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14 junio 2007

ALICANTE EN EL RECUERDO: LA LONJA DEL PESCADO

Este edificio de estilo historicista con elementos magrebies, fue construido entre los años 1917 y 1921 por la Junta de Obras del Puerto bajo los planos del ilustre ingeniero Próspero Lafarga.
Estaba compuesto por una nave longitudinal con varios transversales que dejaban entre ellos grandes patios interiores.
Pasó a propiedad del Ayuntamiento de Alicante en 1992, el cual lo rehabilitó y dedicó al uso de Sala expositiva.
Si en los primeros años de este siglo el comercio portuario llegó a situar a nuestra ciudad entre las primeras de España, el comienzo de la Primera Guerra Mundial supuso un importante frenazo para las operaciones mercantiles que se realizaban en nuestro puerto.
Una vez concluida la conflagración bélica, había que devolverle todo el auge al tráfico marítimo, tan vinculado a los intereses económicos de Alicante. Sin embargo, no era aquél problema de fácil solución. Después de la guerra llegaron los conflictos sociales entre los obreros portuarios y los patronos de las empresas vinculadas al transporte marítimo. Conflictos que desviaron numerosos barcos, hacia otros destinos más seguros.
Lafarga citó en la memoria del Puerto la escasez de medios de la compañía de los ferrocarriles andaluces que obligaba a transportar muchas mercancías a Cartagena. Desde donde, el sindicato de navieros del Mediterráneo, estableció fletes más baratos para Marsella y Cette, que desde Alicante, «cosa que además de ilógica -afirmaba Lafarga- por la menor distancia con aquellos puertos franceses, es intolerable, si se advierte que algunas compañías están subvencionadas por el Estado, y que estas subvenciones no pueden servir para establecer una guerra de tarifas, a todas luces perjudicial para nuestro puerto». Además, apuntó el ingeniero que nuestro puerto no era ni industrial ni productor, sino de tránsito. «Consideración que determina la desproporción que existe entre la importancia comercial de Alicante y su puerto; desproporción que representa un peso muerto y que dificulta la aprobación de planes para el porvenir».
En esta memoria, fechada el once de septiembre de 1919, Próspero Lafarga señaló el aislamiento en que vivía Alicante con respecto a Alcoy, y que habría de resolverse con el ferrocarril entre ambas.

27 mayo 2007

EL MERCADO DE LA PUERTA DEL MAR

Aproximadamente, sobre el solar en el que ahora se levanta la casa de Carbonell, estuvo el viejo Mercado Central, conocido como Mercado de la Puerta del Muelle o del Mar, desde 1843 hasta 1912 y un poco más.
El mercado constaba de dos plazas simétricas de una sola altura cerrado en su perímetro y con el patio al descubierto. El mercado abría siete días a la semana y en todas las calles adyacentes se agrupaban puestos y casetas de ventas.Curiosa fue la mañana de domingo que el mercado silencio su voz en cumplimiento de la ley de descanso dominical de 1904, solo se oía el rascar de las escobas y se acalló el griterío constante de los mercaderes.
Fue en 1910, cuando se sentenció la definitiva demolición de unas instalaciones malolientes y que producían efectos muy desagradables a los vecinos y también a los veraneantes que se dirigían a los balnearios del Postiguet.Sin embargo, no fueron estos los motivos más urgentes, ya que aun andaba dando tumbos un viejo proyecto para construir una verja y mejorar las instalaciones sino la necesidad de ensanchar los accesos al muelle de Levante.
A consecuencia de una moción presentada por el director ingeniero del puerto, Próspero Lafarga, se disputó por Real Orden de 21 de junio de 1910, la redacción de un proyecto de nuevo mercado en sustitución del que se pretendía expropiar.El proyecto lo realizaron Lafarga y el arquitecto municipal Francisco Fajardo, y fue aprobado por el Ministerio de Fomento el 9 de febrero de 1911. Naturalmente, la construcción estaba a cargo del Consistorio, en tanto la Junta de Obras del Puerto debía limitarse a tasar los terrenos ocupados por el viejo.
Próspero Lafarga tasó los terrenos por doscientas cincuenta y una mil seiscientas trece pesetas. Tasación que se aprobó, el 21 de enero de 1913, con la disposición de que «La junta de Obras del Puerto de Alicante, en virtud de las estipulaciones claras y precisas que convenga con el Ayuntamiento, habrá de quedar libre de toda reclamación ulterior por parte de los propietarios de las casetas adosadas al mercado que son también objeto de expropiación». La cantidad fijada se abonó a las arcas municipales el 23 de diciembre de 1914, cuando ya presidía la corporación local Ramón Campos Puig.Aunque previamente el alcalde, Federico Soto Mollá, había trasladado el mercado, con carácter provisional, al salón central de la actual Rambla de Méndez Núñez, un lento deambular desde la Explanada a Alfonso el Sabio pasando por San Fernando y la Rambla.
En la primera imagen vemos la ciudad desde el muelle allá por 1890, donde se ven las dos plazas del mercado entre los barcos, tambien vemos la ereta y la muralla entera, antes de abrir el camino de acceso a la cara sur del Benacantil.
En la segunda vemos el recinto de las dos plazas desde el castillo y la vista general del puerto.

Puesto de cerámica y baratijas en el Mercado de la Calle San fernando, en Alicante. (AMA)


El mercado en la Calle San Fernando (Bazar Pascual López. AMA)

Carros ante el Mercado de San Francisco (AMA)

Un tranvía de mulas pasa ante los restos del mercado de la Calle San Fernando, en 1915. El mercado acababa de trasladarse al Paseo de la Reina (Sánchez. AMA)


25 enero 2013

EL MERCADO CENTRAL EN LA HISTORIA DE ALICANTE (1922-2012)


A finales del siglo XIX, Alicante contaba con dos mercados de abastos. El primero, el de la Puerta del Mar, levantado en 1841 según los planos del arquitecto Emilio Jover Pierron; y el modesto Mercado de García Calamarte, situado en el centro de la Plaza de Hernán Cortés (hoy Plaza Nueva), abierto en el año 1883. Dichos mercados eran insuficientes para el abastecimiento de la población a finales del XIX, siendo además su higiene bastante lamentable.

Antiguo Mercado de la Puerta del Mar (Foto AMA)

En esta postal se observan claramente los dos edificios
del antiguo Mercado de la Puerta del Mar

Ya en 1870, es decir 29 años después de la construcción del Mercado de Abastos, el alcalde Maisonnave propone la instalación de un nuevo Mercado en la Plaza de San Francisco (hoy Calvo Sotelo), idea que no prosperaría. Veinte años después, el 7 de marzo de 1890, se propone la reforma del viejo mercado y la instalación de una estructura metálica, solicitándose además la construcción de otros mercados de barrio, citándose Benalúa, la Plaza del Teatro (hoy Ruperto Chapí) y la de Balmes (hoy del 25 de mayo). Pero nada de envergadura se hace y los mercados de la ciudad siguen con los mismos problemas, denunciados con asiduidad por la Prensa alicantina.

La situación se agrava cuando el Ayuntamiento acuerda el 1 de mayo de 1899 trasladar el Mercado de García Calamarte al Barrio de Benalúa puesto que en su actual ubicación no era rentable. Para ello acuerdan talar 106 pinos de la plaza que en proyecto se denominaba "Los Diez Amigos", situada en dicho barrio, e instalar allí el Mercado. Como si de una maldición se tratase, el nuevo Mercado de Benalúa es rechazado por los vecinos, por lo que es clausurado definitivamente y convertido en Institutlo de Higiene y Laboratorio Municipal en 1912.


Teatro Circo en el centro de la Plaza de Balmes. Detrás, en rosa, 
los terrenos  que tuvieron que ser expropiados para crear lo que hoy es 
la Plaza del 25 de Mayo (Plano del Año 1897. Biblioteca Gabriel Miró)


En 1901 se anuncia la subasta para la construcción de un nuevo Mercado de Abastos en la ya definitiva ubicación de la Plaza de Balmes por 648.915,49 pesetas, pero el concurso, celebrado al año siguiente, queda desierto. Algo que también vuelve a ocurrir tres años después. Pese a ello, la Comisión del Ensanche inicia un lento proceso para expropiar terrenos anexos a la Plaza de Balmes quedando así liberados 777 metros cuadrados, más los del desaparecido Teatro Circo.

Templete levantado en la Plaza de Balmes (Foto: Cantos)
De la revista "La Hormiga de Oro" 25 de febrero de 1911

El tiempo pasa, y diez años después, se anuncia  -por fin- el acto de colocación de la primera piedra del nuevo Mercado de Abastos de la Plaza de Balmes. El 12 de febrero de 1911 el Rey Alfonso XIII, acompañado, entre otros por José Canalejas, coloca la primera piedra del nuevo edificio. La plaza se encontraba engalanada para la ocasión, habiéndose instalado un templete en la misma para exponerle al Monarca el proyecto, encargándose de ello el Ingeniero Próspero Lafarga. Cuentan que el propio Rey elogió el proyecto del señor Lafarga. Tras el protocolo habitual, el Secretario leyó el acta de colocación de la primera piedra:


"En la Ciudad de Alicante, el día 12 de Febrero de 1911, en la Plaza de Balmes, S.M el Rey Don Alfonso XIII (qDg) procedió a colocar solemnemente la primera piedra para la construcción de una plaza de abastos; extendiendo el presente Acta que, con S.M. firman su Real séquito, representantes en Cortes, autoridades de esta ciudad y demás personalidades invitadas"


En primer plano S.M. Alfonso XIII

 Entrando ya en temas de historietas populares y leyendas urbanas, cuentan que fue en una noche de marzo del año 1912 cuando el alcalde Federico Soto, atraído por los acordes de la Banda de Música que actuaba en el Templete, se asomó a un balcón del Paseo de los Mártires y, tras dirigir su mirada a la gente allí congregada, posó su mirada en la antiestética mole negra que, fuera de alineación, invadía parte del paseo. Era, efectivamente, el Mercado de Abastos.

Dicen que alguien le preguntó al Sr. Soto: 

-¿Cuándo habrá un alcalde valiente que se atreva a derribar ese viejo y maloliente mercado?
- ¡Ese alcalde seré yo! dicen que contestó airado Federico Soto.
- ¿Cómo puede pensarse en ello sin sitio donde instalarlo? le preguntaron
- Yo lo colocaré en un sitio donde más moleste en la población y será el medio seguro de que pronto se construya otro mercado.


Y lo hizo. El 21 de octubre de 1912 se inicia el derribo del viejo Mercado. Cinco días después del derrumbe total se instaló el Mercado en el Paseo de Méndez Núñez y Plaza de Castelar (hoy  denominadas Rambla de Méndez Núñez). Para ello tuvieron que retirarse bancos, algunos árboles, verjas e instalar unos puestos provisionales colocados de mala manera que fueron tildados por la Prensa como dignos de un zoco árabe.


El Mercado de Abastos instalado en el Paseo de Méndez Núñez
por obra y gracia del alcalde Federico Soto

Mientras, el solar del antiguo mercado comenzaba a urbanizarse, si bien había quedado reducido casi a la mitad al alinearse las fachadas y completarse el paseo. En enero de 1913 se determina que el Ayuntamiento recibiría de la Junta de Obras del Puerto 251.000 pesetas por los terrenos. Los primeros en levantarse fueron los edificios Soto y Lamagnière, este último en 1916. En el año 1923 se daría por terminada la Casa Carbonell.

¿Y el nuevo mercado?

En 1914 el Ayuntamiento acuerda dividir la construcción en dos secciones. La primera comprendería la construcción del edificio aprobado entre las calles de Alfonso el Sabio, Calderón de la Barca, Concepción (hoy Vicente Inglada y Poeta Quintana) y Prolongación de Castaños (hoy Capitán Segarra) con un coste de 438.917,08 pesetas. Se dejaría para más adelante la construcción de la estructura metálica posterior, terminada en 1924.


 Pero con el paso de los años los costes y precio del material han aumentado, por lo que los arquitectos Francisco Fajardo y Juan Vicente Santafé fijan el coste definitivo en 1.247.000 pesetas. La primera subasta vuelve a quedar desierta por lo que se acuerda realizar una nueva el 31 de marzo de 1915.

La situación es tan insostenible que, en ese mismo año, unos financieros franceses llegaron a proponer al Ayuntamiento la construcción y administración de un mercado de abastos. La Corporación, presidida por el alcalde Eugenio Botí aprobó dicha petición a la desesperada, en sesión del 8 de octubre de 1915. A pesar de ello nada se hizo.

Al final es la Caja de Ahorros y monte de Piedad de Alicante, presidida por el abogado José Guardiola Ortiz, la que financia el proyecto, facilitando a finales de abril de 1919 un crédito de medio millón de pesetas al 5,50% anual por doce años, operación ampliada posteriormente a 900.000 pesetas.

La obra acabaría siendo dirigida por el arquitecto Juan Vidal Ramos, el cual, manteniendo la forma básica del proyecto original, le daría su toque personal a la obra, la misma que hoy contemplamos para disfrute de nuestros sentidos.

 
El Mercado Central sin su fachada característica

 El Mercado ya terminado, en los años 20

Por fin, el 12 de noviembre de 1922, décimo aniversario del asesinato de Canalejas, a las once de la mañana se inician los fastos organizados para la inauguración oficial del edificio. El acto fue presidido por la Duquesa de Canalejas y su hijo José. Acompañaban a la comitiva José Francos Rodríguez, Ministros de Gracia y Justicia y Antonio Bono Luque, alcalde de Alicante. Esa misma tarde, quedaba inaugurado el edificio.

Se daba inicio así a 90 años de próspera existencia sólo alterada por la clausura del Mercado el 28 de noviembre de 1987 para someterse a una reforma integral que se iniciaría al año siguiente. Durante ese tiempo, los puestos pasarían a la Lonja, en la que se inauguraría el Mercado Provisional el 1 de diciembre de 1988. Cuatro años después y con un coste de 1.000 millones de pesetas el remozado Mercado central abriría de nuevo sus puertas.

Placas inaugurales de la Plaza del 25 de mayo y de la 
reinauguración del Mercado el 15 de febrero de 1991


ALFREDO CAMPELLO

Fuentes:

- GIL SÁNCHEZ, FERNANDO. "El Mercado central no desaparecerá" en Información, 26 de junio de 1985
- GIL SÁNCHEZ, FERNANDO. "El Mercado Central cumple hoy 63 años" en Información, 12 de noviembre de 1985.
- SEVA VILAPLANA, VICENTE. "Los alicantinos recuperan el Mercado de Abastos, en obras desde 1987" en La Voz de la Provincia nº3, 1991

Artículos de interés:

- MERCADO CENTRAL, 90 AÑOS NO SON NADA
- LOS TERRENOS DEL MERCADO CENTRAL
- EL MERCADO CENTRAL DE ALICANTE EN 1965 (con vídeo)
- EL MERCADO DE LA PUERTA DEL MAR 
- EL MERCADO DE BENALÚA
- MERCADOS, MERCADILLOS Y VENTA AMBULANTE 

- EL MERCADO CENTRAL Y SUS PUESTOS 1 (Alacantí de Profit)
- EL MERCADO CENTRAL Y SUS PUESTOS 2 (Alacantí de Profit)
- EL MERCADO DE ALICANTE CUMPLE 90 AÑOS (La Terreta de Toni)
- BALMES VS BALMIS (Carrers d'Alacant)



24 marzo 2008

RETRATOS DE UNA CIUDAD (IV)

Retratos de una Ciudad (I)
Retratos de una Ciudad (II)
Retratos de una Ciudad (III)

Cuartel de San Francisco. Como consecuencia de la desamortización eclesiástica, numerosos edificios religiosos cambiaron de uso, y algunos de ellos, como el antiguo convento de San Francisco, se convirtió en cuartel militar. Cuando su estado de ruina consejó la demolición, en su lugar se edificó el actual edificio de Hacienda.

Alfonso XIII en Alicate. Era el 14 de abril de 1905.

Real Club de Regatas, engalanado ante la visita Real

El Carrer del Arbres, antes de convertirse en la Calle de San Vicente, en el año 1900. Comunicaba el centro de la ciudad con el Arrabal de San Antón, el naciente barrio de Carolinas y el extrarradio norte en el que se ubicaba el Paseo de Campoamor y el conjunto de chalets de Altozano.

Raval Roig, el modesto y típico barrio alicantino de pescadores que se desarolló entre la vertiente del Benacantil y la Rambla de Bonhivern, junto al Cocó.




Mientras las costumbres y modas ciudadanas del comienzo de siglo evolucionaban con cierta rapidez, el arcaismo de la indumentaria persistía en las clases populares y campesinas. Podemos contemplar la manifestación de costumbres arraigadas como la merienda de mona en los "Doce Puentes".

Una acomodada familia visiona las tranparencias en el estereoscopio, novedad técnica recreativa de principios del siglo XX

Dama de la alta sociedad alicantina con un sombrero con el tocado de plumas.

Desde que en 1900 la Junta del Puerto de Alicante se hizo cargo del mismo, las tareas en torno al cierre de la dársena interior se llevaron a feliz término de acuerdo con los proyectos elaborados durante el siglo anterior con alguna modificación. A partir de estos momentos, el ingeniero Próspero Lafarga sería el responsable de las obras de ampliación y mejora sucesivas.

La instantánea de 1907 recoge, en pose típica de los "sport men" del momento a Cesar Porcel, famoso timonel del Club de Regatas de Alicante, que en 1923 sería Campeón de España de remo con las embarcaciones Pampol y Arrea.

Una fotografía idílica: la gente bañándose en los desaparecidos Balnearios del Postiguet

info: Juan Luis Roman del Cerro.
Alicante: 1881-1980

29 abril 2008

1898: EL AÑO DEL DESASTRE

Fue un punto de inflexión en la historia de España, tanto en lo que respectaba a las posiciones militares y estratégicas en el mundo, como en el aspecto socio político interior.
La pérdida de las últimas grandes colonias en Asia y América, fue en gran medida, uno de los primeros detonadores de los convulsos cambios que sucederían en los años venideros en el país.
Este año, cumplen 110 años de aquello, y hoy no daremos una lección de historia sobre la pérdida de Cuba, Filipinas, Puerto Rico... sino que nos centraremos en cómo vivió aquella situación la provincia de Alicante, y la reflexión que suscitó en la sociedad de aquel tiempo, cuya máxima expresión fue la generación del 98, en la que está el monovero universal: Azorín.

Embarque de tropas entre 1887 y 1888 para la Guerra de Cuba en el Puerto de Alicante.

En la provincia se vivieron grandes transformaciones impulsadas por la burguesía local de la Restauración, en un esfuerzo colectivo sin precedentes, que supusieron nuevos servicios básicos para los ciudadanos, como abastecimientos de aguas, electrificación del alumbrado público, nuevos sistemas y redes de transporte, la modernización industrial y de infraestructuras...

Una inundación en Orihuela en el mes de Enero abre este paseo por la memoria de aquel 1898. La capital de la Vega Baja había sufrido un gran desbordamiento del Segura en 1895.
El 11 de Febrero llegaba a Alcoy el ingeniero Próspero Lafarga para preparar el rectificado de la carretera Alcoy-Callosa de Ensarriá, un proyecto que sería presentado en la ciudad del Serpis a don José Canalejas, el líder de los políticos liberales que fue en el período de la Restauración diputado a Cortes por circunscripción. Alcoy veía en esos años la desaparición de viejos molinos papeleros, como los de Payá y Taquio, que eran sustituidos por modernas fábricas de máquinas continuas.

Dénia utilizaba las obras de sus nuevas instalaciones portuarias en el fondeadero natural, una vieja aspiración de la comarca, mientras seguían esperando en Las Marinas la culminación del proyecto de ferrocarril de Alicante a Gandía proyectado en 1894 por Juan Bautista Lafora.

El Puerto de Alicante, con su ferviente actividad, en 1897.

La provincia tenía unas relaciones comerciales escasas con las colonias ultramarinas, y el pueblo, "que agasajaba a los soldados, se oponía a la guerra" (Vicente Ramos, "Historia de la provincia de Alicante de su capital"). Por eso su contribución fue más económica que humana. La Cámara de Comercio de Alicante consiguió a finales de 1896 cinco millones de pesetas en la suscripción de unas obligaciones que eran fiscalmente ventajosas para los comerciantes que acudieron a la misma, entrelos qu estuvieron Serafín Romeu, Román Bono Guarner, Luis Penalva, el Barón de Mayals, Guillermo Campos Carreras, y apellidos tan conocidos como Esquembre, Guardiola, Guillén, Prytz, Soto, Ravello, Samper, Guixot y Carratalá, por citar algunos de ellos.
Cuando Estados Unidos entra en la Guerra de Cuba, se gesta una nueva suscripción desd ela Cámara, pero tan sólo se recogen 8.455 pesetas aportadas por Campos Carreras, Guillén López, Leach Giró, Hugo Pritz, Román Bono y los hermanos Romeu (Javier Vidal Olivares. "Comerciantes y políticos. Alicante 1875-1900").

La intervención norteamericana fue conocida coincidiendo con lal celebración en Alcoy de las fiestas de Sant Jordi, a quien se apeló para que ayudara a las tropas españolas en el Caribe. Desde Orihuela, el obispo Maura dijo que "Una nación de ayer, sin precedentes, sin historia ni abolengo, en cuyo improvisado escudo no campean otros timbres que los del vil metal y la fuerza bruta, faltando a todas las leyes de la dignidad y el decoro y contra toda justicia y razón, ha declarado la guerra a la noble y valerosa España" ("El Eco del Segura", Orihuela 27 de Abril de 1898, recogido en la obra citada de V. Ramos).

En el Gobierno Civil de Alicante se celebró el 20 de abril una asamblea multitudinaria para allegar recursos, y en Elche, donde existía un potente núcleo federalista -el pensamiento al que se había adscrito Azorín en septiembre de 1897 afirmando que su programa personal era "ni moral, ni propiedad, ni ley"- se celebró una manifestación contra los yanquis el 22 de Abril.

Pero ese periodo finisecular es también el de grandes transformaciones urbanas, como la sustitución del gas por la electricidad en el alumbrado público, el desarrollo de los tranvías como transporte colectivo, o el nuevo urbanismo inspirado en las ideas de los ensanches acometidos por Madrid y Barcelona (de los que son buen ejemplo el Plan de la ciudad de Alicante y el Barrio de Benalúa).

Los comerciantes, ligados en su mayoría a la actividad portuaria, nutren en ese período las filas de las formaciones liberales y republicanas (los Maisonnave, Rafael Terol y Leopoldo Laussat). Mientras, en las filas conservadoras estaban las familias ligadas a la propiedad agraria, encabezadas por José de Rojas y Galiano, Marqués del Bosch. Los comerciantes en las filas conservadoras (los Amérigo o los Campos) eran más liberales en lo político que sus compañeros de origen terrateniente.

El turnismo que caracteriza políticamente toda la Restauración se refleja tanto en cada una de las elecciones a Cortes -días antes anunciaban los periódicos sin error cuál sería el resultado en cada una de las circunscripciones de la provincia- como en la vida municipal. Es más, en muchas de las empresas colectivas más ambiciosas, como son la participación en sociedades ferroviarias, proyectos urbanísticos o los abastecimientos de aguas, participan conjuntamente los más acaudalados de las formaciones canovista y sagastista, así como algún republicano.

En 1898, bajo la alcaldía del doctor José Gadea Pro -el liberal que se turnó varias veces en la alcaldía de Alicante con los conservadores Barón de Finestrat y Barón de Petrés- se decide construir el nuevo cementerio en San Blas, la cárcel, el cuartel y la construcción del Mercado Central en la Plaza de Balmes, así como el traslado a la benaluense plaza de los pinos del mercado existente en la Plaza Nueva.

La llegada de las Aguas de Sax, en la Plaza de Gabriel Miró en 1898. Un éxito del empeño de la burguesía alicantina de la época.

Pero sin duda, el hecho más relevante fue la salida el 4 de agosto en Sax de las aguas que abastecerían la ciudad de Alicante a partir del 15 de Octubre de aquel 1898, tras la constitución unos meses antes de la actual Sociedad de Aguas de Alicante. Guardiola Picó dice en "Reformas en Alicante para el Siglo XX", que este es el acontecimiento "más grandioso, el más culminante desde los árabes... la página más brillante de nuestra historia".

También en este año, cabe mencionar que se crea el Colegio de Médicos de Alicante, y que hubo una gran protesta popular en Alicante y Elche por las patatas.

En definitiva, fue un año de cambio y transición, en el que la sociedad tuvo que aceptar su nueva situación, y mirar al nuevo siglo que venía, y que tantos y tantos cambios traería...

Extraído de un artículo de José María Perea publicado en el Diario Información el 10 de Enero de 1998.

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13 noviembre 2011

MERCADO CENTRAL. 90 AÑOS NO SON NADA


Emulando a Gardel y su famoso “sentir que es un soplo la vida y que 20 años no es nada”, creo justo y necesario felicitar a nuestro querido Mercado Central de Abastos por su inminente y nonagenario cumpleaños. Fue un 23 de Noviembre de 1921 cuando abría sus puertas por primera vez, aún nuevo e inconcluso, y aunque son muchos los alicantinos que comentan con elevadas dosis de añoranza aquello de “parece que fue ayer cuando se inauguró “la plaza”, lo cierto es que aquel edificio proyectado por el ingeniero Próspero Lafarga, y finiquitado por el genial arquitecto municipal Juan Vidal Ramos, ya pinta canas. No en vano, son nueve décadas (día más o día menos) las que han pasado desde aquella trascendental fecha.

Y sí... 90 años no son nada. Pero dan para mucho. Atrás quedaba el “Mercado Viejo”, construído en 1841 y ubicado en la Plaza de la Puerta del Mar. Fue el primero “de los que tuvo Alicante organizado y controlado por la autoridad municipal”, sito en nuestra actual y emblemática Casa Carbonell. Enrique Romeu Palazuelos, en su libro “Recordar Alicante”, nos contaba la legión de personajes curiosos y variopintos que circulaban por allí, como “los vendedores de gallinas vivas, con sus jaulas de tela de alambre, por donde Rosa la viuda preparaba sabrosos manjares: las ristras de embutidos, los blanquets, las morsilletes de seva, la longaniza, la butifarra catalana (...) Las cabras con sus campanillas y la lechera que las ordeñaba a la vista del cliente, llenando de leche tibia la medida de hojalata (...) Los pitos de los afiladores, con su escala musical inconfundible, el olor de las hierbas para las tisanas, que traían el aroma del campo lejano, “rabo de gato”, manzanilla, poleo, “quebrantahuesos” (cantueso)...”



Aquellos primeros puestos quedaron pronto pequeños, oscuros e insalubres, por lo que se decidió trasladarlos al Paseo de la Reina -hoy Rambla de Méndez Núñez-, ante las protestas de vecinos, vendedores y usuarios. Fue en pluma del periodista Fernando Gil Sánchez cuando supimos que el Alcalde D. Federico Soto Mollá ordenó ese cambio de ubicación, cansado de “ver la negra mole del antiestético mercado”, y al son de “lo colocaré en el sitio dónde más moleste a la población, y será el medio seguro de que pronto se construya uno nuevo”.

Alea jacta est. “Fumad papel Egipto”, rezaba la entrada al flamante –y emigrado- Mercado de Abastos del Paseo de la Reina, un curioso zoco al aire libre, “con su escalinata y pilastras con farolas y verjas de hierro”. La tradición de la terreta seguía activa, con sus “marchantes de aceitunas y variantes, pepinillos, cebollitas, aceitunas gordales y olivetes del cuquell, negras y pequeñas, aderezadas en salmuera con ruedas de limón y hojas de laurel”, pero ahora era más incómoda para los alicantinos, más sucia y con peores olores.

Fue por eso -o gracias a eso- que, tal y como había aventurado el señor Soto Mollá, las autoridades decidieron buscar de nuevo emplazamiento, más amplio, más cómodo y más moderno... que acabaría siendo, menos mal, el definitivo. Se eligió para ello una zona anexa a la Avenida de Alfonso El Sabio, la “pomposamente llamada Plaza de Balmes, que no era ni más ni menos que un verdadero descampado, resultante de la desaparición del antiguo Teatro Circo”. Corría el 9 de agosto de 1915. Más de siete años de trabajo y muchos alcaldes hicieron falta para terminar la obra; fueron tiempos complicados en lo económico y político, durante los cuales pasaron por el trono de la ciudad ediles que en algún caso duraban menos en su puesto que un caramelo en la puerta de un colegio.

La construcción del nuevo Mercado Central Abastos transcurrió con cierta normalidad, gracias en gran medida a un ilustre abogado del que hemos hablado de forma recurrente en las últimas semanas: José Guardiola Ortiz, recientemente trasladado al “Jardí del Silenci”. El señor Guardiola era Presidente de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Alicante (actual CAM..., no se asusten, por favor), y facilitó “el apoyo económico a través de un préstamo hipotecario que totalizó 900.000 pesetas sobre garantía del edificio y con un plazo de amortización de doce años”.
Más tarde llegaría la inauguración oficial, el 12 de Noviembre de 1922, un año después de abrir sus puertas al gran público por aquello de “hacerlo coincidir en elecciones municipales”. ¿Les suena a ustedes de algo? Banda de música incluída, sería el arquitecto Vidal Ramos y el abogado Guardiola Ortiz quienes hablaran de todo el proyecto de construcción en loor de multitudes, mientras el hijo del malogrado D. José Canalejas Méndez bautizaba el recinto con una corona de flores.

Lo cierto es que el Mercado Central, hoy febril punto de actividad y lugar de referencia social y económico de nuestra ciudad, es un vecino más de Alicante. Quizá tan querido -o más- como aquel primer e inolvidable “Mercado Viejo”. Ojalá cumpla 90 años más, por supuesto... y que todos nosotros lo veamos. Es lo mínimo que se desea a aquello que forma parte de nuestra propia vida.

¡¡FELICIDADES!!

JUAN JOSÉ AMORES

03 noviembre 2010

BALMES VS. BALMIS

Como ya iremos descubriendo en Alicante Vivo y en Carrers d'Alacant, la ciudad de Alicante cuenta con varias calles repetidas, es decir, dedicadas a la misma persona, lugar o cosa. Recientemente hablamos de la calle de Agost, que si bien no está repetida, se encuentra partida en dos tramos separados por una manzana de casas (!!)

Dejaremos para más adelante algunas de estas calles repetidas y nos vamos a centrar hoy en dos vías urbanas que suenan casi igual y suelen confundirse: la calle de Balmes y la Plaza del Doctor Balmis.



Empecemos con la primera de ella. El origen de la Calle de Balmes hay que buscarlo en la plaza sobre la que se levantó el Mercado Central: la Plaza de Balmes que estaba situada entre las calles/avenidas de Capitán Segarra (antes Prolongación de Castaños), Calderón de la Barca y Alfonso el Sabio.

El dato más antiguo que encontramos de esta plaza data de 1887. En esa fecha Jaime Esquembre y Puerto encarga al arquitecto José González Artés la construcción de una casa en la confluencia de Calle de Bazán (hoy García Morato), Avenida de Alfonso el Sabio y Plaza de Balmes. Todo parece indicar que se trata del solar donde años después se levantaría el Salón Moderno que posteriormente daría lugar al Cine Monumental -Salón Moderno- hoy tristemente desaparecido.

El primer dato que hallamos sobre la construcción de un edificio para Mercado de Abastos en la plaza de Balmes data de 1900. En esa época se presentan los proyectos de los arquitectos Fajardo y Guardiola presentándose años después el de Juan Vidal. Al final el proyecto sería inciado por Próspero Lafarga y terminado por Juan Vidal ya en los años 20. Desde ese momento el nombre de Balmes pasaría a rotular una de las fachadas de la plaza, convirtiéndose en calle. En 1991 la nueva plaza resultante del derribo del mercado de verduras pasa a llamarse Plaza del Mercado, nombre que en 2010 y a petición de Alicante Vivo, es sutituido por el de Plaza del 25 de mayo, en memoria del terrible bombardeo fascista de 1938.

Proyecto de la Plaza del 25 de mayo.
INFORMACIÓN 26 de julio de 1986

Pero, ¿quién fue Balmes? Veamos. Jaume Balmes i Urpià fue un filósofo y teólogo catalán que vivió en la primera mitad del siglo XIX. Escribió entre otras obras "Consideraciones políticas sobre la situación de España", "La religión mostrada al alcance de los niños" o "Cartas a un escéptico en materia de religión" fundando en Madrid el periódico "El pensamiento de la nación". Algunas de sus obras han sido reeditadas recientemente. La rotulación de esta plaza seguramente tuvo lugar tras la Revolución de 1868 puesto que según Vidal Tur las ideas de Balmes se pusieron de moda en esa época fundándose en dicha plaza la Academia Balmes. Existió también en la calle de Villegas el "Círculo Jaime Balmes"

Cómo no, aquí tenemos unos cuantos planos:

Año 1897. En el centro de la Plaza de Balmes vemos instalado el Teatro Circo. En la actualidad está en Orihuela. Era un edificio de madera desmontable y móvil.

Año 1900 aprox. La Plaza de Balmes se distingue claramente. La Calle del P. Mariana aparece como la actual Manuel Antón ¿Error?


Año 1915 aprox. El Barrio de San Fernando
o de Las Delicias es sólo un proyecto.



Año 1920 aprox. La Plaza de Balmes
es citada como plaza importante.


Calle de Balmes y Plaza del 25 de mayo en la actualidad. En verde el perímetro de la antigua Plaza de Balmes según los planos que hemos consultado.

Vayamos ahora a la Plaza del Doctor Balmis. Esta coqueta placita surje del derribo de una manzana de casas ruinosas situadas entre las calles de los Limones, Nuestra Señora de los Desamparados, El Cid (antes del Paraíso) y Canalejas (antes Bóvedas). El derribo de estas casas corrió a cargo del empresario de tonelería José Torrent y Maluenda (o Maruenda) motivo por el cual este solar fue conocido por Plaza de Torrent, si bien parece que hasta 1919 en que fue dedicada a Balmis la plaza careció de nombre oficial. Aún así encontramos en 1917 anuncios en la prensa que hacen referencia a una escuela doméstica que tiene balcones a la "Plaza de Torrent".



Del señor Torrent podemos decir que nació en el entonces Arrabal de San Francisco. Militó en las filas liberales y fue concejal del Ayuntamiento alicantino desempeñando entre otros cargos el de vocal de la Junta Local de Instrucción Pública. Falleció el 4 de febrero de 1898. Al menos tuvo dos hijos llamados José y Emilio Torrent Romá.

De su negocio sabemos que abrió en 1863 y que el 12 de diciembre de 1907 su tonelería instalada en la Explanda de España 14 (hoy Parque de Canalejas-Dr. Ramón y Cajal) resultó destruida en un incendio, aunque parece que volvió a abrir ya que se tienen datos de su funcionamiento en 1910 a cargo de su hijo José. En 1928 se seguía anunciando en guías comerciales ya con la dirección Ramón y Cajal 14.


Anuncio de 1928 de la "Gran Tonelería" de José Torrent.
Situada en Ramón y Cajal 14 (antes Explanada de España)

Volviendo a la historia de la plaza, sabemos que el 7 de febrero de 1919, el Ayuntamiento de Alicante acordó darle el nombre de Doctor Balmis a la Calle de Niágara (antes Catarata) pero siete días después se revoca la aprobación y se decide que sea la Plaza de Torrent la que pase a estar dedicada a Francisco Xavier Balmis. Cinco días después las autoridades municipales, el Diputado José Francos Rodríguez, militares y religiosos acudían a descubrir el rótulo de la plaza (obra de Vicente Bañuls, desaparecido) acompañados de la Banda de Música y del numeroso público allí presente.

Fuente de la Plaza del General Mancha en 2010.
Hasta los años 90 estuvo en la del Doctor Balmis

Uno de los elementos más recordados de esta plaza es la fuente que la adornó hasta los años 90 y que hoy permanece semioculta en la Plaza del General Mancha. Parece ser que en abril de 1915 se decide trasladar una fuente desde la Plaza de Isabel II (Gabriel Miró) hasta la Plaza de Torrent (Dr. Balmis). No sabemos si llegó a la plaza o se quedó en la cercana Calle de San Quintín, porque ya en 1947 se ordena trasladar la fuente de dicha calle a la Plaza del Dr. Balmis. ¿Puede que en 1915 la fuente fuera directa a San Quintín y no a Balmis? ¿Se trasladó y después volvió? De tratarse de la misma fuente estamos, sin duda alguna, ante la fuente más viajera de toda España...

Como dato final sobre la historia de esta plaza, añadiremos que la Guerra Civil dejó su huella en ella. Su subsuelo albergó (y alberga) un refugio antiaéreo para 250 personas. En 1945 el arquitecto municipal Félix de Arzúa realizó unos planos de este refugio de la Guerra Civil (y de otros muchos) ante el temor de una invasión aliada por el Mediterráneo.

Hablemos ahora del Doctor Francisco Xavier de Balmis y Berenguer: Nace en 1783 en la actual Plaza de la Fruta (hoy Santísima Faz) de Alicante. Como médico marcha a las colonias españolas en América estudiando las enfermedades venéreas publicando en 1794 su obra "Tratado de las virtudes del agave y la begonia". Tras convertirse en médico de Carlos IV le convence para sufragar los gastos de una expedición a América y Filipinas para difundir la nueva vacuna de la viruela la cual transportó inoculada en varios niños. Balmis muere en Madrid en el año 1819. Es Hijo Predilecto de Alicante desde mayo de 2003, tiene un colegio con su nombre y posee una estatua donada por México en Sant Joan d'Alacant. Tiene también una calle dedicada en México DF. Se prevee además el rodaje para 2011 de una película sobre su expedición.

Finalizamos este artículo con unos planitos:

Año 1853. La Calle del Paraíso (El Cid) aún no atraviesa la calle de las Bóvedas (Canalejas). En la década de lo 1880 se prolongaría hasta la Calle de Luchana (Dr. Gadea), que en el plano vemos ocupada por las murallas.

Año 1900 aprox. La Plaza del Doctor Balmis aún no existe.

Pese a ser un plano de 1915 aprox. la calle del Cid no llega aún hasta Canalejas
(que aún la llaman Bóvedas). Es un plano algo desactualizado


Plaza del Doctor Balmis en la actualidad


ALFREDO CAMPELLO QUEREDA


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