Alicante amurallado en 1858
Un análisis completo de la maravillosa fotografía de la ciudad de Alicante en 1858, cuando todavía conservaba sus murallas.
El origen de las lagunas de Rabasa
Este humedal tiene un origen que muchos desconocen... En el fondo de estos humedales yace el secreto de su origen.
Campaña Mártires de la Historia
Cada acontecimiento de nuestra Historia que olvidamos, es una página más del libro de nuestro pasado que arrancamos definitivamente.
La foguera de Tabarca
Nuestra querida isla tuvo una vez una hoguera. ¿Quieres conocer todas las anécdotas de su historia?.
Salvemos los Silos de San Blas
Alicante Vivo reivindica la conservación y puesta en valor de los Silos de San Blas con dos informes.
La leyenda del Negre Llomaà
Una rocambolesca historia de un alicantino de adopción que acabó en el lugar más inesperado...
La Silene de Ifach
Un delicado tesoro, único en el planeta, que florece en la Provincia de Alicante.
El primer submarino de la historia
¿Sabías que el primer submarino que funcionó en la historia lo hizo en el Puerto de Alicante?.
Alicante: un Cabanyal silencioso
Alicante está perdiendo las últimas viviendas históricas en un proceso silencioso. No permitas que desaparezcan.
Expedición al interior de la Británica
Revive con nosotros la expedición al interior de las galerías de la Refinería subterránea de La Británica.
La contaminación lumínica en la provincia de Alicante
El cielo nocturno limpio y con estrellas es un legado que debemos proteger.
La alineación solar de la Foradà
Descubre este evento natural arqueoastronómico, un tesoro único de la Vall de la Gallinera.
Fondillón: el mejor vino de la historia
Cuenta la historia que el mejor vino que jamás se ha probado, se produjo en Alicante.
Santa Eulalia: el pueblo fantasma
Esta antigua colonia industrial es una maravillosa muestra de patrimonio arquitectónico e industrial, pero está olvidada y abandonada a su suerte.
28 noviembre 2007
GUADALEST Y EL BELÉN ECOLÓGICO
Cuentos de mi tierra (1) - Rafael Altamira Crevea
Pero cuando la diligencia sube al trote rápido de sus seis mulas, mojadas en sudor, la pendiente abierta sobre las primeras colinas de la serranía, levantando una polvareda asfixiante de aquella caliza que se desmenuza al menor choque y cuyo tacto abrasador hace pensar en las tierras africanas, entonces descórrese de pronto el horizonte de la derecha , y allá bajo chispea á los rayos del sol la superficie curva del mar, casi siempre sereno, como una aguada de azul y blanco. La línea de la costa tiene una regularidad que le comunica , en medio de su sencillez,, cierta grandeza . Extiéndese en curva, apenas rota por tal ó cual seno poco profundo , desde la lengua de tierra que al Occidente señala la desembocadura del río , hasta el cabo que á la otra parte echa la sierra en el agua. La serenidad de la atmósfera permite que se dibujen con pureza pasmosa -la pureza casi del cielo alabadísimo de Madrid -todas las líneas; y hasta el del horizonte rara vez es brumosa, sino clara, perfecta, como alumbrada por una luz más viva que destiñe el añil del cielo hasta darle el tono de los azules desmayados, y proyecta una faja brillante sobre el lomo del mar.
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INVENTARIO DE LA ARQUITECTURA DEL SIGLO XX EN ALICANTE
La Fundación Docomomo Ibérico para la Documentación y Conservación del Movimiento Arquitectónico Moderno ha dado por finalizado el trabajo de “Inventario de la Arquitectura del siglo XX en España”, que, junto a la Fundación Mies van der Rohe y en colaboración con distintas instituciones, como el Colegio Territorial de Arquitectos de Alicante, inició en 2005.
El Inventario, que forma parte de un plan global de documentación, difusión y conservación de la arquitectura del siglo XX en España, Gibraltar y regiones del sur de Francia (ARQSXX), dispone de información actualizada de unos 6.000 bienes inmuebles, consultables a través de su web oficial del proyecto www.archxx-sudoe.es.
A continuación, citaremos las 68 obras seleccionadas en la provincia de Alicante, para su mayor difusión y para recomendar a todos que las visiten y las descubran, así como para solicitar su inminente catalogación como edificios protegidos.

Albatera
Poblado de colonización de San Isidro
Alcoy
Barrio de La Sang
Caja de Ahorros del Mediterráneo (Antigua Caja de Ahorros de Alcoy)
Centro histórico modernista
Polideportivo F. Laporta
Universitat Politècnica (antiguas fábricas Ferrandis y Carbonell)
Viaducto de Sant Jordi
Alicante
Ampliación del Ayuntamiento
Caja de Ahorros del Mediterráneo
Casa Sacerdotal
Centro de Especialidades (Antiguo Instituto Provincial de Higiene)
Centro de Estudios Superiores
Centro de Tecnificación Deportiva
Cine Ideal
Colegio Santa TeresaComplejo residencial Vistahermosa
Diputación Provincial
Edificio Borja
Edificio Casa Carbonell
Edificio La Adriática
Edificio Virgen del Socorro
Edificio Casa Campos Carreras
Escuela Náutico Pesquera
Estación central de Autobuses
Fábrica Alcoa Europe
Hogar Provincial
Instituto de Bachillerato (Antigua Escuela de Maestría Industrial)
Instituto de Fertilidad Bernabéu
Mercado Central
Museo Arqueológico (antiguo Hospital Provincial)
Oficinas de la Diputación Provincial
Parque de la Ereta
Paseo de la ExplanadaPlaza del Ayuntamiento
Residencial La Rotonda
Residencial Las Torres
Sanatorio del Perpetuo Socorro
Sede de la OAMI
Torre Provincial
Torre Vistamar
Altea
Club náutico
Aspe
Escuela infantil Peñas Blancas
Benidorm
Ayuntamiento
Torre Coblanca 1Torre Santa Margarita
Bigastro
Centro Social
Calpe
Conjunto residencial La Manzanera
Cocentaina
Edificio Merín
Fábrica Jover
Elche
Centro de Congresos
Centro de Especialidades San Fermín
Centro de Salud El Toscar
Edificio GESEM
Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús
Institución Ferial Alicantina
Plaça de l´Alcàsser y MAHEElda
Barrio de San Francisco de Sales
Colegio Sagrada Familia
Instituto de Formación profesional La Torreta
Jávea
Parador de Turismo de la Costa Blanca
Parroquia del mar
Los Montesinos
Consultorio Médico
Novelda
Casa Museo Modernista
San Juan de Alicante
Conjunto Hospital UniversitarioSan Vicente del Raspeig
Campus Universitario
Torrevieja
Parque de la Relajación
Paseo Juan Aparicio
Villena
Edificio Guillén
27 noviembre 2007
ANTONIO BALLESTA: UN SUPERVIVIENTE DEL HOLOCAUSTO

Antonio Ballesta vió su nombre escrito en aquella lista. Y el hecho debía impresionar, porque allí estaban impresos, alfabéticamente, todos los alicantinos asesinados en los campos de concentración del régimen de la Alemania nazi, que dirigieron y mantuvieron durantes años para ejecutar un siniestro plan de exterminio.
Antonio Ballesta se estremece cuando alguien le recuerda que su nombre estaba en aquella lista, y explica que, como pueden comprobar, continua bien vivo.Pero no sonrie, cuando hace notar la evidencia. El está vivo... y otros no. Tampoco Rafael Millá, con quien se intercambió el nombre hace tantos años, en uno de aquellos campos terribles; el hombre que asesinaron un 3 de septiembre.
¿Quien podría reir por todo aquello?
Hijo de padre guardabarrera, creció alrededor de las vías del tren; comenzó a trabajar con poco más de ocho años de edad porque “había que ganarse el pan”. Además, estaba el caso de su hermano mayor, “que contrajo meningitis y perdió un poco la razón”.
Cuando alcanzó la edad militar, se lo llevaron a Marruecos. Explica Antonio Ballesta que en la mili se lo pasó muy bien: “Puede que fuera el mejor año de mi vida, desde todos los puntos de vista”.
Y si alguien se extraña, él se explica: "tenía libertad, estaba sólo (en casa eramos tantos...) y aprendí mucho”.
Después, caminando por los puesblos de Extremadura como miembro de la Guardia Nacional Republicana, "no hice más que aprender cosas durante la guerra. Algunas desagradables, pero no todas.” Antoni tenía facilidad para hacer amigos y en esto, probablemente, radicaba una de sus claves para su supervivencia.
En medio de la guerra, en 1937, Antonio Ballesta contrajo matrimonio con María Iborra. Estuvieron juntos un tiempo en Navalmorales (Toledo) y después ella regresó a Alicante. A Antonio le destinaron a Barcelona, dónde llevó a cabo tareas de vigilancia.
Y ya no volvieron a verse nunca más.
El 10 de febrero de 1939 atravesó la frontera por Cerdanya. “Nos dijeron: preparaos, que nos vamos. Y así sucedió. Fuimos caminando de noche y durmiendo de día, protegiéndonos como podíamos de los bombardeos."
Cuando pasaron la frontera, los desarmaron.
Y comenzó el segundo periplo. El más triste.
Lo recluyeron, en un primer momento, en el capo de Setfonts, en el Llenguadoc. Antonio Ballesta recuerda el espacio desolado, el barrizal, la construcción de los barrones, la comida que preparaba a “Paco el barbero” y, pese a todo lo que pueda parecer, “el hombre se acostumbra enseguida a la desgracia, aún y cuando parezca imposible, la necesidad de aprovechar el tiempo y adquirir conocimiento”.
De esta manera, cuando se lo llevaron hacia la línea Maginot (el sitema de fortificaciones construido en la frontera entre el estado francés y el alemán) “ya era intérprete”.
Y allí hizo de obrero, construyó trincheras y barracones, “todo lo que nos mandaban hacer”.
El gobierno francés utilizó a los exiliados procedentes del estado español “como mano de obra barata, medio haciendo contratos individuales y colectivos o como combatientes para el ejercito francés".
Inmediatamente se perfilaron tres posibilidades para salir de los campos. Una era alistarse en la Legión Extranjera, otra alistarse en los batallones de marcha y la tercera, ingresar en las Compañias de Trabajadores Extranjeros. Esta fue la mejor opción para no volver al Estado Español dominado por Franco.

“Los Alemanes entraron en Francia y nos capturaron”. Así resume Antonio, el siguiente paso de su cautividad.
La cuestión es que los alemanes invadieron el estado Francés entre el 5 y el 22 de junio de 1940; el 14 de junio, cuatro dias despuéss de la entrada de Italia en el conflicto, se rompía la linea Maginot; y Antonio ballesta, junto a un grupo de compañeros, fueron arrestados por los alemanes. “Vinieron con un camión, nos cargaron y nos llevaron a Belfort."
Es el número que le pusieron en Mauthausen: 4270.
Y no coincide con el que consta en los archivos: 5827, porque en Mauthausen, Antonio entró con el nombre de otra persona. Y con su número también. Pero en los archivos oficiales, el nombre de Antonio Ballesta murió con el que lo llevaba entonces, el joven alicantino Rafel Millá.
Antonio tenía nada más que un amigo de Huelva, e hizo lo posible para continuar con él. Y así sucedió todo. Llamaron a Rafael. Y se presentó Antonio. “4270, gritaban. Y yo respondía. Tuve la suerte de no equivocarme nunca. Ni yo ni mis amigos que sabían que me había cambiado el nombre. Poco tiempo después de llegar a Mauthausen, recuerda, “me dijeron: “Felete, sabes que tu amigo está muerto?. Y así me enteré de la noticia del destino del verdadero Rafael Millá.
Y continua, todavía: “allí cuando te decían que un amigo o un hermano o alguien que conocias había desaparecido, pensabas: “La próxima me tocará a mi”.
Llegó el más oscuro de los horrores.
“Lo que me impactó de verdad fue el vestido con rallas. Son cosas muy difíciles de explicar. Es imposible traducir la idea de lo que pasaba allí dentro. No se puede. No se puede”.
Y debe tener razón.
También encuentra importante que se sepa el horror, y levanta los brazos para representar aquella “especie de pilas redondas, grandes” donde se ponían a los presos. “Y abrían el agua helada y, si cuando habían acabado de llenar el deposito no estaban todos muertos, les pegaban con picos, con bastones: es lo mas cruel que ví allí”.Explica que él tuvo la suerte de trabajar de paleta y en una fábrica de mecánico, y razona por ejemplo, que era importante colocarse en medio de las filas, en las formaciones continuas porque “a los lados era donde llovían más golpes”; y recuerda todavía aquellos panecillos que había en el aparador de un horno y que los prisioneros veían cada día camino de la fábrica, “blancos, redondos, como una mantecada”.
Hoy vive en su casa en Alicante, dándole por muerto.
Acabó la guerra.
Los prisioneros de los campos de concentración y de extermino fueron liberados. El salió de Mauthausen el 5 de mayo de 1945 ("con 42 kilos de peso y amnésia”). Al cabo de un tiempo, la familia recibió una carta oficial explicándoles que había habido un error y que Antonio Ballesta estaba vivo. La alegría fue inmensa. Se instaló en el estado francés. Había hecho amigos y encontraba gente que le ayudaba. Pero su mujer, María, no quiso ir. El le escribió, ella no. En 1959, Antonio estuvo un mes en Alicante. No se vieron. Años más tarde a comienzos de los ochenta, le dejó una mañana flores en la tumba.
Antonio Ballesta regresó a Mautahusen con su segunda mujer, Marta. Y dice que todavía “hay dos columnas que había hecho yo, de un granito gris, muy duro. Los capataces venían a verme trabajar y encontraban que era buen obrero. Bastonazos menos que me llevaba.”.
Agradecmientos:
A Jose Manuel Juan Navarro. Por acercarse a nuestra web, casi a hurtadillas; por asistir a la presentación del blog y por confiar en todo el equipo para publicar el artículo de su amigo, extraido de la Revista El Temps.
A tí y a él, nuestro más sincero agradecimiento.
Jamás podríamos haber hecho nada sin vosotros.
Hasta pronto.
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Pero... ¡quién vive!"
(Blade Runner)
¿Pero quién era éste hombre?
Rafael Millá era hijo del que fuera alcalde de Alicante durante la guerra, Rafael Millá Santos. Había sido el fundador del PCE en Alicante y tuvo un papel destacado en la revuelta militar de julio de 1936, primero como miembro del Comité Provincial del Frente Popular de Alicante y, después, como Presidente del Consejo Municipal, entre septiembre de 1936 y mayo de 1937.
Rafael Millá Santos, embarcó en el Stanbrook camino del exilio desde el puerto de Alicante, en marzo de 1939. Primero en Argelia y después en la URSS.
Murió ciego en una residencia de ancianos en Ivanovo, sin tener nunca noticias de su hijo.
Su hijo había sido combatiente republicano anónimo, que se exilió desde el principado de Andorra. Murió en Gussen el 3 de septiembre de 1942 bajo el nombre de Antonio Ballesta.
info: Josep Miquel Santacreu. Universidad de Alicante
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