10 marzo 2008

LA ALINEACIÓN SOLAR DE VALL DE GALLINERA EN MARZO DE 2008

También puedes leer cómo se desarrolló la alineación en el blog de Paskki

Tiene como una legua de oriente a poniente entre los términos de Adzuvia y Planes, y apénas un quarto de norte á sur entre los de Villalonga y Alcalá de la Jovada. Su suelo es desigual y abarrancado, pero tan poblado de lugarcillos, tan bien plantados de árboles y aprovechado, que su vista deleita, ahora se examine por partes, ahora se observe desde las alturas. Desde el fondo hasta casi la cumbre de los montes se ven campos en anfiteatro, y en ellos la hermosa confusion que resulta de la variedad de árboles y de producciones. Hay allí algarrobos, carrascas, granados, moreras, pinos, nogales, olivos y cerezos. Estos rinden mucha utilidad por su gran número, y porque fructifican quando aun no hay cerezas en los pueblos de la comarca: hállanse plantados en las partes sombrías, y no prevalecen en las muy expuestas al sol".
(Antonio José Cavanilles, Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia)


La Vall de Gallinera, situada en la comarca de la Marina Alta, es una de las zonas de mayor interés paisajístico de la provincia de Alicante, con abruptas sierras que se alzan a muy pocos kilómetros de las espléndidas playas de Dénia y Oliva.
Allí podremos encontrarnos desde las huellas que dejaron los moriscos (que fueron obligados, en el año 1609, a abandonar sus hogares y los campos que cultivaban desde hacía más de ocho siglos), hasta los restos de los castillos que protegían el valle y los diminutos bancales con sus ribazos de piedra seca, que fueron levantados laboriosamente en las pronunciadas laderas de las montañas.
Es un lugar francamente maravilloso..., que con la excusa de asistir a una Alineación Solar, visitamos el equipo de Alicante Vivo.
Arturo, Jesús, Paskki y Juanjo, acompañados de sus respectivas familias, seguimos los caminos y veredas que trazaron aquellos moriscos para trasladarse desde sus casas hasta los terrenos que cultivaban, así como para comunicarse con otros valles próximos.
Y admiramos la vegetación puramente mediterránea que ya describió Cavanilles cuando visitó estas tierras, hacia el año 1792, plasmando sus impresiones en su magistral obra titulada "Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia".
Lógicamente, los árboles que captaron más nuestra atención fueron los cerezos, que constituyen el símbolo del valle y que destacan por su indiscutible calidad. La Denominación de Origen 'Cerezas de la Montaña de Alicante' protege la comercialización de las cerezas de la Vall de Gallinera. Por desgracia, la época aún no es la más adecuada: a finales de marzo, posiblemente, podamos asistir a una explosión de cerezos en todo el valle.

Foto cortesía de Paskki

Imágenes del valle, rodeado de abruptas sierras

Cerezos en flor, a lo largo de todo el valle

La primavera ha llegado a todos los rincones de la Vall de Gallinera

La "Penya Foradá", la gran protagonista de hoy. Segunda foto cortesía de Paskki

Hoy, íbamos a otra cosa.
La Vall de Gallinera posee una especial armonía, un equilibrio sorprendente: porque resulta sorprendente que esta serie de pequeños pueblos que integran la Vall de Gallinera hayan podido conservar su carácter rural, con sus blancos caseríos perfectamente integrados en el entorno, a pesar de la proliferación en la comarca de actuaciones urbanísticas propiciadas por el éxito turístico del litoral de la Marina Alta.
La Vall de Gallinera es un valle alargado, que sigue la dirección de noroeste-sureste y que está delimitado, en la parte septentrional, por la sierra del Almirant y la Serra Albureca y, en la parte meridional, por la Serra Foradada (con la singular "Penya Foradà", a 700 metros de altitud, y su Alineación Solar), el "Penyal Gros" y "Les Llomes del Xap".
Por el centro del valle discurre el río Gallinera, que desemboca en el Mediterráneo en el término municipal de Oliva, en la zona de Aigua Blanca, tras un recorrido de unos treinta kilómetros.
Y, en torno al río Gallinera y a la carretera que atraviesa el valle y une Pego con Cocentaina, se encuentran los ocho pueblos que integran el término municipal de la Vall de Gallinera. De este a oeste nos encontramos con Benirrama, Benialí (en donde se halla el Ayuntamiento y, por lo tanto, la capital del municipio), Benitaia, Benissivà, La Carroja, Alpatró, Llombai y Benissili.
Antes de la expulsión de los moriscos existían varios núcleos de población más, de los cuales quedan todavía restos: Alcudia, Benigena, Benimamit, Benimarzoch, Beniatcher, Buecacim y Rafol. En la Vall de Gallinera podremos hallar también restos prehistóricos importantes, como los de la Cova d'En Pardo, en la Serra de Albureca y en Benirrama, con sus pinturas rupestres de gran interés.
Pero las joyas del patrimonio histórico-artístico de la Vall de Gallinera son sus castillos, entre los que destacan el de Gallinera o de Benirrama y el de Alcalá o de Benissili, cada uno destinado al control y la defensa de las dos entradas del valle. También merece resaltarse la torre de Alpatró y, en las inmediaciones del valle, los castillos de Forna y de Almiserá.


Un pequeño recorrido visual por las calles de Benitaia y Benissiva, los pueblos más cercanos a la Penya Foradà.

El reloj de sol de Benitaia cobra mayor importancia en el dia de hoy

LA ALINEACIÓN SOLAR
Eran las 17.42 horas del día 8 de marzo.
En Benitaia, este momento lo recordaremos más de 300 personas durante toda nuestra vida.
No era una fecha y una hora casual.
No era un punto aleatorio señalado en el calendario.
Ayer, los miembros de Alicante Vivo acudimos a esa hora exacta, a contemplar la Alineación Solar sobre la Penya la Foradada de la Vall de Gallinera.
En ESTE enlace tenéis los datos técnicos de dicha aineación.
Los visitantes, excursionsitas, curiosos, habitantes de poblaciones vecinas y amantes de la astronomía, nos concentramos en las ruinas del antiguo Convento Franciscano, que actualmente es conocido como el Calvario.
Y es que los religiosos, muy listos para lo que querían, edificaron en 1.611 su templo allí, orientado a la Penya de la Foradà, con la que el sol se alinea dos veces al año: el 8 de marzo y el 4 de octubre. Este último día, curiosamente, se conmemora la festividad de San Francisco de Asís, nombre de la orden religiosa del convento.
Fue un día maravilloso: soleado, brillante, caluroso... impecable, más típico del final de la primavera que de las fechas en las que nos encontramos.
El sol, que lucía con toda su fuerza a media tarde, fue bajando lentamente hasta acercarse a la roca de la penya. La alineación era inminente.
El cielo se nubló hasta adquirir una tonalidad grisácea, sepulcral... misteriosa.
La magia tomaba cuerpo y nos inundaba a todos los presentes.
Se hizo un silencio conmovedor.
Fue el momento que aprovechó José Llul, egiptólogo de Gandía y descubridor del acontecimiento astronómico, para dar unas pequeñas normas de cómo se tenía que observar el fenómeno.
Sencillo... pero a la vez complicado de cumplir: las gafas sólo protegían las retinas durante 2 minutos. Y nunca seguidos. Era conveniente apartar de vez en cuando la mirada del Sol, para evitar daños irreparables en nuestros ojos.
Complicado de cumplir, decimos, porque todos queríamos aprovechar al máximo esos 2 minutos de Alineación y no perdernos ningún detalle del recorrido de nuestra estrella por el agujero de la montaña.
Estábamos esperando ese momento desde hacía muchos meses.
A la hora exacta anunciada por los astrónomos, el público hizo uso de las gafas especiales repartidas por el Ayuntamiento y fue testigo de cómo el sol se centraba tras la Foradà. Hace siglos, cuando el monasterio se encontraba en todo su esplendor, los haces de luz se dirigían hasta el punto donde los franciscanos construyeron su claustro.
¡Maravilloso!
Curiosos de todas las edades nos quedamos de piedra ante tal espectáculo de la naturaleza. Espectáculo, todo sea dicho, único en la Comunitat Valenciana, dada la peculiar orografía de la cima de una de las cumbres de la Penya Foradà, con un arco de piedra creado de forma natural.
Y no defraudó a nadie.
Durante un par de minutos, y siempre a través de los filtros solares, pudimos disfrutar de un fenómeno tan grandioso que uno se siente insignificante al verlo. ¿Qué sentirían las gentes de antaño al verlo? ¿Cuántos reyes e imperios han caído por acontecimientos parecidos?
Alguien dijo una vez que cuanto más le hablaban de la grandeza de Dios, más admiraba la grandeza de la Naturaleza.
Los miembros de Alicante Vivo sentimos algo parecido.
La próxima vez que se repita será el 4 de octubre, onomástica de San Francisco de Asís.
Aún queda mucho... es verdad.
Pero hasta entonces, tenemos tiempo para deleitarnos con las experiencias vividas.
Y un consejo.
De corazón.
No os lo perdáis la próxima vez.
Nosotros estaremos de nuevo allí.
Como mandan los cánones.

Imágenes del antiguo Convento de los Franciscanos. Hoy en día, no queda más que un soporte de piedra y varios pozos y túneles. Una placa recuerda la historia del lugar, que hoy recibe el nombre de "El Calvario"

Primera toma de contacto con el lugar. jajajaja Todos hablando y riendo... y el pobre Juanjo ajustando los filtros a la cámara digital

Gente de todas las edades se dan cita para presenciar el acontecimiento. Unos preparados con grandes medios visulaes... otros, simplemente, con las gafas que repartió el Ayuntamiento de Vall de Gallinera.

La gente comienza a llegar en masa. Nadie quiere llegar tarde.

José Lull, hablando de la Alineación y dando los consejos pertinentes para no sufrir daños serios en nuestros ojos.

La gente se reune justo debajo de lo que antaño fue el Convento de los Franciscanos. La verdade s que no está mal elegido el lugar.

Pero Alicante Vivo quería dar un paso más....; quería ofrecer unas fotografías especiales a nuestros lectores. Por ello, buscamos un puesto privilegiado entre cultivos de naranjos y mandarinas. El lugar era de ensueño: naturaleza en estado puro. Y, por supuesto, la Penya delante nuestra, majestuoso, en primer plano.


Algunas fotografías del entorno del Calvario: parras, fuentes de agua fresca y natural, cultivos de cítricos... Y, por supuesto, una iluminación privilegiada. El atardecer en Vall de Gallinera es mucho más especial que en cualquier otro lugar de la provincia.

Aún faltan 15 minutos. El Sol se acerca a la montaña, pero aún no la toca. Es momento de preparar nuestros equipos. La luz se diluye en un manto grisáceo de oscuridad. El cielo se torna negro. La bóveda celeste está preparada para recibir la alineación.

Son las 17:40. Faltan 2 minutos. José Llul da las últimas explicaciones. El Sol, como vemos, se convierte en una bola roja incandescente. La foradà, timidamente, comienza a iluminarse.


Dos fotografías de los primeros momentos. La gente enmudece. Nos quedamos boquiabiertos. Nuestros hijos respiran hondo y contemplan un espectáculo natural de una grandeza incomparable. ¡Somos unos privilegiados! ¡Nuestra provincia es privilegiada! Pero... un momento. ¿Qué es eso de ahí arriba? ¿Lo ves, Juanjo? Jesús se queda atónito detrás de la cámara. Me dice que deje de sujetarle el filtro solar y me acerque a la pantalla. ¡Ostias...! exclamo asombrado

La imagen refleja la espectacularidad del momento, la silueta anonima de los montañeros que decidieron estar allí en aquel momento y el astro rey confundido, observado, cansando de ser Sol y soñando con ser Luna, en el momento exacto en que este dia dejo de ser dia para dar paso a la noche.

Con las gafas del Ayuntamiento, a simple vista, es imperceptible. Hace falta una cámara de 18 aumentos para captar el detalle. Hoy, ese detalle ha dado la vuelta al mundo. En Vall de Gallinera, fue Alicante Vivo el que corrió la voz: en lo alto de la penya había cinco personas presenciando la alineación. Por supuesto, ellos no lo han visto como nosotros... Pero han pasado a la historia. ¡¡Nuestro saludo a los 5 afortunados!!


Fotografías de los primeros momentos de la alineación, desde diferentes ángulos y aumentos. Cada una está cargada de detalles... Cada una es especial y mágica

Ampliación de la fotografía "especial". ¿No me diréis que no es espectacular? Seguramente ya la habréis visto en prensa y televisión. Pero os aseguramos que ésta es nuestra. Es vuestra. Esperamos que la disfrutéis.


Todo se acaba. Y 2 minutos pueden hacerse muy largos... o muy cortos. Para nosotros, por supuesto, han sido los 2 minutos más cortos e impresionantes de nuestra vida.

La fotografía de grupo era, por supuesto, obligatoria. Jesús, Arturo, Paskki y Juanjo, entramos en nuestra historia particular con una instantánea única: un grupo de 4 amigos con una alineación astronómica a sus espaldas. La ténue luz del acontecimiento da a la fotografía un toque místico y lúgubre. Pero es una de las imágenes más bonitas que tenemos.

Es hora de decir adios. El Sol ya se ha ocultado en el horizonte. El reino de la oscuridad gobierna de nuevo nuestro mundo. Pero una última mirada puede ser muy especial. Y aquí la tenemos. Hasta pronto







QUEREMOS PONER NOMBRE A LAS PERSONAS QUE ESTUVIERON ARRIBA DE LA FORADÀ.
¿FUISTE TÚ? ¡ANÍMATE!
¡CUENTA TUS EXPERIENCIAS Y SENSACIONES ALLÍ ARRIBA!


FUENTE: Algunas fotografías han sido extraídas de Juan José Ortolá y su web www.lavalldegallinera.tk

 
La Asociación Cultural Alicante Vivo se reserva el derecho de moderación, eliminación de comentarios malintencionados, con lenguaje ofensivo o spam. Las opiniones aquí vertidas por terceras personas no representan a la Asociación Cultural Alicante Vivo.