Primer Vehículo de Alicante
Historias del Callejero: El Chalet del General Mancha (también se ve en primer plano en la primera foto de este post)
17 comentarios.
Un saludo Rubén. Yo estudio arquitectura técnica jejeje
No empeceis a pegaros... jajaja
Saludos!
PD. Tampoco me deis a mi...jajajaja
A mí me podéis dar... ¡pero dinero!
más jajajajaja
y más jejejejejeje
pd: cierro modo gracioso
jeje
muchas gracias por la oportunidad
espero, al menos, mantener el buen nivel de los posts y la información.
PD: alfredo, a ver si un día coincidimos por la uni y nos tomamos un café!
Cuando quieras. Mi mail es a_campello2@hotmail.com
Un saludo
Me ha gustado cómo está contada la aventura de la visita de los depósitos subterráneos de CAMPSA (ya era ésta la compañía cuando los construyeron), la sucesora de La Británica.
Están accesibles desde la carretera, bajo la vía del tranvía. Es una experiencia inolvidable su visita. Aunque no quedan tantas cosas, sí que se ven restos de su fabricación. Si os apetece, un día quedamos.
yo me apunto!!
propongo el mes de Julio (Junio en la universidad es un infierno para mí...).
No sé si podremos entrar con las obras que están haciendo, pero para mí sería un gran reto y un sueño volver a ver esto por dentro ahora, ya que sé que si ha cambiado últimamente con tanto hormigón y vías de tranvía, en unos años será una sala de exposiciones, y aunque tendrá un buen uso, no será lo mismo...
Sugiero ir organizando una quedada, y hacer alguna paraeta por la Serra Grossa, visitar los restos de trincheras de la Guerra Civil, y si queréis, acabar en la Albufera refrescándonos.
Holas!
Yo, si me lo permitís, me apunto tambén a esa expedición en julio. Hoy es 17 d ejunio, ya queda poquito. Precisamente el martes estuve arriba de la sierra que hay junto al centro comercial, para ver qué tal se verían los fuegos desde allí. Ahora me gustaría verlo por dentro, desde arriba se veían muchos accesos (y el jodido tranvía) Contad conmigo!!!! (angelvalero@ono.com)
Invitado estás, por supuesto.
Nos mantendremos en contacto para nuestra nueva "aventura juvenil".
Saludos
Soy Juan (el del campo de los almendros).
Me gustaría conoceros y ver los depósitos de Campsa si os animáis a hacer la salida en julio pero, ¡a ver a qué hora!
(gadefe@gmail.com)
Os he puesto mi único testimonio de aquella aventura. Espero que os guste la sorpresa.
También me llevé un botellín de aquellos de "El Neblí", pero mi madre no aguantó con aquella cerveza "vieja y sucia" por mi casa y la tiró... jeje...
Id calentando motores...
El Sabado 27 vamos a entrar a "la britanica", tengo preparada la camara de fotos ya os comentaremos nuestra aventura
Adelante, Juan Antonio.
Os estaremos esperando.
¡Feliz aventura!
En el foro de http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=504512&page=100 se ha reavivado el tema sobre todo esto (imagino que habreís notado un aumento de las visitas de este hilo)...
La salvajada del túnel por debajo de la serra grossa ya me la contaba el otro día arturo, pero no creía que fueran capaces de querer pasar por debajo de la montaña pudiendo hacerlo bajo el mismo trazado de la carretera...
sin embargo, parece que sí que lo son, y que puestos a tirar dinero, hay que hacerlo a lo grande!
creo que el nuevo túnel no toca los depósitos. Y creo que hasta que no se haga el palacio de congresos, nadie les prestará la atención que requieren. Cuando se haga, entonces ya saldrán a ponerse la medallita de haber recuperado esa maravilla...
Yo estaría dispuesto hasta a organizar "tours" para enseñar a los alicantinos lo que hay ahí dentro... es un viaje al pasado en toda regla
Hoy me ha dado por releer antiguos post y he vuelto a leer los relacionados con la albufera, la serra grossa, y sobre todo este de la británica.
Me da un poco de miedo el tema del palacio de congresos super virtual que quieren construir con esa estructura que gana espacio al mar por encima de la carretera, etc...
Me da miedo porque ya conozco a la gente que manda en esta nuestra ciudad y ellos saben que destruir el patrimonio "se canjea" por una multa que, de sobra, podrán asumir con tanta torre que quieren construir.
Creo que es el momento de recuperar esa excursión que queríamos hacer el año pasado porque tengo la impresión de que a la británica le queda menos de lo que creemos.... es aquello que llamamos "pálpito"
Qué opinais?
Ayer domingo pasé por allí y sigue intacta.
Pero debemos ir YA.
Tu pálpito es el mismo que el mío.
Me pareció que las galerías seguían abiertas.... pero no estoy seguro.
Yo me apunto para cualquier día que me aviséis con antelación.
Publicar un comentario en el artículo.
Estás publicando un comentario que quedará asociado a un artículo realizado por la Asociación Cultural Alicante Vivo. Recuerda ser respetuoso con el contenido que tanto trabajo ha costado editar, con los autores y los lectores.
Todas nuestras entradas están publicadas bajo nuestra Declaración de Contenidos, Autoría y Derechos de Propiedad Intelectual - Licencia Creative Commons."
Los comentarios fuera de tono o con un lenguaje inapropiado serán eliminados.
Para otras consultas, o si deseas dirigirte directamente a nosotros, utiliza nuestro formulario de contacto.