23 abril 2008

EL FRANQUISMO EN ALICANTE (1)

Foto inédita de Franco tomada en Santa Faz, en la plaza de Luis Foglietti. Sacada de www.sanjuandigital.com Gentileza de Alfredo Campello

Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo Franco Bahamonde no realizó excesivas visitas a nuestra ciudad durante sus casi cuarenta años de poder.
Sin embargo, con ocasión del desfile que las tropas franquistas realizaron por la Rambla de Méndez Núñez tras llegar a Alicante (lo que suponía el final “oficial” de la Guerra Civil), Franco obtuvo algunas de sus mejores fotografías.

Los generales Saliquet (del Ejército de Ocupación) y Gambara (División Littorio), en las puertas del Gobierno Militar de Alicante, durante el desfile de las tropas franquistas (Sánchez, AMA)

Paradójicamente, las tropas que desfilaban aquella mañana pertenecían a la división italiana Littorio, cuyos soldados fueron agasajados en Alicante y los pueblos de la provincia como si fueran Dioses.
De inmediato comenzó la victoria, que no la paz, y la represión a quienes habían defendido la legitimidad de la República.

Desfile de civiles, brazo en alto, ante el Gobierno Militar de Alicante, 1939 (Sánchez, AMA)

Las cárceles, ambos castillos, la Plaza de Toros y algún que otro cine de la capital, alojaron a los numerosos prisioneros que, poco a poco, fueron juzgados.
De aquellos juicios no salió otra cosa que miles de fusilamientos, condenas de prisión o hacinamiento en campos de concentración como el de Albatera.

Soldados italianos de la División Littorio, también llamados "flechas verdes". 1939

Mientras tanto, quienes habían podido subir a alguno de los barcos que, como el “Stanbrook”, partió llevándose a los vencidos, comenzaban un largo exilio que para muchos no tendría fin.
La ciudad y la provincia, con fama de “roja, marxista y liberal”, tuvo que cargar, además, con el estigma de haber sido el lugar de la muerte de José Antonio Primo de Rivera, cuyos restos fueron trasladados en una impresionante ceremonia desde Alicante a El Escorial.
Ya en su día, Giménez Caballero había acusado a la ciudad de “estar maldita por la sangre del Fundador”, y por ello se propuso que pasase a llamarse “Alicante de José Antonio”.

Entrada de tropas franquistas en Alicante, por la carretera de Valencia. A la izquierda, se situaría horas después el Campo de los Almendros" (AMA)

Todos los años, con motivo del 20 de noviembre, se congregaban en la ciudad falangistas de toda España para recordar a su fundador, y en su honor había funerales, guardia nocturna en el patio de la Casa Prisión, proyección del documental “¡Presente!” y discursos en algún cine de la ciudad.

El "Stanbrook" a su llegada a Orán. Una de las fotografías más impresionantes que he visto nunca. Archivo Rodolfo Llopis. (BGM)

En los primeros años, además, quedaba prohibido el tráfico rodado y la ciudad se vestía de luto.
Durante las dos primeras décadas, el franquismo se desarrolló en Alicante con las mismas pautas que en el resto de España. De ahí la conmemoración de los días señalados del Nuevo Estado, los discursos de los jerarcas en cada ocasión (cuidadosamente reproducidos por la prensa adicta), las manifestaciones de inquebrantable y renovada adhesión al régimen cuando en Madrid así se disponía, el adoctrinamiento de la juventud en los campamentos veraniegos, la persecución de toda disidencia y la colaboración con la Iglesia en la legitimación del régimen.
Por ello, era inevitable la presencia de sacerdotes, jefes militares y jerarcas falangistas en cualquier acto oficial y en las fiestas de cada localidad, y triunfó una moralidad hipócrita y superficial, que contrastaba con el mantenimiento de las llamadas “casas de tolerancia”.

Traslado de los restos de Jose Antonio desde Alicante hasta El escorial. Noviembre de 1939 (AMA)

La sociedad quedó claramente dividida en dos partes: los vencedores de la guerra (que disfrutaban el éxito e incluso disponían de facilidades para ocupar cargos de funcionario) y los vencidos.
Estos últimos habían perdido sus partidos y sindicatos, sobrevivían como podían, en duras condiciones económicas y, en todo caso, trataban de olvidar las penas mediante la radio, el cine o escuchando noticias clandestinas en Radio Pirenaica o BBC Londres.

Primera guardia ante los restos de José Antonio, en el cementerio de Alicante. 1939 (Sánchez, AMA)

Como la pintura y la escultura, la fotografía estuvo también al servicio de los poderosos.
En la prensa sólo aparecían los jerarcas y autoridades en los distintos actos oficiales y los periodistas gráficos y literarios repetían año tras año gestos, actitudes y palabras de ritual. Salvo por aquello del pintoresquismo o cuando se trataba de representar alguno de los logros del régimen, apenas los vencidos y la clase trabajadora aparecen en las imágenes de los años 40 o 50.
La situación, como todo, comenzó a cambiar a partir de 1959 y como muestra de ellos puede verse la imagen que recoge la visita a Alicante del embajador americano, Cabot Lodge.
España se había incorporado plenamente a “la defensa de Occidente”

Grupo de jóvenes falangistas en un comedor de Auxilio Social. 1940 (AMA)

Campamento del Frente de Juventudes (AMA)

Autoridades civiles, militares, eclesiásticas y jerarcas falangistas en San Vicente, en 1940, cuando fue entronizada la nueva imagen del santo patrón de la localidad.

Madrugada de un 20 de Noviembre, en la Casa Prisión de Jose Antonio (Goyo, AMA)

Acto falangista en el Cementerio de Alicante en honor a José Antonio. (BPP)

Republicanos presos en el patio del Reformatorio de Adultos. Entre ellos, Eusebio Oca, Gastón Castelló, Vicente Olcina, Ricardo Fuente y José Juan (Foto de Enrique Gimenez)

Conmemoración del Día del Dolor, el 20 de Noviembre. Falangistas de toda España venían al Teatro Principal para asistir a los actos (AMA)

En su segunda visita a Alicante, en 1949, Franco visitó el Monasterio de la Santa Faz e inauguró el nuevo edificio del Gobierno Civil (Sanchez, Diario Información)

Acto falangista presidido por el Gobernador Civil, Jesús Aramburu (BPP)

John Cabot Lodge, embajador de EEUU, recibido por las autoridades locales de Alicante: el alcalde Alberola y el Gobernador Civil Moscardó. Corría el año 1959. La fotografía se realizó durante una visita a la Caja de Ahorros del Sureste (Sánchez, CAM)

Acto en la sede alicantina de la Central Nacional Sindicalista (Eugenio Bañón)

info: Francisco Moreno Saez
Memoria Gráfica de Alicante y Comarca
Diario Información

 
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