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FOGUERES 1933

Les Fogueres de Sant Joan 1933 se caracterizaron fundamentalmente porque se dispararon de forma espectacular todas las cifras, lo que conllevó por primera vez la división en dos categorías de los monumentos de fogueres, si bien la composición de estas categorías no nos ha llegado bien documentada.
Con todo, se conservan en el Archivo Municipal de Alicante 53 expedientes que contienen un total de 81 bocetos, 18 de ellos en formato de fotografías autorizadas, y que documentan a su vez 55 monumentos repartidos en 36 fogueres, 5 barraques, 12 fogueres infantils y 2 grupos de ninots. Hay 2 expedientes de fogueres que no contienen boceto alguno.

Con los mismos criterios y fuentes documentales que en artículos de ejercicios anteriores, veamos qué nos depara este prolífico año 1933, comenzando con la aparición de la hoy decana Barraca PEÑA “LOS GORILAS”, cuyos autores, Esteve Hermanos, construyeron una portada de 3,5 x 10 metros de base y 4 metros de altura, que plantarían entre los números 4 y 8 de la Avenida Alfonso el Sabio.

La Foguera PLAZA DE HERNÁN CORTÉS, hoy sólo Hernán Cortés, contó con José Amat Martínez para construir “Lo qu’ensomía Alacant”, de Categoría B, que obtuvo el Premio de Aguas de Alicante, dotado con 100 pesetas, por el monumento plantado entre las calles Navas y Aranjuez (hoy Felipe Bergé).

Fogueres Infantils CALLE SAN VICENTE hubo dos, cuyos autores, Mataix Monllor y V. Moreno, plantaron respectivamente “A moneta, a moneta...” y “La elaborasió del tabaco” o “Lo que se fuma”. Fueron plantadas, la primera en el cruce de la calle San Vicente con la calle Vicente Inglada, y la segunda frente al número 9 de la calle San Vicente. Probablemente ambas fueron iniciativas privadas.

La portada de la Barraca PEÑA “ELS TRENTA Ú”, de autoría desconocida, tenía unas dimensiones de 8 metros de base y 4,5 metros de altura, siendo plantada entre los números 2 y 6 de la calle San Vicente, una de las vías más festeras de la ciudad a la vista del número de monumentos que en ella se plantaron.

Otro de ellos, de Categoría B, la Foguera CALLE SAN VICENTE, original de José Amat Martínez, tuvo por lema “Ben treballat” y obtuvo el Premio Compañía de Tranvías, remunerado con 100 pesetas. Plantaría en esta ocasión en la confluencia de las calles San Vicente y Manuel Antón.

Muy cerca, en el cruce de calles Díaz Moréu y Empecinado, Esteve Hermanos plantaron la Foguera CALLE DÍAZ MORÉU, de título “Anguileta amagá” según el expediente, o “¿Ahón estará la anguileta?”, de acuerdo con el boceto. Medía 6 x 3 metros de base y 5 metros de altura.

La Foguera ALFONSO EL SABIO-QUINTANA, actual Alfonso el Sabio, tuvo doble autoría en Antonio Marco Cecilia y Domingo Tafalla Navarro. Se le conocen varios lemas, todos documentados: “Hace falta una idea o boceto”, “Hace falta una idea” o “Concurso de bocetos”. Obtuvo el Tercer Premio de Categoría B, dotado con 250 pesetas. Plantada en la desembocadura de la calle Pablo Iglesias en la Avenida Alfonso el Sabio, medía 8 x 8 metros de base y 7,5 metros de altura, y contaba con movimiento y efectos de luz.

La hoy denominada comisión de Monjas-Santa Faz, plantó en 1933 dos monumentos, reunidos en un único expediente: Foguera y Foguera Infantil PLAZA DE LAS MONJAS. Plantadas respectivamente por Francisco Muñoz Gosálbez e Isabelo Sánchez Saavedra, estuvieron tituladas “Tot lo que relluix no es or” la primera, según el llibret, y “Alicante, se prohíbe la mendicidad” la infantil. Midió la adulta 7 x 7 metros de base y 6 metros de altura, mientras la infantil era de 1,56 x 1,1 metros de base y 1,67 metros de altura, plantando ambas en la Plaza de las Monjas (hoy de la Virgen del Remedio).

En cuanto a la Foguera CALDERÓN DE LA BARCA, hoy también Plaza de España, plantó el monumento de Francisco Muñoz Gosálbez titulado “El ensomit de un alicantí”, de Categoría B, acreedor de las 100 pesetas del Premio Cámara de Comercio. Medía 4 x 7 metros de base y 8 metros de altura, y fue situada en la desembocadura de la calle Manuel Antón en Calderón de la Barca.

El tándem Antonio Marco Cecilia y Domingo Tafalla Navarro fueron también coautores de la Foguera BARRIO SAN FERNANDO, hoy San Fernando, titulada “La perla de Llevant”, que concursó en Categoría B con un coste de 3.000 pesetas. Con 10 metros de base y 7,5 metros de altura, fue plantada en el cruce de la calle Velázquez con Padre Mariana.

La Foguera PLAZA DEL PUENTE, hoy Puente-Villavieja, fue construida por el polifacético artista Francisco Hernández Rodríguez, popularmente conocido como Paco Hernández. De Categoría B, “Alacant plora” midió 10,8 x 6,5 metros de base y se ubicó en su tradicional emplazamiento de la Plaza del Puente.

Con una denominación que abarcaba la práctica totalidad de las calles que componían su distrito, la hoy desaparecida Foguera PASCUAL PÉREZ, TORRIJOS, BAZÁN Y NAVAS ALTAS fue obra de los artistas Fernando Guillot Bulls y Rafael Peral, que la titularon “Les vagues de Alacant”. Medía 6 x 6 metros de base y 7,65 metros de altura, y se plantó en el cruce de las calles Pascual Pérez y Torrijos (hoy César Elguezábal). Este distrito pertenece hoy día en su mayor parte a la Foguera Hernán Cortés.

También se plantaría por partida doble la Foguera y Foguera Infantil PLA DEL BON REPÓS, distrito que se corresponde al actual Pla-Hospital, que fueron obra de Francisco Hernández Rodríguez y Juan López, respectivamente. Se desconoce lema de la infantil, mientras la adulta se denominaba “La fiebre del fútbol”, plantando ésta en el cruce de la calle Espronceda con General Elizaicin, y la infantil en la calle c/ García Gutiérrez.

Cerca de la anterior plantaría la Foguera Infantil GENERAL SERRANO, obra de Julio Calero Pérez, que tituló “Al que li pique que s’rasque” el pequeño monumento de 2 x 2 metros de base que plantaría en el cruce de la calle General Serrano con la Avenida de la Libertad (hoy Poeta Zorrilla), en la actual demarcación de la Foguera Plaza de Pío XII.

Equivalente a la actual Foguera Oficial, si bien entonces dependiente de una comisión como cualquier otra, la Foguera PLAZA DE LA REPÚBLICA contó en su emplazamiento habitual frente a la fachada del Ayuntamiento, con otra genialidad de Gastón Castelló Bravo, “El mon de les imperfecsións”, que alcanzaría el Segundo Premio de Categoría A, dotado con 750 pesetas.

Junto a la anterior, en la misma Plaza de la República, los miembros de la recién constituida Barraca PEÑA “ALICÁNTARA” financiaron la construcción una portada de medidas considerables: 12 x 4 metros de base y 4 metros de altura.

Integrada en el actual distrito de San Antón Bajo, la Foguera CALLE TRAFALGAR, de la mano de Fernando Guillot Bulls y Rafael Peral, plantó en la Plaza de la Misericordia el monumento titulado “Atracsió de forasters”, de Categoría B, con 7 x 6 metros de base y 7 metros de altura, que obtendría el Premio Diputación Provincial, con 200 pesetas de remuneración.

La Foguera BARRIO SANTA ISABEL, hoy Santa Isabel, plantó “El triunfo del amor”, obra de Esteve Hermanos, en la Plaza de San Antonio. Medía 7 x 4 metros de base y 8 metros de altura, y le fue censurada la figura de un sátiro, que hubo que retirar del monumento.

La Foguera SAN ANTÓN ALTO fue obra de Francisco Muñoz Gosálbez, plantó en Categoría B y tuvo por lema “Deu mos lliure de les males compañíes”, lo que le valió el Primer Premio de la citada categoría, dotado con 750 pesetas. Midió 6 x 9 metros de base, y se instaló en el cruce de las calles Valencia y San Carlos.

La Foguera PLAZA DE RUPERTO CHAPÍ fue construida por los miembros de Unión Arte: Pérez, Chuliá, Llopis y Esplá. En su emplazamiento habitual en la plaza que le da nombre, “Hasta el arte se invierte” contaba con un ninot que mojaba al público al pasar por delante de él, broma que se haría tradición característica de esta foguera en años sucesivos.

Unión Arte construiría igualmente el monumento de Categoría A de la Foguera PLAZA DEL 14 DE ABRIL, hoy Calvo Sotelo, instalando en dicha plaza, entre la calle Canalejas y la Avenida del Dr. Gadea la foguera “Al plom”, que ganaría 500 pesetas del Premio Diputación Provincial de esta categoría. Como era habitual, sus dimensiones fueron notables: 12 x 8 metros de base y 15 metros de altura.

El entrañable Raval Roig de nuestra ciudad contaba entonces con foguera, algo que tan sólo aconteció unos pocos años. Así, la denominada Foguera ARRABAL ROIG, obra del José Pérez, miembro de Unión Arte, titulada según su llibret “Llevant lo vell per a posar lo nou”, se plantó en la Plaza de Topete, midiendo 6 x 5 metros de base y 8,5 metros de altura. Por proximidad, se podría decir que pertenecería al actual distrito de La Marina.

Debutaba también en la Fiesta el Barrio del Altozano, con la Foguereta LOS ÁNGELES-ALTO SANO, de autor desconocido, titulada “Todo a media luz”. Sus 2 x 2,7 metros de base y sus considerables 8 metros de altura se plantaron en la plazoleta situada en la parte alta de la calle Roselló, y tenía una escena censurada en uno de los laterales de la base.

Se plantó un año más a cargo de Mariano Mingot Martínez el Grupo de ninots BENITO PÉREZ GALDÓS, frente al número 40 de esta calle, domicilio de su autor, titulado “Per no durla a Les Fogueres, carabasa li ha donat”. Medía 2,7 x 1,85 metros de base y 2,35 metros de altura.

La Foguera SAN AGUSTÍN Y CARMEN, obra de los artistas Fernando Guillot Bulls y Rafael Peral, plantó “Tres enemics de Alacant”, de 6 metros de base y 8 metros de altura, frente a la desaparecida Iglesia del Carmen, en la Plaza de Francisco Ferrer (hoy Plaza del Carmen). Estaría enmarcada en el hasta hace unos años distrito Carmen-San Agustín-Santa Cruz.

Se plantó una Foguera Infantil PADRE MARIANA-TAQUÍGRAFO MARTÍ, en la confluencia de estas dos calles del actual distrito Santa Isabel, cuyo autor, Fernando Aracil, tituló “Puede el baile continuar”. Medía 1,7 x 1,7 metros de base y 3 metros de altura.

La Foguera PLAZA DE GABRIEL MIRÓ fue otra de las plantadas codo a codo por Fernando Guillot Bulls y Rafael Peral. “El arte teatral” (“El teatro nacional” según el llibret) era de Categoría A, obteniendo la remuneración de 250 pesetas del Premio Compañía de Tranvías de esta categoría. Midió 6 x 8 metros de base y 11 metros de altura, y se plantó en la confluencia de las calles Rafael Terol, Cid y Pascual Blasco.

La Foguera PLAZA DE JUAN POVEDA Y 1º DE MAYO, hoy desaparecida y cuya denominación actual equivalente sería Plaça Sant Cristófol y Primo de Rivera, fue construida por los miembros de Unión Arte: Chuliá, Llopis y Pérez. “Els que s’aprofiten del aigua”, según el llibret, obtuvo el Segundo Premio de su categoría, dotado con 500 pesetas. Tenía 30 m2 de base y 9 metros de altura, con un coste de 2.200 pesetas. Se plantó en la calle 1º de Mayo, frente al número 8.

También Unión Arte fueron responsables de la construcción de la Foguera CAROLINAS ALTAS titulada “La radio y sus ruidos” o “La radio, sus ruidos y la ruina de unos”, de Categoría B, en la que obtendría el Premio Diputación Provincial de 100 pesetas. Sus 9 x 9 metros de base y 11 metros de altura se instalaron en el tramo de la calle Capitán Lagier (hoy Monforte del Cid) comprendido entre las calles Garbinet y Plus Ultra.

La Foguera CAMPOAMOR unía dos artistas muy prometedores, Agustín Pantoja Mingot y Manuel Baeza Sánchez, que daban muestras inequívocas de lo que iba a ser su futura trayectoria en la Fiesta, logrando un meritorio Tercer Premio de Categoría A, dotado con 500 pesetas, con el monumento “Gran ejemplo”, que se plantaría en el centro del Paseo de Campoamor. Con Pantoja y Baeza aparecía una estética innovadora en Les Fogueres, que marcaría una nueva corriente artística en la foguera, de marcadas características propias entre las que imperaban las líneas curvas y los colores vivos.

La Foguera SANTA CRUZ, que años más tarde se uniría a la anteriormente mencionada San Agustín y Carmen para formar la recientemente desaparecida Foguera Carmen-San Agustín-Santa Cruz, optó por el trabajo de Manuel Mora Penalva, de Categoría B, que llevaba por lema “El progrés de Alacant” o “Alacant prospera”. Se plantaría en la calle San Rafael, y sería censurado un ninot que asomaba de forma un tanto descarada por la ventanilla del tren. Obtuvo el Premio Diputación Provincial, de 100 pesetas.

La Foguera BARRIO DE BENALÚA, hoy Benalúa, de la mano una vez más de Juan Such Roca, plantó en la tradicional esquina de la Plaza Navarro Rodrigo que da a las calles Pardo Gimeno y Guardiola, la foguera “Sol y arrós”.

Tras varios años plantando fogueretes, este año entra en concurso la Foguera MAGRITAS CLUB. En esta ocasión, los miembros de este popular club taurino construyeron el monumento titulado “Lo mateix que fa dos añs” frente a su sede, en el número 13 de la festera calle San Vicente, sin verse tampoco libre de una censura que cada vez tomaba más protagonismo en la Fiesta. La escena censurada representaba las ventanillas de Caja de Hacienda y del Ayuntamiento.

Los vecinos de la calle Nueva Baja, perteneciente al actual distrito de San Antón Bajo, formaron una comisión para plantar la Foguereta CALLE NUEVA BAJA en la vía de la que toma su nombre. El “Monument als martirs del treball” también sufriría censura en la escena superior izquierda del frontal de la foguereta.

Del mismo modo, otra comisión de vecinos plantó la Foguereta “SET NINOTS DE FOGUERA” en el cruce de las calles Doctor Rico (hoy García Morato) y Quintana. El monumento titulado “A Jaurés por la paz” era de considerables proporciones para ser una foguereta, pues medía 4,2 x 2,8 metros de base y 6 metros de altura. Estaba ubicada dentro de la actual demarcación de la Foguera Alfonso el Sabio.

La Foguera CAROLINES BAIXES y los artistas Esteve Hermanos plantaron “Rapto de Alacant per el Mediterráneo” en la calle Sevilla, esquina Avenida de la Libertad (actual Poeta Zorrilla). Eran sus dimensiones 10 x 4 metros de base y 7,5 metros de altura.

Entonces denominada Foguera MERCADO DE ABASTOS, la actual Foguera Mercado Central contó con el artista Ángel Berenguer Jerez para plantar “¡Lo que va de ayer a hoy!” en su habitual ubicación, frente a la fachada principal del Mercado de Abastos, en la Avenida Alfonso el Sabio. El monumento, de 10 x 7 metros de base y 12 metros de altura, tenía efectos de luz.

Y un año más, el binomio constituido por la Foguera BENITO PÉREZ GALDÓS y el maestro Gastón Castelló Bravo, se alzaban con el Primer Premio de Categoría A, dotado con 1.000 pesetas. Un nuevo monumento para la posteridad, plantado en la confluencia de las calles Pablo Iglesias y Pérez Galdós, “El camp i la ciutat”, según el expediente, o “En el camp y en la siutat hay sequía y humitat”, que era la curiosa denominación que aparece en el llibret, dejaba patente la genialidad de Gastón Castelló, y daba consistencia al hoy conocido como Estilo Alicantino, en contraposición y contraste con la estética fallera de los monumentos valencianos.

La Foguera CALLE GENERAL VILLACAMPA, una aportación más a la Fiesta del tándem Fernando Guillot Bulls y Rafael Peral, plantaba en la esquina formada por las calles General Villacampa (hoy Pozo) y Empecinado, en el actual territorio de San Antón Bajo, zona muy festera en la época como podemos observar, el monumento con lema “Honor á Villacampa”, si bien es también muy curioso el que aparece en el llibret, que aparentemente no tiene nada que ver, “Una essena de sainét en la font del cantonét”.

Un ejercicio más, los componentes del colectivo Grupo de ninots “NINOTS DE L’ESPLANÁ” obtienen el visto bueno del Ayuntamiento para plantar el conocido grupo que lleva por título “Al minut...”, que se ha convertido en un referente de los ninots de carrer. Fue remunerado con las 50 pesetas del Premio Compañía de Tranvías, y se plantó en plena Explanada, a la altura de la calle Ingeniero Lafarga.

De manera independiente del monumento adulto, se plantaba la Foguera Infantil BARRIO DE BENALÚA, de autoría desconocida, a la altura del número 24 de la calle Pérez Medina. Era su lema “Españolismo”.

Una de las características de Les Fogueres 1933 fue sin duda la aparición de curiosos colectivos, incluso en ocasiones ajenos a la Fiesta, que quisieron dejar su grano de arena foguerer en las calles de nuestra ciudad. Probablemente el más anecdótico fuera la Foguereta CLUB ATLÉTICO MONTEMAR, financiada por los socios del mismo y de autoría desconocida, cuya estética era tan extraña y abstracta como su lema: “La vida insupéctica”. Medía 2 x 3 metros de base y 4 metros de altura, y se plantó junto a la sede de dicho club, entonces situada dentro de la actual demarcación de Benito Pérez Galdós, en el tramo de la calle Manuel Antón comprendido entre la calle Doctor Rico (hoy García Morato) y la Plaza de Castellón (Hermanos Pascual).

En el distrito Carolinas Bajas, un grupo de vecinos capitaneados por Miguel Molina plantaba, a la altura del número 17 de esa calle, la Foguereta CALLE PELAYO, dándole el lema “Les aspirasions del Carrer Pelayo”, probablemente de índole reivindicativa.

Sin prisa pero sin pausa, se iban incorporando barracas a la Fiesta. Vicente Olcina fue autor de la portada de la Barraca PEÑA “ELS PAELLERS”, de 6 x 3,5 metros de base y 3,5 metros de altura, que se instaló entre los números de la calle San Vicente, atestada de Fiesta como hemos podido comprobar.

La Foguera AVENIDA DE MÉNDEZ NÚÑEZ, hoy Rambla de Méndez Núñez, obra de los artistas Antonio Marco Cecilia y Domingo Tafalla Navarro, se titulaba “Estatuto Valenciano” o también “Nuestra opinión al Estatuto Valenciano”. Era de Categoría A y obtuvo las 200 pesetas del Premio Riegos de Levante. Como años anteriores, plantó en la ancha zona central de la parte más alta de la Avda. de Méndez Núñez, lo que la situaba entonces ante la conocida como Casa Manero, lugar donde se edificaría más tarde la Torre Provincial.

Aparece también la Barraca PLAZA DE HERNÁN CORTÉS, de autor desconocido y ubicación en la hoy Plaza Nueva. “Barraca valenciana” tenía una portada de 5 x 2 metros de base, y reiteraba así una estética ya presente en el monumento foguerer del ejercicio anterior.

Les Fogueres iban apostando claramente por los pequeños de la Fiesta, y así la Foguera Infantil CALLE CASTAÑOS hacía su aparición en dicha vía del distrito Plaza de Ruperto Chapí. De autor desconocido, tenía unas dimensiones de 1,85 x 1,42 metros de base y 2,25 metros de altura.

La Foguera CALLE QUIROGA, hoy Séneca-Autobusos, plantó “Apañats estém”, original de Vicente Olcina, de 8 x 6 metros de base y 9 metros de altura. El lugar de plantà fue el cruce de la calle Quiroga (hoy Alemania) con la calle Pintor Lorenzo Casanova.

Hay un expediente de la Foguera Infantil MAESTRO GAZTAMBIDE, meramente testimonial, pues carece de más información. Se desconoce la autoría, previsiblemente vecinos de dicha calle, en la es obvio se plantaría la pequeña foguera, dentro del distrito Benito Pérez Galdós.

Se conserva más información de la Foguera Infantil CALDERÓN DE LA BARCA, y aunque no se conoce autor, si bien es muy probable que fueran vecinos de esa calle o componentes de la comisión de la Foguera, sí se sabe su lema, “Tot son Bellées”, sus dimensiones de 1,9 x 1,9 metros de base y 2,6 metros de altura, y que plantó a la altura del número 7 de la calle Calderón de la Barca.

Probablemente por obra de la censura, tan protagonista este ejercicio, fue denegada la Foguera Infantil del Pasaje de la Fonda “La Unión”, que solicitaba plantar en el distrito Plaza de Ruperto Chapí, frente a la entrada al desaparecido pasaje en la calle Bailén. No se conoce ni su autoría ni el motivo de haber sido denegada, pero sí su lema: “Entre la creu i la fals”.

Una peculiaridad más de 1933 fue la aparición de la primera comisión foránea, la de la Foguera ORÁN. Según el llibret, pues no se conserva boceto, Unión Arte plantó el monumento “Tornem a lo de antes en el vestir” en la Categoría A. Y debutó con fortuna, pues obtuvo 200 pesetas por el Premio Cámara de Comercio, y 250 pesetas por el Premio de Turismo. Su lugar de plantà es exactamente el de la actual Foguera Explanada-Puerto-Postiguet, en la entonces Plaza de Dicenta (hoy Puerta del Mar), ante la emblemática Casa Carbonell.

Y para terminar, la Foguera Infantil PABLO IGLESIAS-QUINTANA, plantada probablemente por miembros de la comisión Alfonso el Sabio, o tal vez Benito Pérez Galdós, pues se instaló en la encrucijada de las calles que le dan nombre, a caballo entre dichos distritos. Su lema fue “Lo que defenem”.

Pues bien, resumiendo este prolífico ejercicio, vemos que mientras Gastón Castelló es triunfador absoluto, logrando los dos primeros premios de la Categoría A en las dos únicas fogueres que plantó, sin embargo los autores que más representación tuvieron en 1933 fueron Juan Esteve, a partir de entonces conjuntamente con su hermano Gaspar, y el grupo “Unión Arte”, en especial el tándem Fernando Guillot y Rafael Peral. Otra pareja debutante, Antonio Marco y Domingo Tafalla, se distingue por sus magníficos bocetos en tinta sobre papel vegetal, de gran tamaño y muy meticulosos y detallados, que incluyen la explicación del monumento. E igualmente hacían su aparición dos firmas, Agustín Pantoja y Manuel Baeza, que darían mucho que hablar en años sucesivos, tanto de forma individual como formando pareja artística.
En los bocetos predominan las tintas, destacando especialmente los de los reaparecidos Francisco Muñoz y Paco Hernández, así como los de Gastón Castelló, y entre las acuarelas son dignas de mención las de “Unión Arte”.
Podemos observar la proliferación de barraques y fogueres infantils, lamentablemente poco documentadas en su mayoría, el contenido cada vez más politizado de los monumentos fogueriles, la mano de la censura cada vez más presente, y el despunte en altura de algunos monumentos, sobre todo de Categoría A, que llegan hasta los 12 y 15 metros. En el terreno de la anécdota, la originalidad de la foguereta plantada por el Club Atlético Montemar, rompiendo con las líneas estéticas y dialécticas de la época, y la primera foguera fuera de las lindes alicantinas, la Foguera Orán, a la que le seguirían en breve Madrid (1934) y Argel (1935).
Desde estas líneas, por último, mi más sincero agradecimiento al Archivo Municipal de Alicante, en especial a Agustín, Santi y Susana, por facilitarme sin cortapisas la consulta de cuanta documentación he precisado para este, anteriores y próximos artículos, así como por el material gráfico proporcionado. Muchas gracias.

ARMANDO PARODI ARRÓNIZ

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OLVIDE LAS IMITACIONES... QUÉDESE CON EL ORIGINAL

Nuestro amigo Javier Larrosa, desde su web Caminantes de Aigües, nos envía una curiosa presentación en PowerPoint, que a continuación podéis ver, e incluso, descargar:




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Créanme..., citar las fuentes o la bibliografía NO devalúa el contenido, ni es algo que le reste valor, sino que se lo aumenta.
En este en concreto, se trata de fotos que ni siquiera son nuestras. Ni mucho menos. Pero sabemos claramente que han sido publicadas aquí, por nosotros, siempre citando la fuente.
Quien se las quiere adjudicar, debería saber que no nos está robando a nosotros.
A quien está robando es al autor de estas publicaciones, que sólo espera de su trabajo el mínimo homenaje a quien se ha dedicado años a recopilar y restaurar fotografías originales de Alicante. Estas prácticas hacen que cada vez menos gente se proponga dedicar tiempo y esfuerzos a investigaciones que después ni siquiera les reconocen el mérito.
Así pues, nuestra más fuerte repulsa a archivos como éste.
Y recordar a todos, de nuevo, que en nuestro correo estamos abiertos a cualquier tipo de sugerencia, crítica, opinión o cesión de material.

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LAS FOTOGRAFÍAS DE JORGE BLANQUER

Jorge Blanquer es alcoyano de nacimiento..., aunque alicantino de adopción.
Alegre, amable y cariñoso, ha sido vecino de mis padres desde hace 30 años; desde aquel día que vino a Alicante con su mujer Maruja (fallecida hace apenas uos meses) por motivos laborales.
Ahora que tengo 34 años y él más de 80, siempre que nos vemos nos damos un fuerte abrazo y charlamos de tiempos pasados, de sus nietos y, como no, de los Moros y Cristianos.
Con él he tenido la suerte de ver en directo, con sólo 9 o 10 años, la fiesta grande de Alcoi. Con él subí por primera vez a la Carrasqueta nevada y con él, ahora que hago memoria, pasé unos días en Gaianes, montando en bici por el pueblo y cazando ranas en las charcas.
He necesitado más de 20 años para recordar aquellos hechos....; pero ahora que lo pienso, creo que han sido uno de los mejores de mi vida.
Con las fotografías que Jordi me ha prestado de su álbum particular, quiero que retrocedáis conmigo unas cuántas décadas.... Exactamente a los años en que un servidor, siendo niño, asistió con él a los Moros y Cristianos.
Espero que os guste

1985. Vemos al Capitán de los Berberiscos, una de las "filaes" con más solera de Alcoi

Años 80. Durante la gran batalla.

1982. Aunque no lo parezca, ha llovido mucho desde aquel 23 de abril. Sobre todo en Alcoi

23 de abril de 1995. Un año especialmente frío y desapacible en Alcoi

Dos fotografías del año 1971

22 de abril de 1981

20 de abril de 1981. El descanso antes de la batalla final

Abril de 1971

20 de abril de 1969. Gloriero Infantil

23 de abril de 1995. Moros y Cristianos y muuuucha nieve en la Font Roja

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FINESTRAT: UN PASEO POR SU CASCO ANTIGUO

Finestrat es el Puig Campana.
Y el Puig Campana es Finestrat.
Resulta impensable hablar de alguno de ellos sin nombrar al segundo.
Ambos conviven en un maravilloso equilibrio, frecuentemente visto en nuestra provincia: beben de sus mismas aguas, dormitan uno junto al otro, se aprovechan de los mismos rayos de sol en invierno y de sus sombras en verano.
Y es que en Finestrat, mires donde mires, siempre está presente el Puig.
Grandioso.
Rudo.
Imponente.
Misterioso.
La población ha acogido numerosas culturas a lo largo de su historia. Su cercanía a la costa y a las vías de comunicación del litoral, le ha proporcionado ser asentamiento de las distintas culturas del mediterráneo que han pasado por esta zona.
Todas las civilizaciones antiguas han dejado su aroma en este pueblo que crece mirando al mediterráneo y por ello, a cada paso, en cada rincón, se puede observar la huella de sus antepasados.
Hacia el año 1797 el municipio fue visitado por el maestro Antonio Josef Cavanilles, y en su obra “Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía, Agricultura, Población y Frutos del Reyno de Valencia” destaca la manufactura del esparto de una población de 476 almas. Posteriormente, ya en el siglo XIX y principios del XX fue importante la industria del yeso. No hay que olvidar que el pueblo se asienta sobre un cerro yesífero, y en su ladera todavía se encuentran restos de hornos dedicados a esta industria.
Sin embargo, la historia de este pequeño municipio, ni muy turístico ni muy tranquilo, es tan amplia y maravillosa que necesitaríamos un árticulo íntegro para ella.
¡Todo se andará en Alicante Vivo!
Por ahora, nos vamos a conformar con visitar sus calles, sus gentes, sus monumentos...
Acompañadme en un pequeño viaje por Finestrat.
Y por el Puig, claro.
Recordad que nunca camináis solos.
La montaña nos persiguen por cada una de sus callejuelas.

El Puig Campana. Inexcrutable. Esta montaña siempre ha tenido una extraña fascinación: desde lejos se le ve accesible y dulce... Pero, a medida que te acercas, descubres lo dura y peligrosa que puede resultar su ascensión.
La gente que ha estado arriba, dice que te sientes libre...; libre, insignificante y efímero.


Aitana.
También siempre visible...
También siempre presente....

Nuestra primera visita en el pueblo: subida al recinto de lo que antaño fue el Castell de Finestrat.

Impresionantes panorámicas desde lo alto del Castell

El Castell está en la zona más alta del pueblo. Es un recinto fortificado de época almohade que aparece en numerosos documentos fechados en el siglo XIII, y conquistado por Jaime I. En la actualidad no se pueden observar construcciones que puedan relacionarse con el Castillo Islámico, ya que ha sufrido varias transformaciones a lo largo de los siglos. No obstante, los restos del castillo subyacen en el subsuelo, bajo nuestros pies, y lo que todavía se ha preservado, es la visibilidad del enclave defensivo: un mirador desde donde se puede observar la línea de la costa hasta la ciudad de Alicante.

¡Curiosa ermita en el centro del Castell! ¿Qué sera....? La conocemos gracias a los textos: en ellos se cita la existencia de una pequeña iglesia erigida tras la conquista del pueblo por las tropas cristianas. En su origen fue una modesta capilla que constituía la última estación de un Vía Crucis, donde se custodiaba una imagen del cristo crucificado, que se trasladó desde la iglesia. En 1925 se construyó esta pequeña ermita con ciertos destellos modernistas en su fachada y de sencillez de su alzado.

Calles empinadas, asfalto adoquinado, aceras estrechas, calzadas por las que apenas pasa un coche... Finestrat guarda todo el encanto de la vida tranquila de un pueblo. La gente es amable y sonríe.
Magia en estado puro.
Casas abiertas de par en par, mujeres hablando de ventana en ventana...
Todo como antaño...
En ocasiones, no hay que pedirle nada más a la vida para ser plenamente feliz


Construida extramuros según reza su orden de fábrica, la iglesia parroquial de Finestra se consagró el 24 de agosto de 1751 en honor de Sant Bertomeu, patrón de la localidad. Su construcción debió comenzar a mediados del siglo XVII, a tenor de las cerámicas recuperadas en la cripta de la iglesia, fechables en torno a esta centuria. De estilo barroco, su fachada es lisa y austera influida por los primeros compases de un incipiente todavía neoclasicismo.

El Ayuntamiento, junto a la Iglesia de San Bartolomé

La primavera siempre es maravillosa en nuestra provincia: una explosión de luz, color y aromas. Sin embargo, en Finestrat, dicha explosión es abrumadora. El olor a jazmín y rosas, y la mezcla de tonalidades rojas, amarillas y verdes de las flores por sus empinadas callejuelas, es una de las sensaciones que todo alicantino debería sentir antes de morir.

Nuestra última visita antes de partir: la Font del Molí.
Es entre las numerosas fuentes del término de Finestrat, la más importante. Las primeras ordenanzas que se conocen para la regulación de sus aguas datan de 1851, aunque hoy en día se rigen por las ordenanzas establecidas en 1926.
La Font del Molí tiene 15 caños siendo el central mayor que el resto y proporciona un caudal de 20 litros por segundo, media establecida en los últimos años. Su construcción incluye un acueducto subterráneo, galería o cavón que parte desde el manantial donde fluyen las aguas en dirección lateral al Barranc del puerto o Barranquet del Molí, y otro acueducto subterráneo, que partiendo del mismo barranco, en dirección transversal del mismo, termina en la parte lateral izquierda donde se encuentra una galería subterránea de 300 metros.
De época islámica todavía se conservan dos tramos de acueducto que alimentaban los molinos que todavía se pueden observar en sus inmediaciones.


info: Parte de la información de Finestrat ha sido extraída de la web de su Ayuntamiento. Muchas gracias por la colaboración prestada. Esperamos que les guste el resultado.

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EL NIÑO FLAUTISTA DE LOS PRYTZ VOLVERÁ A CANALEJAS

La tristemente famosa Fuente del Niño Flautista del Paseo de Canalejas será por fin restaurada según publica hoy el Diario La Verdad de Alicante. Según palabras del propio Alperi publicadas en el citado periódico: "Aguas de Alicante va a contribuir a restaurar diferentes fuentes de la ciudad, entre ellas la del Niño Flautista, situada en el paseo de Canalejas"
Pero Alperi ha dejado claro que no se restaurará porque sea un monumento destacable ya que considera que es "vistosa" pero de poco valor artistico (!!!!!). Y por si fuera poco afirma que esta restauración servirá "para el disfrute de algunos medios" en clara alusión a la lucha mediática emprendida por La Verdad en pro de la restauraciónd el monumento. Parece que al alcalde le importe muy poco la opinión de los vecinos de Alicante y de la propia familia Prytz que mostraron su indignación desde las páginas de La Verdad. Parece que desconoce también la similitud que existe entre la fuente de Canalejas y la del Palacio del Marqués de Dos Aguas de Valencia. Además dudo mucho que la Familia Prytz, propietaria de esta fuente hasta su donación en 1940 se gastara el dinero en una fuente vulgar.
Queda claro el poco interés del alcalde por los monumentos alicantinos. Prefiere dejar una fuente mutilada durante años y esperar a que alguna empresa la restaure antes que invertir dinero municipal inmediato para retirar o restaurar el monumento. Así le va al busto del Doctor Rico.
Mi más sincera felicitación a La Verdad de Alicante. Con su incansable lucha ha conseguido que se restaure este monumento. Ánimo y a seguir luchando por todos los monumentos mutilados de Alicante.
Fuente: Diario La Verdad. 29 de abril de 2008.

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1898: EL AÑO DEL DESASTRE

Fue un punto de inflexión en la historia de España, tanto en lo que respectaba a las posiciones militares y estratégicas en el mundo, como en el aspecto socio político interior.
La pérdida de las últimas grandes colonias en Asia y América, fue en gran medida, uno de los primeros detonadores de los convulsos cambios que sucederían en los años venideros en el país.
Este año, cumplen 110 años de aquello, y hoy no daremos una lección de historia sobre la pérdida de Cuba, Filipinas, Puerto Rico... sino que nos centraremos en cómo vivió aquella situación la provincia de Alicante, y la reflexión que suscitó en la sociedad de aquel tiempo, cuya máxima expresión fue la generación del 98, en la que está el monovero universal: Azorín.

Embarque de tropas entre 1887 y 1888 para la Guerra de Cuba en el Puerto de Alicante.

En la provincia se vivieron grandes transformaciones impulsadas por la burguesía local de la Restauración, en un esfuerzo colectivo sin precedentes, que supusieron nuevos servicios básicos para los ciudadanos, como abastecimientos de aguas, electrificación del alumbrado público, nuevos sistemas y redes de transporte, la modernización industrial y de infraestructuras...

Una inundación en Orihuela en el mes de Enero abre este paseo por la memoria de aquel 1898. La capital de la Vega Baja había sufrido un gran desbordamiento del Segura en 1895.
El 11 de Febrero llegaba a Alcoy el ingeniero Próspero Lafarga para preparar el rectificado de la carretera Alcoy-Callosa de Ensarriá, un proyecto que sería presentado en la ciudad del Serpis a don José Canalejas, el líder de los políticos liberales que fue en el período de la Restauración diputado a Cortes por circunscripción. Alcoy veía en esos años la desaparición de viejos molinos papeleros, como los de Payá y Taquio, que eran sustituidos por modernas fábricas de máquinas continuas.

Dénia utilizaba las obras de sus nuevas instalaciones portuarias en el fondeadero natural, una vieja aspiración de la comarca, mientras seguían esperando en Las Marinas la culminación del proyecto de ferrocarril de Alicante a Gandía proyectado en 1894 por Juan Bautista Lafora.

El Puerto de Alicante, con su ferviente actividad, en 1897.

La provincia tenía unas relaciones comerciales escasas con las colonias ultramarinas, y el pueblo, "que agasajaba a los soldados, se oponía a la guerra" (Vicente Ramos, "Historia de la provincia de Alicante de su capital"). Por eso su contribución fue más económica que humana. La Cámara de Comercio de Alicante consiguió a finales de 1896 cinco millones de pesetas en la suscripción de unas obligaciones que eran fiscalmente ventajosas para los comerciantes que acudieron a la misma, entrelos qu estuvieron Serafín Romeu, Román Bono Guarner, Luis Penalva, el Barón de Mayals, Guillermo Campos Carreras, y apellidos tan conocidos como Esquembre, Guardiola, Guillén, Prytz, Soto, Ravello, Samper, Guixot y Carratalá, por citar algunos de ellos.
Cuando Estados Unidos entra en la Guerra de Cuba, se gesta una nueva suscripción desd ela Cámara, pero tan sólo se recogen 8.455 pesetas aportadas por Campos Carreras, Guillén López, Leach Giró, Hugo Pritz, Román Bono y los hermanos Romeu (Javier Vidal Olivares. "Comerciantes y políticos. Alicante 1875-1900").

La intervención norteamericana fue conocida coincidiendo con lal celebración en Alcoy de las fiestas de Sant Jordi, a quien se apeló para que ayudara a las tropas españolas en el Caribe. Desde Orihuela, el obispo Maura dijo que "Una nación de ayer, sin precedentes, sin historia ni abolengo, en cuyo improvisado escudo no campean otros timbres que los del vil metal y la fuerza bruta, faltando a todas las leyes de la dignidad y el decoro y contra toda justicia y razón, ha declarado la guerra a la noble y valerosa España" ("El Eco del Segura", Orihuela 27 de Abril de 1898, recogido en la obra citada de V. Ramos).

En el Gobierno Civil de Alicante se celebró el 20 de abril una asamblea multitudinaria para allegar recursos, y en Elche, donde existía un potente núcleo federalista -el pensamiento al que se había adscrito Azorín en septiembre de 1897 afirmando que su programa personal era "ni moral, ni propiedad, ni ley"- se celebró una manifestación contra los yanquis el 22 de Abril.

Pero ese periodo finisecular es también el de grandes transformaciones urbanas, como la sustitución del gas por la electricidad en el alumbrado público, el desarrollo de los tranvías como transporte colectivo, o el nuevo urbanismo inspirado en las ideas de los ensanches acometidos por Madrid y Barcelona (de los que son buen ejemplo el Plan de la ciudad de Alicante y el Barrio de Benalúa).

Los comerciantes, ligados en su mayoría a la actividad portuaria, nutren en ese período las filas de las formaciones liberales y republicanas (los Maisonnave, Rafael Terol y Leopoldo Laussat). Mientras, en las filas conservadoras estaban las familias ligadas a la propiedad agraria, encabezadas por José de Rojas y Galiano, Marqués del Bosch. Los comerciantes en las filas conservadoras (los Amérigo o los Campos) eran más liberales en lo político que sus compañeros de origen terrateniente.

El turnismo que caracteriza políticamente toda la Restauración se refleja tanto en cada una de las elecciones a Cortes -días antes anunciaban los periódicos sin error cuál sería el resultado en cada una de las circunscripciones de la provincia- como en la vida municipal. Es más, en muchas de las empresas colectivas más ambiciosas, como son la participación en sociedades ferroviarias, proyectos urbanísticos o los abastecimientos de aguas, participan conjuntamente los más acaudalados de las formaciones canovista y sagastista, así como algún republicano.

En 1898, bajo la alcaldía del doctor José Gadea Pro -el liberal que se turnó varias veces en la alcaldía de Alicante con los conservadores Barón de Finestrat y Barón de Petrés- se decide construir el nuevo cementerio en San Blas, la cárcel, el cuartel y la construcción del Mercado Central en la Plaza de Balmes, así como el traslado a la benaluense plaza de los pinos del mercado existente en la Plaza Nueva.

La llegada de las Aguas de Sax, en la Plaza de Gabriel Miró en 1898. Un éxito del empeño de la burguesía alicantina de la época.

Pero sin duda, el hecho más relevante fue la salida el 4 de agosto en Sax de las aguas que abastecerían la ciudad de Alicante a partir del 15 de Octubre de aquel 1898, tras la constitución unos meses antes de la actual Sociedad de Aguas de Alicante. Guardiola Picó dice en "Reformas en Alicante para el Siglo XX", que este es el acontecimiento "más grandioso, el más culminante desde los árabes... la página más brillante de nuestra historia".

También en este año, cabe mencionar que se crea el Colegio de Médicos de Alicante, y que hubo una gran protesta popular en Alicante y Elche por las patatas.

En definitiva, fue un año de cambio y transición, en el que la sociedad tuvo que aceptar su nueva situación, y mirar al nuevo siglo que venía, y que tantos y tantos cambios traería...

Extraído de un artículo de José María Perea publicado en el Diario Información el 10 de Enero de 1998.

Artículos recomendados:
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Historias del Paseíto de Ramiro (I): Alicante en Cuba
Historias del Paseíto de Ramiro (II): Alicante Allende los mares
Historias del Paseíto de Ramiro (III): Alicante en Cuba

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ETELVINA DICE ADIOS

Sé que no os doy un notición, ya hace tiempo que se veía venir, pero al final ha pasado.

Etelvina Andreu se marcha de la portavocía socialista para desempeñar las funciones de Directora General de Consumo, que depende del ministerio que dirige Bernat Soria, el de Sanidad.
Menuda novedad.
La portavocía la ocupará ahora Roque Moreno, actual portavoz de los socialistas en la Diputación de Alicante.
En el PSPV de Alicante hablan de desconcierto, y Etelvina afirma que espera no haber defraudado a los votantes socialistas. Sin duda, el sentimiento más general entre los votantes socialistas debe de ser, en estos momentos, la decepción.
¡Así que, Etelvina, los has decepcionado, no tengas la menor duda!
Aunque quizá Etelvina Andreu no debería adjudicarse todo el mérito. El PSPV lleva bastantes años decepcionando a los ciudadanos con una política de oposición deslavazada, tibia, interesada y seguidista.
Lo cierto es que la noticia se veía venir desde el mismo día 28 de mayo. A pesar de la remontada socialista, a pesar de la ilusión que despertó el resultado, Etelvina Andreu parecía ausente, desorientada, despistada. Ahora sabemos qué ocurría: estaba esperando al resultado de las elecciones generales. Una llamada de Bernat Soria y el contrato que Andreu tenía para cuatro años en la portavocía socialista se ha esfumado.
Era un secreto a voces.
Dadas las circunstancias, no tengo más remedio que darle la razón a Sonia Castedo.
¿Quién me lo iba a decir?
Con la Concejala convengo en que Etelvina Andreu era, desde el principio, una interina.
Por otra parte, he de decir que Sonia Castedo es más malvada de lo que parecía. Después de decir que la marcha de Etelvina Andreu era una pérdida irreparable para la ciudad, se puso a reir a carcajadas.
La política alicantina es un patio de colegio. Y los ciudadanos estamos pagando las consecuencias del mal hacer del Partido Popular, y de la desidia y el abandono del PSPV alicantino. Sin duda, los ciudadanos lo perciben y costará mucho recuperar el escaso crédito ganado desde mayo del año pasado y perdido en dos tardes.
Quedan, por tanto, por delante tres años en los que Roque Moreno o quien quiera que sea que acabará la legislatura, deberá trabajar por la ciudad por encima de cualquier otra consideración. Así pues, otro portavoz socialista que no acaba la legislatura. Etelvina no ha durado ni un año. Así las cosas, cualquiera de nosotros, socialistas o no, puede acabar siendo portavoz socialista en el Ayuntamiento de Alicante.
Dado que la política no puede con ellos, es hora de que el movimiento vecinal, asociacionista, cultural y social alicantino levante la voz, como en la canción de José Luis Perales.

ALFREDO J. CHARQUES

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QUINCENA DE LA CIUDAD

El año pasado, por estas fechas, la Plataforma de Iniciativas Ciudadanas, a la que pertenezco, organizó una Semana de la Ciudad que pretendía ofrecer a los alicantinos la oportunidad de reflexionar sobre la complejidad del Alicante actual, sus problemas y las posibles soluciones a los mismos. El éxito fue tan rotundo que hemos decidido, en la edición de este año, ampliar su duración de semana a quincena.

Las conferencias, mesas redondas, talleres, itinerarios ciudadanos, encuentros y debates se desarrollaran entre los días 5 y 17 de mayo, en distintos sitios, como la Sede Universitaria de la calle Ramón y Cajal, el Colegio de Arquitectos de la plaza de Gabriel Miró, el Centro 14 de la calle de Labradores, el Club Información, la Casa de la Cultura de Mutxamel y por las calles de Alicante y nuestro castillo de Santa Bárbara.
Las conferencias estarán a cargo de prestigiosos ponentes, profesores universitarios como el Dr. Jorge Olcina, el profesor Carlos Gomez Gil, el rector de la Universidad de Alicante don Ignacio Jiménez Raneda, el ex rector don Andrés Pedreño, el geógrafo don Juan Romero y doña Carme Trilla, de la Generalitat de Cataluña, que tratarán temas sobre la globalización y la vivienda.
Habrá interesantes debates, como el dedicado a Pensar la Comarca, que coordinan el profesor Ramiro Muñoz y el artista Arcadio Blasco; la exposición de nuestra Plataforma sobre la Sociedad Civil ante el Plan General de Ordenación Urbana; y un debate sobre el Estado de la Ciudad, todos ellos con participación de personalidades y colectivos profesionales, sindicales y políticos.
Habrá talleres de Urbanística y Arquitectura y Jornadas sobre Medio Ambiente Urbano, y en el terreno lúdico una serie de proyecciones de películas representativas de famosas ciudades del mundo.
Se realizaran tres recorridos urbanos dedicados a visitar un Alicante que pudo haber sido y no fue, una visita histórica a nuestro Castillo de Santa Bárbara, y un último itinerario dedicado a los lugares de la Guerra Civil en Alicante.
Por último, el sábado 17 estará dedicado a la memoria de nuestro compañero Adrián López, uno de los fundadores de la Plataforma, fallecido el pasado año y que estuvo con nosotros, pensando Alicante, hasta el último momento de su fecunda vida. Haremos una velada “Adrián López”, con intervención de conocidos escritores alicantinos que leerán sus trabajos; una cena de la Plataforma, a la que se anima a acudir a todo el que quiera, y, después, en el Pub Clan Cabaret, procederemos a entregar el Premio Adrián López de este año a la escritora y periodista Ángeles Cáceres. Este premio se ha constituido para resaltar la personalidad de quienes desde su tribuna pública o su trabajo luchan por un Alicante mejor y más humano; y se entregará anualmente, a partir de ahora.
La intención de nuestra Plataforma es trabajar, no destruir ni criticar porque sí. Nuestro interés no es el de constituirnos en los aguafiestas de la ciudad; aunque por desgracia son muchas las cosas a criticar y los peligros de que advertir a la ciudadanía. Nosotros queremos concienciar a la gente alicantina, aportar ideas y reflexiones sobre la necesaria mejora de nuestra ciudad, para que, por fin sea verdad aquello de que “Alacant es la millor terra del Mon”. Que no tengamos que avergonzarnos al recorrer sus calles; que no se nos amenace con la construcción de monstruos como el Plan Rabasa, mientras veinte mil viviendas del centro se caen a pedazos sin un buen plan de rehabilitación. Que no se tire el dinero de los contribuyentes lanzando luz del alumbrado público en la dirección equivocada, por no contar con farolas adecuadas. Que se realce la ciudad con buenas obras públicas, con disposiciones adecuadas y con la intención de favorecer al pueblo alicantino y no a los especuladores. Todo ello, aportando ideas y críticas constructivas, arrimando el hombro y pidiendo colaboraciones. Y exigiendo a los políticos que cumplan con su obligación.
A ver si un día nuestra ciudad se convierte en un lugar tan maravilloso y acogedor como se merece, y nosotros ya no hacemos falta. Entonces nos disolveremos tranquilamente, con los deberes hechos, ya que nuestro único interés se llama Alicante.

Miguel Ángel Pérez Oca.
(Leído en Radio Alicante el 29-4-2008)

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¡YA LLEGA EL PÀ BENEÏT.... CULLONS!

Fotografía del Pà Beneït, en mayo de 1990 (¿os habéis percatado el detalle del hombre de rojo sacándose los mocos?)

¡Cullons!
Es veritat.
Ya estamos en mayo.
¡Cómo pasa el tiempo!
Por algún extraño motivo, cuando llega la primavera nos apetece un buen plato de "pericana", un "aspencat" en pan tostado con almendra molida y, como no, un "poquet d´olí de La Torre"
¡Qué mal acostumbrado estamos!
Año tras año, allá por el nueve o diez de mayo, los miembros de Alicante Vivo revivimos y rememoramos una de las tradiciones más bonitas y originales de nuestra provincia: el Pà Beneït.
Para aquellos que no conozcan esta fiesta o no la hayan visto en persona nunca, además de 10 azotes y 5 PadreNuestro´s, les vamos a dar una pequeña lección de historia.
¡Ale.....!
Agarraos que vienen curvas (nunca mejor dicho)

"Llumera" portando el Pà Beneït con sus cuatro acompañantes. Fotografía de 1920. (Archivo A. Castañer)

Como ya sabrán nuestros lectores, muchas de nuestras antiguas y ancestrales tradiciones son de origen pagano, muy anterior a la era cristina. Por ejemplo, los carnavales, la “mona” (hoy, ajustada a la Semana Santa), las fiestas del fuego…..
De todas ellas, quizá la que más ha respetado su forma y ritualidad primitiva es la “Ofrenda del pan”, reminiscencias de las antiguas Panatenéas ofrendadas, según culturas, a Artemisa, Demeter, Ceres o Tanit (diosa de la fecundidad).
En la actualidad, aún podemos hallar tres manifestaciones del ritual en nuestra provincia: Benifallim, Gorga y la Torre de les Maçanes.
En aquellas fiestas paganas, que se desarrollaban en lindos bosquecillos y mesetas al aire libre (al igual que la “mona”, que eran panes ovados en honor a Venus), las jóvenes y virginales doncellas se consagraban como “mujeres” transportando grandes panes que posteriormente eran ofrendados a dichas diosas y comidos colectivamente (ojo, los panes)

Día de la fiesta mayor. En la Iglesia Parroquial de Santa Ana, cantando los Gozos al Patrón San Gregorio. Década de los 50 (Archivo A. Castañer)

Y en la provincia de Alicante, el ritual más famoso y que mejor ha conservado su pureza y colorido ancestral es el Pà Beneït de La Torre, que acontece el día 9 de Mayo de cada año, o domingo más próximo.
Os lo explicamos un poco.

Desfile ritual del Pá Beneït en el primer tercio del siglo XX. Se pueden observar a las torruanas ataviadas de blanco y escoltadas por sus respectivos acompañantes (Archivo A. Castañer)

A principios de siglo, eran elegidos anualmente en La Torre (por sorteo entre los cabezas de familia) 12 festeros llamados desde hace siglos “llumeners”.
Hoy, ese número asciende a 40.
Cada uno de ellos, indistintamente, debía escoger entre las jóvenes de la localidad, una moza que forzosamente debía ser soltera y doncella (cullons, virgen, en otras palabras), la que tomaría el nombre de “llumenera” o “clavariesa”. Esta, a su vez, elegía a cuatro jóvenes custodios (en la actualidad sólo 1) que eran amigos o pretendientes suyos, que debían cortejarla o acompañarla durante todo el ritual.

En el año 1923, algún listo intentó incluir un acto de Moros y Cristianos en la fiesta del Pà Beneït, cosa que no tuvo "demasiado" éxito. Desconocemos lo que ocurrió con aquella mente lúcida... Como mínimo, se le tendría que haber colgado de los pulgares y pasado por la hoguera (Archivo A. Castañer)

En la Ofrenda, la doncella era ataviada con pañuelo blanco y cubierta con cuatro telas blancas sobre un lebrillo de cerámica, que descansaba en su cabeza auxiliada por un almohadón. En su superficie, se colocaba el grandioso (y exquisito, todo hay que decirlo) pan dulce de unos 15 kg., que se obtenía de la harina resultante de moler una barchilla de trigo.
¡Pobre mujer!
Hoy, algo menos “rudos” y con posibles informes de Sanidad anunciando riesgos de contracturas y cervicalgias, el Pà Beneït sólo pesa 7 kg.

Comitiva de los Panes Benditos... ¡¡Benditos Panes!!

La comitiva de “llumeners”, acompañados de dolçaina y tamboril (no faltaba más en nuestra tierra), iba recogiendo una a una a todas las doncellas que aguardaban junto a sus acompañantes en los respectivos domicilios. Poco a poco, se iba formando una singular procesión que, en su desarrollo, recorría varios kilómetros (¡varios kilómetros, oiga usted!) por callejuelas, cuestas y travesías del casco urbano de La Torre, hasta desembocar en la Iglesia, donde culmina el rito desde hace 360 años (más o menos).

Momento de la celebración de la Misa Mayor a San Gregorio (Archivo A. Castañer)

En pleno siglo XVII, una plaga de langosta (no la acuática) asoló los campos alicantinos. A efectos de su exterminio, diversas poblaciones, entre ellas Alcoi, Xixona i La Torre, pidieron la intercesión de San Gregorio, Obispo de Ostia (ojo, sin “hache”), rociando los campos con agua traída desde Navarra y pasada por su…. ¡cráneo! (por favor, fuera bromas de mal gusto).
Destruida la plaga, en el año 1658, La Torre eligió a San Gregorio como patrón, faltaría más, ofrendándole todos los años dichos panes, a los que se les dio el nombre de Pa Beneits.
Desde esa fecha, al concluir la celebración religiosa, algunos panes son cortados, bendecidos junto al agua del santo (que se renueva anualmente, a partir de la original traída de Sorlada, Navarra) y repartidos entre los asistentes.
¡Bien, Bien, Bien...!

Cada Pá Beneït, sacado de la molienda de una barchina de trigo, venía a pesar junto con el ropaje decorativo, unos 15 kg (Archivo A. Castañer)

Aún en nuestros días, el hecho de ser capaz de sobrellevar con “lucidez” el peso del pan durante todo el trayecto, consagra a la “doncella” (ejem...) como mujer, conformando un rancio ritual a la fecundidad humana que, cristianizado por cullons, sigue aún preservando viva la llama de su origen.
Los Torruanos (habitantes de La Torre) guardan en su casa Pà Beneït “com si fora safrá” por sus supuestas propiedades milagrosas.
Vamos…. En otras palabras…. ¡La viagra de nuestra tierra!
(Nos gustaría señalar que no se ha probado científicamente que la ingesta masiva de dicho manjar, haya tenido una causa-efecto en el nacimiento de niños anuales. Así pues, no seamos bestias y no acabemos en el Hospital Comarcal con indigestión)

Momento de la bendición de los panes y el agua de San Gregorio por el sacerdote. El agua depositada en botijos es completada con la original traída de Sorlada (Navarra) en 1658 para la destrucción de la plaga de langosta. Después, de uno de ellos, se rellena el recipiente que la atesora, sellándolo y lacrándolo hasta el próximo año. (Archivo A. Castañer)

La dolçaina y tamboril que acompañaba el rito del Pà Beneït durante todo el trayecto, fue sustituída a principios de este siglo por las bandas de música. Fotografía de 1940 (Archivo A. Castañer)

Desfile de las paníferas torruanas por las cales altas de la localidad. Al terminar el trayecto, la "llumenera" ha cubierto varios kilómetros de callejuelas y cuestas. ¡La jóven es ya toda una mujer! (De cómo curar contracturas y tortícolis ya hablaremos otro día) Archivo de A. Castañer

En la década de los 60, el "llumener" adoptó el traje típico de la población: camalet, espardenyetes d´espart i jupetí. En la fotografía un "llumener" y una "Clavariesa" camino de la ofrenda de flores. Se observa el detalle del "mocaor" de color negro, típico del siglo XIX, frente al blanc utilizado en el Pà Beneït. ¡¡Qué bonitas flores, ándale!!

San Gregorio, Obispo de Ostia (sin "hache") y Patrón de Torre de les Maçanes. La image fue adquirida en el año 1941, al ser destruída la anterior durante la Guerra Civil (Archivo A. Castañer)

Concentración de las "doncellas" con sus panes a la entrada del pueblo. Se disponen a iniciar el último trayecto hasta el templo parroquial de Santa Ana. Fotografía de 1943 (Archivo A. Castañer)

En otros lugares de España también se celebran Fiestas de Panes: Santo Domingo de la Calzada, San Pedro Manrique, Escatrón y Mazaleón. Pero no nos engañemos: la de La Torres es muuuucho mejor (Archivo A. Castañer)

Disposición actual del Pà Beneït. Se han reducido el número de acompañantes de 4 a 1 y en su defecto ha aumentado el número de panes: de 12 a 50. ¡¡Mejor para los hambrientos comensales como un servidor!! Fotografía de 1990. (Archivo A. Castañer)

Detalles de las "llumeneras" o "clavariesas" portando el sagrado pan. Se observan las cuatro telas que le sirven de capilla, el "mocaor" de color blanco en símbolo de pureza y el ramo de flores que corona el pan. (José L. Giménez "Tanito")

Antigua imagen de San Gregorio. Era una talla del sigo XVII destruída en 1936. (Archivo A. Castañer)

Anterior a la cristianización del Pà Beneït en honor a San Gregorio, ya se ofrendaba en la festividad de la patrona de Santa Ana. La celebración es protagonizada hoy por las mujeres casadas del pueblo. (Archivo A. Castañer)

Las calles de la Torre de les Maçanes en fiestas. Sí.... lo que vemos al fondo es NIEVE. Cullons que frío (Tanito)

Como suponemos que estaréis cansados de ver fotografías antiguas del Pà Beneït, ahora os vamos a mostrar imágenes de la celebración del año 2007, a la que asistió el equipo de Alicante Vivo.
Os podemos asegurar que es una tradición que se renueva año tras año, encandilando a todo el público presente: propios y extraños.

Interior de la Iglesia, magistralmente engalanada con los panes.

La gente espera nerviosa y emocionada el comienzo del desfile. Las "clavariesas" se hacen de rogar, y no hay nada mejor que amenizar la espera con música y agua fresca.

Por fin comienza el desfile. Ya vemos salir a las "llumeneras" de la capilla

Las calles abarrotadas.
La llegada de la primavera y el calor son los mejores reclamos para la fiesta.

Una serpiente multicolor.
Buena música.
Aplausos de los asistentes.
Y Los "llumeners" y las "llumeneras" que no pueden ocultar su felicidad.

Y una última curiosidad.
Algo que sería digno de aparecer en todos los libros de Historia.
Durante las fiestas del Pà Beneït del 2007, un miembro de Alicante Vivo rompió aquella centenaria tradición.
Por primera vez en casi 400 años, un hombre, el que suscibe estas palabras, tuvo el privilegio de salir vestido de "llumenera" junto con el resto de mozas del pueblo.
Para el que no se lo crea, aquí adjuntamos una fotografía de tan magno acontecimiento.

Sin palabras....

Os esperamos a todos el 10 de mayo en La Torre de les Maçanes.
Bromas aparte, nosotros no nos lo perdemos por nada del mundo.
Os va a encantar
Saludos

DEDICADO A LA GENT DE "LA TORRE", CON TODO NUESTRO HUMOR Y CARIÑO.

info: Parte de la información y de las fotografías han sido extraídas de "Memoria Gráfica de Alicante y Cormarca", del Diario Información. En ella, don Antonio Castañer Llinares escribió un precioso texto sobre el ritual.

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LAS FOTOGRAFÍAS DE JAIME POMARES - LOS AÑOS 50 y 60

Viene de Parte I: los años 30, y parte II: los años 40

Parte III: Una nueva era

Cuando el país comenzaba a recuperarse económicamente, Jaime Pomares comenzaba también su vuelo a un lugar mejor y más libre, llamado Estocolmo. Pero antes, vivió muchos momentos en toda la provincia, que con su cámara cristalizó para siempre.



Jaime era un aficionado al motociclismo. Le encantaba asistir a las carreras del Circuito de Vistahermosa, donde los espectadores se colocaban en los taludes junto a la carretera de Valencia para ver pasar a los pilotos a toda velocidad. En las fotos podemos ver, en la primera de fondo, al piloto Arganda corriendo frente al Hospital Provincial en una carrera del XVIII Campeonato de España de Motociclismo, celebrada el 5 de Febrero de 1950.


Este era el aspecto del conocido Paso a Nivel de Maisonnave-Aguilera, junto a los Pabellones de Ferroviarios de Renfe, donde los primeros 600 de Alicante sufrieron los atascos durante años hasta que se trasladaron las vías y se urbanizó Óscar Esplá.

En la Puerta del Mar, junto a la Explanada. En primer plano, una curiosa furgoneta.





Alicante comenzaba a construirse sobre sí misma de un modo demencial y descontrolado. Las alturas se multiplicaban por tres y por cuatro en el centro, y el desarrollismo provocaba estragos que se sufrirían para siempre. Las fotografías están tomadas desde un edificio de la Avenida de Salamanca, y muestran el entorno del ensanche próximo a Maisonnave y la Avenida de la Estación, donde los almacenes y fábricas dieron paso a grandes edificios.

Abril del 1964, en la coqueta Playa de la Albufereta.
La Estación de Renfe todavía conservaba su fachada original. Los trenes movidos a vapor entraban en su nave central... esto duraría poco. Pronto llegaría la electrificación de las líneas y la destrucción del edificio decimonónico. Al fondo podemos observar el Silo de Harinas Magro y la Rotonda de locomotoras.

Pescando en la escollera junto al Hotel Meliá, frente al Postiguet. De fondo, la Serra Grossa.

En los últimos balnearios del Postiguet. Una foto idílica.



En la primera foto, podemos apreciar la imponente mole del Puig Campana con su tajo en la cima. Esta tomada desde el camino que baja de la Masia Sacarets hacia el Barranc de Arc camino de Sella, pudiendo ver en primer plano la formación rocosa de la crestería dels castellets,que tiene cerca del collado uno de los tantos "forats" que hay por la provincia.








El amor por la tierra de Pomares le llevaba a recorrer su interior, para conocer pueblos, ciudades, montañas... Estas fotos pertenecen a la sierra de Bernia y mas concretamente al Fort de Bernia. En esta sierra está el forat más famoso de toda la provincia.









Una curiosidad que descubrió fue esta antigua casa en Elche. Sobre su techo, existía una gruesa capa de tierra, que con el tiempo, se había convertido en un improvisado maizal. Fue tan chocante que quiso registrarlo para siempre con su cámara de fotos.




Un barco encallado en las proximidades de Santa Pola es el protagonista de esta serie de fotos. Jaime está sentado en el extremo del barco desde el que se está haciendo la foto.


El Castillo de Villena, en una espléndida panorámica.




Escenas de la Semana Santa, en Orihuela.











Orihuela conservaba todavía el encanto de las ciudades de las huertas de la Vega Baja, casi sin modificaciones desde hacía siglos, con su montaña de telón de fondo, y su hermoso centro urbano.

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SI LAS ROCAS HABLASEN... (VI)

Articulos Anteriores: Si las Rocas Hablasen (I)

Si las Rocas Hablasen (II)
Si las Rocas Hablasen (III)
Si las Rocas Hablasen (IV)
Si las Rocas Hablasen (V)

Nos habíamos quedado en el siglo XVII…
Recuerdo que la población de Alicante sufrió un crecimiento intermitente; si bien los primeros 20 años la población creció más o menos al ritmo del siglo anterior (por lo que se puede decir que la expulsión de los moriscos no afecto mucho a la ciudad, al menos de forma directa), en la década de los cincuenta se frenó, volviendo a incrementarse a mediados de la centuria, tras la peste que sufrió la ciudad en 1648, y siendo de nuevo interrumpido por la Guerra de Sucesión (volvió a recuperar un importante crecimiento en 1720).
Normalmente todos estos aumentos y descensos del crecimiento venían propiciados por la actividad del puerto, que era el que daba vida a la ciudad.

Como notas sociales del momento comentar que en 1640 el Dean Vicente Bendicho, ilicitano de nacimiento, (primer cronista de la ciudad) terminó su “Chrónica de la muy Noble y Leal Ciudad de Alicante”, y que en 1847 Felipe IV concede a Alicante la Bailía General independiente de Orihuela. También cabe destacar el inicio de la presencia jesuita en la ciudad (1619), lo que indica la importancia de Alicante, y en el 1672 las Monjas Capuchinas desde Murcia (imagen nº1 extraída del libro Alicante Ilustrado. Se corresponde con la portada de la crónica de Vicente Bendicho Enbite, guardada en el Archivo Municipal de Alicante).
Como ya había comentado a finales del siglo pasado se construyó el Pantano de Tibi, que hizo que la zona tuviera un mayor potencial agrario, lo que al fin y al cabo era beneficioso para la ciudad de Alicante. Su construcción costó 58.000 libras valencianas, sufragadas por la ciudad de Alicante en su practica totalidad, quedándose muy endeudada tras tomas dichas cantidades del censo.
Al poco de iniciarse el uso del pantano la pared sufrió un desperfecto, dejando de usarse durante tres años (1601), teniendo que pagar la ciudad 30.000 ducados por el arreglo. 96 años más tarde (1697) la presa sufrió un sabotaje que la dejo fuera de servicio durante mas de 40 años, costeando su reparación los propios regantes.
El sistema de reparto del agua fue fácil: Se dividió el fluir natural del río en 336 hilos de hora y media de duración, denominándose agua vieja y perteneciendo a los descendientes de los primitivos propietarios. Y el agua embalsada quedaba dividida también en 336 hilos repartidas a minutos por tahulla de tierra. Fue la conocida como Agua Nueva.

Pantano de Tibi. Estado del pantano en marzo de 2005.

El cultivo que predominó sobre el resto fue el de la vid, sobre todo el vino tinto y alcanzando una mayor popularidad el Aloque, como vino de mesa, el Moscatel, el Malvasia, pero sobre todo el Fondillón. También había cultivos de barrilla (de donde se obtenía la Sosa Caustica), en la zona del Pla y cultivos de secano en Las Atalayas, Verdegas, Rebolledo, La Alcoraya, Foncalent… en general la agricultura de la zona estaba algo atrasada, en comparación con el resto de Europa.
Nuestro puerto se convirtió en el segundo más importante de toda España, y eso que no hubo modificaciones de especial relevancia hasta el siglo XVIII (cabe recordar que la ultima reforma de interés se produjo en el siglo XVI). Durante este siglo el puerto de Alicante cumplió una función de redistribuidor, al venir mercancías que luego eran embarcadas en otros barcos que las llevaban al resto de puertos europeos.
Imagen extraída del libro “Nace una Ciudad”. En ella se puede ver el muelle de Alicante en el siglo XVII

A principios de siglo, se expulsó a los moriscos de España, siendo uno de los puntos de partida nuestro puerto. Recuerdo que los viajes duraron de octubre de 1609 a enero de 1610, partiendo cerca de 30.000, un 20% aproximadamente de los que habitaban en el reino de Valencia.

Imágenes extraídas del libro Historia Grafica del Puerto de Alicante. Se tratan de dos fragmentos del cuadro “Embarque de los Moriscos en el Puerto de Alicante” de Pere Oromig y Francisco Peralta -1612/1613-. En la imagen se ve en primer termino a la izquierda la Casa del Rey o Alfolí de la Sal.

A principios del siglo XVII nuestras defensas (murallas) volvieron a ser reparadas, por el temor a los conflictos causados por los últimos austrias y la importancia estratégica de la nuestra ciudad. Estas reformas no consiguieron que tras la visita, en 1634, del Marqués de los Velez, virrey de Valencia, quedara patente la endeblez del sistema defensivo y la escasez de municiones, a la par que de la necesidad de fortificar los barrios extramuros de San Antón y San Francisco. Se hicieron proyectos, como el de Síndico de la ciudad en 1656 (Juan Bautista Palavicino), pero ninguno se llego a consumar. Esto hizo que tras la guerra entre España y Francia (iniciada en 1689) Alicante fuese terriblemente bombardeada en 1691 a manos del almirante D’Estrées. Recuerdo que ese bombardeo dejo en pie apenas un 10% de la ciudad, cayendo iglesias, conventos, cárceles y el ayuntamiento, reiniciándose cinco años mas tarde la reedificación. Llegaron a mis oídos que la Corona aportó 4000 libras para la reconstrucción de Alicante!!

Imagen extraída del libro Historia Grafica del Puerto de Alicante en la que se aprecia el recinto dibujado por Juan Bautista Palavicino, sindico de la ciudad, y que estaba incluido en el Memorial dirigido al Rey para agrandar las murallas de la ciudad (1656)

Tras esta guerra quedo muy clara la necesidad de una modernización de las defensas de Alicante, construyéndose años más tarde el Baluarte de San Carlos (bajo la actual sede de la Universidad de Alicante en Canalejas)
JUAN QUILES
EL MORTERO

Bibliografía:
Campos Ferrera, S. (2007): Historia Gráfica del Puerto de Alicante. Puerto de Alicante y Puertos del Estado. España.
Rosser Limiñana, P. (1995): Nace una Ciudad. Origen y Evolución de las
murallas de Alicante. Ayto. Alicante – Concejalia de Cultura. Alicante.
Seijo Alonso, F.G. (2004): Alicante Ilustrado.1154-1672. Historia, Arte, Monumentos. Diputación de Alicante, Alicante.

VV.AA. (1989): Historia de Alicante. Ayto Alicante, Patronato para la conmemoración del Quinto Centenario de la Ciudad de Alicante, Diario Información. Alicante.

VV.AA. (2000): Atlas Histórico de España. Istmo. Madrid.
VV.AA. (2007). Canelobre. Vivir en el Alicante Medieval. Diputación de Alicante. Alicante.

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ALICANTE Y EL PRIMER SUBMARINO DE LA HISTORIA

El puerto de Alicante, en 1870. Diez años antes, tendría un aspecto similar este lugar, donde los alicantinos tuvieron el privilegio de ser testigos de excepción de un hito en la historia de la ingeniería y la navegación: la primera inmersión efectiva de un submarino, que hoy en día, descansa en el lecho marino de estas aguas.

Cosme García Sáez (Logroño, 1818) fue el primer español que inventó el submarino. Aunque muchos comiencen ahora a discutir sobre si esta afirmación puede ser cierta, conociendo las figuras de Isaac Peral y de Narciso Monturiol. Consideraremos que los primeros datos que existen sobre intentos de navegación submarina en el mundo proceden de crónicas de 1532, realizados en aguas del Tajo con una campana de buzo. Hasta 1776 no se encuentra un aparato que pueda llamarse propiamente submarino, y fue el "Tortuga" del norteamericano Bushnel para destruir barcosingleses durante la guerra de la independencia de Estados Unidos. Fulton ofreció en 1800 su "Nautilus" a Napoleón, pero lo rechazó. En 1831, el catalán Cervó falleció en el puerto de Barcelona al intentar sumergirse con su aparato. Y en 1859, Monturiol recibió ayuda oficial, pero su proyecto del "Ictíneo" se fue a pique por problemas técnicos y ruina del creador.
Gustave Zédé creó un aparato que Isaac Peral perfeccionó, y sus pruebas fueron satisfactorias, pero fueron fechadas entre 1889 y 1890. 30 años antes, en el puerto de Alicante, un submarino creado por Cosme García, efectuaba una prueba oficial ante testigos de su funcionamiento sin ningún tipo de percance, y a continuación, os contaremos su curiosa historia.

Cosme García Sáez.

Por tanto, podemos decir que el primer submarino efectivo, fue botado y probado oficialmente en aguas del Puerto de Alicante, el 4 de agosto de 1860.

Poco se sabe de Cosme García, pues la pista documental es muy escasa, y no fueron numerosos los documentos que se conservaron de la época, así como recortes de prensa. Pero al menos existen, e incluso un instituto logroñés, que lleva su nombre, constatan su existencia.
Este riojano, que vivió el convulso Siglo XIX español sin pena ni gloria, además de inventar el barco-pez, introdujo mejoras en correos, en imprentas, e inventó las carabinas con carga trasera. Fue todo un "Edison" a la española, en su versión reducida, pero esto no debe ser excusa para olvidar su gesta, y sobre todo, porque "salpica", y mucho, a Alicante.
Trabajó en Madrid, pero como allí no tenía suficientes medios, decidió trasladarse a Barcelona para montar su oficina. Allí fue donde vio por primera vez el mar, y donde su mente comenzó a soñar. De hecho, empleó todo el dinero que le aportó una máquina matasellos (45.000 duros) para invertirlo en la fabricación del ingenio: una máquina submarina con la que poder descender al fondo del mar, verlo y poder volver a subir.

Los planos originales del Garcibuzo.

Para la construcción de su primer prototipo acudió a la Maquinista Terrestre y Marítima de Barcelona y se hizo de hierro. Tenía, visto de lado, forma de tonel apuntado truncado hacia la proa y la popa y medía tres metros de eslora (largo), 1,5 de manga (ancho) y casi 1,6 de alto. Constaba de una compuerta de entrada y escotillas en la proa y la popa. La inmersión se producía por la inundación de cuatro depósitos situados, dos a cada lado de la parte central y más ancha del casco. Con bombas se achicaba el agua para tornar nuevamente a la superficie.
Tenía capacidad para albergar bien apretadas a dos personas, y constaba además de otras cuatro aberturas en el casco en las que se instalaba la propulsión del buque con cuatro remos articulados accionados desde el interior.
Estaba impulsado por un motor de resorte y un peso sumergidos, que, tras no pocas y laboriosas gestiones, fue probado en 1859 ante un pequeños grupo de personas en aguas del Puerto de Barcelona, y aunque se detectaron deficiencias y no hubo buenos resultados, el impulsor funcionó y el principal objetivo era comprobar en la práctica lo que ya estaba resuelto en la teoría. A pesar del fallo inicial, el inventor no se desanimó y patentó la máquina submarina el 16 de noviembre de 1859.

Vista lateral del prototipo. La patente del aparato-buzo se solicitó en España el 9 de Julio de 1959, y le fue concedida el 8 de Mayo de 1860. También lo patentó en el Instituto de la Propiedad Industrial de París el 25 de Abril de 1861.

El segundo prototipo, también construido por la Maquinista en Barcelona, fue probado en el puerto de Alicante (hasta donde se trasladó a bordo de un buque de carga), lo mismo que haría Monturiol, en 1861 con el Ictíneo I.
Las primeras pruebas se hicieron en el verano de 1859 participando en la inmersión sus hijos, pero las expediciones bélicas de O'Donnell que salían desde el puerto barcelonés, retrasaron las pruebas definitivas. De todos modos Cosme García patentó el "aparato-buzo" el 8 de mayo de 1860 en Madrid y el 25 de abril de 1861 en Francia.

Sus dimensiones fueron mayores: 5,75 metros de eslora, 2,25 de alto y 1,75 de ancho. El casco se realizó esta vez en chapa de hierro, y constaba de una entrada en la parte superior que se cerraba herméticamente desde el interior; en los costados aparecían dos remos para girar el barco; cerca de la proa otros dos remos para sostener el barco y hacer que descendiera o se elevara; en la popa una hélice para hacer navegar el barco; y en los lados y en otras partes del casco había distintas escotillas para ver el exterior del apasionante y desconocido fondo submarino.
Finalmente, en el interior del barco formando un segundo casco, se encontraban dos tanques que al llenarse y vaciarse mediante bombas de agua permitían la inmersión o la emersión del aparato.

Las pruebas definitivas, las exigidas por la ley de privilegios (patentes), se realizaron de nuevo en Alicante el 4 de agosto de 1860 y fueron certificadas notarialmente.

Alicante en 1858.

Trasladémonos por un instante a la dársena del puerto de Alicante, una ciudad que un año antes había comenzado a derribar sus murallas defensivas, y cuyo puerto comenzaba a adquirir importancia tras la llegada del Ferrocarril desde Madrid.
La convocatoria atrajo a curiosos y paseantes, seguramente anunciada días antes, como cuando se hacían demostraciones de globos aerostáticos u otras curiosidades. Arremolinados en el dique, fueron los privilegiados espectadores de un momento para la historia, pues sería la primera demostración pública registrada del funcionamiento exitoso de un submarino en el mundo, toda una proeza en la historia de la ingeniería y la navegación.
Y esto, sucedió en Alicante.

La gente probablemente se tuvo que acercar al muelle de Levante para poder ver el experimento.


Las pruebas se efectuaron ante notario y personalidades del momento, para darle más fiabilidad a la noticia y poder ser demostradas posteriormente. Asistieron a tal efecto, el Comandante de Marina, el Gobernador Militar y otras autoridades seleccionadas por el Gobierno de O´Donell (interesado en las posibles aplicaciones bélicas del invento), así como los Cónsules de Gran Bretaña, Suiza y Estados Unidos.

Fue todo un acontecimiento, según la interesante acta oficial, que describe el evento como testimonio de la gesta:

Los que suscriben, residentes en esta ciudad de Alicante, certificamos y aseguramos bajo nuestro honor y buena fe:
  • Que el día tres del corriente mes de Agosto de 1860, fuimos invitados por Don Cosme García, de profesión mecánico y residente en Madrid, para asistir al día siguiente cuatro, a las 7 de la mañana, a los experimentos y pruebas de un aparato buzo de su invención.
  • Que, en efecto, concurrimos en el día y hora mencionados con el indicado fin, al punto del mar designado por el Sr. Comandante de Marina de este distrito para ejecutar estos trabajos.
  • Que el sitio indicado es el de mayor fondo o profundidad reconocido en este puerto.
  • Que llegado a este punto, observamos el aparato "submarino" a flote y dispuesto a funcionar.
  • Que así que se completó el número considerable de personas asistentes a este acto, el inventor Sr. García se introdujo con uno de sus hijos en el aparato, y cerró herméticamente su entrada por medio de la tapa o puerta colocada en la parte superior de aquél.
  • Que isntantáneamente después, el "submarino" desapareció de la vista de todos los concurrentes, sumergiéndose con la mayor facilidad hasta el fondo del mar.
  • Que en este estado, con el inventor y su hijo dentro, permaneció sumergido por tiempo de cuarenta y dos o cuarenta y cinco minutos, sin tubo, cuerda, ni nada que le comunicase con la atmósfera.
  • Que durante este tiempo, el aparato se hizo visible varias veces entre dos aguas a voluntad del inventor, quien hizo estos movimientos, según dijo después, para dar a conocer a sus concurrentes que ninguna novedad le ocurría y evitar toda duda e inquietud por este motivo.
  • Que asimismo observaron que el aparato permaneció inmóvil entre las aguas, a voluntad del inventor que dirigía estas operaciones desde el interior.
  • Que después, el aparato se movió en todas direcciones, caminó y dio vueltas o giros completos, ejecutados por el inventor sin ningún auxilio ni agente exterior.
  • Que el aparato subió a la superficie del mar y, abierta la tapa desde el interior, aparecieron el inventor y su hijo tranquilos, sin muestras de fatiga o cansancio.
  • Que el inventor manifestó entonces que podían haber permanecido encerrados en él mucho más tiempo; pero que no lo habían hecho para evitar que los concurrentes experimentasen temor sobre su seguridad personal.
Y certificamos, por último, que todas estas operaciones se han ejecutado a nuestra vista, sin que el inventor haya necesitado aire, ni ningún otro auxilio exterior, esto es, incomunicado completamente con la atmósfera, suelto y libre el aparato, sin un cable siquiera que pudiera elevarlo del fondo dle mar a la superficie, caso de cualquier accidente. Y, a petición del inventor Don Cosme García Sáenz, y por ser así la verdad, firmamos este acta en Alicante a día 6 de Agosto de 1860:

El Comandante de Marina, José de la Paz.
El Brigadier gobernador, Buenaventura Carbó.
El Corononel Jefe del Estado Mayor de las Islas Baleares, Juan de Dios Sevilla.
El Presidente del Consejo Provincial, Joaquín Orduña.
El Administrador Provincial de la Hacienda Pública Manuel de Corbella.
El Ingeniero de Minas Sandín.
El Ingeniero Jefe de la Provincia, Agustín de Aroso y Baracíbar.
El Ingeniero Primero Eduardo O´Kelli.
El Ingeniero de Caminos, Antonio G. Molina.
El Juez de Primera Instancia, Antonio Alix.
El Cónsul General de Suecia y Noruega, Carlos A. Danlander.
El Administrador Principal de COrreos, Remigio Motas.
El Cónsul de S.M. Británica, Benjamín Barrios.
El Cónsul de los Estados Unidos, Guillermo Leach Giró.
El director propietario del Periódico "El Comercio", B. Lomas y Corradi.
El Marqués de Casa Pizarro.
El Capitán del Vapor "Marsella", R. Lagier y otros muchos espectadores.

El "acta" se conserva en el Archivo Histórico del Ministerio de Marina (Madrid).
El Comandante de Marina, ofició al Capitán General del Departamento de Cartagena, Don José Montojo y Albizu, el día 5 del mismo mes en los siguientes términos:

"A las siete y tres cuartos de la mañana del día de ayer se hizo en este puerto la prueba de un aparato submarino de la invención de Don Cosme García, vecino de Madrid, resultando de las operaciones hechas que dicha máquina que es de planchas de hierro, se sumergió con dos hombres dentro, permaneciendo bajo el agua veinte y seis minutos, que después ascendió a flor de agua, girando varias veces tanto en superfície como entre aguas con facilidad, dando con esto su inventor por concluidas las pruebas a las que asistí y que en su totalidad duraron hasta las ocho y media de la propia mañana, sin que las personas que se sumergieron, una de las cuales fue el indicado Sr. García, se notase alteración alguna en su salud."

El éxito de las pruebas y los aplausos, seguramente hicieron albergar a Cosme García la esperanza de poder subir a los altares de los grandes inventores.
Nos podemos imaginar los comentarios y los rumores de la gente conforme iban pasando los minutos y el submarino no asomaba, y allí, en el fondo del puerto, no se veía nada. Y también podemos imaginar la alegría tras emerger, abrir la escotilla, y saludar al público. Tuvo que ser memorable. Y lo extraño, es que nada de esto sea muy conocido...

Posteriormente, tras los ánimos que recibió del éxito en Alicante, Cosme construyó un aparato todo de cobre (el Garcibuzo) y lo trasladó a Madrid para presentárselo a Isabel II.
En la capital ya había expuesto su primer modelo en la calle para que lo pudiesen observar los miembros del gobierno, los diputados y las más altas jerarquías oficiales, pero la oportunidad de contar con el beneplácito de la reina era la mejor que se le podía presentar.
Fue llamado al palacio por el ayudante de campo de S.M. el Rey, con una tarjeta de invitación que decía: "...que el lunes 7 de abril, a las 2 de al tarde, puede ir al Palacio con el barco pez".
Junto a la tarjeta aparece un papel en el que se indica el santo y seña para tan señalada ocasión: "Juan, José, Jaén, Justicia". La contraseña especial sería "Juicio".

La visita no fue la soñada por el inventor. Isabel II admiró el pequeño barco pez y lo llenó de elogios, pero al final soltó la noticia: el Gobierno no podía comprar ni financiar el proyecto, por los cuantiosos gastos ocasionados por la guerra de las colonias de África. Indignado, Cosme garcía viajó a París, donde pensaba que su obra podía ser más considerada que en su propio país. Estaba en lo cierto. Napoleón II y sus técnicos examinaron el Garcibuzo y las armas que el inventor consideraba complementarias.
El emperador le invitó a trasladarse al arsenal de Tolón para construir uno. El contrato era sustancioso: 14 millones de francos de la época. Pero su patriotismo no le permitió aceptar tan cuantioso ofrecimiento. Él creía que el submarino podía ser un arma muy valiosa para la defensa de su país...

En las aguas de este puerto, o en sus proximidades, tuvo que hundirse el "barco pez", el primer submarino efectivo de la historia, donde hoy todavía descansa...

Y finalmente, el destino del prodigioso invento, fue quedarse anclado en el Puerto de Alicante. Pocos años después, una notifiación portuaria le informó que el aparato molestaba al tráfico marino. Su hijo, Enrique García, fue el encargado de mandarlo al fondo del mar, donde aún permanece.
De hecho, los historiadores no conocen más detalles técnicos porque desapareció sin dejar apenas constancia de sus características, en pleno desánimo por la poca repercusión que tuvo el ingenio.

El resto de sus inventos, tampoco corrieron mucha suerte. Construyó un nuevo modelo de rifle para la infantería que tuvo muchísimo éxito (podían tirar hasta 3.071 disparos sin limpiarse). Se construyeron 500 modelos de carabinas de carga tasera para dos batallones de cazadores, que se trasladaron a Madrid, pero en 1868 estalló la revolución de La Gloriosa y fueron robadas por los revolucionarios, desapareciendo para siempre.

En 1874, Cosme García murió, pobre y desilusionado por una vida dedicada a entregar su creatividad a su país, que nunca le dio reconocimiento alguno. Su familia quedó sumida en la pobreza (uno de sus hijos se vio obligado a pedir permiso al alcalde de Madrid para mendigar por las calles).

Esquela de Cosme García Sáenz, citando como prueba irrefrutable de la veracidad de su gesta, el acta notarial realizada en Alicante.

Esta es su esquela de defunción: "D. Cosme García y Sáenz Inventor del primer barco para la navegación submarina por los años del (18)59 y (18)60. Privilegio o patente fecha 16 de noviembre de 1859, según consta en acta notarial fecha 6 de agosto de 1860 en Alicante. Nació en Logroño el 27 de septiembre de 1819 (es 1818) y murió el 23 de junio de 1874 en Madrid".

La Guerra con Cuba de 1898 sirvió de nueva oportunidad para que su hijo Enrique, volviera a ofrecer los planos del barco pez al Gobierno, pero tras escuchar sus explicaciones, la comisión técnica desestimó su ofrecimiento y dictaminó (en un penoso ejercicio de sus funciones) que sólo en algún caso excepcional el submarino podría considerarse como un arma de guerra (Cosme García había previsto que fuera el arma del futuro, adelantándose 80 años a la Segunda Guerra Mundial y un siglo a la Guerra Fría, conflictos bélicos donde el submarino fue una de las armas clave).

La gesta que logró el "Pinche" (como así le conocían en Logroño) apenas fue contada por los periódicos. Entonces se dedicaban planas enteras a las pesadas discusiones políticas, amenizaban el papel con algún folletín y alguna receta para hacer tinta, y no se ocupaban tres días seguidos de un suceso, por importante que fuese. Lo del submarino se olvidó, los logroñeses dejaron de pensar en el "pez" y en el "Pinche", y sólo algún amigo particular volvió a saber de él.

Hubo que esperar hasta 1917 para que un consejo de ministros agradeciese la labor de Cosme García. El premio fue otorgar a uno de los primeros submarinos de la Armada española su nombre (paradójicamente, España, pionera históricamente en la navegación submarina, tuvo que adquirir sus primeras unidades a Estados Unidos).
En la actualidad, la Comunidad riojana intenta sacar del olvido a tan ilustre paisano. En los noventa se formó un Comité para este motivo, entre cuyos proyectos figuró convocar una beca para el estudio y obra de Cosme García, y la formidable idea de sacar de las aguas del mediterráneo el barco-pez.

Fuentes:
- Artículo publicado en El País, el 31 de Julio de 1994: "Perdido en la Historia", de Inés García-Albi. Ofrecido a Alicante Vivo por Elías Gomis.
- I.E.S. Cosme García
- Riojanos ilustres
- Cosme García Sáenz, inventor.

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El Puerto de Alicante II
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Otros hundimientos:
Los hundimientos y los alemanes
El hundimiento del Siena
El hundimiento del Sirio
El hundimiento del U-77
El yacimiento submarino de la Albufereta

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EL FARO DEL CABO DE LAS HUERTAS

Por el camino del faro ...

Por el camino del Faro hacia el Cabo de las Huertas. Llamado así, Faro del Cabo de las Huertas, cuando estas lo rodeaban. Ahora no hay huertas. Se plantan ladrillos. De niño recorría este camino en bicicleta. De entonces ahora está irreconocible. Entonces, un paraje virgen, salvo algunos chalets que se acercaban al faro con timidez. Ahora el descaro, el ladrillo no pregunta, lo invade todo. Las urbanizaciones lo van acorralando, lo amenazan, le presionan cada vez más dejándole menos espacio libre a su alrededor.

el faro del Cabo de las Huertas, detrás de unas casas






El faro está situado en la punta del Cabo de las Huertas. Dominando la bahía de la playa de San Juan, la de Muchavista y el litoral de Campello, Villajoyosa y Benidorm. Por el otro lado, la bahía de Alicante, con el cabo de Santa Pola y su faro en su cima al fondo de la bahía A sus pies, calas pequeñas. Se construyó sobre los restos de una antigua torre vigía, llamada de l´Alcodre.
... el litoral de Campello, Villajoyosa y Benidorm.


... con el faro y el cabo de Santa Pola al fondo

Desde su atalaya se encuentra seguro. Seguro del hombre. Una valla firme frena a la especulación. No sabe por cuanto tiempo. Pero lo frena ó eso es lo que parece. Seguro de los golpes de mar. Cuando el mar ruge enfadado no le alcanza. Tan sólo algunas gotas al golpear las olas con las rocas. Y da seguridad. A los barcos que buscan su luz en la noche para no chocar con la costa.

Desde allí arriba ha visto crecer a muchos niños, niños que ya son adultos, que pasean con otros niños, sus hijos, por el sendero que lo rodea. Ancianos que dejan pasar sus recuerdos mientras pescan entre las rocas. Navegantes imprudentes que han encallado sus embarcaciones tan cerca de la orilla. Alguna sorpresa. Un helicóptero y un barco. ¿Persecución ó entrenamiento?. Y lo que más le emociona, las tormentas. Cuando el mar se oscurece tanto que se confunde con las nubes del atardecer. Los rayos. Los relámpagos. El mar embravecido. Y ante este caos … su luz triunfante en la negrura de la noche. Victoriosa sobre las crestas de las olas.

Ancianos que dejan pasar sus recuerdos mientras pescan ...

helicóptero y barco, ¿persecución ó entrenamiento?

Desde allí arriba ha visto tantas cosas que prefiere no acordarse de todas. La evolución de la ciudad, que le amenaza. Los cambios y los hábitos sociales de la dictadura a la democracia.

Desde allí arriba ve como está pintado el horizonte con el azul marino del cielo, el turquesa del mar, el azul intenso de las montañas. El Cabeçó d´Or, el Puig Campana, la Sierra Aitana, la Carrasqueta, la Sierra helada, la isla de Benidorm, … por el norte; la Sierra Grosa, la Sierra de Santa Ana, el castillo Santa Bárbara… por el sur. Y ese hormigeo humano que llena la playa en verano, que le distrae y le acompaña, lejos de las mañanas tranquilas y solitarias de invierno. Esta soledad obligada de un faro, antes también de los fareros. Ahora un ordenador y unas placas solares son sus brazos y sus oídos. Pero el faro sigue allí. Vigilante. Atento. Para siempre.
Cabeçó d´Or, ...


... Aitana, Puig Campana, ...

... la sierra Helada, la isla de Benidorm ... el mar.

el castillo Santa Bárbara y Alicante, entre la bruma

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DISCAPACIDAD Y EL TRANSPORTE PUBLICO EN ALICANTE

Nuestro amigo Óscar Martín Grande, nos manda un artículo sobre la pésima situación de los autobuses urbanos alicantinos, en lo referente a transporte de personas con discapacidad de movimiento.

El pasado Jueves 17 de Abril, tuve la oportunidad de ver en primera persona, la lamentable situación que hay con los autobuses urbanos de Alicante en lo referente al tema de transporte a personas con discapacidad o problemas de movilidad.

Muchos de estos autobuses disponen y teóricamente están preparados para que estas personas puedan subir al autobús, pero la realidad es bien distinta.
En muchas ocasiones, las personas con problemas de movimiento suben gracias a la ayuda de otros viajeros, que lo hacen a pulso, ya que el sistema de plataforma o rampa no funciona o no quieren usarlo por el tiempo y esfuerzo que supone. Tengamos en cuenta que NO es un sistema automático.
El suceso en cuestión ocurrió con uno de los autobuses de la línea 4, en el cual hubo que subir a una persona con silla eléctrica a pulso por la puerta delantera del bus. Posteriormente, a la hora de bajar, el conductor decidió sacar la rampa: es un mecanismo manual, y su mal estado y nula conservación, hace que sea una tarea más que costosa para el propio conductor, que necesita la ayuda de pasajeros.

Al final, y tras sacar parcialmente la rampa, hubo que bajar al hombre con su silla a pulso, ya que esta no quedo bien puesta a la altura del suelo. Por último, en el colmo del desastre, le fue imposible cerrar la plataforma y el bus tuvo que quedarse detenido en situación de "avería" a la espera de otro autobús para seguir con el viaje.
El tiempo trascurrido en todo el suceso fueron más de 35 minutos.
Afortunadamente, el trasbordo posterior no tuvo ningún coste para los usuarios..., pero el daño ya estaba realizado.
Quizá la persona afectada por su problema de discapacidad, se piense dos veces en tener que coger un transporte público que por mucho que nos quieran decir que está adaptado, realmente no es así.
No es la primera vez que se observa como otras personas con problemas similares tienen que ser subidas o bajadas a pulso con la ayuda de pasajeros.

Lo más triste e indignante de todo esto, fue la actitud de algunos de los pasajeros, que increparon y culparon del retraso del viaje a la persona que viajaba en su silla de ruedas.
Ante semejante situación y experiencia, me hago muchas preguntas.
¿Cómo se entiende que algunas personas sean tan insolidarias y con tan pocos escrúpulos como para culpar de un retraso a la persona que menos culpa tiene, en este caso un discapacitado?
¿Cómo es posible que en una ciudad, estas personas con falta de movilidad no puedan usar un autobús por estar mal adaptado?
¿Cómo es posible que los sistemas no funcionen correctamente o que el mecanismo de acceso a estos transportes sea mecánico y manual con múltiples defectos?

¿Es esta la sociedad de igualdad que queremos?
¿Somos realmente conscientes de los problemas de estas personas?
Resulta llamativo, además, que en estos días se imponga una subida del billete del transporte público a mi forma de ver abusiva teniendo en cuenta la calidad del servicio.
Si no somos nosotros los propios ciudadanos y usuarios los que demos nuestra opinión y nuestra queja ante estos sucesos lamentables, nadie lo hará.

Oscar Martín Grande.
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FRANCO DEJA DE SER HIJO ADOPTIVO DE SANT JOAN

Ayer, 24 de abril de 2008 , el Ayuntamiento de Sant Joan con el alcalde D. Edmundo Seva a la cabeza, aprobó la retirada del título de Hijo Adoptivo de la Villa al General Francisco Franco. Han pasado 68 años desde que la Gestora Municipal presidida por D. Agustín Pastor le concediera al Dictador la distinción en sesión extraordinaria del 1º de abril de 1940.


Además de esto, en el mismo pleno se ha acordado retirarle a Franco la Medalla de Oro que desde 1974 tenía en su poder.


Esta moción ha sido presentada conjuntamente por PSOE, Bloc y PP dejando en evidencia la actitud del PP en Alicante que ha solicitado de forma ilegal y arbitraria 25.000 firmas para retirar idénticas distinciones. La alocución de D. Baltasar Ortiz fue aplaudida en dos ocasiones por el público asistente.
Veamos el motivo por el que se le concedió el título de Hijo Adoptivo a Franco en Sant Joan y por extensión, como luego vereis, a todos los pueblos de la provincia:
Nos vamos al libro de plenos del año 1940 y concretamente al pleno del 1º de abril de 1940 que se encuentra depositado en la Secretaría del Ayuntamiento de Sant Joan. Leemos que al pleno extraordinario asisten el alcalde D. Agustín Pastor, D. Luis Poveda Juan y D. José Pastor Ferrándiz. Se da lectura a una carta de la Excma. Diputación Provincial que dice lo siguiente:

"En sesión del 23 de agosto último [de 1939], recogiendo el espíritu latente de la provincia de Alicante, esta Diputación acordó proclamar formal y solemnemente la concesión de Hijo Adoptivo de la Provincia de Alicante a Su Excelencia el Generalísimo Don Francisco Franco Bahamonde. Al cumplirse el primer aniversario de la fecha gloriosa de la liberación total de nuestra Patria, pretende esta Diputación exaltar el sentimiento de gratitud de todos los alicantinos hacia el Caudillo en un testimonio perenne, y para ello propone a los señores alcaldes de los pueblos dela Provincia convoquen a sus cabildos municipales el próximo 1º de Abril a sesión extraordinaria, en la que se adopte el acuerdo de nombrar Hijo Adoptivo de la localidad a Su Excelencia el Generalísimo y remitir certificación de esta Acta a la Diputación, para que resumidas todas en la de la sesión del 23 de agosto de 1939 [sean] elevadas al Caudillo en artística y primorosa enmarcación"
El pleno deja constancia de las "altas dotes del Caudillo" por haber dejado a "España toda libre de la opresión marxista" acuerda nombrar "Hijo Adoptivo de San Juan de Alicante a Su Excelencia el Generalísimo Don Francisco Franco Bahamonde"

Por tanto, el General Franco es Hijo Adoptivo no sólo de Sant Joan, sino de TODOS los pueblos de la provincia de Alicante.

Años después, concretamente en 1974 se le concede a Franco la primera medalla de oro del municipio. Lucía además el nuevo escudo oficial de Sant Joan el cual tuvo que ser modificado para poder entregarle la medalla ya que el antiguo no cumplía las leyes de la Heráldica. Fue entregada en audiencia en el Palacio del Pardo como vemos en el siguiente artículo del INFORMACION y en el del libro de fiestas de 1974:





¿Qué hacer para que Franco deje de ser Hijo Adoptivo de tu pueblo? Te damos aquí una pequeña guía para que lo puedas solicitar tú mismo.

1. Solicitar en el Ayuntamiento la consulta del libro de plenos de 1940 y tomar nota del acuerdo. Son de libre consulta pero no se pueden sacar del Ayuntamiento.

2. Proponer mediante una hoja de "EXPONE" que tienen todos los ayuntamientos, la retirada de la distinción en aplicación de la Ley de la Memoria Histórica. Normalmente ni sabrán que Franco es Hijo Adoptivo de su pueblo.

3.
Dependiendo del color político de tu ayuntamiento tendrás más o menos suerte. Aunque no se puede dar nada por sentado desde el comienzo.

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EL FRANQUISMO EN ALICANTE (2)

ARTÍCULO ANTERIOR: EL FRANQUISMO EN ALICANTE (1)

Visita del príncipe Juan Carlos a la factoría alicantina de Aluminio Ibérico, en febrero de 1965 (Arjones, AMA)

Aunque desde 1959, con el Plan de Estabilización, había comenzado a cambiar la situación económica española, no fue hasta 1966 y la Ley de Prensa impulsada por Fraga, cuando se empezaron a ver los primeros y tímidos cambios políticos.

Acto falangista, con intervención de Rodolfo Martín Villa, en los años sesenta. En la presidencia, Aparicio Bernal y Arche Hermosa (AMA)

Poco antes, en abril de 1964, la España franquista había conocido un momento de gloria con la campaña de los XXV Años de Paz en que, con el propósito de legitimizar el régimen con “el bienestar y la paz conseguidos”, tanto el Ejército como la Falange encontraron una perfecta ocasión para dar fe de su presencia y de su papel en el régimen.

Desfile de falangistas alicantinos con ocasión de la conmemoración de la "liberación de Alicante", en bril de 1965 (Hermanos García, AMA)

La Ley Orgánica del Estado, sometida a referéndum en 1966, intentó garantizar el continuismo del franquismo mediante “una monarquía con las esencias del Movimiento”. De ahí que en 1969, las Cortes designaran a Juan Carlos como sucesor del Jefe de Estado, a título de rey. El referéndum que aprobó la Ley Orgánica fue muy bien preparado desde el Ministerio de Información y Turismo, y en Alicante contó con la presencia “pintoresca” de los pieds-noirs, que habían llegado a la ciudad entre 1962 y 1964, y que se pusieron decididamente al lado del orden franquista.
Misa de Campaña, en la Explanada, con motivo de la conmemoración de los XXV Años de Paz (Hermanos García, AMA)

Continuaban año tras año los actos rituales del régimen: el desfile de autoridades ante el Gobierno Civil en el Día del Caudillo, las inauguraciones de obras públicas y escuelas el 18 de julio, las nostálgicas jornadas de cada 20 de Noviembre y las patrióticas manifestaciones de rigor cuando tocaba.

Votaciones en un colegio electoral instalado en el Ayuntamiento, en el referendum de diciembre de 1966 (Arjones, AMA)

Mientras tanto, la ciudad cambiaba vertiginosamente y crecía con nuevos barrios, como Virgen del Remedio, Colonia Requena, Juan XXIII, Mil Viviendas y Tómbola…., aunque a costa de una desaforada especulación de terrenos y la ocupación casi total de la franja costera.
La ciudadanía inexistente no acertó a controlar dicha especulación y aquello conllevó la pérdida de las señas de identidad de Alicante. La construcción del Hotel Meliá en terrenos de propiedad pública puede ser una buena prueba de ese crecimiento salvaje.

Un taxista se apresura a colaborar con la campaña por el "si" en el referendum de diciembre de 1966 (Arjones, AMA)

Las costumbres cambiaban también a pasos agigantados y la sociedad, ya a comienzos de los años 70, no tenía nada que ver con la que había salido de la Guerra Civil. A pesar de la Fábrica de Tabacos, de Manufacturas Metálicas Madrileñas o de la inauguración en 1966 de la Fábrica de Aluminios, la ciudad derivó claramente hacia el sector terciario de la economía, desaparecieron casi por completo agricultores y pescadores, y Alicante pasó a ser una ciudad de servicios.

Colocación de flores en el patiode la Casa Prisión alicantina, en la que fue fusilado Jose Antonio Primo de Rivera. En la imagen, Pilar Primo de Rivera (Arjones, AMA)

Los “nuevos ricos”, surgidos sobre todo en el terreno de la construcción, conectaron perfectamente con los poderes tradicionales y con las jerarquías del régimen, que ya sólo en contadas ocasiones recordaban antiguas diatribas, más retóricas que otra cosa, contra el insano capitalismo.

El Gobernador Civil, Luis Nozal, acompaña a Franco, de visita privada a Alicante. El anciano dictador, saluda a Pedro Zaragoza Orts, presidente de la Diputación Provincial y a Francisco García Romeu, alcalde de Alicante (Hermanos García, AMA)

Sin embargo, el inmovilismo político llegó, en algún momento, a constituir una estructura ajena a la realidad social y económica, mucho más dinámica. En cierto modo, todos eran conscientes de la monumental parafernalia y pura representación que eran los fastos y las organizaciones del régimen ya en los años 70.
Salvo cuatro nostálgicos, todos los franquistas emprendieron el camino de la transición hacia una democracia que no pasó cuentas ni políticas ni económicas de lo ocurrido durante la dictadura franquista.
Recuerdo a los falangistas de la Vega Baja que intentaron, al comienzo de la Guerra, rescatar a Jose Antonio y en cuya memoria se levantó un monumento en los Doce Puentes (Agua Amarga) AMA

Desaparecidos los sindicatos de clase, la actividad cultural y deportiva de los obreros y vecinos se canalizó a través de Educación y Descanso (Arjones, Información)

Recepción en el Gobierno Civil, el 1 de diciembre de 1969, con motivo del Día del Caudillo. Ante Luis Romero, secretario del Gobierno Civil, desfilaban los representantes de diversos organismos de la ciudad, en prueba de adhesión al régimen (Arjones, AMA)

En las elecciones municipales de 1967, uno de los candidatos hizo popular el lema "Si eres alacantí, vota Antolí", pionero de los pareados que azotarían más adelante a los ciudadanos (Arjones, AMA)

El alcalde de Alicante, Ramón Mallugiza, recibe a los niños de la Operación Rescate, en los años 60 (García, AMA)

Inauguración de la lápida que daba nombre del Conde de Vallellano al paseo marítimo. El Director General de Puertos saluda a uno de los descendientes del conde, en presencia del alcalde José Abad (García, AMA)

En los salones del Ayuntamiento, las celebraciones se realizaban bajo el crucifijo y la figura de Franco (AMA)

Manifestación de adhesión al régimen. Los ataques a las democracias extranjeras eran de obligado cumplimiento en las pancartas y gritos. Manifestación en favor de la Ley Orgánica en diciembre de 1966 (Arjones, AMA)

Manifestación en apoyo de Franco, tras los fusilamientos de septiembre de 1975 (Goyo, AMA)

La muerte de Franco, tras una larga agonía, el 20 de noviembre de 1975, dio paso a una dificil transición a la democracia que convirtió a los españoles de súbditos en ciudadanos. Funeral por Franco, en San Nicolás, en noviembre de 1975 (Goyo, AMA)

info: Francisco Moreno Sáez.
Memoria Gráfica de Alicante y Comarca

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POSSIBLEMENT EL BANCAL MÉS ALT D´ARRÒS D´EUROPA

Hi ha un lloc supés allà a les altures del terme del nostre poble que, malgrat no ser tan conegut com la part de baix del barranc que origina (Barranc del Port), o com el Barranc de l’Encantada, és (o seria, pobre) un cor verd per al nostre poble.
El miracle que tenim a tramuntana del nostre terme és tan magnífic i complexe com desconegut, tot i partir darrerament dos incendis en el curt termini de tres anys. Allò que anomenem “Marjaletes” ( que no “margeletes”) és un tros de terreny que oscil·la entre els 500 i els 1.000 metres d’alçaria, a la fita amb la Vall d’Albaida. Constitueix la capçalera del nostre Barranc del Port o Barranquet de l’Aigua, al vessant NE del Benicadell.El nom li ve del mot “marjal”: “Lloc freqüentment inundat d’aigua dolça provinent de diversos ullals o d’acumulació d’aigües pluvials”.

Imatge de com es conreava l'arròs antigament

Al capbaix de la zona esmentada hi ha un bancal, ara erm, que en temps antics probablement seria el bancal d’arròs amb més altitud d’Europa. És clar que aleshores plovia molt més que ara.
Gràcies a la seua ubicació privilegiada, els núvols de llevant vénen directes de la mar a xocar contra les parets de la cresteria del Benicadell, obligant-los a pujar i condensar-se i deixar-la caure. Per això està comprovat que la pluviositat anual de la zona és superior a la de la resta de la comarca. Això i l’orientació N-NE, que origina una ben escassa insolació, fan que la humitat predomine durant quasi tot l’any, afavorint el creixement d’espècies de bosc mediterrani que tan sols hi ha a la Font Roja o Montcabrer.
Tan sols fa quatre anys el visitant hi podia trobar espècies tan “exòtiques” com el freixe, el marfull, el teix, l’auró, etc, amb alguns exemplars prou desenvolupats, creixent sobre soques mortes i cremades de l’incendi de fa uns vint anys.

Imatge de la Penya del Benicadell

Inclús ara mateix es demostra la vivacitat d’aquest regal dels déus quan les mates seques del foc de l’any passat comencen a veure als seus voltants immediats la força d’uns ullets verds nous que volen créixer, combatent la punyent sequera a que es veuen condemnats enguany.
Per acabar, pregaria que aquest elogi d’un racó afortunat del nostre poble no es convertira en una crida la turisme massiu i “dominguero”, i molt més ara a l’estiu. Aquesta mena de niuets de verda bellesa són molt fràgils, i se’ls ha de tractar com als pètals d’una rosa.

FREDERIC JORDÀ

Els blogs de Beniarrés (El Comtat) (Entra, mira i opina):
Beniarrés al dia
Un passeig per la història i el passat: Beniarrés, viatge al llarg dels temps.
Un recull de webs i blogs de història local: Historia Local Club.

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LOS TERREMOTOS DE LA VEGA BAJA

La simbología del escudo de Torrevieja es muy clara: en el mar observamos los veleros que fueron los medios de exportación de la sal de las salinas. Las dos pequeñas casas o barracas que se encuentran en tierra representan la incipiente Torrevieja, sobre un cielo salpicado por las gaviotas. La torre vigía ocupa el centro del escudo, encontrándose semidestruida, recordando el devastador terremoto que asoló Torrevieja en 1829

A lo largo de la historia se han producido muchos terremotos en la Vega Baja.
Sin embargo, hubo un bienio tremendamente dramático para nuestra provincia: el comprendido entre 1828 y 1830.
Los terribles sucesos comenzaron el 13 de septiembre de 1828 con una sacudida de grado VII, y se prolongaron ininterrumpidamente durante 6 meses. En ese periodo se contabilizaron más de 200 seismos.

Foto extraída de la web del Ayuntamiento de Torrevieja

Sin embargo, el movimiento más dramático tuvo lugar el 21 de marzo de 1829, llegando a un grado X en la escala. Originó la destrucción total de algunas localidades de la Vega Baja.

“El 21 del corriente, sábado al anochecer, sucedió el espantoso terremoto (…) Los de Almoradí, Benejúzar, Rafal, Formentera, Torrevieja y La Mata han sido totalmente asolados, sin que quede en ellos ni una sola casa habitable. Poco menos sucede en Rojales, Guardamar y sus huertas. En Orihuela se contarán 2000 casas igualmente asoladas"
OBISPO DE ORIHUELA A SU MAJESTAD EL REY FERNANDO VII

Hasta septiembre de 1830, continuaron de forma irregular los temblores, sumiendo a la población en un temor constante durante 2 años. El área epicentral de grado X comprendió los núcleos urbanos de Benejúzar, Rojales y Torrevieja.
El terremoto fue más violento en las orillas del río Segura, debido a la facilidad de propagación del movimiento en el agua. Los partes que los alcaldes enviaban a Orihuela ponen de manifiesto las terribles consecuencias del mismo. En los pueblos afectados se levantaron barracas y chozas para albergar a sus moradores, barracas construídas “con los propios palos de sus casas y con cuatro esteras (el que las tenía)”
En los pueblos no destruídos totalmente, como Dolores, Redovan y San Fulgencio, la gente se vio forzada a abandonar sus casas y acampar en la huerta. Los temblores se sucedían seguidos y la situación se agravaba por la falta de alimentos y medicinas.
Numerosas fueron las víctimas. De los 399 fallecidos, el 50% pertenecían a Almoradí, siguiéndole Rojales y Benejuzar con un 25% y un 12% respectivamente. El arquitecto encargado de los posteriores proyectos urbanísticos, Larramendi, señaló en sus memorias que “en Almoradí perecieron mayor número de personas en razón de contar con calles estrechas y edificios de varios pisos”. De ahí que en el trazado de las nuevas poblaciones, realizara calles de mayor anchura.

Foto extraída de la web del Ayuntamiento de Torrevieja

Los heridos alcanzaron el número de 209; los de los pueblos costeros fueron trasladados a Alicante en barcas, y los del interior a Orihuela en carros. Allí el obispo levantó un hospital provisional.
La prensa se ocupó ampliamente de la catástrofe ocurrida, lo que creó un sentimiento de solidaridad nacional. El mismo rey Fernando VII promovió una ayuda a favor de los necesitados “He mandado que de mi bolsillo secreto y el de la Reina, mi augusta esposa, se suministre inmediatamente 1.500.000 reales. Asimismo he venido en decretar que de los granos de rentas decimales pertenecientes a mi Corona, se apliquen con el mismo destino 20.000 fanegas de trigo”.
Sin embargo, las primeras ayudas tanto en metálico como en alimentos provinieron de las ciudades de Alicante y Orihuela. La recaudación ascendió a 8.460.854 reales de vellón, además de algunas partidas de alimentos recogidas por los párrocos y justicias de cada localidad.

info: Gregorio Canales Martinez

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"EL PRINCIPITO" VISITÓ NUESTRA CIUDAD

"Este es para mí el paisaje más hermoso y el más triste del mundo. Fue aquí donde el principito apareció sobre la Tierra, desapareciendo luego.
Mirenlo atentamente para que sepan reconocerlo, si algún día, viajando por Africa cruzan el desierto. Si por casualidad pasan por allí, no se apresuren, se los ruego, y deténganse un poco, precisamente bajo la estrella. Si un niño llega hasta ustedes, si este niño ríe y tiene cabellos de oro y nunca responde a sus preguntas, adivinarán en seguida quién es.

¡Sean amables con él!
Y comuníquenme rápidamente que ha regresado.
¡No me dejen tan triste!"

Antoine de Saint-Exupery. "EL PRINCIPITO"


Aún hoy, muchos alicantinos desconocen que Antoine de Saint-Exupéry, el escritor de una de las novelas más bellas de todos los tiempos (“El Principito”), visitó nuestra ciudad en dos ocasiones.
Acompañádme y os cuento la historia.

La verdad es que Antoine siempre fue un personaje complejo.
Nacido en 1900, sus biógrafos siempre han dicho que fue un mal estudiante; algo curiosamente irónico, ya que Exupéry ha pasado a la historia como una de las plumas más brillantes de todos los tiempos.
De niño ingresó en un colegio de los Jesuitas, en el que los profesores (muy hábiles en estas cosas) lo tenían catalogado como indisciplinado, soñador y poeta.
Con 17 años, se trasladó a París, la capital del mundo en todo… incluso en conflictos bélicos.
No se puede decir que Antoine aprovechara demasiado sus años de estudiante: fue denegado su ingreso en la Academia Naval y se empeñó en estudiar Arquitectura, aunque abandonó la carrera poco tiempo después.
De una cosa sí estamos seguro: era un enamorado de la aviación francesa, que tenía como héroe a Didier Dauret.
Su pasión fue también su muerte…, aunque será mejor que no adelante acontecimientos.
En abril de 1921, nuestro protagonista debía marchar a cumplir con su servicio militar y eligió, como no, la Aviación, que lo destinó a Casablanca (ojo, no la de EEUU).
Cinco años más tarde, en 1926, consigue el título de piloto de transporte. Es en ese momento cuando visita Alicante.
La vida de Antoine comenzaba a ser aventurera e intrépida.
Viajes por todos los lugares del mundo, odiseas sin fin en los albores de la aviación comercial y la publicación de sus dos novelas más famosas: “Vuelo Nocturno” y “Dos Hombres” (que luego se llamaría “El Principito”).

En una hoja de papel de ”La Ibense, Fábrica de Helados Finos. Casa Central en Rambla de Méndez Núñez, 4”, Antoine de Saint-Exupéry se dirigía a su amiga Rinette en noviembre de 1926. Al parecer, sentía la necesidad de contarle el accidente que le había llevado a aterrizar en Alicante: “Tenía los mandos bloqueados, sin latitud. Vi la barrera tan segura que con un lápiz escribí RUPTURA.BUSCADLA. Pero no pude evitar el choque. No quería que me acusaran, en caso de fallecer, de matarme por imprudencia”.
Pero no sabemos más cosas de aquella primera visita “accidentada”
Por suerte, Antoine regresó a Alicante unos meses después. “Hace un tiempo espléndido. Alicante es el punto más cálido de Europa, el único lugar del viejo continente en el que maduran los dátiles. Me paseo sin abrigo, maravillado de esta noche de Las Mil y Una Noches, palmeras, estrellas cálidas, y un mar tan discreto que ni se le oye ni se le ve, apenas se le adivina”.
Era el 2 de enero de 1927.
Y también con papel de la heladería La Ibense, le escribía a su amiga Rinette. “Continua el buen tiempo, pero me siento un poco melancólico a causa de mi estómago. He probado todos los horrores que ofrecen las terrazas de los cafes. Empecé por una docena de pulpitos. Continué con un pastel que van cortando a trozos de un bloque grande. Desde el exterior hace muy buen efecto. Del interior es menos divertido. Acabo de hacerme fotografiar en nobles poses por tres fotógrafos ambulantes (…)Me reclino en las palmeras. ¡Qué estilo! Después voy a dar un paseo al mar”

Nunca más se le volvió a ver por nuestra tierra.
El 29 de julio de 1944, un enfermo y maltrecho Saint-Exupéry recibía órdenes de los mandos aliados para que abandonase sus trabajos de fotógrafo aéreo. La respuesta del aviador, ya condecorado con la Legión de Honor fue clara: “Imposible. Me quedaré con mis compañeros hasta el final”
Dos días después, despegaba para realizar un reconocimiento sobre Grenoble.
Ya no volvería.
Nunca se encontró ni su cuerpo ni su avión en el desierto.
Algunos piensan que se fue, del mismo modo que en su novela, al planeta del Principito




info: EMILIO SOLER DIARIO INFORMACIÓN

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EL FRANQUISMO EN ALICANTE (1)

Foto inédita de Franco tomada en Santa Faz, en la plaza de Luis Foglietti. Sacada de www.sanjuandigital.com Gentileza de Alfredo Campello

Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo Franco Bahamonde no realizó excesivas visitas a nuestra ciudad durante sus casi cuarenta años de poder.
Sin embargo, con ocasión del desfile que las tropas franquistas realizaron por la Rambla de Méndez Núñez tras llegar a Alicante (lo que suponía el final “oficial” de la Guerra Civil), Franco obtuvo algunas de sus mejores fotografías.

Los generales Saliquet (del Ejército de Ocupación) y Gambara (División Littorio), en las puertas del Gobierno Militar de Alicante, durante el desfile de las tropas franquistas (Sánchez, AMA)

Paradójicamente, las tropas que desfilaban aquella mañana pertenecían a la división italiana Littorio, cuyos soldados fueron agasajados en Alicante y los pueblos de la provincia como si fueran Dioses.
De inmediato comenzó la victoria, que no la paz, y la represión a quienes habían defendido la legitimidad de la República.

Desfile de civiles, brazo en alto, ante el Gobierno Militar de Alicante, 1939 (Sánchez, AMA)

Las cárceles, ambos castillos, la Plaza de Toros y algún que otro cine de la capital, alojaron a los numerosos prisioneros que, poco a poco, fueron juzgados.
De aquellos juicios no salió otra cosa que miles de fusilamientos, condenas de prisión o hacinamiento en campos de concentración como el de Albatera.

Soldados italianos de la División Littorio, también llamados "flechas verdes". 1939

Mientras tanto, quienes habían podido subir a alguno de los barcos que, como el “Stanbrook”, partió llevándose a los vencidos, comenzaban un largo exilio que para muchos no tendría fin.
La ciudad y la provincia, con fama de “roja, marxista y liberal”, tuvo que cargar, además, con el estigma de haber sido el lugar de la muerte de José Antonio Primo de Rivera, cuyos restos fueron trasladados en una impresionante ceremonia desde Alicante a El Escorial.
Ya en su día, Giménez Caballero había acusado a la ciudad de “estar maldita por la sangre del Fundador”, y por ello se propuso que pasase a llamarse “Alicante de José Antonio”.

Entrada de tropas franquistas en Alicante, por la carretera de Valencia. A la izquierda, se situaría horas después el Campo de los Almendros" (AMA)

Todos los años, con motivo del 20 de noviembre, se congregaban en la ciudad falangistas de toda España para recordar a su fundador, y en su honor había funerales, guardia nocturna en el patio de la Casa Prisión, proyección del documental “¡Presente!” y discursos en algún cine de la ciudad.

El "Stanbrook" a su llegada a Orán. Una de las fotografías más impresionantes que he visto nunca. Archivo Rodolfo Llopis. (BGM)

En los primeros años, además, quedaba prohibido el tráfico rodado y la ciudad se vestía de luto.
Durante las dos primeras décadas, el franquismo se desarrolló en Alicante con las mismas pautas que en el resto de España. De ahí la conmemoración de los días señalados del Nuevo Estado, los discursos de los jerarcas en cada ocasión (cuidadosamente reproducidos por la prensa adicta), las manifestaciones de inquebrantable y renovada adhesión al régimen cuando en Madrid así se disponía, el adoctrinamiento de la juventud en los campamentos veraniegos, la persecución de toda disidencia y la colaboración con la Iglesia en la legitimación del régimen.
Por ello, era inevitable la presencia de sacerdotes, jefes militares y jerarcas falangistas en cualquier acto oficial y en las fiestas de cada localidad, y triunfó una moralidad hipócrita y superficial, que contrastaba con el mantenimiento de las llamadas “casas de tolerancia”.

Traslado de los restos de Jose Antonio desde Alicante hasta El escorial. Noviembre de 1939 (AMA)

La sociedad quedó claramente dividida en dos partes: los vencedores de la guerra (que disfrutaban el éxito e incluso disponían de facilidades para ocupar cargos de funcionario) y los vencidos.
Estos últimos habían perdido sus partidos y sindicatos, sobrevivían como podían, en duras condiciones económicas y, en todo caso, trataban de olvidar las penas mediante la radio, el cine o escuchando noticias clandestinas en Radio Pirenaica o BBC Londres.

Primera guardia ante los restos de José Antonio, en el cementerio de Alicante. 1939 (Sánchez, AMA)

Como la pintura y la escultura, la fotografía estuvo también al servicio de los poderosos.
En la prensa sólo aparecían los jerarcas y autoridades en los distintos actos oficiales y los periodistas gráficos y literarios repetían año tras año gestos, actitudes y palabras de ritual. Salvo por aquello del pintoresquismo o cuando se trataba de representar alguno de los logros del régimen, apenas los vencidos y la clase trabajadora aparecen en las imágenes de los años 40 o 50.
La situación, como todo, comenzó a cambiar a partir de 1959 y como muestra de ellos puede verse la imagen que recoge la visita a Alicante del embajador americano, Cabot Lodge.
España se había incorporado plenamente a “la defensa de Occidente”

Grupo de jóvenes falangistas en un comedor de Auxilio Social. 1940 (AMA)

Campamento del Frente de Juventudes (AMA)

Autoridades civiles, militares, eclesiásticas y jerarcas falangistas en San Vicente, en 1940, cuando fue entronizada la nueva imagen del santo patrón de la localidad.

Madrugada de un 20 de Noviembre, en la Casa Prisión de Jose Antonio (Goyo, AMA)

Acto falangista en el Cementerio de Alicante en honor a José Antonio. (BPP)

Republicanos presos en el patio del Reformatorio de Adultos. Entre ellos, Eusebio Oca, Gastón Castelló, Vicente Olcina, Ricardo Fuente y José Juan (Foto de Enrique Gimenez)

Conmemoración del Día del Dolor, el 20 de Noviembre. Falangistas de toda España venían al Teatro Principal para asistir a los actos (AMA)

En su segunda visita a Alicante, en 1949, Franco visitó el Monasterio de la Santa Faz e inauguró el nuevo edificio del Gobierno Civil (Sanchez, Diario Información)

Acto falangista presidido por el Gobernador Civil, Jesús Aramburu (BPP)

John Cabot Lodge, embajador de EEUU, recibido por las autoridades locales de Alicante: el alcalde Alberola y el Gobernador Civil Moscardó. Corría el año 1959. La fotografía se realizó durante una visita a la Caja de Ahorros del Sureste (Sánchez, CAM)

Acto en la sede alicantina de la Central Nacional Sindicalista (Eugenio Bañón)

info: Francisco Moreno Saez
Memoria Gráfica de Alicante y Comarca
Diario Información

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LO QUE NUNCA PODRÁ HACER UN MACHOTE

¡Amo a Carme Chacón!

El otro día, ante la tele, no podía creer lo que estaba viendo: una joven hermosa, catalana y embarazada desfilaba ante una formación militar, imponiendo su autoridad de Ministra de Defensa. En nuestro Ejército actual no hay todavía generalas, ni coronelas, aunque sí una mujer comandante, que todo se andará; pero en la clase de tropa ya son una de cada cinco soldados, y subiendo. Que la mujer, para estas cosas de defender el país, como para todas las demás, está tan capacitada como el hombre.
Pero, algunos machistas obtusos de cierta prensa y de cierta política nacional e internacional, no se resignan y hacen el ridículo intentando ser graciosos, con tonterías como que “para eso podían haber hecho ministro de Defensa a Zerolo”
- ¿Y qué si así fuera?
- ¿Y qué este gobierno le ha salido a Zapatero “demasiado rosa”?
No se dan cuenta el académico Ansón y el “cavalliere” Berlusconi – vaya par de impresentables -, con unos cuantos más, que representan un pasado casposo y triste donde las personas no tenían derecho a ser iguales, y solo los señoritos podían romper a su gusto ciertas arbitrarias y católicas normas llamadas “morales”.
A veces, gente como esa hace que uno se avergüence de pertenecer al género masculino.
Parece que no nos damos cuenta, pero estamos viviendo una profunda revolución; una revolución de la que no se tendrá plena conciencia hasta que dentro de muchos años se la vea analizada en los libros de historia. Es una revolución mundial, de largo alcance, en la que España va en cabeza, de manera prudente y sutil, pero imparable.
ZP es muy listo, y tras su sonrisa inocente de hombre tímido hay una férrea determinación de cambiar esta vieja sociedad que aún hoy sufre sarpullidos de caspa, beatería y testosterona autoritaria de vez en cuando.
Mientras, en las profundidades de su propio egocentrismo, algunos demagogos hambrientos de poder se disputan el cadáver de Rajoy antes de cazarlo, y promueven escándalos con historias para no dormir a cuenta de los trasvases y la ideología.
Camps quiere ser el más mediático de los herederos del jefe moribundo y pide que le manden agua del Ebro, como a Barcelona.
Pero, vamos a ver: ¿alguna vez han abierto ustedes el grifo y no ha salido agua? ¿Estamos a la misma distancia del Ebro que lo está Cataluña?
Alicante no bebe de la fuente de la Goteta, sino de agua que viene del Taibilla y del Tajo.
Pero no, ha de ser del Ebro, que si no se la beben los catalanes.
¿Y por qué no del Nilo, que tiene más agua?
Ah, y de las desaladoras tampoco la quiere, que, según un listo del PP, encoge los cataplines.
Entretanto, la otra aspirante mediática, la de Madrid, se hace la enterada ideológica y luce su analfabetismo político insinuando que Rajoy es socialdemócrata. Pobrecillo, si por ella fuese, su jefe acabaría en la hoguera, por hereje.
Pero, van dados los dos, que en el circo mediático de hoy día, lo que valen son los gestos; y la gente no se molesta en volver la cabeza para ver a los payasos del agua y los chistes malos cuando pueden admirar a una valerosa “mujer cañón”.
Porque ahora, nuestra Carme, no contenta con mandar a los soldados de aquí, va y se planta en Afganistán, para hacer compañía a los que están lejos. Ahora sí que nuestra flamante ministra está haciendo no sólo lo que puede hacer un hombre, sino lo que nunca un hombre podrá hacer.
Porque otros políticos machos fueron a Afganistán, ¡pero no estaban embarazados!
No lo estaban ni lo podrán estar nunca.
¡Toma ya!
Ay, qué gusto me da escribir estas cosas; como me regodeo imaginando a alguno de aquellos tipos que nos mandaban en la mili a base de gritos y bofetadas, viendo ahora a la Chacón en Asia, recibiendo el cariño y el respeto de nuestros militares que, afortunadamente, son gente digna y muy diferente de ciertos militronchos de entonces.
Porque ahora el ejército está para defendernos, no para reprimirnos; y en este mundo tecnológico, donde la fuerza bruta ya no sirve de nada, tienen que acabarse de una vez los aires de superioridad de la mitad más bestia de la Humanidad.
Aunque, por desgracia, todavía hay machos ibéricos que matan a sus parejas por no resignarse a tener la pata quebrada y en casa.
Miguel Ángel Pérez Oca.
(Leído en Radio Alicante el 22-4-2008)

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MONGÒMIT, MACLURE i VALCARCEL

La tradició oral i la cartografia ens han transmés un curiós topònim, -Mongòmit-, que assenyala una antiga finca en Sant Joan, a la partida del Fabraquer, hui desapareguda.

És del tipus freqüent de llinatge que dóna nom a la hisenda i mansió; així tenim altres exemples de famílies foranes establides d'antic: Finca Ansaldo, en Sant Joan, on inclús roman la torre seua; Marbeuf (o Marbú), gran edifici als afores de Mutxamel, on també trobem El Pelegrí, casalot en el camí de Tànger cap a Sant Joan del que fora administrador general de duanes d'Alacant en el XVIII. Omet molts altres que ens allunyaria del topònim que ens ocupa.

En este cas creiem que Mongòmit és una adaptació dels parlants valencians de Montgomery, com fa la gent major. Els Montgomery eren una família nordamericana, potser comerciants de la portuària Boston. Coneixem Robert Montgomery Budd, nomenat cònsol d´EUA a Alacant des de 1793 i amb l´encàrrec de Múrcia, València, Les Illes i Catalunya. Feia temps que estava a la ciutat comerciant amb vins i bacallà de Terranova; segons Viravens, projectà construir un edifici per a fabricar aiguardent a l´Hort de Valladolid, propietat del municipi alacantí. Comprà terres i cases a l ´Horta i la ciutat d´Alacant tal com feia la burgesia i noblesa des del Sis-cents. Fou soci i col·laborador del socialista utòpic William Maclure en els seus treballs (1820-23) d´establir una escola industrial-agrària sobre finques desamortitzades de Mutxamel i d´Oriola, a la Dehesa de San Ginés (després coneguda com la Dehesa de Campoamor quan va comprar-la el poeta asturià i governador civil d´Alacant). Va morir en agost de 1823. Tingué fills: Anna, casada amb Obadiah Rich, cònsol nordamericà a València i creador de la bibliografia americanista en llengua anglesa; Robert, que continuà la relació amb Maclure; Frederici i Jorge Washington Montgomery Irwing, escriptor romàntic sota el psudònim El Solitario; els seus llibres van ser traduïts a l´anglés i ell va traduir de Washington Irving la Crònica de la Conquista de Granada (Madrid, Imprenta de Sancha, 1831).

La figura de Maclure (Escòcia, 1763-Mèxic, 1840) era pràcticament desconeguda a Espanya fins els estudis del professor Gil Novales (*). Demòcrata radical, gran viatger, fundà a New Harmony (Indiana, EUA) el Workingmen´s Institute i es considera el pare de la geologia nordamericana. Potser que coneguera a Robert Montgomery gràcies a Antoni Valcarcel Pío de Savoia i Moura, Príncep Pío i Comte de Lumiares al què ja havia visitat a sa casa i jardí en març de 1808, segons va escriure en seu diari de viatge. Però no sabem si es referia al palau que l´aristòcrata posseïa a Alacant (hui Museu de Belles Arts Gravina) o altres finques situades al Trajo (El Campello) i al Fabraquer (Sant Joan), ací La Princesa, títol nobiliari de la seua mare; més probables aquestes per allò del jardí. En qualsevol cas hisendes properes a la finca Mongòmit. En novembre de 1822 tornà a Alacant en busca del bon oratge que alleujara el seu reumatisme i comprà el Palau Marbeuf, al carrer En Llop, hui Maldonado, núm. 7. I així es tanca la teranyina de cases i cognons.
(*)- Gil Novales, A. (1979): William Maclure. Socialismo utópico en España (1808-1840). Universitat Autònoma de Barcelona.

La casa-palau de Marbeuf a Alacant mostra la tipologia d´altres cases del XVIII als carrers Llauradors, Miguel Soler i Major. Són totes protegides però el manteniment i la restauració ha deixat de banda a algunes. Aquesta està en perill si no comença prompte una intervenció. A la planta baixa estava el popular Rincón Bohemio, frequentat per veïns i estudiants; era una tasca antiga, fosca, barata, de torrats i vi aspre; va acollir més d´una i dos reunions clandestines d´antifranquistes. Ja a la segona meitat dels setenta va obrir al costat el Puerta de Hierro, uns dels primers pub amb música del barri i d´ambient un poquet pijo.
Millor sort ha tingut la finca que el propietari d´origen francés tenia a la partida Peñacerrada, Mutxamel. És de grans dimensions; destaca enmig de l´horta per l´elevada altura, cinc plantes, i pel intens color almagre de les parets. Ha guanyat una acurada restauració que ha respectat tant la tipologia del XVIII, com els jardins i l´interior. A més es manté la funció residencial com hotel singular.
La Princesa, també del XVIII, està deshabitada i inclosa en el catàleg de protecció del patrimoni de Sant Joan. Es conserva en acceptable estat però necessita alguna funció adient que reviscole l´edifici i l´espai verd al voltant. Magnífica façana de composició equilibrada; imagineu a la senyora Valcarcel saludant des d´un balcó al convidant Mongomery que tardaria mitja hora en arribar des de sa finca en cabriolé.

CARLOS SALINAS SALINAS

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EXPEDICIÓN AL INTERIOR DE LOS DEPÓSITOS SUBTERRÁNEOS DE LA BRITÁNICA

El día 16 de Marzo, Alicante Vivo pudo cumplir uno de sus grandes sueños, que llevaba rondando por este microcosmos desde hacía ya demasiado: visitar las galerías excavadas en la roca de la Serra Grossa, que años atrás, fueron los depósitos subterráneos de la refinería que existió en el mismo lugar.



Con el empuje del corresponsal Ángel Valero, sacamos las linternas del cajón, buscamos pilas, y nos lanzamos a la aventura. En apenas un día, a la expedición improvisada se fueron uniendo amigos del blog y corresponsales: Elías Gomis, Juan Quiles, Antonio Garrigós... y allí aparecimos, ataviados todos con la cámara en una mano y la linterna en otra, dispuestos a realizar aquella visita al pasado, que todavía permanece congelado en el interior de la montaña.
Recorrimos las galerías, tratamos de comprender cómo funcionaban y cómo se construyeron, algunos incluso nos empezamos a distraer con artefactos encontrados bajo el polvo intentando descifrar su utilidad... y después, tras la emocionante visita, dimos un paseo por la Serra Grossa.



Para quienes no conozcan este complejo (que suelen ser muchos, pues es el gran desconocido de la ciudad), diremos que es uno de los grandes tesoros ocultos de Alicante.
Como ya os hemos contado en alguna ocasión, Alicante y su puerto fueron un enclave estratégico tal, que cuando en España apenas superaban la decena, aquí hubo dos refinerías de petróleo (la otra fue la de "Industrias Fourcade y Provot" en Benalúa). Una de ellas, se ubicó, junto a un pequeño embarcadero donde se recibía el crudo (el llamado de Santa Ana, ubicado donde hoy está el conocido como Tiro de Pichón) en el inicio de la Serra Grossa. El complejo industrial se asentó sobre las naves de una antigua metalurgia llamada "La Británica" (heredando su nombre popular), y lo inició la compañía Deutsch y Cía en 1875, siendo, si no la primera, una de las pioneras del país en su actividad, pasando posteriormente a pertenecer a la marca "El león".

Una vista del final del Raval Roig, con las barcas de los pescadores varadas en el Postiguet. Al fondo, se distingue el antiguo embarcadero y la chimenea de la factoría. Aún no existía la carretera ni el trazado ferroviario, proyectados en 1903.

La refinería fue creciendo de modo continuo, ampliando las instalaciones conforme aumentaba la demanda. Entre 1900 y 1914, llegó a abastecer el 55% del mercado de petróleo español, cuyo destino era tanto el alumbrado urbano como el combustible para motores de vehículos civiles y militares.
En 1903 se levantó un enorme muro delimitador de la finca, de más de un kilómetro, que recientemente ha sido derribado.
En 1915 tuvo su enlace ferroviario con la línea que partía hacia La Marina y el ramal de mercancías que bajaba desde la estación de MZA hasta el puerto, y se pudo prescindir del embarcadero, que en 1929 fue destruido por un temporal.

Años después, en 1929, la industria pasó a manos del monopolio nacional: CAMPSA. La factoría tenía entonces 71.246 m2. Al tiempo que la industria se modernizaba, el ambiente se agitaba en el país, y el consumo de combustible crecía. La necesidad de nuevos depósitos y la escasa disponibilidad de suelo en la estrecha franja litoral de la montaña, se unieron a la premisa de proteger los depósitos de un posible bombardeo, pues estaban en una zona tan propicia para ser atacados por aire o por tierra, que las reservas de combustible podrían arder en una trágica explosión.

La factoría, hacia 1900.
Las instalaciones, con el Chalet del General Mancha en primer plano. Año 1927.

Ya en 1932 se presentó un proyecto de ampliación y modernización de la factoría en la Hoya de Gascón para que pudiera ser capaz de afrontar las necesidades futuras y llegar a un tancaje de 73.350.000 litros.


Recreación volumétrica del conjunto excavado en la roca.

Se optó por ampliar la factoría existente, y en plena contienda de la Guerra Civil, en 1937 se presentó el proyecto de la Factoría subterránea para CAMPSA, que fue ejecutándose durante la década siguiente excavando el terreno rocoso-arcilloso-calizo, y que se finalizó a principios de los 50 con el proceso de revestimiento interior con la proyección de hormigón gunitado en las bóvedas.

Interior de una bóveda.

El período de las guerras modernas (Guerra Civil, Primera y Segunda Guerra Mundial) exigía que se tratara al petróleo como producto de primera necesidad para poder asegurar la efectividad bélica. Por ello, esta nueva factoría debería "cubrir las necesidades del país durante al menos cuatro meses y las de la defensa nacional (Guerra, Marina y Aviación) durante un año".

Plano de situación de la factoría subterránea. Sirva la fotografía aérea para hacer una comparativa con el entorno y hacerse una idea de la magnitud del recinto. Se trata de tres galerías longitudinales con depósitos a ambos lados. Los centrales son los de mayor tamaño (2000 m3) y los perimetrales son menores (500 m3), siendo los del lado Oeste circulares y los del lado Este rectangulares con un lado semicircular. Algunos nunca se llegaron a finalizar y permiten apreciar el proceso de su construcción por vaciado de la cúpula.

El recinto, se compone de una red de 3 galerías principales y 7 secundarias, formando una retícula que partía de las naves de la factoría, y en las que a los lados se ubicaban bóvedas de grandes dimensiones, dentro de las cuales se instalaron depósitos metálicos para almacenar el combustible. En la entrada de la galería central era la principal, y se realizaba a través del almacén de lubricantes. En ella aparece un espacio rectangular de gran altura donde posiblemente se realizaban labores de reparación o mantenimiento (se conserva una mesa metálica de trabajo).


Maqueta del "Proyecto de integración paisajística de las infraestructuras del TRAM y propuesta de parque litoral en Serra Grossa, Alicante". Eduardo de Miguel, arquitecto.
Plano de las instalaciones en 2003.

Los depósitos se llenaban y vaciaban a través de grandes tubos que entraban desde la factoría y distribuían el combustible a los diferentes tanques.
En el exterior era donde se llevaban a cabo todas las labores de destilación y manipulación del petróleo, en naves repartidas en varias plantas repartidas sobre la ladera cortada de la montaña.

En el nivel inferior, estaban los talleres, la portería, las oficinas, las cocheras, salas de máquinas, laboratorios, salas de grupos electrógenos, talleres de envases, almacenes de maderas, cobertizos para autocamiones, comedores y vestuarios para obreros, una cuadra excavada con aljibe, almacenes, un cobertizo para el generador de vapor (para la recepción a granel de ácidos y alquitranes), balsas para el agua de refrigerantes, letrinas, un pozo, cisternas, casetas para las bombas Wortington y para el grupo motor bomba de incendios, dos edificios de viviendas para empleados, la vivienda del director, la del subdirector y los depósitos de mampostería desaparecidos en 2006 (utilizados décadas después como perrera).
Además, había jardines y un huerto, con 16 palmeras, una higuera y 144 pinos.

Planos de las instalaciones de la Factoría de Alicante.

Un poco más arriba, estaba la conserjería (hoy también desaparecida), y a través de unas escaleras, se accedía al nivel superior, donde hoy en día podemos encontrar varios asentamientos de indigentes, y donde se ubicaban más instalaciones de la factoría, el gran depósito circular exterior y la chimenea.
Las naves tenían cubiertas inclinadas a dos aguas, y muros de mampostería, siendo una de las últimas tipologías fabriles hasta la irrupción del acero como elemento ligero en la construcción industrial.

En el interior de estas instalaciones, los operarios trabajaban con el complejo proceso de transformación del petróleo en gas-oil y fuel-oil, así como otros derivados, utilizando gasómetros, campanas, calderas de destilación, rectificadores, filtros...

La envergadura del complejo era, como podemos imaginar, espectacular en comparación con la superficie urbana de Alicante. De hecho, tuvo un parque móvil notable en el conjunto de la ciudad: tres turismos (Cleveland y Ford, uno de ellos con matrícula A-91 puesto en marcha en 1913), y tres camiones (un camión cisterna y dos plataforma con cisterna portátil). Se cree que el primer vehículo matriculado en la ciudad perteneció a esta industria.

Tras la Guerra Civil, se finalizó la factoría subterránea, y se modificaron las instalaciones exteriores, desapareciendo las viviendas y añadiendo nuevos depósitos.

En cuanto entras por uno de estos accesos, apareces en un mundo asombrosamente diferente.



Las instalaciones se abandonaron en 1966 cuando CAMPSA decidió modernizarlas, y optó por trasladar sus depósitos al muelle de poniente del Puerto de Alicante, donde estuvieron ubicados hasta que se decidió trasladarlos de nuevo al exterior de la ciudad, y ubicar en esta privilegiada zona el centro comercial Panoramis. En 1979 se firmó el acta de desafección.

La factoría en 1956.

Cuando los almacenes subterráneos dejaron de funcionar, misteriosamente poco más se supo de éstos. La ciudad los olvidó, y poco a poco, los restos industriales se fueron retirando para ser vendidos como chatarra. Como bien nos apuntó Elías, posiblemente el hecho de cortar las chapas y las tuberías para sacarlas por los túneles, pudo ser el detonador de un incendio que dejó todas las paredes de las galerías tiznadas de negro y con un olor a humo que todavía hoy puede ser percibido.
Pasado un tiempo, las entradas se tapiaron, lo que permitió que el interior se conservara sin variaciones en el tiempo, hasta que se rompieron los muros de bloque de hormigón y la gente comenzó a explorar las galerías (hoy podemos ver los rastros de los más incivilizados, que dejaron pintadas en las paredes frases obscenas, nombres y demás).
A pesar de esto, el desconocimiento popular de este lugar ha favorecido que no se haya destruido aún más.




Aspecto del exterior y los accesos de la antigua factoría. Los cortes de la roca todavía insinúan el tejado aserrado de la nave exterior. Y la oscuridad que se insinúa desde las perforaciones de la roca invitan a la ensoñación del visitante.

Hoy, miles de personas pasan a diario frente a las instalaciones sin preguntarse qué serán aquellos agujeros que entran en la roca, o qué será aquella enorme construcción circular de piedra que se levanta en medio de la sierra.
Es nuestro deseo darlas a conocer, puesto que es un patrimonio único y espectacular, que debe ser preservado para contar a las futuras generaciones cómo fue aquél Alicante de principios del Siglo XX. Esta apasionante muestra de arqueología industrial podría restaurarse para hacerse accesible al público, y otorgarle algún uso cultural de interés que hiciera de la experiencia de estar dentro de la roca un nuevo atractivo para la ciudad.






Raíles, bidones, barriles, instalaciones eléctricas, vagonetas... a pesar de que los operarios del Tram han retirado muchos objetos del interior, todavía podemos encontrarnos sorpresas.

Desde entonces, este lugar ha caído en declive, y no son muchos los que han conocido su existencia a lo largo de décadas de abandono. En su interior, como si de un congelador temporal se tratara, permanecieron vagonetas, raíles, cables eléctricos y todo tipo de enseres que también fueron desapareciendo, pero que todavía hoy acompañan la escena y hablan al visitante de un pasado muy diferente.


Todavía se conserva la numeración original de las galerías grafiada en los accesos a cada bóveda.

El esfuerzo de aquellos que picaron la roca durante años, y que trazaron galerías inimaginables que atraviesan nuestra montaña, debería ser homenajeado y no olvidado entre suciedad y basura. Las obras del tram ya destruyeron injustificadamente los dos primeros depósitos de mampostería ubicados en el acceso de la factoría, y debemos impedir que suceda lo mismo con el depósito exterior circular y con las propias galerías.



En cuanto accedes, la vista tarda unos instantes en aclimatarse a la oscuridad más absoluta. Al cerebro le cuesta asimilar cómo en apenas unos pasos puedes cambiar de un territorio urbanizado, moderno y lleno de coches, semáforos y edificios, a una silenciosa galería perforada en la roca, y cuyo suelo está cubierto por una capa de fino polvo que al levantarse se apodera de tus pulmones mezclado con un aire frío y enrarecido.



Las galerías son un lugar sobrecogedor y realmente sorprendente para quien las descubre por primera vez, e incluso, para el que repite. Su escala y su presencia no pueden dejar a nadie que las visite sin causarle alguna sensación especial.


Este lugar es propicio para lo inesperado y lo insólito. Cuando estás varias decenas de metros dentro de la roca, y te asomas por una bóveda, un rayo de sol rebelde te sorprende entrando por un tragaluz, que desde el exterior, y con un trazado asombrosamente rectilíneo, permitía que las bóvedas se comunicaran para ventilar e iluminarse en caso de fallo eléctrico.




Las bóvedas, reforzadas con hormigón, presentan un aspecto fantasmagórico al desconcharse el hollín adosado a sus paredes. La escasa luz hace que sea muy difícil ver la cúpula por completo.
Los pasillos en ocasiones te obligan a caminar agachado, mientras el polvo se va levantando y tu cabeza roza con las rasillas cerámicas del techo.


Croquis de las bóvedas y trazado de galerías.



Mirando sorprendidos a través del respiradero, cruzado por viejos tableros y escaleras, y que asciende decenas de metros hasta la superficie... hace falta valor y mucha destreza para adentrarse ahí. No llega a apreciarse el final.


Croquis de una sección transversal por el tanque nº12 y situación de las capas conductoras.

Uno de los conductos más asombrosos es un túnel vertical que funciona como respiradero de toda la galería, de unos 2 metros de diámetro, y que llega hasta la superficie de la montaña, junto al centro comercial Plaza Mar 2, en un orificio enrejado por unos perfiles metálicos, desde el que se descuelga una vieja cuerda.



Cada uno vive la experiencia a su modo, tocando las paredes, recorriendo sistemáticamente las galerías, parándose a sentir el silencio... pero en todos se repite un mismo patrón al entrar a las bóvedas: mirar hacia arriba admirando su tamaño.

Y en cada rincón, en cada esquina, encuentras algo que observar, algo que te haga evocar el miedo de oír las bombas cayendo sobre la refinería exterior, el ruido metálico del pico y la pala ahuecando la roca o el de las vagonetas moviéndose por los raíles...

















Fotografías de los momentos vividos en el interior, mientras recorríamos las galerías.


En el exterior, todavía podemos disfrutar de parte de las instalaciones de la refinería que deberían formar parte del conjunto protegido, e incluirse en una regeneración paisajística de la ladera de la Serra Grossa.


Recomendamos a los lectores que deseen visitar las galerías los siguientes consejos:

- Acceder siempre acompañado, y habiendo avisado a alguien de la visita. El lugar no es peligroso, pero existen un par de puntos donde puede haber una caída de varios metros, y una persona inmovilizada podría estar días sin ser localizada (no hay cobertura de móvil).
- Ir provisto de linterna con suficiente batería y un pañuelo para protegerse las vías respiratorias en caso de levantar demasiadas polvaredas.

- No correr por las galerías (existen agujeros en el suelo, raíles semienterrados...).

- Ir durante el día (en caso de fallar la linterna, los lucernarios y la luz desde la entrada de las galerías puede servir de guía para salir) y provistos del plano.

- Un casco protector puede ser un buen equipamiento para prevenir golpes en la cabeza con el techo de las galerías y antiguos elementos eléctricos.


Y al final del túnel... siempre hay un rayito de luz.

Hoy en día hay varias propuestas cuyo objetivo es recuperar para la ciudad este conjunto único en España y con muy pocos precedentes en el mundo.
Fotografías de Jesús Sánchez, Elías Gomis, Ángel Valero y Rubén Bodewig

Fuente:
De la refinería "La Británica" a la factoría "La Cantera" de Alicante.
Cuadernos del Museo del Transporte de la Comunidad Valenciana.
Inmaculada Aguilar Civera.


Artículos relacionados:

La Británica
El Primer Vehículo de Alicante
Historias del Callejero: El Chalet del General Mancha
Visita al Interior de las Galerías de La Británica

Puedes localizar las galerías de "La Británica" en nuestro Mapa de Panoramio.

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PALABRAS SOBRE ALICANTE: ANTONIO GALA

Antonio Gala le dedicó este precioso poema a la ciudad de Alicante.


ANTONIO GALA

Bajo los fuegos de fugaces colores
que iluminan el aire de la noche,
dame tu mano.
Mira abrirse las palmeras doradas, rojas, verdes;
caen los frutos azules de la altura;
rasgan el negro terciopelo
las estelas de plata...
En tus ojos yo veo el frío ardor,
artificial y efímero
de los castillo que veloces surgen
y veloces se extinguen.
Dame tu mano: es todo cuanto tengo
en medio de esta falsa
riqueza, de esta dávida
que fugazmente se otorga y se consume.
Así es todo: organizado y yerto,
brota el amor, crece, se desparrama, se hunde,
vuelve la oscuridad
en la que, previsto y bien envuelto, yacía.
Nada, nada....
Dame tu mano. Entre los irisados estampidos
alegres sólo para los alegres,
se esfuma el corazón, igual que una girándula
demasiado mojada para arder o dar luz.
En este tornasolado e intrincado bosque de palmeras
dame tu mano para que no me pierda

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DIARIO INFORMACIÓN: LA HISTORIA OCULTA DEL CASTILLO DE SANTA BÁRBARA


Carta de los miembros de la Asociación Alicante Vivo, publicada en la edición de hoy del Diario Información.
También podéis verla en ESTE enlace


LA HISTORIA OCULTA DEL CASTILLO


Corre el mes de abril de 1939.
Por fin ha concluido la terrible Guerra Civil.
Durante toda la contienda, Alicante siempre se ha mostrado fiel a la República.
Miles de soldados, mujeres y niños se hacinan ahora en nuestro puerto. Quieren abandonar España…, pero los ansiados barcos no entran a salvarlos.
Ya es tarde.
Las tropas italianas de la División Littorio, capitaneados por Ganbara, los hacen prisioneros. La bandera italiana ondeó en el Gobierno Militar de Alicante hasta que llegaron las tropas de ocupación franquista.
Entre una doble fila de militares que les apuntan con fusiles y metralletas, son conducidos al "Campo de los Almendros", a la Plaza de Toros, al Cine Ideal o al Castillo de Santa Bárbara.
Sí.
Al Castillo de Santa Bárbara.
Hoy no comienza la paz.
Comienza la victoria, que durará cuarenta largos y oscuros años
En octubre del 2003, el Ayuntamiento de Alicante publicó unos folletos hablando de la rehabilitación del Castillo. Se contaba la historia de la fortaleza; pero sorprendentemente se detenía en el siglo XIX y se reanudaba en los años 60.
¡Curioso salto en el tiempo!
Evidentemente, entre los años 36 y 60, la historia no existía para aquellos que habían hecho los folletos.
La imagen y el texto de este artículo deberían servir algún día para aclarar ideas a los que protestan por la reivindicación de la Memoria Histórica.
Estamos convencidos que los miembros de la Corporación Municipal del Partido Popular no quieren recordar lo que ocurrió. Llevan setenta años robando trozos de historia; deseando que la sociedad alicantina padezca Alhzeimer Galopante al compás de toros y pachangas populares.
Pero soplan nuevos aires.
Es momento de recordar todo lo ocurrido.
Sin acritud.
Pero sin miedo.
Yo soy uno de esos que han visitado el Castillo muchas veces a lo largo de su vida. Desde siempre he visto inscripciones como las que les enseño grabadas en el suelo de la fortaleza. Están situadas en una de las zonas más bonitas de lugar. Irónicamente, en un mirador desde el que se divisa toda la bahía y el Puerto de Alicante.
Nadie me contó jamás qué eran o quién las había escrito.
La historia reciente de Santa Bárbara estaba oculta bajo un manto de miedo y represión.
Tuve que esperar a ser adulto para darme cuenta que no fueron hechas por gamberros descerebrados.
Hoy en día, por suerte, mi hijo de 7 años ya sabe parte de la historia verdadera.
Es tiempo que estamos ganando respecto a nuestros padres y abuelos.
Son los buenos aires que se avecinan.
Duela a quien duela

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EL PUERTO ROMANO DE LA ALBUFERETA

A raíz de la publicación en Alicante Vivo, el pasado 25 de febrero, del magnífico y extenso artículo de Rubén Bodewig titulado “EL YACIMIENTO SUBMARINO DE LA ALBUFERETA”, me permití insertar un comentario en el que afirmaba que nunca entenderé que nos quieran “vender” determinados descubrimientos cuando no son tales.
Así, hacía referencia, por ejemplo, al bombo y platillo que le dieron al supuesto “hallazgo” del Torreón de San Francisco, cuando se excavó durante las obras de encauzamiento de las aguas pluviales en la Rambla y la Explanada, mientras estaba sobradamente descrita dicha torre en numerosos documentos históricos de Alicante sobre el antiguo recinto amurallado, así como en el libro de Pascual Rosser Limiñana, “NACE UNA CIUDAD. ORIGEN Y EVOLUCIÓN DE LAS MURALLAS DE ALICANTE” (Concejalía de Cultura. 1995).
Añadía a continuación que más recientemente ocurrió algo similar, en este caso con el puerto romano de la Albufereta, cuando se afirmó en los medios de comunicación que se habían “descubierto” sus restos durante las obras de encauzamiento del Juncaret.
A este respecto, terminaba diciendo que guardo un pequeño libro en mi colección de documentos antiguos de Alicante, en el que ya Francisco Figueras Pacheco, autor del mismo, describía estos restos pormenorizadamente: “EL ANTIGUO PUERTO INTERIOR DE LA ALBUFERETA DE ALICANTE. DESCUBRIMIENTO Y DESCRIPCIÓN” (Gráficas Moscat. 1955).

Pues bien, a continuación me propongo hacer un pequeño resumen de algunos pasajes de este estudio de Figueras Pacheco, pero antes me gustaría citar algunos autores y documentos, muy significativos, que nos pueden poner en situación y que transcribo literalmente:

“El momento en el cual el área comienza a ser inundada por las aguas marinas es difícil de precisar, pero la existencia de una línea de fractura postpliocena parece ser el hecho clave. Se trata de una línea de debilidad tectónica que discurre paralela a la costa, introduciéndose tierra adentro por la Albufereta, dejando como horst el área del Cabo de las Huertas. De manera que, posiblemente, desde finales del Terciario, las aguas marinas penetraron en el sector, configurando así una especie de pequeña ría que sería aprovechada para la construcción de un puerto romano, gracias al resguardo que le proporciona el Cabo de las Huertas y que determina el cierre del golfo de Alicante por su sector septentrional”. // “...la instalación aquí de una zona marismeña es un hecho que cronológicamente cabría datarlo de tiempos históricos y al que debieron de contribuir dos factores fundamentales: por un lado, una regresión del nivel marino y, en segundo lugar, la colmatación debida a aportes marinos y, sobre todo, fluviales, que coadyuvarían a la creación de una restinga de débil espesor que sería sobrepasada, únicamente, con fuertes temporales marinos o con ocasión de lluvias muy intensas y con potencia suficiente, capaces de conseguir un desagüe en el mar”.

(“EL SANEAMIENTO DEL BARRANCO DE LA ALBUFERETA: TENTATIVAS EN EL SIGLO XX”. Margarita Box Amorós. 1984)

“...ninguna persona privada o stranya no puixa amerar lli, canem ni altre splet en l’Albufera de dita ciutat aprop de les heretats de Gaspar Bernat e d’en Antoni Merita y d’en Bernat Joan y de moltes altres per lo gran dan queja de la infectio e males odors que donen e fanales gurts qui cullen sos fruyta en ses heretats que tenen en la dita horta sino passen lo mes de octubre...”

(PRIVILEGIO DE FERNANDO EL CATÓLICO, otorgado a la ciudad de Alicante el 18 de enero de 1510)

“...es un depósito natural de aguas estancadas situado al nordeste de la Sierra de San Julián y principio meridional de la huerta por la banda del mar, no lejos de la antigua Lucentum...” // “ Las aguas de esta laguna, corrompiéndose en verano por falta de movimiento y por los despojos de los vegetales nativos, infectan la atmósfera, y producen tercianas muchas veces rebeldes y malignas, que desde la Condomina se extienden a los pueblos de la huerta...”

(“OBSERVACIONES SOBRE LA HISTORIA NATURAL, GEOGRAFÍA, AGRICULTURA, POBLACIÓN Y FRUTOS EL REYNO DE VALENCIA”. Cavanilles. 1797)

Dos pequeños apuntes de la prensa del primer tercio del siglo XX, para documentar el inicio del saneamiento de la zona, ya que no se acometió hasta entonces a pesar de que legislaciones muy anteriores abogaban por acabar con los focos de insalubridad, asunto que por unas cosas u otras, fundamentalmente de índole económica, fue eludiendo reiteradamente el Ayuntamiento de Alicante:

“...están ultimándose los últimos detalles de la obra de desecación de la Albufereta...” // “...y que ha sido tan eficaz que ha hecho desaparecer totalmente aquella charca...”

(La Voz de Levante. 29 de mayo de 1928. “La Albufereta en seco”)

“Seguramente por falta de una monda frecuente y metódica han perdido su eficacia los trabajos de desagüe que se realizaron y «La Albufereta» vuelve a ser un lugar pantanoso, insalubre, por tanto, y peligroso para la colonia que a su alrededor se ha formado desde su saneamiento”.

(Diario de Alicante. 2 de noviembre de 1931)

Más tarde vino la instalación de los emisarios submarinos, nuevos saneamientos de la zona, la incursión del urbanismo desbordado... y en una publicación actual sobre los hallazgos durante las obras de encauzamiento del barranco, nos encontramos el “redescubrimiento”:

“La última cata arqueológica localizada y estudiada ha sido el puerto romano altoimperial (siglos I-II d. C.), ubicado en la margen derecha del cauce, muy cerca de la Playa de l’Albufereta, al inicio del encauzamiento o Área Arqueológica 3. En estos trabajos se ha excavado tanto el fondeadero del embarcadero como una pequeña porción del interior de la instalación portuaria”. // “En conjunto se ha documentado una estructura longitudinal de 48 metros, compuesta de un muro corrido, compartimentado por medio de tirantes en varios módulos (foto 3). El interior del embarcadero se encontró algo deteriorado, hallándose el resto de un pavimento en mortero de cal, que marca la posible línea de suelo del interior del muelle.
En líneas generales, este último hallazgo nos sitúa ante un puerto vinculado a la ciudad romana de Alicante, Lucentum, que se halla no muy lejos de l’Albufereta, en el Tossal de Manises. Dicha instalación permitiría el transporte de mercancías y personal entre el litoral y los barcos fondeados en la actual playa.
Amortizado este puerto, a partir del siglo III d. C., el área es reaprovechada para ubicar una necrópolis (siglo IV d. C.)...” // “La zona meridional del fondeadero se rellenó o se utilizó como vertedero en época tardía (siglos IV-V d. C.)...”

(“RECONSTRUCCIÓN PALEOAMBIENTAL DE L’ALBUFERETA D’ALACANT DURANTE EL PERÍODO ÍBERO-ROMANO”. C. Ferrer, A. M. Blázquez, M. A. Esquembre y J. R. Ortega. 2005)

Embarcadero de la época romana. 2005

Llegados a este punto, veamos la mencionada obra de Francisco Figueras Pacheco, inscrita dentro de la “Memoria de las excavaciones de Alicante. 1934 a 1936”, de las que fue Director, meramente descriptiva, pues no contiene ni una sola ilustración, si bien su cuidada retórica se encarga de dibujar con las palabras lo que sus páginas no contienen gráficamente.
El primer capítulo, titulado “Topografía marinera”, describe el litoral alicantino desde el Benacantil al Cabo del Alcodre (Cabo de las Huertas), pasando por los acantilados de la Sierra de San Julián “que hoy los salva una carretera amplísima” y las ruinas del Tosal de Manises “donde se alzó un día la famosa ciudad de Amílcar” (entonces todavía se sostenía que podía tratarse de Akra-Leuka), se centra en “lo que llamamos la Albufereta en la acepción local más restringida del vocablo”, y menciona los problemas de su pasado pantanoso hasta que se abordó su reciente saneamiento por parte del consistorio alicantino. Comenta Figueras la gran cantidad de restos de construcciones y de cerámica dispersos por todo el cauce del almarjal, así como los claros vestigios del lecho primitivo y trozos de madera restos de embarcaciones antiguas (reconocidas por los técnicos en el Museo Naval de Madrid), y termina diciendo:
“Dos espesos muros de grandes mampuestos que debieron estar coronados de sillares, dejaron considerables trozos de su fábrica, alternados a derecha e izquierda del lodazal, pudiendo seguirse todavía sus alineaciones en longitud de más de 60 metros. Digno también de especial mención es un curioso macizo de cantería admirablemente conservado, con su cantil de grandes sillares, a escasa altura sobre la superficie actual de la marisma, que cerrándola de margen a margen, marca el límite hoy visible de la Albufereta, por el extremo lindante con las huertas. En la partida se le conoce con el expresivo nombre de «El Mollet», diminutivo de muelle en el lenguaje regional. Por el extremo opuesto o sea el que se acerca a la playa, no se observan vestigios de obras que interceptasen la salida al mar. En cambio las que cerca de éste bordean la orilla oriental, son abundantísimas”.
El segundo capítulo, que se titula “El problema fundamental de la Albufereta”, arranca con una pregunta: “¿Cómo explicarse todo lo que nos muestra hoy la Albufereta, sobre el supuesto de que fuera siempre un ingrato charco?”. Al poco lanza una segunda cuestión, todavía más intencionada: “¿Cómo explicar que las construcciones más destacadas de estos parajes, aparezcan bordeando precisamente el lodazal, en vez de huir de sus orillas, según aconseja la sensatez menos exigente?”. Y él mismo se responde, concluyendo que la única explicación plausible es que no siempre fue un charco pestilente, sino que:
“Ha miles de años, la faja cenagosa comprendida entre el «Mollet» por un extremo y las arenas de la playa por el otro, era un estero, una ría, un estuario, una superficie en fin, cubierta constantemente de agua, ya porque llenasen su cauce las de una rambla entonces importante, ya porque la invadiese el mar, antes de cerrar su entrada las arenas de la playa actual, bien por la acción simultánea de ambas causas. La depresión que aún marca el cauce primitivo y la escasa distancia que lo separa de las olas, lo están diciendo con elocuencia insuperable”.
Concluía Figueras que el hecho de que existieran notables asentamientos alrededor, unido a la naturaleza y dimensiones de las ruinas del cauce, sólo podía denotar la existencia de un puerto, conclusión que reforzaba argumentando, amén de con sus propios trabajos de campo, con un importante desglose de documentos, fundamentalmente del Archivo Municipal de Alicante, entre ellos: los estudios de Chabás avalados por Fernández Guerra y Hübner, la Crónica de Bendicho (transcribe Figueras: “y yo vi entonces que una saetía con sus velas tendidas, se metió dentro de la Albufereta hasta el cabo, que es muy cerca del camino y dio la vuelta, cosa que no sé yo que se haya visto jamás”), y planos y grabados antiguos.

Esquema geomorfológico de la zona de la Albufereta. 2005

El tercer capítulo, el más extenso de la obra, lo dice todo con su título: “Descripción del puerto”. Se compone a su vez de varios apartados: “Forma y dimensiones”, “El dique del Norte”, “Los muelles de atraque”, “Los astilleros”, “Capacidad del vaso”, “Las naves antiguas”, “El fondeadero exterior”, “Comunicaciones” y “Síntesis”. Detengámonos en algunos aspectos y datos que aporta Figueras Pacheco en estos subcapítulos:

1. El cauce tiene forma de “N” muy estirada, cuyo trazo más largo es el que llega a la playa. La longitud total se aproxima a los 300 metros, y la anchura es de 40 metros en la entrada del puerto, pasando apenas a 30 metros en el resto de la ría. Antes de fabricarse los muelles, parece ser que las dimensiones eran bastante mayores.

2. El dique del Norte, el popularmente denominado “El Mollet”, es la obra mejor conservada. Es un macizo de cantería de 1,80 metros de ancho “formado por dos hiladas de sillares de piedra, perfectamente careados y unidos entre sí los de cada hilada, por encajes de cola de milano”. // “Por debajo de este cantil, la obra es de mampostería, de pequeñas dimensiones y sobresale en la actualidad unos 70 centímetros del suelo... Forma un arco de círculo de 30 metros de radio con 1,25 de flecha y 17,70 metros de longitud de la cuerda. A ambos extremos y formando con esta cuerda ángulo de unos 120º, se inician dos muros, el de la izquierda de 7,30 metros de longitud, que más tarde cambia de orientación, para continuar durante unos 2 metros paralelo al eje de la Albufereta en ese lugar. El de la derecha, de unos 5 metros, viene a unirse con la prolongación de un muro... // ...apoyo de uno de los lados de un arco de alcantarilla, por la que en tiempos pasados debió desaguar normalmente la rambla o regato que dio origen a la Albufereta”. // “...a unos 3,80 metros del cantil del «Mollet», se encuentran vestigios de un camino romano que lo cruza paralelo a él, con una anchura apreciable de 3,40 metros”. // “...hallazgo de los estribos de un puente de 4,40 metros de luz, bajo el que cerca del «Mollet» y a unos 14 metros del eje de la rambla, debieron fluir las aguas desviadas en defensa del dique”.

3. En cuanto a los muelles, se fueron disponiendo alternativamente en ambas orillas, para aprovechar así el espacio disponible, y a su vez dejar el suficiente para que las naves maniobraran. El que mejor se conserva se halla en la orilla derecha del primer tramo a partir del “Mollet”. Dice Figueras que es “un muro de 62 metros de largo (o al menos esta es la longitud en que nosotros hemos podido seguirlo) que corre a lo largo de la primera rama... // ...y cuyo cantil, está separado 15 ó 20 metros del bancal más próximo. Sobre este muro puede apreciarse una obra, que permitiría suponer corría a lo largo de él un camino”. // “...puede apreciarse que la mampostería es de grandes mampuestos, la que nos permite suponer, así como su orientación, abrigada de la boca de la Albufereta, que esto constituía un muelle de atraque...”. A continuación describe en la orilla oriental otro muelle, de 63 a 65 metros de longitud y 1,20 metros de espesor, en la segunda rama de la N, que bien podría ser el más antiguo, por ser también el más próximo a las faldas del Tosal. Y en la tercera rama, de nuevo en poniente, restos de un muro de unos 90 metros de longitud, que bien podría haber sido otro muelle.

4. Para calcular la capacidad, Figueras Pacheco hace un estudio de las dimensiones de las embarcaciones de la época de carácter mercantil, pues desecha la posibilidad de un uso militar. Esloras de 30 metros darían una capacidad superior a las 100 toneladas para buques de vela, y afirma que, dadas las dimensiones del puerto, “los muelles de la Albufereta, estuvieron en condiciones de servir para la carga y descarga con toda comodidad, de ocho a diez naves a la vez”. Además, la ensenada exterior del puerto, al abrigo del Cabo de las Huertas, ofrecía en todo momento condiciones óptimas como fondeadero, caso de tener que esperar para acceder al recinto interior.

5. Y en cuanto a los caminos que llegaban y recorrían el puerto, describe indicios de uno que lo bordearía por la orilla occidental (derecha), y afirma la clara existencia de otro que transcurría por la opuesta, y se encontraba en perfectas condiciones a un metro de profundidad bajo la superficie actual del campo. Este último, bordea por la parte del mar el Tosal de Manises, recorre el puerto, cruza la rambla más al interior, y se dirige a la parte posterior de la Sierra de San Julián, para enlazar con el ramal de la Vía Pretoria que llegaba hasta Alicante. Por otra parte, Figueras afirma la existencia de restos de una calzada romana en las inmediaciones de la Albufereta, que se dirigiría hacia el interior para comunicar la costa con las serranías de Alcoy y comarcas próximas. Por último, el camino más oriental, después de servir de arranque al que subiera a la ciudad, debió seguir con dirección a El Campello para enlazar con la vía romana del litoral.

El cuarto y último capítulo, titulado “Pretérito y futuro”, tiene menos trascendencia para los fines de este artículo, pues como su nombre indica, trata por una parte del tráfico marítimo que tuvieron nuestras costas antes de la llegada de los romanos (cretenses, griegos y cartagineses), así como las repercusiones del mismo en su desarrollo; y por otra, de lo acaecido tras la destrucción de la ciudad, el abandono del puerto, su degradación, y el arduo trabajo de excavación futura si se quiere hacer posible la restauración de las ruinas.
Cosa esta última que es evidente que, hoy por hoy, jamás llegará a ser posible.

ARMANDO PARODI ARRÓNIZ

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UN PASEO POR LAS TORRES DE LA HUERTA

A lo largo de la costa, durante el Renacimiento, se estableció en Alicante un peculiar sistema de vigilancia a base de torres construidas sobre lugares dominantes del litoral.
Eran las Torres de la Huerta.

Torre y Casa Alameda (o Nicolau), antes de sus alteraciones sufridas (Santiago Varela)

Su finalidad era avistar barcos enemigos, alertando a la población próxima de su presencia. Las cuatro existentes en la comarca se conservan en diferentes estados. Al sur quedan pocas hiladas de la de Agua Amarga. La del cabo de la Huerta fue incorporada a la construcción del faro costero. Al norte de El Campello se conservan en mejor estado las de la Isleta y Aigües, ésta es de forma prismática y la otra tronco cónica de proporciones armónicas conforme a los criterios de la arquitectura manierista.

Torre Ansaldo, hoy cerrada. (Santiago Varela)

Pero el territorio interior precisaba de elementos defensivos más inmediatos y directos, de mayor sencillez formal pero complejo en el intrincado.
Así surgió un vasto sistema de protección con innumerables torres, más abundante en la Huerta, donde era mayor la densidad de viviendas diseminadas

Torre Bosch (Santiago Varela)

Se construyeron a lo largo del siglo XVI, utilizando un modelo de torre con unidad e independencia arquitectónica, si bien vinculada a la vivienda que la rodea en dos o tres caras. Son prismas de base cuadrada, construidas de mampostería, sillarejo o sillería; con la base ataluzada o vertical. En el interior, incluso se podía encontrar el aljibe (Torre Salafranca)

Torre Boter en 1940 (Sánchez)

Los huecos originales son, por lo general, muy estrechos. El de entrada, siempre a través de la vivienda, es reducido, quedando a cierta altura con lo que dificulta el acceso y facilita por tanto la defensa. Los exteriores, con el tiempo, fueron agrandados y protegidos con rejas.

Torre El de Conde, hoy en ruinas (Santiago Varela)

Con la pérdida de su función específica, las torres adquieren gran dimensión y se añade el voladizo por un balcón. Los remates de las terrazas están resueltos mediante una estrecha moldura. Sobre ellas se colocan pináculos en prisma o bolas, siendo las únicas referencias figurativas clasicistas. Águilas, Boter, Conde o Reixes son muestra de lo dicho.

Torre del Capitán Boecio (Santiago Varela)

Hay dos torres singulares en el campo de Alicante.
La primera es la de Mutxamel, utilizada como campanario parroquial. Data del siglo XVI, aunque contiene sistemas constructivos góticos, con el empleo de arcos de nervadura y plementería en las bóvedas. Se aprecian marcas de cantero en los sillares que configuran las caras de los muros.

Torre El Ciprés, en los años 40 (Sánchez)

La segunda torre singular está situada en el convento de las clarisas de Santa Faz. Ha sido fechada por diferentes autores a finales del Quinientos. Su forma ligeramente ataludada, caracterizada por las cuatro garitas de las esquinas superiores, es de gran belleza formal.

Torre de El Campello, antes de su restauración (Santiago Varela)

Fuera de este territorio disminuye el número de torres. Hacia el interior se encuentra la de Cabrafich, entre Busot y Aigües. En esta última población, la del castillo es de mampostería y las juntas de mortero con adición de viruta de hierro, sistema que fija la cronología en la época de cambio del gótico al renacimiento.

Torre de las Águilas (Santiago Varela)

Al sur de Alicante se encuentra la del Poblet de Burgunyo, hoy enmascarada tras sucesivas reformas, si bien el conjunto de la casa proporciona singularidad arquitectónica en el seco paisaje.

Torre La Cadena (Santiago Varela)

Torre Placia, con la casa anexa, hoy alterada (Santiago Varela)

Torre Salafranca hacia los años 40. La balsa ya no existe (Sánchez)

Torre Sarrió, antes de su dudosa restauración (Santiago Varela)

Torre Soto (Santiago Varela)

Torre en la partida Torregrosa, de Villafranqueza (Santiago Varela)

Torre Ferrer, tras la demolición de la casa (Santiago Varela)

Aspecto interior de la torre Sarrió (Santiago Varela)

Detalle de la Torre Sarrió, fecha y constructor (Santiago Varela)

Puerta de entrada a la Torre Ciprés (Santiago Varela)

Torre Bonanza, muy reformada y modificada. (Santiago Varela)

Fuente
: Marius Beviá y Santiago Varela.
Memoria Gráfica de Alicante y Comarca

Ahora os enseñamos unas cuantas fotografías "en la actualidad" de nuestras Torres de la Huerta.
O, al menos, de lo que nos queda de ellas.
Que no es mucho.




Por último, un video de nuestro compañero Alfredo Campello (unos años más joven) para Canal 9. En él, podemos escuchar de sus palabras qué eran y para qué servían las Torres.
Esperamos que os guste






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25 ANIVERSARIO DE LA PRIMERA EXPEDICIÓN ALICANTINA AL HIMALAYA. 2ª parte.

ANECDOTARIO

Cremación junto al río

Con nuestro complejo occidental de ser el ombligo del Mundo, en nuestro viaje al Nepal, las vivencias dignas de mención se sucedieron unas a otras.
El día a día monotono del ciudadano mediteraneo, aparente abierto, choca con culturas ancestrales que a su vez conviven con nuestras continuas salidas de tono, involuntarias, claro.
A cualquier hora nos gustaría ser foco de atención de un guiri con cámara de fotos y cara de enterado.
Bueno, pues esos eramos nosotros.

Stupa de Bhagdaon

Llegamos a Katmandú justo el día del año nuevo nepalí. Elefantes blancos vestidos (sí, vestidos), para la ocasión, globos cargados de agua de colores que caían sobre la cabeza del más tonto (nosotros, por supuesto) y esa cara de asombro que a pesar de haber vivido mucho con nuestra treintena de años se nos ponía a cada paso.
El viento nos retuvo en Katmandú cuatro días. A punto estuvimos de cambiar de destino. Con los dos días en la India, ibamos retrasados.
Katmandú nos dejo muy buenos recuerdos.
La imagen de cobre comprada por uno de los compañeros del trekking al C.B del Everest fué adquirida en un recondito patio de un recondito pueblecito del valle de Katmandú. Este valle acoge a CUATRO millones de habitantes. El trabajo preciso del joven artista sentado sobre un pequeño taburete me asombraba. La precisión de cada golpe era magnifica. Incapaz de reprimir mi asombro y en presencia de mis compañeros y unos guiris de indefinida procedencia exclamé: ¡Ché, collons, quin artista!..... .
Mi asombro continuó al contestar el guiri más alto y barbudo: ¡Vei, ¿que fas así?.
En el más recondito patio del mundo, mi vecino durante años en la Calle Capitan Segarra, de Alacant, se encontraba ante mí. Era médico y dos años antes habia vuelto a su Mallorca. Nos saludamos y relatamos nuestros propositos: yo montaña, él viaje de novios.
No lo he vuelto a ver.
Debe seguir de médico en Mallorca.

Comercio de Verduras

Mujeres Explotadas

Templo Indú. Vaca Sagrada. Montañero y Joven Atento

Escalera al templo de SWAYMBUNATH

El olor a carne asada revolvió nuestros hambrientos estomagos, engañados por una luz que no se correspondía con nuestro reloj biológico.
Pasamos la calle camino de rio que bajaba casi seco en espera del agua monzónica. Un templo de dos pisos y unos hombre en cuclillas llamaron nuestra atención. Azuzaban una hoguera sobre la que podíamos ver un cuerpo humano en llamas. Sobresalía ( y se puede ver en las fotos) un craneo liso, chamuscado.
Los hombres hablaban.
Nosotros callamos y una mezcla de horror, respeto, curiosidad y afan por conservar aquella costumbre, nos paralizó un buen rato.
El holor a carne cambió el sentido de nuestras percepciones más intimas.
El atardecer, las cenizas de anteriores cremaciones, un grupo de patos que seguían a mamá pata, por entre ellas. Nos alejamos en silencio. La muerte es terrible. Por contra, la imagen que mis retinas mandaban a mi cerebro, me parecieron tremendamente hermosas: la paz de los familiares que rodeaban la hoguera, el sol entre las brumas del atardecer, el olor a gasoil, tan vulgar él, se volvían tesoros imposibles de reemplazar en mis recuerdos.
Pocos metros más adelante, una nueva imagen nos reclamaba.
El valle de los templos.
Katmandú es grande. Está rodeada de ciudades de todo indole.
Patan fue la antigua capital del reino, Bhagdaon y Bodnath, acogen a miles de refugiados tibetanos. Los templos induistas o budistas como Pasupatinath o Swaymbunath son verdaderas joyas, pero no es raro doblar una esquina en el valle y encontrar una estatua policromada yacente de un buda o un colorido templo indú.
Mujeres que no lo son, al estilo de las que vimos en la India, hombres autocastrados, parias que hacen levantamiento de peso con su pene a cambio de una limosna, viejos hypies adinerados, establecidos en el valle y que mandaron a paseo al ejercito USA en Vietnam controlan algunos chiringuitos de comida para turistas u organizan viajes de aventura para guiris.
Budistas, un quince por cien.
Induistas, un ochenta.
Luego musulmanes y cristianos conviven sin problemas en un totu revolutum donde sobresale siempre una fila de dientes (a veces su espacio vacio).
Katmandú es pobre, tanto o mas que Delhi, pero los nepalis, sonrien. Siempre sonrien. Salvo los mutilados sin cara por culpa de la lepra.
EL ENVOLTORIO DEL CADAVER ES UN HUMILDE LIENZO DE HOJA DE PALMA

NIÑOS MENDIGOS. TEMPLO DE PASUPATINATH.

TIPO INDU.

MANOLO Y OCA EN PLAN HIPY

CARNE SAGRADA

El fotografo real.
En Durbar Square, se ubicaba hace 25 años, el único fotografo de la ciudad. La fachada pricipal estaba llena de fotos de la famila real. La de allí, claro. El Pacha Birendra de frente y perfil, retocado sin photosop (no existía). La esposa del Pacha, los niños, hermanos, primos, etc. Hasta el hastío de fotos con embajadores, politicos, alpinistas famosos, personajes del mundo del arte internacional.
Seguimos viendo escaparates tratando de reconocer a los montañeros retratados, generalmente todos eran ochomilistas, todo un honor. Volvimos la esquina y entramos en un mundo más del día a día. Fotos del Pato Donald, Bambi, el Conejo de la Suerte, Miki Mouse, elefantitos y tigres made in Bollywood.
Y allí, enmedio, enmarcado, sobresaltado entre los inocentes dibujos, allí estaba él. Una foto del tamaño de un diario, del inigualable, cómico, patético y ridículo TEJERO. Pistola en mano, brazo en alto, intentando aplastar la libertad. Estaba en un sitio rodeado de inocencia. No se lo merecía, salvo que para aquellos inocentes nepalis era lo más parecido a Super Mario Bross.
¿Que decir del oficio más viejo del mundo?
Al regreso de la cumbre, recabamos de nuevo en el hotel Shangri-La. En nuestros desplazamientos por la ciudad utilizamos los pies, salvo un taxi para desplazarnos a Bodnath.
El taxista nos ofreció una noche de desenfreno en un lugar apartado con bellísimas jovencitas indus.
El personal del hotel era de todas las etnias que conviven en el valle y doy fé de la belleza de aquella mezcolanza de razas. Los ojos grandes de mujeres y hombres, incluso de niños, se pintan de color negro para protegerse del duro sol haciendo mas opacos sus parpados. Los pequeños ojos rasgados de las razas del norte parecían sonreir entre la pobreza y la miseria.
Me negué en rotundo antes de que mis compañeros se pronunciaran. No concibo mayor esclavitud que la de una persona obligada por necesidad a prostituirse.

NICHOS JUNTO AL TEMPLO DONDE SE UBICAN LOS CADAVERES PENDIENTES DE LA CREMACIÓN

PREPARANDO LA FIESTA EN BHAGDAON

TEMPLO.

VENTANA DISCRETA

PLAZA DE PATAN. MENDIGOS TULLIDOS, NIÑOS Y TURISTAS

Dictadores.
Tras laSegunda Guerra Mundial, los alpinistas britanicos lograron permiso para entrar en Nepal. Por entonces era una sociedad medieval, como lo era el Tibet, Buthan.
El Pacha, tenía un coche de superlujo y un chofer traídos de Europa. Nepal no tenía carreteras, ni aeropuertos, ni nada. Era una sociedad entre teocrática y medieval.
El señor era el Pacha y los relogiosos de cualquier religión, los amos.
El pueblo no era nadie. Ellos solo esperaban reencarnar. Tibet volvió a China y su legendaria esperanza de vida se duplicó en pocos años. El tren llegó a Lasha y se abrieron escuelas, universidades y centros médicos. El regimen chino ni era ni es una maravilla. Comparado con Nepal, el día y la noche.
El Dalai Lama se marchó y no pudo seguir comercializando sus grageas de excremento divino o condenando a los