28 noviembre 2007

GUADALEST Y EL BELÉN ECOLÓGICO

EL PUEBLO MÁS FAMOSO DE LA COMUNITAT Y UNO DE LOS MÁS VISTOS DE ESPAÑA: GUADALEST
Sorprende encontrar durante todo el año, un gigantesco belén ecológico, en la casa de las muñecas, miniaturas y maquetas de Antonio Marco

Hacía unos seis años que no visitaba a mi amigo Antonio Marco en Guadalest. El artista del belén ecológico, el de las casitas de muñecas y las maquetas de arquitectura. Me acerque a Guadalest, notando mucho la humedad en los talones. En Guadalest siempre hay turistas, no en vano es el pueblo más visitado de la Comunitat y uno de los más queridos por todos. Su fisonomía y su belleza son impresionantes.

Guadalest es el pueblo enclavado en el interior de la roca. El embalse de su mismo nombre presenta un aspecto inmejorable, está muy lleno, tras las últimas lluvias intensas de octubre.
La casa-belén no está aún abierta y aunque el frío atenaza las manos y pies, sigo hacia arriba. El museo de torturas, la casa municipal y museo de la familia Orduña con su subida al castillo, la casa tradicional de hace dos siglos, las miniaturas, las tiendas de artesanía y de un sinfín de regalos, son el aliciente para que el pueblo siga su tic-tac de cada día. La iglesia está abierta. Los cánticos de una melodía parecen, dice mi hijo, "de mongetes", pero aquí no las hay.

Debajo del Ayuntamiento, me introduzco en la Casa Prisión. De aspecto lúgubre recuerda la función de aquellas dependencias. Afuera por el mirador, se puede contemplar, el "llenazo" del pantano, del embalse de Guadalest.
Al regresar a la casa-belén no encuentro a mi amigo Antonio, pero sé que en sus obras siempre está presente. Subo con mi familia, pero sobre todo con mi hijo, quine se sorprende de ver todo aquello. Es único en el mundo y lleva mostrando a todo el mundo desde hace más de dos décadas esta gigantesca manifestación de arquitectura.. No falta detalle y lo que más les encanta a los niños el ver al tren recorrer los paisajes del belén y las figuras moviéndose, todas las casas, cuevas, rincones y personajes cuidados al detalle.

Se puede decir, en vista de este grandioso espectáculo que en Guadalest todo el año es Navidad. Porque en este pueblo se muestra toda una ciudad-belén que pesa 12 toneladas. La roca donde se asienta la casa está parovechada al máximo.
Además, las maquetas de arquitectura, materiales de oficios, casas de muñecas, y un sin fin de detalles, se muestran al visitante. Es impresionante y no se lo pueden perder. Es uno de los tesoros de la provincia.

El museo de Antonio Marco, que además, como detalle que le honra y muchísimo, aún conserva en una de las muchas fuentes que pululan por el belén, una balsa en la que se echa dinero para ayudar a Manos Unidas. Lleva recopilado mucho, la fuente siempre está llena. parece de los deseos, pero que mejor deseo que ayudar a niños y grandes de aquel que llaman Tercer Mundo.
Recuerde: En la calle La Virgen, 2, se visita el belén todos los días del año, a partir de las 10 horas. Ahora que se acerca la Navidad es un buen momento para ello.








MIGUEL VIVES

Cuentos de mi tierra (1) - Rafael Altamira Crevea

Marina

Desde la carretera que pasa á la izquierda del pueblo , nadie sospecharía que el mar está allí mismo, tocando con la mano. Limitan el horizonte, por aquella parte , las casas , de un solo piso, blancas y grises, sobre cuyos tejados se levanta el mezquino campanario de la iglesia, que destaca bajo sus tres arcos la negra mancha de tres miserables esquilas. Algunas palmeras ostentan, aquí y allá, su copo de verdes ramas y los mazos anaranjados que sostienen el fruto ; á veces , entre casa y casa , se descubren los campos dorados ó verdes , según la estación, y sobre la mies el ramaje de olivos , de algarrobos y almendros . Pero nada más. El mar, aquel mar azul que parece un lago visto desde lo alto de la cercana cuesta, según el camino va ascendiendo á la montaña , ha desaparecido, y como el día esté en calma , lo cual es muy frecuente, ni el más leve ruido denuncia al Mediterráneo, que baña en ondas suaves la arena y las piedrecillas de colores de la playa á cosa de un kilómetro de caserío.

Pero cuando la diligencia sube al trote rápido de sus seis mulas, mojadas en sudor, la pendiente abierta sobre las primeras colinas de la serranía, levantando una polvareda asfixiante de aquella caliza que se desmenuza al menor choque y cuyo tacto abrasador hace pensar en las tierras africanas, entonces descórrese de pronto el horizonte de la derecha , y allá bajo chispea á los rayos del sol la superficie curva del mar, casi siempre sereno, como una aguada de azul y blanco. La línea de la costa tiene una regularidad que le comunica , en medio de su sencillez,, cierta grandeza . Extiéndese en curva, apenas rota por tal ó cual seno poco profundo , desde la lengua de tierra que al Occidente señala la desembocadura del río , hasta el cabo que á la otra parte echa la sierra en el agua. La serenidad de la atmósfera permite que se dibujen con pureza pasmosa -la pureza casi del cielo alabadísimo de Madrid -todas las líneas; y hasta el del horizonte rara vez es brumosa, sino clara, perfecta, como alumbrada por una luz más viva que destiñe el añil del cielo hasta darle el tono de los azules desmayados, y proyecta una faja brillante sobre el lomo del mar.
Casi en el centro de la bahía que la playa forma, se abre un recodo (...)

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INVENTARIO DE LA ARQUITECTURA DEL SIGLO XX EN ALICANTE

La Fundación Docomomo Ibérico para la Documentación y Conservación del Movimiento Arquitectónico Moderno ha dado por finalizado el trabajo de “Inventario de la Arquitectura del siglo XX en España”, que, junto a la Fundación Mies van der Rohe y en colaboración con distintas instituciones, como el Colegio Territorial de Arquitectos de Alicante, inició en 2005.

El Inventario, que forma parte de un plan global de documentación, difusión y conservación de la arquitectura del siglo XX en España, Gibraltar y regiones del sur de Francia (ARQSXX), dispone de información actualizada de unos 6.000 bienes inmuebles, consultables a través de su web oficial del proyecto www.archxx-sudoe.es.

A continuación, citaremos las 68 obras seleccionadas en la provincia de Alicante, para su mayor difusión y para recomendar a todos que las visiten y las descubran, así como para solicitar su inminente catalogación como edificios protegidos.

Os recomendamos visitar la web, y explorar las fichas de cada edificio, que vienen muy completas con fotos, datos, fechas, nombres de los arquitectos... así como un mapa de localización.




Albatera
Poblado de colonización de San Isidro

Alcoy
Barrio de La Sang
Caja de Ahorros del Mediterráneo (Antigua Caja de Ahorros de Alcoy)
Centro histórico modernista
Polideportivo F. Laporta
Universitat Politècnica (antiguas fábricas Ferrandis y Carbonell)
Viaducto de Sant Jordi

Alicante
Ampliación del Ayuntamiento
Caja de Ahorros del Mediterráneo
Casa Sacerdotal
Centro de Especialidades (Antiguo Instituto Provincial de Higiene)
Centro de Estudios Superiores
Centro de Tecnificación Deportiva
Cine Ideal
Colegio Santa Teresa
Complejo residencial Vistahermosa
Diputación Provincial
Edificio Borja
Edificio Casa Carbonell
Edificio La Adriática
Edificio Virgen del Socorro
Edificio Casa Campos Carreras
Escuela Náutico Pesquera
Estación central de Autobuses
Fábrica Alcoa Europe
Hogar Provincial
Instituto de Bachillerato (Antigua Escuela de Maestría Industrial)
Instituto de Fertilidad Bernabéu
Mercado Central
Museo Arqueológico (antiguo Hospital Provincial)
Oficinas de la Diputación Provincial
Parque de la Ereta
Paseo de la Explanada
Plaza del Ayuntamiento
Residencial La Rotonda
Residencial Las Torres
Sanatorio del Perpetuo Socorro
Sede de la OAMI
Torre Provincial
Torre Vistamar

Altea
Club náutico


Aspe
Escuela infantil Peñas Blancas

Benidorm
Ayuntamiento
Torre Coblanca 1
Torre Santa Margarita

Bigastro
Centro Social

Calpe

Conjunto residencial La Manzanera

Cocentaina
Edificio Merín
Fábrica Jover

Elche
Centro de Congresos
Centro de Especialidades San Fermín
Centro de Salud El Toscar
Edificio GESEM
Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús
Institución Ferial Alicantina
Plaça de l´Alcàsser y MAHE

Elda
Barrio de San Francisco de Sales
Colegio Sagrada Familia
Instituto de Formación profesional La Torreta

Jávea
Parador de Turismo de la Costa Blanca
Parroquia del mar

Los Montesinos
Consultorio Médico

Novelda
Casa Museo Modernista

San Juan de Alicante
Conjunto Hospital Universitario

San Vicente del Raspeig
Campus Universitario

Torrevieja
Parque de la Relajación
Paseo Juan Aparicio

Villena
Edificio Guillén

27 noviembre 2007

ANTONIO BALLESTA: UN SUPERVIVIENTE DEL HOLOCAUSTO


Antonio Ballesta vió su nombre escrito en aquella lista. Y el hecho debía impresionar, porque allí estaban impresos, alfabéticamente, todos los alicantinos asesinados en los campos de concentración del régimen de la Alemania nazi, que dirigieron y mantuvieron durantes años para ejecutar un siniestro plan de exterminio.
“Baix Segura. Albatera. Ballesta Martínez, Antonio. Nacido el 11 de diciembre de 1910, procedente del Stalag XI-B, donde ténia el número 87328. Murió a Gussen el 3 de septiembre de 1942."

Antonio Ballesta se estremece cuando alguien le recuerda que su nombre estaba en aquella lista, y explica que, como pueden comprobar, continua bien vivo.
Pero no sonrie, cuando hace notar la evidencia. El está vivo... y otros no. Tampoco Rafael Millá, con quien se intercambió el nombre hace tantos años, en uno de aquellos campos terribles; el hombre que asesinaron un 3 de septiembre.
¿Quien podría reir por todo aquello?
Hijo de padre guardabarrera, creció alrededor de las vías del tren; comenzó a trabajar con poco más de ocho años de edad porque “había que ganarse el pan”. Además, estaba el caso de su hermano mayor, “que contrajo meningitis y perdió un poco la razón”.
Cuando alcanzó la edad militar, se lo llevaron a Marruecos. Explica Antonio Ballesta que en la mili se lo pasó muy bien: “Puede que fuera el mejor año de mi vida, desde todos los puntos de vista”.
Y si alguien se extraña, él se explica: "tenía libertad, estaba sólo (en casa eramos tantos...) y aprendí mucho”.
Después, caminando por los puesblos de Extremadura como miembro de la Guardia Nacional Republicana, "no hice más que aprender cosas durante la guerra. Algunas desagradables, pero no todas.” Antoni tenía facilidad para hacer amigos y en esto, probablemente, radicaba una de sus claves para su supervivencia.
En medio de la guerra, en 1937, Antonio Ballesta contrajo matrimonio con María Iborra. Estuvieron juntos un tiempo en Navalmorales (Toledo) y después ella regresó a Alicante. A Antonio le destinaron a Barcelona, dónde llevó a cabo tareas de vigilancia.
Y ya no volvieron a verse nunca más.
El 10 de febrero de 1939 atravesó la frontera por Cerdanya. “Nos dijeron: preparaos, que nos vamos. Y así sucedió. Fuimos caminando de noche y durmiendo de día, protegiéndonos como podíamos de los bombardeos."
Cuando pasaron la frontera, los desarmaron.
Y comenzó el segundo periplo. El más triste.
Lo recluyeron, en un primer momento, en el capo de Setfonts, en el Llenguadoc. Antonio Ballesta recuerda el espacio desolado, el barrizal, la construcción de los barrones, la comida que preparaba a “Paco el barbero” y, pese a todo lo que pueda parecer, “el hombre se acostumbra enseguida a la desgracia, aún y cuando parezca imposible, la necesidad de aprovechar el tiempo y adquirir conocimiento”.
De esta manera, cuando se lo llevaron hacia la línea Maginot (el sitema de fortificaciones construido en la frontera entre el estado francés y el alemán) “ya era intérprete”.
Y allí hizo de obrero, construyó trincheras y barracones, “todo lo que nos mandaban hacer”.
El gobierno francés utilizó a los exiliados procedentes del estado español “como mano de obra barata, medio haciendo contratos individuales y colectivos o como combatientes para el ejercito francés".
Inmediatamente se perfilaron tres posibilidades para salir de los campos. Una era alistarse en la Legión Extranjera, otra alistarse en los batallones de marcha y la tercera, ingresar en las Compañias de Trabajadores Extranjeros. Esta fue la mejor opción para no volver al Estado Español dominado por Franco.


“Los Alemanes entraron en Francia y nos capturaron”. Así resume Antonio, el siguiente paso de su cautividad.
La cuestión es que los alemanes invadieron el estado Francés entre el 5 y el 22 de junio de 1940; el 14 de junio, cuatro dias despuéss de la entrada de Italia en el conflicto, se rompía la linea Maginot; y Antonio ballesta, junto a un grupo de compañeros, fueron arrestados por los alemanes. “Vinieron con un camión, nos cargaron y nos llevaron a Belfort."
Antonio Ballesta repite la cifra a malas penas, sin pensarlo. Cuando muestra la cantidad de postales que pudo enviar a su casa, desde el campo de concentración aleman de Mauthausen, apunta enseguida: “Se ha fijado usted en el número. Cuarenta y dos setenta. Este era el mio. Lo llevábamos aquí (se señala el pecho). “Zweiundvierzig siebzig". Se decía así. Si te equivocabas, era una lluvia de golpes de goma que te caía por todo alrededor.
Es el número que le pusieron en Mauthausen: 4270.
Y no coincide con el que consta en los archivos: 5827, porque en Mauthausen, Antonio entró con el nombre de otra persona. Y con su número también. Pero en los archivos oficiales, el nombre de Antonio Ballesta murió con el que lo llevaba entonces, el joven alicantino Rafel Millá.
Todo pasó en una secuencia casual: estaban en aquel caseron de Belfort, “Y allí me encontré con este chico, que era de aquí de Alicante. Y le dije: “Tu querrías quedarte y yo me iría en tu lugar?” Y él me dijo que bien, que de acuerdo. Nada era ni mejor ni peor. "
Antonio tenía nada más que un amigo de Huelva, e hizo lo posible para continuar con él. Y así sucedió todo. Llamaron a Rafael. Y se presentó Antonio. “4270, gritaban. Y yo respondía. Tuve la suerte de no equivocarme nunca. Ni yo ni mis amigos que sabían que me había cambiado el nombre. Poco tiempo después de llegar a Mauthausen, recuerda, “me dijeron: “Felete, sabes que tu amigo está muerto?. Y así me enteré de la noticia del destino del verdadero Rafael Millá.
Y continua, todavía: “allí cuando te decían que un amigo o un hermano o alguien que conocias había desaparecido, pensabas: “La próxima me tocará a mi”.
Llegó el más oscuro de los horrores.
“Lo que me impactó de verdad fue el vestido con rallas. Son cosas muy difíciles de explicar. Es imposible traducir la idea de lo que pasaba allí dentro. No se puede. No se puede”.
Y debe tener razón.

También encuentra importante que se sepa el horror, y levanta los brazos para representar aquella “especie de pilas redondas, grandes” donde se ponían a los presos. “Y abrían el agua helada y, si cuando habían acabado de llenar el deposito no estaban todos muertos, les pegaban con picos, con bastones: es lo mas cruel que ví allí”.
Explica que él tuvo la suerte de trabajar de paleta y en una fábrica de mecánico, y razona por ejemplo, que era importante colocarse en medio de las filas, en las formaciones continuas porque “a los lados era donde llovían más golpes”; y recuerda todavía aquellos panecillos que había en el aparador de un horno y que los prisioneros veían cada día camino de la fábrica, “blancos, redondos, como una mantecada”.
Hoy vive en su casa en Alicante, dándole por muerto.
Acabó la guerra.
Los prisioneros de los campos de concentración y de extermino fueron liberados. El salió de Mauthausen el 5 de mayo de 1945 ("con 42 kilos de peso y amnésia”). Al cabo de un tiempo, la familia recibió una carta oficial explicándoles que había habido un error y que Antonio Ballesta estaba vivo. La alegría fue inmensa. Se instaló en el estado francés. Había hecho amigos y encontraba gente que le ayudaba. Pero su mujer, María, no quiso ir. El le escribió, ella no. En 1959, Antonio estuvo un mes en Alicante. No se vieron. Años más tarde a comienzos de los ochenta, le dejó una mañana flores en la tumba.
Antonio Ballesta regresó a Mautahusen con su segunda mujer, Marta. Y dice que todavía “hay dos columnas que había hecho yo, de un granito gris, muy duro. Los capataces venían a verme trabajar y encontraban que era buen obrero. Bastonazos menos que me llevaba.”.

Agradecmientos:
A Jose Manuel Juan Navarro. Por acercarse a nuestra web, casi a hurtadillas; por asistir a la presentación del blog y por confiar en todo el equipo para publicar el artículo de su amigo, extraido de la Revista El Temps.
A tí y a él, nuestro más sincero agradecimiento.
Jamás podríamos haber hecho nada sin vosotros.
Hasta pronto.

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¿QUÉ SABEMOS DE RAFAEL MILLÁ?

"Es una pena desconocer cuanto tiempo va a vivir, ¿verdad?
Pero... ¡quién vive!"
(Blade Runner)
Como relata nuestro estimado Antonio Ballesta en ESTE artículo, al cambiar su identidad con otro preso alicantino, el destino jugó una cruel carta con ambos: él fue recluído en campos de exterminio nazi, y Rafael Millá fue asesinado.
¿Pero quién era éste hombre?
Rafael Millá era hijo del que fuera alcalde de Alicante durante la guerra, Rafael Millá Santos. Había sido el fundador del PCE en Alicante y tuvo un papel destacado en la revuelta militar de julio de 1936, primero como miembro del Comité Provincial del Frente Popular de Alicante y, después, como Presidente del Consejo Municipal, entre septiembre de 1936 y mayo de 1937.
Rafael Millá Santos, embarcó en el Stanbrook camino del exilio desde el puerto de Alicante, en marzo de 1939. Primero en Argelia y después en la URSS.
Murió ciego en una residencia de ancianos en Ivanovo, sin tener nunca noticias de su hijo.
Su hijo había sido combatiente republicano anónimo, que se exilió desde el principado de Andorra. Murió en Gussen el 3 de septiembre de 1942 bajo el nombre de Antonio Ballesta.
info: Josep Miquel Santacreu. Universidad de Alicante

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